Steve Forbes: "Si uno lo conectara a un detector de carisma, la aguja ni se moviera"
"STEVE Forbes entra a un restaurante lleno de electores con toda la prestancia y la confianza en sí de una sardina entrando en el tanque de un tiburón", escribía Roger Simon, del US News & World Report, durante la campaña del 2000 cuando Forbes reintenta ganarse la candidatura republicana.
Y describía: "El hunde la cabeza y sube los hombros, tuerce los dedos por encima de las mangas de la camisa demasiado largas en su traje mal ajustado y busca en sus alrededores a un ayudante "
En las presidenciales de 1996, Steve Forbes se distinguió por ser el candidato que más usó la técnica de la publicidad engañadora (deceptive advertising, en inglés) al bombardear al público con miles de mensajes tramposos para compensar su falta de carisma y con el objetivo deliberado de manipular el voto.
No sólo lo comentaron sus adversarios, tal como el republicano Bob Dole, quien atribuyó a la falta de ética de Forbes la reelección de Bill Clinton, sino también respetados investigadores del tema. Kathleen Hall Jamieson, de la Universidad de Pennsylvania, entre otros analistas, determinó que Forbes usó más publicidad mentirosa en su campaña de 1996 que cualquier otro candidato.
Un comentarista calculó que el editor multimillonario se gastó 30 millones para cosechar 900 545 votos, es decir, la cantidad absurda de 33 133 y 16 centavos por voto recibido.
A pesar del poder que le confiere su inmensa fortuna, de los millones que invirtió en una campaña demagógica y del prestigio que le confiere la publicación que controla, Forbes ni llegó a acercarse por la candidatura republicana a la presidencia, tan falsa y aburrida es su personalidad.
"Si uno lo conectara a un detector de carisma, la aguja ni se moviera", escribió una comentarista norteamericana, en el momento de la campaña de las primarias de 1996, al preguntarse por qué Forbes llegaba a conseguirse los titulares.
Después de analizar detalladamente el personaje, Sandy Grady, cronista de los periódicos Knight-Ridder, llegaba a una simple conclusión: 17 922 585 dólares y 61 centavos, la cantidad declarada de dinero que el heredero de la revista financiera había invertido en su candidatura hasta este momento.
La periodista no se podía imaginar una figura política con menos brillo: "¿Será un ser humano o un zombie rico?", preguntó.
"A pesar de su celebridad comprada en la tienda, Forbes es un candidato robot, un muñeco con una grabadora implantada por debajo de su peinado de los años 50", añadía con ironía al referirse al carácter repetitivo del discurso político del burlesco hijo de papá.
En otro momento, Pat Buchanan, otro republicano, preguntó lo que hacía entonces el efímero éxito del candidato: "Cuatrocientos cuarenta millones, más o menos", contestó refiriéndose a la inmensa fortuna del improvisado político que heredó la revista fundada por su abuelo".
Ubicado a la derecha de Bush (¡si eso es posible!), Steve Forbes se expresó en sus campañas en contra del control de la contaminación del medio ambiente y del control de las armas, se opuso al aborto y reclamó leyes aún más duras contra la inmigración. Pertenece a las juntas directivas de la Heritage Foundation, cuña de los John Bolton, Dan Fisk y varios otros energúmenos de la derecha norteamericana.
"camina con fajos de billetes de 50 dOlares "
En realidad, el verdadero propósito de Forbes en las dos campañas presidenciales en las cuales participó -1996 y 2000- era pagar menos impuestos.
Y en varias de las asambleas públicas a las cuales participó, ni lo escondía. En algún momento de sus monótonas intervenciones lo expresaba, de una forma u otra, a su clientela, sobre el tono de la confidencia: "El único programa que respetaré en Washington es restringir a los agentes del IRS" (el Servicio Federal de Impuestos).
"Forbes tiene una finca de 520 acres, donde sólo paga 2 150 dólares en impuestos locales, para criar ponnies", lanzó algún día otro adversario republicano, Phil Gramm, apuntando a la poca propensión de Forbes a enfrentar sus deberes tributarios.
Jay Leno, el humorista más famoso de la televisión norteamericana, no ha perdido la oportunidad de burlarse de un multimillonario más que pretende salvar al pueblo apoderándose de la Presidencia del país.
"Steve Forbes, candidato republicano a la presidencia, vale 400 millones de dólares. Sólo en nuestro sistema se puede ver a un tipo que vale 400 millones, gastarse 25 millones para un puesto que paga 200 000 dólares y pretenderse un experto financiero", ironizó.
Otro humorista subraya hasta qué punto Steve Forbes contó sobre su sola fortuna para intentar sentarse en la Casa Blanca, a pesar de su mediocre talento político: "Para parecerse más alto, camina con fajos de billetes de 50 dólares atados bajo los pies", satirizó.


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