Los peligros del Comando Estratégico
El 11 de septiembre de 2001, el Presidente Geaorge W. Bush fue llevado, para su protección, al Cuartel General subterráneo del Comando Estratégico de los Estados Unidos (StratCom), en las afueras de la ciudad de Omaha, en el estado de Nebraska. A partir de ese día, el legendario Comando Estratégico, que durante 50 años estuvo destinado a servir como elemento de disuasión nuclear en la estrategia de defensa nacional, jamás volvería a desempeñar ese papel.
En los meses inmediatos posteriores al ataque terrorista de 9/11, StratCom comenzó a ser sometido a drásticos cambios en manos de la administración Bush-Cheney. De su previamente "pasiva" misión disuasiva de un improbable holocausto nuclear, al Comando Estratégico le fue asignada nada menos que la tarea ofensiva de llevar adelante la "Guerra contra el Terror" de la Casa Blanca.
Actualmente, el Comando desempeña 8 misiones principales: armas nucleares; guerra cibernética; defensa balística; comando y control globales; inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR, por sus siglas en inglés); golpe global; espacio; y combate contra armas de destrucción masiva.
Aunque la Base de la Fuerza Aérea de Offutt, en Bellevue, Nebraska, sigue siendo su Cuartel General, el Comando Estratégico ahora dispone de una red de cientos de bases militares distribuidas por todo el mundo. Sus ampliadas misiones en materia de guerra computacional, inteligencia y seguridad le otorgan autoridad sobre cuatro servicios -el ejército, la marina de guerra, la infantería de marina y la fuerza aérea- y una autoridad indirecta sobre otras muy importantes dependencias oficiales, entre las cuales se cuentan la Agencia Nacional de Seguridad, la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Se asegura que la próxima Guerra que emprenda la Casa Blanca, sea ésta contra uno de los llamados "estados granujas", como Irán, o contra un gran rival geopolítico, como China, será planeada, lanzada y ejecutada desde el StratCom, ya sea librado el conflicto con utilización de armamento convencional o nuclear.
Bajo la Doctrina la Guerra Preventiva y el Plan Contingente (CONPLAN) elaborado por el Comando Estratégico conforme a instrucciones de la oficina del Vicepresidente Richard Cheney, el StratCom está hoy autorizado para atacar en cualquier lugar de la faz de la tierra dentro de la primera hora de percepción de una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos, sin que requiera de aprobación congresional como está establecido por la Constitución de los Estados Unidos y la "Resolución sobre Poderes de Guerra".
El Comando Estratégico, actuando como extensión de la rama ejecutiva, se ha convertido en un accesorio para superponerse tanto a las leyes nacionales como al derecho internacional. Usurpa la autoridad del Congreso para declarar guerras, espiar a los ciudadanos, desarrollar nuevas generaciones de armas nucleares, desarrollar sistemas balísticos de defensa espacial con capacidad para golpear primero y producir ataques preventivos tipo "vigilante", como el se lanzó contra Irak.
Las huellas del Comando Estratégico están por dondequiera en estos días, sin que se tenga conciencia de ello por la ciudadanía: Las amenazas de ataque contra Irán constituyen el llamado golpe global de StratCom La propuesta de apertura de bases para Guerras de las Galaxias en Polonia y en la República Checa es lo que se conoce como defensa balística integrada de StratCom El espionaje electrónico sobre la ciudadanía a cargo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) es la misión ISR de StratCom El actual conflicto con China en torno a su programa espacial es lo que se identifica como comando espacial de StratCom El desarrollo de la "mini nuke", la Ojiva Fiable de Recambio y otras generaciones de armas nucleares recién surgidas, forman parte de la disuasión estratégica de StratCom .
En cumplimiento de los objetivos para la Política Espacial Nacional (NSA) enunciados por la administración Bush/Cheney, el Comando Estratégico tiene la tarea de procurar activamente el dominio total del espacio por los Estados Unidos y unos pocos aliados autorizados según su filosofía de que quien controle el espacio controla la Tierra.
El Comando Estratégico está consumiendo una parte creciente del presupuesto nacional de defensa, que ya totaliza bastante más de quinientos mil millones (one half-trillion) de dólares anualmente, llevando a cabo una estrategia de guerra permanente. Algunos elementos claves en la misión del StratCom, tales como la defensa global balística, exceden ampliamente, en dimensiones y costo, cualquier otro proyecto militar industrial anterior. Tan enormes gastos se traducen necesariamente en recortes de los presupuestos sociales y de los programas de atención médica y seguridad social.
"Tras septiembre 11 de 2001, StratCom ha devenido el lugar más peligroso en la faz de la Tierra", denuncia un comunicado de la organización pacifista "Nebraskans for Peace StratCom Watch Committee" que desarrolla una campaña de vigilancia y denuncia de los siniestros planes y acciones del Comando Estratégico.
"Pero esta transformación ha tenido lugar de manera tan rápida que prácticamente nadie se ha percatado del asunto y nadie habla de ello. Y es hora de hacer algo", asegura la organización pacifista qua ha suministrado los elementos recogidos en este trabajo, ignorados por la prensa corporativa dominante en la superpotencia.
Están más que probados los estrechos vínculos que identifican la política guerrerista estadounidense con el complejo militar industrial, así como el papel que desempeña el vicepresidente de los Estados Unidos, Richard Cheney, en el manejo de los hilos que mueven estos nexos.


Haga un comentario