Imprimir
Inicio »Opinión  »

Venezuela: No es una amenaza a EEUU

| +

La Opinion, de Los Angeles (CA)

Como embajador de Venezuela en Estados Unidos, he invertido gran parte de mi tiempo tratando de animar a los legisladores de Washington para que vean más allá de la información incorrecta que reciben sobre Venezuela.

He presentado los principios políticos y sociales de los venezolanos, los cuales han sido siempre comunicados por nuestro jefe de Estado, Hugo Chávez.

Las diferencias políticas entre el gobierno venezolano y el gobierno estadounidense, como ha sido expresado constantemente por el presidente Chávez, no involucran al pueblo de Estados Unidos. En realidad, nuestras naciones han tenido vínculos por mucho tiempo en materia petrolera, comercial, cultural y, por supuesto, mediante el beisbol. El continente americano realmente ha conectado a nuestras sociedades en formas que son casi imposibles de romper.

La integración de nuestro hemisferio y de su pueblo es un objetivo fundamental de la Revolución Bolivariana, la cual apoya la inclusión e igualdad de todos los hombres y mujeres mediante una redistribución socio-económica.

En pocas palabras, estamos haciendo un llamado a la democratización de los derechos fundamentales a la salud, educación, trabajo, alimentación, entre otros tantos asumidos por el gobierno venezolano de forma responsable en nuestro país.

Por eso esta integración va más allá de nuestras fronteras y trabaja por la unidad con nuestros hermanos y hermanas del mundo.

En esencia, en Venezuela y el resto de Latinoamérica y el mundo, tenemos el derecho de determinar nuestro propio destino político y económico y de ser vistos como socios igualitarios en una empresa conjunta para el mejoramiento de la región.

El pueblo de Latinoamérica está reconociendo en mayor medida que no podemos salir adelante en el ambiente global como un grupo de países vecinos, pero completamente independientes, sino que, por el contrario, todos debemos trabajar para crear un sistema de integración y cooperación regional que permita a nuestros países negociar con otros poderes mundiales de una mejor forma.

Hoy en día, los pueblos a lo largo del hemisferio están eligiendo a líderes que prometen conducir a sus países por un camino independiente, uno que expanda las herramientas para una participación democrática, al mismo tiempo que reduzca las diferencias entre los más ricos y los más pobres de la región.

Esta tendencia no es una amenaza para Estados Unidos, ni debería ser percibida como tal.

Los pobres y los sectores de nuestra población que han sido históricamente marginados ahora tienen voz y son considerados por el gobierno, lo cual es parte de la articulación de nuestro país para seguir un camino en dirección a una democracia realmente inclusiva.

Basado en este ferviente movimiento de integración, Venezuela ha utilizado sus recursos para colaborar de manera voluntaria con otras naciones para eliminar la pobreza de sus pueblos, consciente de que sólo podremos lograr este objetivo vital si todos combinamos nuestras fortalezas.

Para ayudar a desarrollar el mercado latinoamericano, los recursos de energía de Venezuela, por ejemplo, son fundamentales para alcanzar un desarrollo económico sostenible en toda la región, la cual, a pesar de ser rica en recursos de energía, tiene a más de 100 millones de personas que sobreviven con menos de un dólar diario.

Esto no es distinto a lo que hemos hecho en Estados Unidos y el programa de combustible para calefacción de bajo costo, por medio del cual se han beneficiado más de 400 mil estadounidenses durante los últimos dos inviernos.

Los necesitados en Venezuela no son diferentes a los de otras partes del mundo, incluyendo a Estados Unidos. De hecho, la erradicación de la pobreza global y la exclusión social son asuntos principales para el gobierno venezolano. Muchos han fracasado en darse cuenta de que ya no podemos enfocarnos en las políticas neoliberales (o conservativas) para solucionar los problemas que esas mismas políticas causaron. El gobierno de Venezuela busca escapar a los fracasos de este modelo económico erróneo mediante la expansión de oportunidades para la participación democrática, la promoción de políticas que facilitan el crecimiento económico y desarrollo social y la profundización de los vínculos con otros países de la región.

Este es un proyecto que va más allá de la política; es una necesidad abordada por nuestra Revolución Bolivariana, la cual estamos honrados de compartir con nuestros amigos en Estados Unidos.

Bernardo Álvarez es el embajador de la República Bolivarianade Venezuela en Estados Unidos.

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Bernardo Alvarez Herrera

Bernardo Alvarez Herrera

Político venezolano, ex embajador de su país en Washington. Actualmente preside el Banco del ALBA.

Vea también