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Recordando al Gabo periodista

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Gabriel-Garcia-Marquez2El Gabriel García Márquez periodista es recordado en Bogotá por su ejercicio del “mejor oficio del mundo”, como definiera una profesión a la que se entregó con un rigor creativo que lo convirtió en uno de sus cultores antológicos.

“Recuerdo cuando trabajé en la oficina de la Agencia Prensa Latina en Bogotá en los años 60, cuyo director era Plinio Apuleyo y Gabo el subdirector, evoca el escritor y director de la Academia de Historia del departamento del Quindío, Jaime Lopera.

Al mediodía o en la tarde se encerraba en su oficina, rememora, y empezaba a ocuparse de sus escritos, o de sus cuentos y narraciones. “Nadie lo importunaba, era prácticamente un ermitaño durante esas horas de creación intelectual” en el séptimo piso del edificio ubicado en de la Carrera Séptima con calle 17.

Desde afuera, recuerda, solo escuchábamos el rumor apagado del tecleo en su máquina hasta que hacía un alto “para estirar las piernas”, y me decía: Lopera, “acompáñeme, vamos a tomarnos un tinto” (sinónimo del café colombiano”).

Fue un verdadero maestro de este oficio, asegura, una fuente obligada de consulta de veteranos y noveles. Su obra trasciende todas las esferas y habla por sí sola”.

Gabo dejó dispersos, en sus entrevistas y crónicas, en las conversaciones con sus colegas, un manojo de conceptos sobre una profesión a la que impregnó una huella definitiva, como lo hizo Ernest Hemingway o, más cercano en el tiempo, Ryszard Kapuscinski

“El periodismo es la profesión que más se parece al boxeo, con la ventaja de que siempre gana la máquina y la desventaja de que no se permite tirar la toalla”, reflexionó en sus Textos costeños, publicados en 1992.

Sobre los nexos de esta profesión con la literatura, dijo en los años 70: “El periodismo me ha ayudado a establecer un estrecho contacto con la vida y me ha enseñado a escribir. La obra creativa, de fantasía, ha dado valor literario a mis trabajos como periodista”.

“La mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor”, sentenció en un discurso ante la 52 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa en Los Angeles, Estados Unidos, el 7 octubre de 1996.

“Los periódicos han priorizado el equipamiento material e industrial, pero han invertido muy poco en la formación de los periodistas. La calidad de la noticia se ha perdido por culpa de la competencia, la rapidez y la magnificación de la primicia”, aseveró en una entrevista publicada en Radar, Nueva York.

“En la carrera en que andan los periodistas debe haber un minuto de silencio para reflexionar sobre la enorme responsabilidad que tienen”, dijo a la periodista María Elvira Samper en un un artículo publicado en la revista Semana el 14 de marzo de 1989.

Cuando uno se sienta a escribir, hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, subrayó en 1998 en un diálogo con Alex Grijelmo.

A lo ancho y lo largo de su andadura por esta profesión, de su contacto con colegas y escritores, Gabo fue desgranando sus concepciones sobre la ética y la responsabilidad de una profesión a la que el dignificó y ennobleció como pocos.

De juntarlas en un libro constituirían una cátedra sobre un oficio solo comprometido con la realidad social en la que uno está inmerso, afirmaba.

(Con información de Prensa Latina)

Se han publicado 2 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Mayra leon perez dijo:

    Gabo extranaremos mucho tu carne peron nos dejaste tu tinta que es insuperable…

  • Carlos Alberto. dijo:

    Para mi patria grande.
    Indudablemente se nos ha ido uno de los más ilustres.

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