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¿Cómo pudieron equivocarse tanto los economistas? (+ Video)

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Por Jane Smiley (*)
Traducción: S. Seguí

Naomi Klein en la presentación de The Shock Doctrine.Me leí hasta la última palabra del artículo de Paul Krugman en el New York Times (1) sobre el fracaso de la Economía como disciplina y de los economistas como grupo, y no estoy en desacuerdo con nada de lo dicho, pero entiendo que se deja en el tintero algunas de las principales cuestiones que también merecen discutirse y comprenderse para saber realmente lo que sucede en nuestro mundo.

1. Los estudiantes de especialidad británicos comprenden la naturaleza humana mejor que los economistas. Si, como Krugman dijo, el homo economicus es perfectamente racional, ¿a qué universidad fueron los tipos que acuñaron esta idea simplista, y por qué no leyeron por ejemplo, a Shakespeare, Locke, Rousseau, Hobbes, Dickens, Trollope, Proust, Zola o incluso Freud?

Suponer a estas alturas que las personas son racionales en cualquier ámbito, y en particular en la consideración de su propio interés es ser dolorosa y agotadoramente ignorante. Las obras de todos estos escritores están llenas de personajes que actúan de forma irracional -que son crueles, codiciosos, egoístas, gruñones que estarían mucho mejor y vivirían una existencia más saludable si funcionaran como un actor racional. Émile Zola, en particular, dibuja la anatomía de nuestra era actual de miseria económica irracional, entre 1871 y 1893, en su serie de los Rougon-Maquart.

En La jauría y El vientre de París describe los excesos más miserables. En El paraíso de las damas, relata cómo la distribuidora Amazon.com ha conducido a la ruina al librero independiente.

En El dinero escribe acerca de la especulación financiera, y en El desastre lo hace sobre las guerras estúpidas en las que nos metemos. Si lees cualquiera de estos libros verás que plus ça change, plus c'est la même chose, con independencia de que los economistas sientan que están reinventando el mundo.

2. ¿Es la naturaleza humana, básicamente, buena o mala? Ningún economista puede iniciarse en su profesión sin tener en cuenta esta pregunta, y sin embargo todos parecen haberla omitido. Y todos ellos parecen pensar que la naturaleza humana es básicamente buena, de lo contrario no les sorprenderían los efectos de la desregulación. ¿Ninguno de estos chicos ha estado en Nápoles o en Moscú? ¿No ha visto nunca una película de James Cagney?

Nunca puede haber una cosa llamada mercado libre, porque está en la naturaleza la tendencia a engañar, monopolizar y comprar a otros para acaparar el mercado. Esto es lo que lleva a la gente como yo a concluir que los economistas no puede ser tan bobos como parecen, nos deben estar vendiendo su basura sólo para caer bien a los tiranos.

Si hay un libre mercado no regulado, entonces todo debe estar a la venta, incluida la vida, los niños, los órganos corporales, las especies en peligro de extinción, el aire que respiramos, y el planeta tierra.

La idea clave es que el libre mercado pone todas estas cosas a la venta, y muy a menudo lo que el mercado libre valora muy poco (la capa de ozono, la explotación sexual de los niños), los seres humanos lo valoramos mucho. Si un economista está del lado del libre mercado, en este caso, entonces o bien es un tonto o un monstruo. O por lo menos un gran ignorante.

3. El artículo de Krugman se centra casi exclusivamente en las finanzas, y Keynes es su modelo. Pero hay en la economía hay algo más que las finanzas, y es la producción. Si usted desea saber lo que le ha pasado a la producción en EE. UU. en la última generación le sugiero que lea a Marx.

Mi última lectura de Marx tuvo lugar en la clase de Estudios sociales, de la señora Ticknor, en 1962, cuando hice mi comentario de texto sobre "El Manifiesto Comunista" y mantuve a lo largo de todo él la misma falta de ortografía en la palabra bourgeois; sin embargo, nunca olvidé uno de sus análisis, y es que cuando los trabajadores ganan más dinero por su trabajo, los propietarios exportan sus fábricas a la periferia del mundo industrial a fin de mantener bajos los salarios.

Este ciclo perenne significa que los trabajadores no pueden comprar lo que producen, y que el mercado para sus productos está siempre en otro lugar. Bienvenido a la carrera hacia el fondo. ¿Le preocupan a alguno de estos economistas los bienes reales, o su única idea de la actividad económica se limita a un juego de azar? Si el funcionamiento de las finanzas es lo único que tienen en cuenta, entonces por supuesto que los seducen las fórmulas matemáticas. Igual que a los tipos que apuestan y leen el Daily Racing Form (2). Esto último puede ser un también un trabajo para toda una vida, y más elegante si me apuran.

4. Y hablando de bienes, los economistas que se han dignado pensar en la fabricación se han resistido siempre a calcular los costes de las materias primas, calificándolos de factores externos.

Por ejemplo, si llego a tu país con mi ejército, enormemente caro, y robo, o lo intento, el petróleo con el fin de convertirlo en gasolina y lanzar cada vez más contaminación de todo tipo a la atmósfera, entonces el costo de la guerra (en vidas, dinero y daños sociales y ambientales), el costo moral del robo a otros de un recurso, y el costo final para el planeta y los seres vivos del calentamiento global no entrarán, de acuerdo con la Economía, en el cálculo de los factores de coste del petróleo, porque esas cosas son factores externos y se consideran gratuitos.

Bien, son gratuitos para los accionistas de Exxon pero no para el planeta. Se podría pensar que los economistas, como seres humanos, miran de vez en cuando a su alrededor y dicen "Caramba, algo externo está pasando." Pero no parece que lo hagan.

5. ¿Quién paga a estos tipos? Uno de los efectos profundos de la Economía de nuestros días es que los poseedores del dinero y el poder han abrazado una filosofía basada en la falta de sentimiento de culpa, en la ausencia de externalidades y en la idea de que al final todo irá bien, con la cual justifican sus propias y nefastas obras. Y los economistas, en su mayor parte, se han subido al carro. ¿El Aspen Institute? Ahí voy. ¿La Hoover Institution? No está en Kiev, ¿verdad?

Oh, cierto, está en Palo Alto, California. Las palmaditas recíprocas en la espalda, la admiración mutua, y el forrarse los bolsillos de estos economistas y sus amigos bien colocados no tienen fin y son destructivos: el asunto se llama corrupción.

Naomi Klein ha dado algunos notables ejemplos en La doctrina del shock. Pero no le digas a Alan Greenspan que no es más que una muestra de parásito corrupto de los que se deslizan por los más alfombrados salones: él está convencido de que es un intelectual.

A menos y hasta que estos economistas miren dentro de sí mismos (¿tendrán un dentro de sí?) y comprendan la destrucción que han causado, seguirán vendiéndole a un público ávido (la clase dominante) que todo está bien, o pronto lo estará, o debería estar, o... lo que sea. Lo que ha creado esta confusión es una arrogante actitud de "aquí no pasa nada" al más alto nivel, y mientras siga siendo provechosa no hay esperanza para el resto de nosotros.

...

1.-En español "Cómo pudieron equivocarse tanto los economistas", en El País (http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/pudieron/equivocarse/economistas/elpepueconeg/20090913elpneglse_4/Tes) (N. del t.)

2.-Publicación periódica estadounidense especializada en las carreras de caballos y dirigida principalmente a los corredores de apuestas (N. del t.)

Jane Smiley es novelista y comentarista estadounidense, ganadora del Premio Pulitzer en 1992 con la novela A thousand acres.

S. Seguí es miembro de Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística.
(*) Periodista de The Huffington Post

La doctrina del Shock, de Naomi Klein

En el comienzo del cortometraje que realizó con el mexicano Alfonso Cuarón como complemento de su nuevo libro, La doctrina shock. El auge del capitalismo de desastre , Naomi Klein incorpora unos documentales de los años 40 en los que se describen los hallazgos de la psiquiatría en el tratamiento de enfermos mentales por electroshock. 'A través del shock, se fuerza a la gente a ser obediente', comenta Klein, al tiempo que reseña cómo, en los años 50, esta poderosa idea atrajo la atención de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Se han publicado 4 comentarios



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  • JESUS dijo:

    GRACIAS.
    Gracias por, como dicen mis amigos del trabajo, por desasnarme, mejor dicho por entregar material que nos sirve para entender mejor muchas cosas, como este método, o lo que se llame, que emplean esos irracionales para dominar a los demás, para sacar provecho de nosotros.
    Bueno, ahora entiendo mejor algunas otras cosas de las crisis. Buscaré la lectura de Naomi

    Desde Perú, escribo

  • Noel Montealegre dijo:

    Soy Financiero y revolucionario, entiendo erfectamente que tienes razon. Te felicito por tu articulo que es penetrante dentro de la critica de la forma en que ahora se vive, envio tambien una reflexion:

    EL SISTEMA ESTA CREADO PARA QUE UNOS POCOS SE BENEFICIEN, SEGUN LAS ESTADISTICAS EL 80 % DE LA RIQUEZA LO TIENE EL 5% DE LA UMANIDAD EL RESTANTE ES UNA PRECARIA CLASE MEDIA Y UNA GRAN POBREZA- ESTA COMPROBADO QUE EN EL MUNDO HAY SUFICIENTE RIQUEZA PARA QUE VIVAMOS BIEN.

    saludos al pueblo cubano y al autor de este articulo.
    Noel Montealegre D.
    Nicaragua.

  • alexander dijo:

    Evidentemente, la realidad ha confirmado lo dicho por esta señorita Klein. Y mis lecturas de Marx, desde mi temprana edad, no hacen mas que confirmar que el sistema capitalista, la crisis es permanente, unas mas agudas que otras. Y en nuestro pais Peru, se aplicaron la politica del Shock, justamente a partir del ex y hoy condenado en prision Alberto Fujimori, y encima, no contento con la supuesta democracia, sino a treves del golpe de estado efectuado el 2003.

  • Alberto dijo:

    Precisamente estoy leyendo un libro de Alan Greenspan (Ppresidente de la Reserva Federal de EUA por casi 20años), La Era de las turbulencias. Ya comenzaba a preocuparme como conscientemente los economistas del sistema capitalistas asumen que el "libre mercado" es perfecto y es la alternativa viable para una economía mundial próspera. Por supuesto que comenzó a entrar en contradicciones con mi pensamiento y ya estaba teorizando sobre sus deficiencias, este artículo reafirma mis convicciones y allana el camino para un pleno entendimiento del problema.
    Las fórmulas económicas manejadas desde la Reserva Federal buscan mantener el auge y evitar que la inflación y el desempleo afecten, lógicamente, al gran capital. Estas fórmulas NO incluyen los aspectos morales, ni éticos ni definen por sus nombres al 3, 5 ó 6% de desempleados necesarios para el buen funcionamiento del capitalismo, ni miden los daños ambientales, ni el saqueo de los paises pobres que estan muy lejos de aspirar a una clase media norteamericana. Estas son cosas que el libre mercado no quiere ni puede tener en cuenta.
    Muchas gracias.

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