Una historia de amor y de ciencia

Foto: Mylenys Torres Labrada
I. Una historia de amor y de ciencia
Un trasplante de riñón de un donante vivo acaba de marcar un nuevo hito en el Instituto de Nefrología de Cuba Dr. Abelardo Buch López: un hijo le donó un riñón a su madre para devolverle la vida. Y por eso no fue solo una cirugía, sino una declaración de principios, una expresión de lo que puede lograrse cuando se conjugan ciencia, voluntad y amor.
La paciente, una matancera de 50 años con enfermedad renal crónica, había tenido que andar ya el escabroso camino de la hemodiálisis.
Los detalles nos los ofrece el Jefe de la Unidad de Trasplantes del Instituto, el Dr. Christian Leyva de la Torre, quien encabezó el equipo multidisciplinario de nefrólogos, cirujanos, urólogos, anestesistas y enfermeras que luego de una evaluación exhaustiva asumió la cirugía del donante —de unas cinco horas—, particularmente compleja por tratarse de un joven con mucha masa muscular y de complexión fuerte, lo que exigió un abordaje técnico meticuloso. Y luego: la operación a su mamá, quien fue trasladada a terapia intensiva, como dicta el protocolo. Evolucionó de forma favorable y ahora recibe un seguimiento riguroso.
” Históricamente, – nos refiere el profesor auxiliar, especialista de Primer grado en Nefrología y de Segundo grado en Medicina Interna, en la institución se realizó aproximadamente el 40 % de los trasplantes renales que se hacían en el país cada año.
Después de la COVID esta actividad quirúrgica decayó, actualmente tratamos de elevar el número, lo cual exige crear mejores condiciones en las terapias, la adquisición de todos los insumos y otras necesidades.
Este es un ejemplo de la voluntad existente en la institución de devolverles calidad de vida a pacientes con insuficiencia renal crónica” .
II. La voz que dijo: “¡Comiencen!”

Foto: Mylenys Torres Labrada
La voz que marcó el inicio de ambos procedimientos fue la de la Dra. Raquel Rondón Reytor, anestesióloga y jefa del salón de operaciones. Con apenas 32 años, dirige con firmeza los pasos dentro de ese espacio donde se lucha cuerpo a cuerpo por la vida.
“Son cirugías largas, agotadoras, trabajosas, pero con un fin muy humano… Ese día hay mucho personal en el salón. También se requiere de mucho material; se gasta más del doble de lo normal de todo… Pero todos nos regocijamos al ver orinar inmediatamente al uréter, tras conectar la vena y la arteria a la vejiga. Eso es señal de que todo va bien, que el paciente va a salir orinando del salón”, relató, con la satisfacción de quien ama profundamente su labor”.
Raquel se convirtió en anestesióloga a los 28 años. Su familia —su madre, su hermana y su esposo— se enorgullecen de ella. “Mi especialidad es muy dedicada, pero también muy bonita. Es una de las más completas de la medicina”, afirma.
III. “Mi hijo me devolvió la vida”
Misleivy Martínez Zulueta todavía no se explica cómo es posible que, tras una cirugía tan compleja como un trasplante renal, no haya sentido dolor fuerte ni haya necesitado analgésicos. Dice que puede deberse a que el nuevo riñón que ahora la mantiene con vida pertenece a su único hijo, Evelio Joel Hernández Martínez, de 28 años.

Foto: Mylenys Torres Labrada
—”Fue su decisión. Me costó mucho aceptarlo porque no es fácil, pero él siempre estuvo muy dispuesto. Sé que es un gran ser humano, y ahora es mi salvador”—dice, emocionada.
El joven, exintegrante del equipo de béisbol Cocodrilos de Matanzas, es licenciado en Cultura Física y cursa actualmente una maestría. Trabaja en Varadero y hoy, ya de alta, se recupera en casa junto a su esposa, su hija y su abuela.
—”Cuando salí de terapia intensiva, tras cinco días, lo vi por primera vez en la sala. Nos abrazamos, le di las gracias por ese gesto tan valiente, tan humano. Me dijo: “Mamá, yo hice lo que tenía que hacer por ti. Te debo la vida y quiero disfrutarla a tu lado”.
También ha sido esencial el apoyo de su esposo, Evelio Joel Hernández Serra, quien ha estado a tiempo completo durante todo el proceso.
Misleivy es trabajadora social en el Ministerio de Trabajo en Matanzas, donde atiende casos de vulnerabilidad social, madres con varios hijos, adultos mayores, personas con discapacidad y menores con conductas inadecuadas. “Me gusta mucho mi trabajo”, dice.
—”Estoy muy agradecida con el equipo médico, en especial con el doctor Christian, un gran profesional y mejor ser humano. También con los residentes del servicio, que constantemente nos trataron, bajo su supervisión. Y a todos en el instituto”.
Recuerda con especial cariño también a la doctora Vionahilda, quien la diagnosticó en la sala de Nefrología del Hospital Provincial de Matanzas Faustino Pérez, y a la doctora Idania, del Laboratorio Clínico, que siempre estuvo pendiente de sus complementarios.
—“Agradezco a todos los que han estado presentes en este proceso. He sentido mucho apoyo y eso me ha dado fuerzas”.
Y un poco más de fuerzas para creer en el amor de la familia y en el poder de la ciencia tenemos ahora todos.
Tomado de MINSAP
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Mis más sinceras felicitaciones a todos los participantes en este proceso quirúrgico y de recuperación de la trasplantada. Y unas felicitaciones especiales a su hijo que realizó la donación de su riñón. Así se hace, y sobre todo si la donación era para su mamá. FELICIDADES.
Muy hermoso gesto!!
Hermosa historia dios bendiga a ese hijo especial y a su madre y a todo el colectivo de médicos, esto si vale la pena leerlo.Que lindos todos.
Un verdadero acto de amor, no se compara con nada, les deseo a los dos mucha salud, bendiciones y felicitaciones y exitos a todo el equipo medico
Es una historia de amor de un hijo a su madre, felicidades para ellos y para el equipo médico.
Que se vea multiplicado este éxito en alegría, oportunidades y regocijo para todos en el equipo quirúrgico y los familiares, que la medicina siga dando logros y alegría
Muy bien todo, salud infinita para los dos
Conocí de un caso parecido, donde un amigo que era presidente de la ANCI en Camaguey necesitaba de un trasplante de riñon y sus tres hijos se desplazaron hacia la Habana para hacerse estudios de compatibilidad, con la idea de donarselo, en este caso lamentablemente no pudo ser pero el gesto de aquellos tres muchachos me impresionó, al igual que este
Saludos y felicitaciones para el equipo y salud para hijo y madre
Lindo gesto de ese hijo conozco que las personas que deciden donar un organo deben hacer una Declaracion Jurada ante Notario
Una muestra de amor infinito de hijo a madre.Gracias a la medicina cubana.
No hay mejor satisfacción para un profesional de la salud q ver a un paciente recuperado y de vuelta a la vida,lo más preciado q tiene un ser humano.
Instituto de Nefrologia un Hospital excepcional he tenido que ir a realizarme analisis y el trato es de exelencia gracias por existir
El amor engendra la maravilla. Amor de todo el personal médico que se unió para tan compleja operación y cuidados a la paciente y amor infinito del hijo donante. Pronta recuperación para madre e hijo. Felicitaciones al colectivo del hospital.
Felicitaciones! Que bello ese gesto! Se nota que son una buena madre y un buen hijo!
Felicidades a todo el colectivo médico, excelentes profesionales.
Gesto apropiado de un hijo con su madre. Abrazos
Bello y altruista gesto. No se espera menos de un hijo a su mamá. Que el amor guíe su camino.