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Próximos al “Pasogate”

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El 20 de mayo de 2010 está prevista una audiencia en El Paso, Texas, donde se acordará una nueva fecha de juicio contra el terrorista internacional Luis Posada Carriles, que no es juzgado en Estados Unidos por la obra de toda su vida, sino por su ejercida práctica de mentir, en lo que es un experto.

La fecha del 20 mayo tiene en Cuba un sino trágico. En esa misma fecha pero de 1961, se produce un ataque con medios incendiarios y es tiroteada la Embajada de Cuba en Panamá. Al año siguiente, ese día, es capturado un comando de la CIA, cuando se infiltraban en Cuba para realizar misiones terroristas y de espionaje; en 1963, en la misma fecha, es atacado el pueblo de Santa Cruz del Norte por una embarcación de la CIA y la banda Frente Unido Occidental, infiltra en el territorio nacional a cinco de sus integrantes con armas y explosivos.

En 1964, ocurre un hecho similar el 20 de mayo cuando por la zona de Santa Lucía, en Pinar del Río, son infiltrados dos agentes de la misma agencia norteamericana con fines subversivos.

En 1970, en igual tiempo son agredidos tres pescadores cubanos en el aeropuerto de Islas Canarias por extremistas cubanos. En 1976, en medio de pugnas internas entre grupos terroristas rivales, son asesinados dos de sus miembros.

En 1992, la organización terrorista Alpha 66, se adjudicó las amenazas recibidas en agencias de viajes de Brasil, Ecuador, Puerto Rico, México y Canadá. En 1993, en igual fecha un comando de la misma organización en Miami, se disponía a realizar una infiltración hacia el territorio cubano, dos años después el mismo día, la misma agrupación realiza su tercer ataque pirata contra el hotel Guitart Cayo, al norte de Ciego de Ávila. El 20 de mayo 1996, terroristas de los llamados Comandos de Liberación Unidos, CLU, planeaban atentar contra emigrados cubanos en Miami. Hay muchos actos realizados en esa fecha por los grupos violentos tolerados en Estados Unidos.

Parece que en el juicio contra Posada de fecha aún indeterminada se convocarán a expertos nacionales e internacionales para presentar testimonios en las vistas del juicio, el develamiento de documentos “reveladores” a favor del infractor, se hacen colectas, se preparan caravanas de apoyo y excursiones “todo incluido” para presenciar este nuevo show, cuando de enjuiciar a sus terroristas se trata, con un final predecible.

Cuenta no solo con el apoyo de la CIA, sino también del FBI, agencia encargada entre otras misiones de combatir al terrorismo, lo recibió con honores en febrero de 1992 en la Embajada norteamericana en Honduras, allí el terrorista nuevamente mintió.

El consentido de la CIA, dijo en ese momento que otro de sus agentes, Félix Rodríguez, y otros amigos lo ayudaron a salir de Venezuela y reubicarse en El Salvador. Añadió: “Funcionarios del gobierno de Estados Unidos tales como Oliver North y gente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), no lo ayudaron a llegar a El Salvador.” Esto es más que bufo, si entonces la Operación encubierta contra Nicaragua, que derivó en el escándalo Irán-Contras era ejecutada por la CIA y Félix Rodríguez hasta el cansancio aseguró ser agente de esa Agencia y Posada, es reconocido como un “talentoso y afable” servidor por sus superiores en la Agencia, cómo es posible que esa dependencia de espionaje no haya tenido participación en su salida de Venezuela, ni en la aprobación de su inserción en esa misión.

En este encuentro con el FBI en 1992, se adelantaría la oferta negociada a Posada de radicarse en Miami, lo que sucedió después en el 2005. “A Posada le gustaría ir para Estados Unidos finalmente. Está cansado y quiere mudarse con su esposa. También añora a su familia en Miami.”, escribieron los funcionarios de la ley en su informe final. Incluso dijeron: “Le gustaría visitar Washington”, así de impune y protegido se sentía entre sus iguales del FBI dentro de la Embajada norteamericana en Honduras de donde salió después de estrechar calurosamente las manos de los guardianes de la ley, que le desearon lo mejor y le entregaron sus tarjetas para futuras consultas.

Ahora, un comité gestor se ha formado para organizar el recibimiento del “guerrero” a su regreso victorioso a Miami a finales de junio, cuando se piensa termine el veredicto y una moción será presentada al Consejo de la ciudad para que se le entreguen sus llaves y una calle lleve su nombre para inmortalizar a quien según el decir de Armando Pérez Roura: “…ha salvado el prestigio de la independencia de Cuba”.

El Municipio de Cienfuegos en el Exilio, decretará al terrorista hijo ilustre de esa ciudad y diseña una moneda conmemorativa, que acuñará para rememorar la ocasión. Tendrá por un lado la cara de Posada Carriles con el paisaje de la bahía cienfueguera de fondo y del otro el escudo cubano, tendrá un enchape garantizado por vida y sólo valdrá 10 dólares.

Muchos de sus acólitos en Miami, alistan sus maletas y han prometido estar presentes en este juicio burlesco. Uno de ellos es Francisco José Hernández Calvo, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, engendro anexionista, terrorista y mafioso, ahora en publicitado proceso cosmético.

“Pepe” Hernández, miembro del Batallón No. 2 de la derrotada Brigada 2506, empleado de la Compañía Cubana de Electricidad como aprendiz de la planta de Melones en 1960, que se rindió a los milicianos en Cayo Ramona y en ese momento en un extenso informe escrito dijo a las autoridades cubanas: “El gobierno americano, que organizó, armó y dirigió la invasión después en el último momento nos abandonó, no nos dio el apoyo que había prometido.” 1

Al regresar a Estados Unidos, se integró al Ejército de ese país y egresó de Fort Benning, donde fue condiscípulo de Luis Posada Carriles y Jorge Mas Canosa entre otros, llegó hasta el grado militar de capitán de los Marines. Dueño de uno de los fusiles de alto calibre y precisión que serían utilizados en un intento magnicida contra el Presidente de Cuba en 1997, se mantuvo a la sombra del Chairman Mas Canosa dentro de la FNCA y después de su muerte en ese mismo año se declaró heredero de su legado político y se convirtió en una de sus principales figuras.

Aunque compartía los manejos terroristas del grupo que se escindió de la Fundación y formó el llamado Consejo para la Libertad de Cuba, conservó su cargo y mantuvo sus nexos cómplices con ellos.

Los antecedentes sugieren que nada nuevo se ha de esperar en El Paso, mucho menos en una fecha como esa presa de la estrategia dilatoria y la impunidad. Así ha sucedido con los pocos terroristas anticubanos, que han sido juzgados, negociación por medio, en Estados Unidos durante medio siglo. Los casos de Orlando Bosch Ávila, Armando López Estrada, Humberto López Núñez, Pedro Remón Rodríguez, Guillermo Novo Sampol, Dionisio Suárez Esquivel, Gaspar Jiménez y una lista de otros más que sería interminable, terroristas confesos con crímenes impunes, que han recibido el beneficio de la parcializada justicia norteamericana. Posada no será una excepción.

El autor de este artículo, José Luis Méndez Méndez, es investigador, docente universitario e histioriador cubano. Es autor de varios libros sobre el terrorisamo de la CIA, entre ellos, “Bajo las alas del Cóndor” donde denuncia la conección de las dictaduras del cono sur con los terroristas cubanos . En una serie de notas para MERCOSUR Noticias.

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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