Japón admite que daños en Fukushima fueron peores a los anunciados
Al admitir que los daños en la central de Fukushima son peores de lo anunciado anteriormente, el operador del sitio, TEPCO, sembró la duda sobre la exactitud de las informaciones que entrega desde hace más de dos meses, cuando comenzó lo que hoy es el peor accidente nuclear en 25 años.
Tokyo Electric Power (TEPCO), la empresa de electricidad más grande de Asia, presentó los últimos días un cuadro de situación de la planta de Fukushima mucho más grave que antes.
El operador informó en esta ocasión, gracias a nuevas medidas, que el combustible nuclear de los reactores 1, 2 y 3 aparentemente se fundieron, debido a que no estuvieron sumergidos durante varias horas después de la catástrofe del 11 de marzo que dejó fuera de uso el sistema de enfriamiento.
El combustible del reactor 1 había caído al fondo de la cuba.
Anteriormente, el operador, como el gobierno, aseguraban que la fusión era poco probable, los reactores relativamente estables y las fugas radiactivas peligrosas ampliamente contenidas.
El primer ministro Naoto Kan admitió que su gobierno no notó las inexactitudes en las precedentes declaraciones del operador eléctrico.
"Lo que declaré a la población era totalmente erróneo", reconoció Naoto Kan el viernes ante el Parlamento. "No supimos detectar las falsas afirmaciones de TEPCO. Lo lamento profundamente", dijo.
Para justificarse, TEPCO explicó que sólo hay una visión más exacta de la situación desde que empleados pudieron ingresar en los edificios donde están los reactores.
"La manera en la que TEPCO difunde las informaciones muestra claramente que no tiene ningún sentido de la gestión de crisis", estimaba recientemente en un análisis el periódico de negocios Nikkei.
"Dos meses después del accidente reconoció la fusión del reactor 1. Pero muchos expertos habían emitido esta hipótesis" apenas se declaró la catástrofe, señalaba el periódico. "No dan malas noticias hasta que están completamente confirmadas. Esta actitud crea desconfianza", añadió.
TEPCO suministra electricidad a Kanto, una vasta región del centro este del archipiélago que incluye a Tokio y alberga un buen tercio de la población nipona, representa el 40% de la riqueza nacional del país.
TEPCO, que ya fue criticado por sus fallas en los protocolos de seguridad, ahora lo es por su falta de preparación en casos de catástrofe natural. Un laxismo alentado por la flexibilidad de la reglamentación en este sector, elaborada por una agencia gubernamental cuyo objetivo es el de promover la energía nuclear.
El periódico Asahi Shimbun estima que TEPCO y los reguladores evitaron toda utilización del término "fusión" para que "la población subestime lo que pasaba realmente".
La confusión aumentó con nuevas directivas en la zona de evacuación alrededor de la central, situada a 220 km al noreste de Tokio.
Justo después de la catástrofe, el gobierno pidió la evacuación de los habitantes en un radio de 3 km. La zona fue luego ampliada hasta 20 km, mientras que continuaban las fugas radiactivas. Los habitantes que residen a una distancia de entre 20 y 30 km de la planta deben permanecer en el interior de sus hogares.
La semana pasada se llevaron a cabo nuevas evacuaciones.
Pero luego de las explosiones de hidrógeno, que habían dañado enormemente el edificio exterior de dos de los seis reactores de la central, los responsables habían asegurado que los reactores estaban intactos y sólo planteaban un débil riesgo "inmediato" para la salud.
Se supo luego que fugas radiactivas masivas se produjeron cuando muchos de los habitantes alrededor de la central estaban aún en sus viviendas.
Según la Sociedad de Energía Atómica de Japón, las autoridades no supieron explicar la situación y "perdieron su credibilidad".
(Con información de AFP)
- Pocos “Vientos de Cuaresma”
- Washington responde a la incautación de dos buques por el ejército iraní
- Una firma por la paz, y por el sagrado deber de defender la Patria
- ¿En qué condiciones está el Sistema Eléctrico Nacional?, esto dijo el ministro en la Mesa Redonda
- Continúan ataques de Israel en Líbano pese a tregua, denuncian asesinato de periodista en golpe deliberado
- ir aNoticias »
- Washington responde a la incautación de dos buques por el ejército iraní
- Una firma por la paz, y por el sagrado deber de defender la Patria
- Continúan ataques de Israel en Líbano pese a tregua, denuncian asesinato de periodista en golpe deliberado
- A sala llena tuvo lugar en Parlamento Europeo panel por centenario de Fidel
- “Lenin en la época más feroz del imperialismo”, por Néstor Kohan
- ir aPolítica »

Cuando los sucesos de Chernobil, los dirigentes rusos locales engañaron a la dirección del país, minimizando los daños. Incluso hicieron un desfile del 1º de mayo por la ciudad sabiéndose que estaba contaminada, y para demostrar que no había riesgos, fueron con sus familias. Posteriormente muchos de ellos se suicidaron, y expusieron de forma irresponsable a la población de Pripiat.
Igualmente engañaron a los soldados y mineros sobre el tiempo y nivel de exposición que podían resistir, a fin de que hicieran los trabajos de contención.
En ese momento, y aún hoy, la prensa y medios atribuyeron toda esta catástrofe a la irresponsabilidad, defectos y fallas del sistema soviético. Duras verdades se han vuelto propaganda recurrente.
Pero ahora, uno de los países más desarrollados del mundo, que por muchos años tuvo el primer lugar en energía solar, con altos estándares de calidad, democracia representativa capitalista (el emperador es una figura decorativa y mediadora, como muchas monarquías europeas) que supuestamente es "responsable", "libre", etc., una corporación gigantesca y las autoridades han mentido reiteradamente.
Han expuesto a sus ciudadanos a las radiaciones, y para colmo, incluso hicieron un llamado a consumir alimentos de esa zona. Varios de los trabajadores de TEPCO que entraron en los reactores, supuestamente protegidos, ya tienen síntomas serios de irradiación. Han vertido grandes cantidades de agua contaminada al océano, hay radiactividad en la leche materna de algunas locales, y todo esto ha sido creíble en base al prestigio o supuesta seriedad y calidad de cualquier proceso técnico japonés.
La irresponsabilidad criminal no es un problema de ideologías, en todo caso, es de impunidad. Los principales responsables de Chernóbil lo pagaron con la vida, fuese por irradiación, por suicidios verdaderos o "suicidios" compulsados. ¿Cómo lo pagarán los responsables de Fukushima? Imagino que seguirán disfrutando de sus millones.
Por otra parte, se vuelve a demostrar el riesgo que conlleva la energía nuclear, más aún en reactores y conjuntos de reactores considerables (en Argentina y Alemania hay reactores de pequeño formato que son mucho más seguros, según detalló muy bien el mismo curso de Universidad para todos sobre energía nuclear) y la poca preparación que tiene el hombre ante catástrofes de este tipo.
Cada día me alegro más de que no se concluyese Juraguá, y ojalá nunca se hubiese invertido un centavo en eso, sino en energías renovables.
Cuando ocurrieron los sucesos de Chernobil, los dirigentes rusos locales y de la planta engañaron a la dirección del país.
Hasta hicieron un 1º de mayo por la ciudad contaminada, fueron con sus familias para demostrar que no había riesgos, y engañaron a los soldados y mineros sobre la exposición radiactiva que sufrirían para que realizaran las labores de contención. Una irresponsabilidad criminal. Muchos de los responsables posteriormente se suicidaron.
A su vez, hasta el mismo gorbachov ocultó hasta donde pudo los sucesos y su gravedad al mundo, otra irresponsabilidad enorme.
En aquel momento y hasta hoy, los medios de prensa han mostrado esto como ejemplo de las fallas del sistema soviético, lo han vinculado a los problemas de la teoría socialista, comunista, etcétera, etcétera.
Más que analizarse la problemática ambiental y riesgos de la energía nuclear, se achacó a problemas del sistema político-económico. "Miren hasta donde nos pueden llevar..." pues realmente, accidentes industriales ocurren, más donde hay muchas industrias, lo grave fue la forma incorrecta de enfrentarlo.
Ahora, en uno de los países más desarrollados del mundo, democracia representativa capitalista (el emperador es simbólico, como las monarquías europeas), de altos estándares de calidad en sus productos y procesos, supuestamente serio y responsable, ocurre lo siguiente: Tanto la gigantesca corporación TEPCO, como las autoridades japonesas,han mentido reiteradamente a la población y al mundo.
Han expuesto a la población a radiaciones, vertido grandes cantidades de agua contaminada al mar, que traspasó incluso las cacareadas barreras, varios de los trabajadores supuestamente protegidos con no sé cuantas cosas y confiados en ellas tienen síntomas graves de irradiación, hay radiactividad en leche materna de habitantes de la zona, y no se sabe en qué va a terminar todo. La información la han ocultado, tergiversado y minimizado hasta donde han podido. El colmo es que hicieron un llamado a consumir alimentos cosechados en Fukushima, como muestra de que no había riesgos...
Los responsables principales de los sucesos de Chernóbil lo pagaron con su vida, en su mayoría, fuese por radiaciones, porque su conciencia los llevó al suicidio, o porque la KGB los ayudó en algo a "suicidarse". ¿Cómo pagarán su irresponsabilidad y mentira los responsables de Fukushima? Me atrevo a asegurar que, fuera de algún chivo expiatorio, que asumirá el papel de "malo", seguirán contando sus millones y hasta escribirán un libro.
¿Cómo han pagado los responsables USA del accidente de Bhopal, India que causó miles de muertos? O los del envenenamiento masivo por colza en España? Con sentencias ridículas, anuladas, contando millones en casa.
La irresponsabilidad no se debe a la ideología, en todo caso, la alimenta la impunidad. Lo ocurrido en Fukushima sirve como otro ejemplo de los peligros de la energía nuclear, sobre todo en los grandes reactores o conjuntos de éstos (existen categorías de mini-reactores, de factura argentina o alemana, mucho más seguros).
También demuestra que hasta en los países supuestamente más desarrollados y organizados, la irresponsabilidad inicial está en poner en manos privadas, o de funcionarios locales, elementos de alto poder destructivo por naturaleza, sin tener todas las medidas de contingencia ante una catástrofe. Que todas estas catástrofes pueden manejarse irresponsablemente por conveniencias políticas o económicas.
Me alegro cada día más de que no hayan terminado Juraguá, y ojalá no hubiesen invertido un centavo en ello, sino en energías renovables y mejoras para la eficiencia energética, que mucha falta hacen.