Imprimir
Inicio »Opinión  »

¡Justicia!

| +

Miami.- Nunca antes se había cometido un crimen de esa índole; la magnitud de su inmoralidad aún nos conmueve en los más íntimo de nuestro ser.  Hace hoy 28 años, un avión de pasajeros, el CU 455, de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo, todas civiles, todas inocentes, fue derribado por una bomba en pleno vuelo --muertos todos sus pasajeros-- cuando recién había despegado del aeropuerto de Barbados rumbo a La Habana.  El vuelo se había iniciado en Caracas y traía a bordo al equipo juvenil de esgrima cubano que acababa de obtener la medalla de oro en los Juegos Panamericanos.

 

Uno de los dos terroristas que con la más impúdica desfachatez han públicamente declarado su responsabilidad en la planificación y dirección de este crimen, Orlando Bosch, vive libre en esta ciudad.  El otro, al que se le reconoce ser el más peligroso de los terroristas, Luis Posada Carriles, libre desde que recientemente la saliente presidenta de Panamá lo indultara, vuelve a vivir de incógnito, quizás, también, de vuelta aquí en Miami.  Los dos gozando de la obvia protección y ayuda del gobierno de los Estados Unidos.

 

A los gobiernos de Estados Unidos no les ha importado su largo historial de crímenes.  Al contrario, por su largo historial de crímenes le otorga la impunidad.  Ellos dos, y los otros terroristas cubanoamericanos, sus consortes, que también viven libremente aquí en Miami, son las criaturas de la política de agresión permanente de los gobiernos de Estados Unidos contra el pueblo cubano en pie hace 45 años.  Casi medio siglo.  Fueron las agencias de inteligencia de los Estados Unidos las que en los años 60 los reclutaron, entrenaron, armaron, formaron y dirigieron, y las que hoy, después de todos los odiosos crímenes por ellos cometidos, inclusive en este propio país, les brindan cooperación y amparo.

 

Esta política de 45 años de agresión y subversión, perpetrada por estos terroristas, ha resultado en terribles sufrimientos y sacrificios al pueblo de Cuba, entre estos la muerte de 3,478 cubanos y la incapacidad física de 2,099 otros.  El presidente Fidel Castro, es la persona que más certeramente ha podido explicar lo que estas pérdidas han significado para el pueblo de Cuba.  En el discurso conmemorando el 25 aniversario de este crimen, en octubre del 2001, menos de un mes después de los terribles hechos del 11 de septiembre en Nueva York, refiriéndose al crimen de Barbados y a todos los otros, Fidel dijo: "comparando la población de Cuba en ese año (1976) con la de Estados Unidos en el 11 de septiembre pasado, es como si 7 aviones civiles norteamericanos, cada uno con 300 pasajeros abordo, hubiesen sido derribados el mismo día y a la misma vez.  Y si estimásemos en la misma proporción de poblaciones las 3,478 vidas cubanas perdidas debido a estas acciones terroristas originadas en los Estados Unidos es como si 88,434 personas hubiesen muerto en los Estados Unidos a consecuencia de actividades terroristas que equivale al número de soldados norteamericanos muertos en las guerras de Corea y Vietnam".

 

Nuevamente exigimos que las autoridades federales competentes hagan cumplir la ley.  Que se procesen a todos esos terroristas culpables de tantos infames delitos contra el pueblo de Cuba, asesinos, además, en Puerto Rico, de nuestro compañero Carlos Muñiz Varela; en Nueva York, de Félix García; en Nueva Jersey, de Eulalio Negrín y, en Miami, de Luciano Nieves. Exigimos que se haga justicia. Que esas autoridades den fin a la ayuda y al amparo que gozan en Miami esos terroristas, culpables de deleznables crímenes, violatorios de leyes norteamericanas y del Derecho Internacional.  Que la supuesta campaña contra el terrorismo, eje fundamental de la campaña electoral del presidente Bush, comience por aplicarse en territorio norteamericano.  Señor presidente Bush, señor vicepresidente Cheney, señor secretario de Defensa, Rumsfeld, no tienen que ir a buscar a los terroristas a Afganistán e Irak, matando en esa búsqueda a miles de personas inocentes, no, están aquí en casa, están aquí en Miami. Todos lo sabemos.

 

Mientras tanto 5 cubanos, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, cuya responsabilidad fue infiltrarse en las organizaciones terroristas de la extrema derecha cubanoamericana que operan en Miami, para así conocer y hacer frustrar sus planes contra el pueblo cubano y contra aquellos que en este país se oponen al terrorismo y a sus objetivos, fueron arrestados y en injusto juicio, violatorio de derechos procesales esenciales, fueron encontrados culpables de delitos de espionaje contra el gobierno de Estados Unidos, nunca por ellos cometidos, y sentenciados a largas condenas.

 

Concluyo repitiendo hoy dos preguntas que Ramón Labañino hiciera en su alegato de defensa, "¿Cuántas vidas más de seres humanos hay que esperar que se pierdan para que el FBI cumpla realmente con su deber y detenga a los reales criminales y terroristas? ¿Cuántos muertos más, cuánta calamidad más, cuánto dolor más antes de que se de fin a la política de agresión, de violencia y genocidio en contra del noble pueblo cubano?". Fin

 

 

 

Andrés Gómez, director Areítodigital

 

 

 

 

 

 

 

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Andrés Gómez

Andrés Gómez

Periodista cubano residente en Miami. Fundador de la Brigada Antonio Maceo, integrada por cubanos que viven en los Estados Unidos. Es el director de la Revista Areito.