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Ignacio Ramonet: “Las empresas que venden nuestros datos son las más ricas”

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Ignacio Ramonet (Galicia, 1943), es un periodista español radicado en Francia. Foto: David Fernández/ Diagonal.

Ignacio Ramonet (Galicia, 1943), es un periodista español radicado en Francia. Foto: David Fernández/ Diagonal.

Por Izaskum Sánchez Aroca

Mark Zuckerberg pide en el Mobile World Congress de Barcelona internet “para los más pobres” y Apple se niega a dar los datos del teléfono de un presunto terrorista al gobierno estadounidense. Las GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft), reinas de Silicon Valley, mueven ficha. Buscan mercado y fidelizar a sus clientes. En el mundo hay cuatro mil 100 millones de personas sin acceso a internet que viven desconectadas de ese Imperio de la vigilancia del que Ignacio Ramonet habla en su último libro.

Conversamos con este experto en geopolítica, cofundador de ATTAC y director de la edición española de Le Monde Diplomatique sobre la crisis sistémica global, sus vínculos con las tensiones entre seguridad y libertad y el panóptico tecnológico en el que vivimos.

¿Qué es esto del imperio de la vigilancia?

El imperio de la vigilancia es esta especie de articulación que se ha creado entre los Estados, las grandes empresas que dominan internet y los sistemas de inteligencia. Es el resultado de la facilidad técnica que existe hoy para vigilarnos a partir del momento en que cada uno de nosotros y nosotras, en los países desarrollados, decidimos voluntariamente equiparnos con aparatos como los teléfonos móviles, los Ipad o los ordenadores.

Nos hemos dotado de sistemas que le permiten a organizaciones del Estado o grandes empresas vigilarnos. Esto es lo nuevo con respecto a la vigilancia histórica. Consideramos que la existencia de estos instrumentos amplía el perímetro de nuestra libertad, pero al mismo tiempo ampliamos la superficie de nuestra vigilancia.

La vigilancia es un accidente. Paul Virilio dice que cada vez que se hace un avance tecnológico surge un accidente no previsto. Cuando se inventa la electricidad se inventa la electrocución, cuando se inventa internet se inventa la vigilancia de masas. Antes la vigilancia era un fantasma, un temor paranoico porque era imposible vigilar a todo el mundo. Hoy la vigilancia es posible.

-Parece que esta vigilancia, que implica la pérdida de libertades, se ampara y legitima en un discurso sobre la seguridad. ¿Qué rol juegan los medios de comunicación avalando este paradigma securitario?

-Los medios juegan un rol muy conservador con la idea de que si los Estados establecen un sistema de vigilancia es para protegernos. Es una especie de trueque. Yo te doy seguridad y tú me das tu libertad, o una parte de ella. Los medios se adhieren a eso. El problema es que si para combatir el terrorismo liquidamos el conjunto de las libertades democráticas, pagamos un precio demasiado alto y uno de los objetivos del terrorismo se consigue.

Cuidado con este negocio falseado porque la seguridad total no existe, los propios gobernantes hablan constantemente de que están tomando todas las precauciones pero no pueden garantizar que no haya un atentado. En cambio, la libertad sí que se puede disminuir mediante leyes.

Nos hemos dotado de sistemas que le permiten a organizaciones del Estado o grandes empresas vigilarnos

¿Qué riesgos tiene ese discurso?

-Tiene el riesgo de que de esa manera estemos liquidando libertades fundamentales. ¿Qué diferencia hay entre una dictadura y una democracia? Que la dictadura te controla, te condiciona, te vigila sin que estés informado de ello. Pero si actualmente nos vigilan, ¿dónde está la verdadera democracia?

¿Existe un techo de cristal en este espionaje, en este control de la población? ¿Hasta dónde se pretende llegar?

– El objetivo es crear lo que llamo la justicia predictiva. Existen dos obras que imaginaron sociedades distópicas, totalmente vigiladas. Una es 1984 (1949) de George Orwell y otra Minority Report (1956) de Philip K. Dick. 1984 es una sociedad completamente vigilada a través de la tecnología. Minority Report habla de un aparato que esencialmente sirve para prevenir el crimen. Se vigila a toda la población con un objetivo preciso de evitar el crimen. Se detiene a la persona por un crimen que aún no ha cometido. En Francia hay un artículo de la ley que lo permite. La intención del crimen ya es un crimen.

Hablas mucho de que el objetivo de este control es la supuesta seguridad pero también existe una parte comercial, de venta de datos a gobiernos y multinacionales.

La novedad es que ahora nos vigilan las empresas y lo hacen mejor que los propios Estados. Cuando el Estado quiere vigilarte le pide a tu proveedor telefónico la lista de tus llamadas. Es tu proveedor telefónico el que te vigila. El Estado, los gobiernos también le van a pedir a Google la lista de lo que has consultado, porque lo tiene todo. Esto es lo que explica que empresas como Google, que no venden nada, sean las más ricas del mundo, porque venden nuestros datos.

La otra cara de la moneda sería la potencialidad que tienen todas estas redes como Facebook o Twitter para promover movilizaciones.

No se trata de condenar internet, es un avance fundamental, se trata de estudiar el accidente, qué es la vigilancia y cómo reducirlo y protegerse.

Antes la vigilancia no era una realidad porque era imposible vigilar a todo el mundo. Hoy la vigilancia es posible.

Según el reconocido investigador las transnacionales de la tecnología tienen demasiado acceso a la información personal de sus clinetes. Foto: David Fernández/ Diagonal.

Según el reconocido investigador las transnacionales de la tecnología tienen demasiado acceso a la información personal de sus clinetes. Foto: David Fernández/ Diagonal.

Esa vigilancia se incrementó mucho a partir del 11S. Ahora, la situación en Europa ha cambiado mucho. La crisis de los refugiados o la guerra en Siria necesitan nuevos marcos de interpretación. ¿Qué análisis geopolítico hace?

– Estamos en un momento de transición. El periodo de estos últimos 20 años ha estado marcado a escala geopolítica por la crisis de Oriente Medio, que ahora estalla con las cuestión de Siria, y también por la hegemonía de China. En este momento, China está cambiando de modelo económico y de desarrollo, lo que tiene una repercusión muy grande. La caída del precio de las materias primas es algo nuevo en estos 20 años, que se han caracterizado por una subida incesante de las commodities y por el hecho de que muchos países del sur aprovecharon esta situación para transformarse, hasta el punto de que se pudo hablar de países emergentes, los BRICS, se creó el G20… De los emergentes ya no se habla, muchos están en crisis. En América Latina el ciclo está cambiando y en Europa los partidos consolidados han visto reducir su solidez.

¿Cómo influye este cambio en las crisis de los distintos gobiernos de izquierdas de América Latina?

– Mucha gente lee el cambio de ciclo en América Latina como si de repente la oposición tuviera argumentos, pero no los tiene. El cambio de ciclo político es consecuencia de un cambio de ciclo económico que se basaba en tres pilares. Por un lado, China tenía un crecimiento muy elevado, acompañado de una política de ser la fábrica del mundo para la exportación de productos, para lo cual tenía que importar muchísimas materias primas de América Latina, entre otros sitios.

En segundo lugar, el precio del petróleo ha caído por distintas razones muy complejas, como rivalidades entre Arabia Saudí y Estados Unidos o el fracking. En último lugar, el dólar ha subido mucho, lo cual encarece las inversiones, que ya no vienen a América Latina. Son tres parámetros que han cambiado la economía latinoamericana. Los países que antes tenían muchos recursos por el precio de las materias primas, por los inversores o por el precio del petróleo ya no pueden distribuir como lo hacían antes. Ecuador, por ejemplo, ha tenido que reducir su presupuesto en 2.000 millones de dólares a pesar de ser un país muy bien administrado. Otro ejemplo es Bolivia, que va a tener dificultades porque el gas es muy importante en la exportación.

En 15 años muchas sociedades en Latinoamérica han cambiado. Decenas de miles de personas han salido de la pobreza y se han integrado en las clases medias por lo que el discurso del poder no puede ser el mismo. Las ambiciones de estas clases medias no son las mismas que las de las clases populares anteriores. La gente ya no se contenta con tener escuela. En Bolivia, Ecuador y Venezuela se eliminó el analfabetismo. En Venezuela se construyeron once universidades que no existían. Pero la respuesta mediante la cantidad ya no es suficiente para millones de personas que ya están acostumbradas a tener escuela.

Lo que quieren es que haya una buena escuela, hospitales de calidad y transportes públicos eficaces. Muchos de estos gobiernos no han sabido contestar a estas demandas.

En Venezuela se perdieron las elecciones legislativas, pero la oposición sólo ganó 300.000 votos. Quien perdió fue el chavismo, que perdió dos millones de votos. En Bolivia se ha perdido el referéndum. ¿Era necesario hacer este referéndum para alguien que está 10 años en el poder? La respuesta la ha dado la ciudadanía. No era indispensable. Has cambiado la sociedad. Ahora es más culta, está mejor cuidada, no la puedes tratar como si fuera lo contrario.

(Tomado de Diagonal)

Se han publicado 9 comentarios



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  • Leon dijo:

    Interesante punto de vista ,pero si pensamos vivir fuera de la red, estaremos fuera del alcance de la mayor biblioteca mundial , los conocimientos a los que podemos acceder vía internet no tiene comparacion, claro todo es negocio todo cuestas y los gobiernos intencionados sacaran partido a las informaciones que esta maneja, ahora bien en la moyotia de los casos las empresas ven tus preferencias comerciales y te sugerirán un producto u otro que hayas dado muestra de interés a partir de hay los peligros son mínimos, salvo que este investigando de como de fabrica una bomba , hay los sensores del fbi se activaran y puede que te persigan… Pero publicar estos materiales por encima de los beneficios de la red la verdad no se que pensar…

  • cas dijo:

    Execelente articulo, tienen el poder de la informacion, pueden hacer de nosotros una masa amorfa de neuronas interconectadas y al servicio de los poderosos de este planeta, hacia eso vamos si no lo impedimos a tiempo saludos cas.

  • Manolo dijo:

    A nadie, absolutamente a nadie, le ponen una pistola en la cabeza para que se haga una cuenta en Facebook, por ejemplo, en introduzca sus datos.

  • Aldo dijo:

    Desde el surgimiento de la humanidad se vive expuestos a peligros que no se pueden controlar, muchas veces ni predecir y para algunos no estamos ni preparados; efecto de las radiaciones ultravioletas, volcanes, terremotos, meteoritos, tsunamis, calentamiento global, efecto el niño, etc, con ellos tenemos que vivir y solo protegernos y adaptarnos pues están presentes queramos o no. Debemos entonces disfrutar de las cosas buenas de internet, redes sociales y demás pues sus problemas podemos predecirlos y un poco controlarlos porque para eso estamos preparados.

  • Marianao dijo:

    Excelente artículo que nos ha presentado, gracias Ramonet.

  • victor dijo:

    De cuaqluier forma, casi en su totalidad, la prensa cubana tiene un scritp de Google Analitycs, mediante el cual no es necesario que ellos se “roben” la información. Nuestros sitios se la regalan con pelos y señales. Y cuando alguien utiliza este servicio para sus páginas, los Términos y Condiciones son explícitos sobre lo que pueden hacer con los datos que le han regalado.
    Por ejemplo, este es parte del que utiliza la presente página de Cubadebate: “ga(‘create’, ‘UA-8425643-2’, ‘cubadebate.cu’);”
    Para evitar comentarios raros. Me estoy refiriendo a GA, no a la Analítica Web, una condición indispensable para la presencia en Internet.

  • Rosa Marxista dijo:

    La critica de Ramonet es muy pertinente. Estamos en una situacion delicada con respecto a los medios virtuales y las nuevas generaciones, que al parecer les cuesta cada vez mas disociar las relaciones personales de las relaciones virtuales. Es con este publico que se tiene q ser muy atento y a quien tenemos q tratar de guiar, nosotros, la generacion ochentera. Sobre las clases medias, tambien es muy acertada su apreciacion ya que este sector en ascenso gracias a las buenas politicas de Estado de los paises progresistas realmente a creado una nueva conciencia colectiva q tiene q ser estudiada para poder responder a sus nuevas aspiraciones en la medida d lo posible. Repito, un analisis muy pertinente, Se le agradece.

  • pepe dijo:

    me gustaria saber de esos cuatro mil 100 millones cuantos son cubanos, gracias ETECSA por los 2 CUC la hora !!

  • coloquial dijo:

    Muchas gracias a Ignacio Ramonet y a Cubadebate por este análisis tan interesante. Saludos.

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