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Entrevista del Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla al podcast Cuba Analysis (+ Video)

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Entrevista del Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, al podcast Cuba Analysis con Helen Yaffe y Nina Blodau. Foto: Minrex.

Periodistas: Bienvenidos a Cuba Análisis Podcast. Nos complace estar aquí con usted, el ministro de Relaciones Internacionales de Cuba, Bruno Rodríguez. Ministro, gracias por tomarse un tiempo de su apretada agenda para hablar con nosotros hoy.

Nina va a comenzar con las preguntas. Ministro, antes de hablar de política internacional, quisiera comenzar con usted. Ha estado al frente de la diplomacia cubana durante casi dos décadas y ha representado Cuba en algunos de los momentos más complejos de su historia reciente.

¿Cómo llegó a asumir esta responsabilidad y qué ha significado personalmente para usted representar a su país durante tantos años?

Ministro: Demasiado tiempo ya. Son muchos años efectivamente y afortunadamente hay muchos jóvenes listos y preparados que podrían hacerlo mejor que yo. No suelo hablar de temas personales, pero bueno, fui designado en esta responsabilidad y trabajo en ella por vocación de servir.

Afortunadamente coinciden totalmente los principios de la política exterior de la República de Cuba, su tradición, sus elementos fundacionales, las instrucciones y lineamientos del Parlamento Cubano y del Presidente de la República y del Gobierno para desarrollarla con mis convicciones más profundas. De manera que cuando uno siente que sus instrucciones coinciden con las convicciones personales todo se hace más sencillo y es una característica de la diplomacia revolucionaria cubana.

Periodistas: Si pudiera dejar de lado el lenguaje diplomático un momento y hablar simplemente como ciudadano cubano, ¿cómo explicaría de manera más sencilla posible lo que es vivir bajo un bloqueo económico durante más de 60 años?

Ministro: Puedo hacerlo con facilidad porque la diplomacia cubana tiene una profunda raíz y contenido popular y porque los diplomáticos cubanos y mi familia vivimos las circunstancias que vive nuestro pueblo y porque yo he vivido siempre bajo el bloqueo estadounidense.

Mi hijo que tiene ya 26 años de edad nació en las condiciones también de bloqueo, son varias generaciones y el país ha sufrido periodos de un impacto extraordinario especialmente marcado del bloqueo como en la década que ustedes conocieron de 1990, pero no hay duda que hay un cambio cualitativo en el impacto del bloqueo desde el año 2019 y en particular desde las órdenes ejecutivas de enero y mayo de 2026. Los sufrimientos que vive nuestro pueblo, que vive cada cubano, las privaciones, la angustia, son extremas en un mecanismo coercitivo que constituye un acto de castigo colectivo.

Periodistas: De eso vamos a hablar más enfocado más tarde, pero la segunda parte de esa pregunta es ¿cuál es su respuesta a quienes afirman que las dificultades de Cuba son consecuencias de su sistema político y la ineficiencia o corrupción de sus líderes?

Ministro: Mienten, mienten sistemáticamente. En estas seis décadas se han usado diversos pretextos para tratar de justificar un acto calificado como de genocidio por las convenciones y el derecho internacional, pero es extraordinariamente cínico tratar de culpar al gobierno, tratar de culpar al orden constitucional que el pueblo cubano se ha dado libremente en reiterados referendos de las consecuencias de un bloqueo de carácter extremo que incluye actos que son propios del periodo de guerra, que son equivalentes a un bloqueo naval como es en este momento, por ejemplo, el cerco energético o actos terriblemente violatorios del derecho internacional y de las normas reconocidas de comercio internacional como es la intimidación a las navieras que transportan bienes a Cuba.

En este momento hay más de 7.000 contenedores que fundamentalmente contienen alimentos, medicinas y dispositivos médicos paralizados por ese efecto de amenaza e intimidación en diversos puertos, incluso algunos de nuestra región que no pueden llegar a las familias cubanas. Pero lo peor de todo es que estas gravísimas consecuencias humanitarias, cuyo dato probablemente más doloroso y relevante es la duplicación de la mortalidad infantil de la tasa de niños nacidos vivos que mueren debido a las condiciones que genera el bloqueo, a pesar de tener un sistema de salud pública de nivel reconocido, ilustra lo que está ocurriendo.

Pero el gobierno de Estados Unidos y el Departamento de Estado ni siquiera tratan este tema como si fueran los llamados daños colaterales, que es un concepto inaceptable y criminal, porque los efectos humanitarios que estas medidas extremas de bloqueo están provocando son parte de un diseño deliberado, fríamente calculado. El secretario de Estado, que ha mentido mucho diciendo que el bloqueo no existe y que el cerco energético no existe, hace pocos días acaba de declarar que cortarán cualquier salida que encuentre el gobierno cubano, que cerrarán cualquier válvula a la asfixia que provocan las condiciones extremas del bloqueo, de manera que es notoriamente perverso provocar estas circunstancias y tratar de culpar a nuestro gobierno, a nuestro pueblo, de las consecuencias humanitarias terribles que están provocando.

Periodistas: Cada año en la Asamblea General de las Naciones Unidas, casi todos los países del mundo votan en contra del bloqueo estadounidense a Cuba.

Tras cada votación se observa una docena de diplomáticos acercándose a los de la nación cubana para saludarlos. ¿Qué conversaciones mantiene con ellos fuera de los micrófonos? ¿Qué impide a estos países ignorar las sanciones de Estados Unidos, que son unilaterales?

Ministro: Sí, hay un ánimo internacional, probablemente establecido, que se expresa no sólo en estas votaciones anuales de una resolución que llama por su nombre y de manera directa a Estados Unidos a cesar incondicionalmente la aplicación del bloqueo, sino hay numerosas expresiones de oposición y rechazo a esta política de hostilidad y bloqueo en todo el planeta y dentro de los propios Estados Unidos. Es notorio que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses se oponen a la aplicación del bloqueo y la conversación social en redes digitales en estudios realizados durante el mes de julio demuestra que es sólo una minoría exigua la que apoyaría las condiciones de cerco energético o de amenaza militar contra Cuba.

En Naciones Unidas y no sólo en el tema del bloqueo, a veces a la delegación cubana le corresponde la responsabilidad muy seria también de resultar de alguna manera, de cierta manera, vocera de la opinión del sur global o de muchos países.

Cuba puede hablar con una completa libertad, puede ejercer una política exterior totalmente independiente y soberana y muchas veces es reconocida también por decir de manera directa o de manera más directa lo que muchos piensan, lo que la mayoría de los Estados miembros de Naciones Unidas consideran y ocurre así en votaciones como estas o incluso en la realizada más recientemente de manera extraordinaria el pasado 7 de julio sobre la consideración de este tema fuera del calendario habitual porque existe un claro reconocimiento internacional de que la política de bloqueo es ilegal, es criminal, tiene impacto genocida en el pueblo cubano, es un acto de castigo colectivo, es violatorio del derecho internacional incluido el derecho internacional humanitario, es obsoleto está anclada esa política en los cimientos de la guerra fría, contradice la voluntad de la comunidad internacional, contradice la voluntad de los electores y contribuyentes estadounidenses y también de los cubanos residentes en los Estados Unidos y como tiene impacto claramente extraterritorial lesiona la soberanía, la independencia de todos los estados sin excepción y no sólo afecta el interés nacional real de los Estados Unidos sino afecta los intereses de todas las naciones de sus empresas.

Bueno la Unión Europea tempranamente se dotó de un reglamento y de leyes antídoto que obligaría a sus gobiernos a amparar el interés de sus compañías ante la aplicación ilegal de leyes norteamericanas o la extensión de la jurisdicción de las cortes estadounidenses fuera de sus fronteras; sin embargo, no lo aplica con determinación, tampoco los gobiernos europeos que constituyen una comunidad que tiene peso en la realidad internacional aplica las leyes antídoto de las que se ha dotado.

Defiende de una manera muy tímida, demasiado tímida sus propios intereses ante la voracidad de su competidor y a mi juicio lo que es peor es que Cuba no sólo tiene cierto simbolismo sino que significa hoy una encrucijada internacional en relación con el orden internacional.

Si se permite a una superpotencia nuclear intentar destruir a una pequeña nación soberana para cambiar su sistema político se estarían generando condiciones que permitirían que ocurriera lo mismo con cualquier Estado del planeta.

Periodistas: Como usted comenzó mencionando desde principios de 2026 Trump emitió dos órdenes ejecutivas que designaban a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense e implementando de facto un bloqueo petrolero ¿Cómo se explica este aumento de la reacción contra Cuba desde 2026?

Ministro: Habría que preguntar al gobierno de los Estados Unidos que con pretextos y mentiras trata de justificar esa política. Pero si no tuviera las consecuencias humanitarias y económicas tan graves que tiene, no parecería de ninguna manera serio pretender que una isla de estas dimensiones pueda constituir una amenaza a la principal potencia nuclear.

La verdad es que miente.

Cuba no es ni puede ser una amenaza para la seguridad nacional ni la economía de los Estados Unidos, ni es un enemigo ni pretende serlo y hay lazos culturales y multifacéticos muy profundos entre el pueblo estadounidense y el pueblo cubano. Pero este gobierno de Estados Unidos necesita desesperadamente tratar de justificar las políticas atroces que aplica contra nuestro pueblo. Ocurre lo mismo que con las acusaciones contra Cuba de ser un país supuestamente promotor del terrorismo.

Pero son actos que demuestran la poca seriedad del gobierno de los Estados Unidos. Un presidente toma una decisión y el presidente actual en su primer mandato la revierte y vuelve a calificar a Cuba de esta manera. El presidente siguiente hace lo contrario y el primer día en la Casa Blanca el actual presidente republicano vuelve a hacer lo mismo que se supone que es resultado de consultas interagenciales, de disponer de evidencia sólida.

Representa no sólo un argumento totalmente mendaz, que tiene además consecuencias muy graves desde el punto de vista político, de seguridad nacional para Cuba y también humanitario.

El mundo entero reconoce su falsedad y por supuesto no contribuye de ninguna manera al interés nacional real de los Estados Unidos que podría beneficiarse de una relación normal inspirada en la buena vecindad, en la cooperación, en el comercio, en la inversión contra un pequeño país cercano.

Periodistas: ¿Cuál ha sido el impacto de esta medida en términos económicos y sociales? Por ejemplo, en el comercio internacional y en el sistema de salud.

Ministro: Es que no es sólo una medida sino es un conjunto opresivo de acciones coercitivas que viene de una acumulación histórica de seis décadas que ha provocado daños extraordinarios a una economía de dimensiones pequeñas como la cubana, sino después de un endurecimiento extremo en particular desde la segunda mitad del año 2019, aunque algunas acciones fueron anteriores.

Incluso en el peor momento de la pandemia de COVID-19, cuando el gobierno de los Estados Unidos relajó los sistemas de sanciones con relación a prácticamente todos los países sujetos a ellas; sin embargo, aplicó medidas adicionales con relación a Cuba, que incluyó la obstaculización de adquisición de ventiladores pulmonares, oxígeno medicinal, tomó el virus como un aliado oportunista para endurecer las condiciones de bloqueo.

Pero enero de 2026 marca otro cambio significativo cuando en la práctica decreta un cerco energético que resulta totalmente equivalente a un bloqueo naval, que es un acto de guerra y ha impedido, incluso desde un tiempo antes, con la presencia de buques militares y la amenaza militar en los países del Caribe, la llegada de combustible aquí.

Si hoy Cuba pudiera adquirir mínimos de combustible, los cortes de electricidad podrían reducirse a dos o tres horas diarias, el abasto de agua potable a la población mejoraría considerablemente. Hemos dado fotos en Naciones Unidas de una cirugía en un quirófano iluminada con los móviles del personal médico. La situación alimentaria sería mucho mejor.

Y han mentido consistentemente, en particular el secretario de Estado, cuando ha dicho que Cuba recibía combustible gratuito. Es falso totalmente, es mentira. Cuba recibía combustible en condiciones normales de comercio internacional, sobre la base en algunos casos de exportaciones de servicios médicos y en otras de adquisición de los combustibles, en condiciones peores que las del mercado internacional por el riesgo país que genera la hostilidad estadounidense.

Pero hoy la realidad es que el cerco energético tiene consecuencias gravísimas para nuestro pueblo y para nuestra economía. Y empieza a estar acompañado de medidas directas para impedir la llegada de buques mercantes a Cuba, no solo con combustible, sino con productos y bienes de cualquier naturaleza. Muchos de esos productos han sido adquiridos por micro, pequeñas, medianas empresas privadas cubanas.

Fueron pagados. Las navieras que no transportan esos contenedores a Cuba están violando flagrantemente los contratos que firmaron y los compromisos que adquirieron a partir de los pagos que recibieron por esa transportación. Y en esos contenedores tienen relación con las condiciones socio-humanitarias en que vive nuestro pueblo.

Periodistas: El gobierno estadounidense ha amenazado con atacar militarmente a Cuba. ¿Se trata de una guerra psicológica o cree que está planeando una agresión militar?

Ministro: Es una amenaza que nosotros tomamos en serio, muy en serio y es de suma gravedad.

Habría que ver qué ocurre con el orden internacional actual si se permitiera a una superpotencia nuclear atacar a una pequeña isla para cambiar su sistema político, para cambiar su gobierno.

En segundo lugar, no se trata solo de acciones retóricas. Es público, lo dicen los líderes estadounidenses, el secretario de Estado, el secretario de Guerra, otras figuras del gobierno de los Estados Unidos, declaran constantemente que la opción militar contra Cuba, así que una agresión militar directa contra Cuba está entre las opciones que están sobre la mesa del presidente para que tome una decisión.

Entonces, aunque hay factores de propaganda, guerra psicológica, es público y notorio que se hacen preparativos reales para realizar una agresión militar contra Cuba.

Nuestro pueblo, sin duda, defendería a ultranza, hasta las últimas consecuencias, su independencia, su soberanía, la integridad territorial de nuestra patria y sería un acto verdaderamente trágico que provocaría pérdidas de vidas de cubanos y también de jóvenes estadounidenses que serían enviados a una guerra que no tiene nada que ver con ello.

Provocaría un baño de sangre y generaría al mismo tiempo inestabilidad regional. No solo no permitiría a Estados Unidos nunca cumplir el objetivo de ocupar y pacificar y controlar nuestro país, que sería un objetivo imposible, como muchos analistas estadounidenses y europeos sumamente serios reconocen, sino que generaría inestabilidad regional en todo el Mar Caribe, en el Golfo de México, en las rutas comerciales, en las rutas aéreas, en las condiciones de los países vecinos a Cuba, que no es solamente los Estados Unidos.

Al gobierno de Estados Unidos le provocaría una responsabilidad criminal, genocida, un extraordinario descrédito y ahondaría el aislamiento internacional que sufre por su política de bloqueo y de hostilidad contra nuestro país.

Nosotros, con todo realismo, nos preparamos para la defensa de nuestra nación, como es tradición cubana, y esperamos que nunca ocurra. Y trabajamos denodadamente para evitar cualquier pretexto, para evitar que el gobierno de los Estados Unidos pueda generar condiciones que lleven a una escalada bilateral, pero al mismo tiempo hemos dicho y haremos con toda firmeza una defensa a ultranza de nuestra voluntad de libre determinación.

Estaría en el mejor interés de la Organización de Naciones Unidas, de su Consejo de Seguridad. La Asamblea General se expresó el 7 de julio a través de decenas y decenas de discursos de representantes de Estados miembros de todas las regiones en contra de una aventura militar contra Cuba y reclamó también el cese del cerco energético y la persecución de las cadenas de transporte marítimo hacia Cuba.

Pero estoy convencido de que el mundo necesita, la humanidad necesita una articulación amplia de voluntades, de todas las personas honestas, de todos los gobiernos, de todas las naciones para impedir que el deterioro del orden internacional conduzca al planeta hacia una situación superada por la humanidad hace ya muchas décadas, de saqueo, de conquista, de ocupación de territorio, de ocupación de enclaves considerados estratégicos, de proliferación de armas de altísima letalidad o autónomas, de desarrollo de la carrera armamentista en contra de los intereses de todos los pueblos, del riesgo de trasladar la carrera armamentista al espacio ultraterrestre. El peligro del invierno nuclear que genera la mera existencia de enormes arsenales nucleares, pero solo el estallido de cien ojivas nucleares provocaría la desaparición de la especie humana.

Estoy convencido de que la conjunción de organizaciones internacionales, gobiernos, parlamentos, fuerzas políticas, movimientos populares, organizaciones de la sociedad civil irán articulándose para frenar este camino que pone en peligro supremo y real la mera existencia de la vida humana en el planeta.

Y Cuba entonces se ha convertido en una especie de símbolo, siendo una isla pequeña, la historia la convirtió en un símbolo internacional de independencia, de rebeldía frente a la opresión y la injusticia y también en un símbolo de solidaridad. En decenas y decenas de países ha estado presente la solidaridad cubana durante la pandemia de COVID-19, en Italia también en particular o en Andorra, por ejemplo. De manera que nosotros sentimos que Cuba no está de ninguna manera sola, que la causa cubana recibe una amplia solidaridad internacional y confiamos en que la comunidad internacional detenga cualquier aventura militar contra Cuba y fuerce el cese de estas políticas que son también genocidas, que también provocan muertes, que también matan, aunque no sean bombas, como es el cerco energético, el bloqueo energético total o el impedimento a la llegada de bienes de primera necesidad y consumo de nuestra población.

Periodistas: El secretario del Estado estadounidense, Marco Rubio, es uno de los principales defensores de una política más dura hacia Cuba. Recientemente declaró a Axios, cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar escapar de la soga, simplemente la apretamos. Al mismo tiempo se jactó de que el gobierno estadounidense ha proporcionado 100 millones de dólares en ayuda humanitaria al pueblo cubano.

Para contextualizar, Cuba informa que el bloqueo estadounidense le cuesta al país entre 7 y 8 mil millones de dólares anuales. ¿Podría usted comentar sobre esas posturas contradictorias?

Canciller: El bloqueo a Cuba provoca impactos diarios superiores a los 900 mil dólares, es decir, casi un millón de dólares equivale cada día de bloqueo a Cuba. Este es el mismo secretario del Estado que, si buscan declaraciones recientes, lo encontrarán habiendo afirmado que el bloqueo no existe y que el cerco energético no existe tampoco.

Es curioso porque contradijo directamente al propio presidente de los Estados Unidos o a la vocera del presidente en relación con estos temas. ¿Quiénes podrían beneficiarse de la destrucción de la economía cubana, de la destrucción de nuestro país, si no un pequeño grupo de políticos corruptos generalmente asentados en el sur de la Florida, empujados en primer lugar por el deseo de venganza en relación con la Revolución Cubana, heredaron ideas, heredaron pecados de las personas que sirvieron en la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista, en los que robaron a manos llenas, en los que se beneficiaron de la corrupción de la época, de una migración de numerosos criminales de guerra e invocan hoy unas razones de revancha, de venganza y de recuperación, de reversión de nuestro país a la década de 1950. Son los que encarnan las posturas más radicales y extremas, son los que más empujan por una aventura militar de Estados Unidos contra Cuba sin pensar en las terribles consecuencias que tendrían.

Hay políticos en Estados Unidos también que quieren liquidar el carácter de alternativa que la experiencia histórica de Cuba plantea frente al capitalismo salvaje, frente al neoliberalismo más ortodoxo, frente a las corrientes fascistas y neofascistas que tienden a ganar terreno en esta época y les preocupa la existencia de un modelo alternativo al que quisieran imponer en todo el planeta y al que de hecho han impuesto en toda una serie de países en los últimos años. Porque Cuba representa la visión de una pluralidad de culturas, de una pluralidad de pensamientos, de una pluralidad de modelos políticos según las circunstancias históricas y el derecho de libre determinación de los pueblos. Pero solo esa pequeña camarilla podría beneficiarse en primer lugar de las actuales políticas que sigue el gobierno de los Estados Unidos o de una escalada o un empeoramiento del conflicto bilateral.

Porque está en el mejor interés de los estadounidenses, de los que pagan impuestos, de los que eligen a los gobiernos y también de los cubanos residentes allí, el avanzar hacia un proceso de normalización de relaciones sobre la base de la eliminación del bloqueo y la amenaza contra nuestro país. Pero de la ayuda humanitaria, nosotros siempre somos un país que ha prestado una importante cooperación humanitaria internacional y sigue siendo hoy un emisor de cooperación médica internacional en diversas regiones del planeta. Es hoy probablemente el más importante emisor de cooperación médica internacional en condiciones de cooperación Sur-Sur del planeta.

Cooperación que ha sido perseguida de una manera atroz también por motivaciones totalmente políticas. Y Cuba siempre ha aceptado también cooperación y ayuda internacional que nuestro pueblo hoy en las circunstancias dificilísimas en las que vive, tanto necesita. Pero el anuncio de los 100 millones que se produjo, según creo recordar, en la Santa Sede, en ese momento no existía. No se había contactado ni a las iglesias cubanas ni se había contactado al gobierno cubano en lo absoluto. Y se afirmó allí, nada menos que en la Santa Sede, que el gobierno cubano rehusaba recibir esa ayuda humanitaria de 100 millones. Que había estado precedida por un ofrecimiento de ayuda humanitaria de 3 millones que efectivamente se ejecutó y que alcanzó para aliviar la situación de una cantidad reducida de familias cubanas, porque estamos hablando de una población numerosa.

Después se ofreció una ayuda de 9 millones, que después se dijo que sería de 6, de la cual apenas se ha ejecutado solamente una parte ínfima, y de los 100 millones se ha recibido solamente una ayuda para 700 familias. Una pequeña ayuda para 700 familias. No debería jamás utilizarse los temas humanitarios, y menos aún la ayuda humanitaria por motivaciones políticas y para generar manipulaciones y situaciones políticas.

Pero nuestro gobierno junto a la Iglesia cubana sigue presto para facilitar la recepción de esta ayuda en bien de nuestro pueblo.

Periodistas: El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó recientemente el informe: Cuba, la capital del comunismo del siglo XXI, que describe a Cuba como una fuerza subversiva global que ha guiado a la izquierda estadounidense internacional durante décadas. Este informe se publica en el contexto de la reafirmación de la doctrina Monroe y el regreso de gobiernos de la derecha elegidos en muchos países latinoamericanos.

Varios gobiernos han roto relaciones diplomáticas con Cuba. ¿Cuáles son las implicaciones de esa gira a la derecha para Cuba y para la región? ¿Cómo responde usted a ese informe del Departamento del Estado?

Canciller: Es difícil dar una respuesta seria a un documento tan poco riguroso. Me encantaría saber con qué aplicación de inteligencia artificial se hizo ese documento.

He leído sus casi 100 páginas. Me ha costado un esfuerzo tremendo llegar al final porque es una mezcla de mentiras, falsedades, manipulaciones, pero hecho con muy pobre oficio, con una enorme falta de rigor. Estoy convencido que a los diplomáticos serios y profesionales del Departamento del Estado les tiene que dar vergüenza que su institución haya publicado un libelo como ese.

Muchos analistas internacionales me relevan de tener que argumentar demasiado sobre las falsedades que contienen. Pero incluso en medio de las declaraciones oficiales del gobierno de los Estados Unidos y las condiciones del orden internacional y las proclamaciones en sus directivas de seguridad nacional y defensa nacional de quiénes son sus competidores estratégicos, quiénes podrían ser sus adversarios estratégicos, el presentar a Cuba como el origen del mal y como la nación que tiene la capacidad de derrocar al gobierno de los Estados Unidos no permite una conversación seria. Pero en el macartismo y en la construcción de los procesos que llevaron a la Segunda Guerra Mundial y el desarrollo del fascismo se dijeron cosas tan absurdas como esas y hubo gente que las creyó.

Al principio de la década del 60 una operación de la CIA hizo circular la mentira de que el Estado cubano iba a eliminar la patria potestad de los padres sobre los niños y eso llevó a que se enviaran 14.000 niños solitos a Estados Unidos, a hogares de niños sin amparo filial, a hogares de huérfanos, a partir de una mentira absurda que sin embargo hubo personas que la creyeron. Entonces no se podría subestimar el enfoque que venía que sigue el gobierno de los Estados Unidos apoyándose además en su propiedad y control de las grandes plataformas tecnológicas que hoy tienen un impacto tremendo no solo en la información sino en la conducta y en la capacidad de pensar críticamente de las personas a escala planetaria. Yo he afirmado que si los jóvenes estadounidenses, si los ciudadanos estadounidenses recibieran mayor información veraz, exacta, por sí mismos impedirían que estas políticas atroces que su gobierno aplica contra Cuba y en otras latitudes ocurrieran.

Pero rechazo totalmente las afirmaciones que allí se hacen que tienen un propósito muy grave que es el de justificar la amenaza militar contra Cuba de una parte, justificar el castigo colectivo y el crimen de genocidio y también justificar la represión y la persecución contra organizaciones de la sociedad civil estadounidense, algunas de las cuales han sido solidarias con Cuba, algunas han organizado viajes a Cuba, dentro de una política que es esencialmente represiva, violatoria de las libertades civiles y los derechos humanos. El gobierno de los Estados Unidos no solo le impide a los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba, por ejemplo, y coarta su libertad de viajar; sino que la represión reciente en las universidades, los actos de una gran incultura contra el pensamiento, contra sectores ilustrados, académicos de los Estados Unidos ha sido extraordinario. Entonces es un informe que siendo ridículo y mendaz, sin embargo, hay que tomarse en serio los objetivos a los que resulta funcional, incluido el más profundo racismo y xenofobia y persecución de los inmigrantes y la utilización por las fuerzas extremas de derecha contra el progresismo en general y contra el propio pueblo estadounidense de estas herramientas macartistas y represivas.

Es cierto que la historia genera avances y retrocesos, es una suerte de espiral que hay que analizar con un sentido histórico, con un sentido dialéctico de la historia, pero no se puede subestimar nunca la acumulación histórica a favor del progresismo, a favor de la justicia social, a favor de la superación del neoliberalismo y de la globalización neoliberal, a favor de la superación de formas de producción y consumo que son irracionales y son insostenibles y ponen en peligro la existencia de la vida misma en el planeta. De manera que estos virajes a la derecha ocurren en el tiempo, pero yo tengo la profunda convicción y soy optimista de que se está produciendo una acumulación histórica favorable. Pero en cualquier circunstancia Cuba ha tenido relaciones muy profundas porque son esencialmente culturales, son afectivas con todos los pueblos latinoamericanos y caribeños.

Ninguna coyuntura política, ningún gobierno, y todos los gobiernos son efímeros, podrá afectar esos lazos profundos; y los pueblos se percatarán rápidamente de cómo los gobiernos neoliberales, de extrema derecha, etc. que desmontan conquistas sociales que se produjeron en periodos anteriores tendrán que terminar en medio del mayor descrédito. De manera que nosotros confiamos en que los lazos con todos los pueblos latinoamericanos y caribeños y también con la mayor parte de sus gobiernos continuarán avanzando.

Y hay países con los que Cuba tiene y ha tenido históricamente y tiene hoy una relación muy intensa. Y el pueblo cubano tiene lazos y vínculos culturales profundos similares con el pueblo estadounidense y eso tampoco puede ser ignorado. De manera que algunos gobiernos de derecha que han actuado de manera totalmente subordinada al gobierno de los Estados Unidos, a este gobierno de los Estados Unidos y han actuado contra su historia, contra su tradición contra las aspiraciones y los sentimientos de sus pueblos pasarán, pasarán pronto y nadie se acordará de ellos.

Periodistas: Cuando hablamos del bloqueo solemos pensar únicamente en los costos para Cuba. Sin embargo, también existen pérdidas para la población de Estados Unidos y todo el mundo. ¿Puede hablar de estas pérdidas?

Canciller: Bueno, yo mencionaba antes que el bloqueo a Cuba daña los intereses de todos en el planeta porque es una transgresión de las leyes nacionales, de la igualdad soberana de los Estados, de la independencia de todos los Estados. Porque daña los intereses nacionales de todos los países sin excepción. Porque daña los intereses de sus empresarios de sus sectores sociales más diversos: culturales, académicos, científicos, en todos los ámbitos y también les provoca daños económicos. El gobierno de los Estados Unidos frecuentemente apela a la aplicación de medidas coercitivas contra otros Estados mientras preserva la capacidad de desarrollar intercambios económicos con el país al que supuestamente impide sus vínculos con terceros.

Eso es muy sintomático en el caso de Europa, por ejemplo en el ámbito del gas, en el ámbito del combustible o en otros ámbitos en que Estados Unidos ha tratado de apropiarse y de explotar condiciones geopolíticas en función de imponer a los pueblos y a los gobiernos europeos condiciones verdaderamente onerosas. Ha ocurrido con los aranceles, ha ocurrido en diversos ámbitos. Entonces yo diría que hay para cualquier nación un daño político, un daño ético, un daño desde el punto de vista del Derecho Internacional y del derecho nacional.

El pretender imponerle a otro país las decisiones de las cortes estadounidenses en los temas en los que éstas no tienen jurisdicción o tratar de que compañías o personas de terceros países se rijan por leyes extraterritoriales estadounidenses hace un daño real a esas naciones. En segundo lugar, en el caso de Estados Unidos, por ejemplo, y de muchos, los priva de algunos avances científicos, dicho modestamente, que hoy son únicos de Cuba. Por ejemplo, en el ámbito de vacunas terapéuticas contra el cáncer, en el ámbito de nuevos medicamentos y tratamientos contra la diabetes y la ulceración del pie diabético para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas incluido el Alzheimer.

¿Por qué las personas en Estados Unidos no podrían beneficiarse de esos tratamientos que serían además mucho más baratos y hoy está demostrado que son más eficaces que los que se aplican en Estados Unidos? La persecución de Estados Unidos de la cooperación médica internacional de Cuba que pretende privar lo mismo a países desarrollados donde existe, que a países del sur global, a poblaciones enteras cuyos únicos servicios médicos son los que prestan, en lugares remotos y a sectores de bajos ingresos, médicos cubanos. Cuba tiene hoy una de las industrias más modernas y competitivas del mundo en el ámbito biomédico farmacéutico. ¿Cuántos países europeos pudieron producir rápidamente sus propias vacunas contra la COVID-19? Por ejemplo, Cuba en tiempo récord y con un mínimo de recursos pudo producir cinco vacunas.

Sin embargo, hoy contra las compañías subsidiarias de compañías norteamericanas en el ámbito médico farmacéutico y en general registradas en Europa son forzadas a seguir las regulaciones del bloqueo contra Cuba. Las corporaciones que tienen escala global o internacional, igual. Entonces, es la naturaleza extraterritorial del bloqueo, que es genocida en relación con el pueblo cubano, aunque no haya bombardeos, pero que provoca muertes, que provoca sufrimiento y también daño a todas las naciones del planeta. Por eso también es que concita un rechazo prácticamente unánime a escala internacional.

Periodistas: Llegamos a la última pregunta. En casi 70 años de conflicto, todos los presidentes estadounidenses han intentado provocar un cambio de régimen en Cuba. Ninguno lo ha logrado. ¿Qué nos dice este hecho sobre la efectividad real de esta política y sobre la resiliencia del sistema cubano?

Canciller: Bueno, un reconocido senador estadounidense de derecho cuestionaba la política de hostilidad y bloqueo contra Cuba. Decía él, en ese momento eran 50 años. Decía: 50 años de aplicar una política fallida debería hacer pensar a cualquier persona en buscar otra política. Porque la realidad es que la política de hostilidad y bloqueo no ha hecho avanzar a Estados Unidos un milímetro en los objetivos que ha proclamado, de una naturaleza o de otra, en relación con nuestro país, en relación con Cuba. Y por extremas que sean sus medidas, no va a funcionar y no va a acercar al actual gobierno ni a ningún otro a los objetivos que se plantean, que son objetivos de recuperar la dominación sobre Cuba, de devolver a Cuba a los peores años de un capitalismo neocolonial independiente totalmente, de entregar el país a las corporaciones estadounidenses como así fue durante medio siglo o de permitir que regresen a Cuba las hordas batistianas de ladrones, corruptos, torturadores, que fueron a dar al sur de la Florida.

Son objetivos que nunca el gobierno de los Estados Unidos va a alcanzar por mucho que se esfuerce en ese sentido; a pesar de que hay que reconocer que tiene la capacidad de provocar, como está provocando hoy, un daño inmenso en nuestro país. Hubo algunos gobiernos estadounidenses que trataron de introducir modificaciones en la relación bilateral, no quiero mencionar presidentes en particular pero sí debo decir que esas experiencias demostraron, en primer lugar, que es posible avanzar en la relación bilateral, que es posible alinear o cesar en algunas de las medidas más atroces de aplicación del bloqueo contra Cuba, que es posible conversar, que es posible encontrar solución a algunos problemas bilaterales mediante el diálogo y la negociación. Demostraron también que Cuba es un interlocutor, es una contraparte seria y reconocida que honra sus compromisos, que cumple su palabra que es un actor internacional serio. Demostró también que hay un amplio consenso en el pueblo cubano y en el pueblo estadounidense a favor de superar estas políticas de coerción y bloqueo y privilegiar vínculos de diálogo, de comercio, de cooperación que beneficiarían a ambos pueblos.

Nosotros hemos repetido la disposición del gobierno de Cuba a continuar conversaciones con el gobierno de los Estados Unidos sobre las meras bases que establece el derecho internacional: igualdad soberana, en pie de igualdad, respeto mutuo, beneficio recíproco para ambos pueblos, sin injerencia en los asuntos internos de ninguno de los dos países, sin precondición.

Y aquellas experiencias en décadas anteriores también demostraron que eso dejó un beneficio importante al gobierno de los Estados Unidos en relación con su propio pueblo por ejemplo, 400.000 ciudadanos estadounidenses y otro tanto de cubanos residentes de los Estados Unidos vinieron a visitar a Cuba en el año 2018, conocieron de primera mano esa experiencia, recibieron información directa y veraz de la realidad cubana, y esto concitó también un amplio apoyo en el pueblo estadounidense y en los cubanos residentes de los Estados Unidos, incluido el sur de la Florida. Entonces, yo estoy convencido que la acumulación, la tendencia histórica, bueno, si fuera con este gobierno ganaríamos tiempo si no, será con otro, pero al final se va a imponer una relación civilizada, productiva y respetuosa entre ambos pueblos, que tenga expresión también en los vínculos entre ambos gobiernos

Periodistas: ¿Antes de que terminemos hay algo más que usted quiere decir?

Canciller: Le agradezco mucho a ustedes que nos hayan visitado, que hayan compartido nuestras privaciones también en estos días y que se tomen ese profundo interés no solo por conocer bien a Cuba, sino por hacer que los ciudadanos en todo el mundo, pero en particular en Europa y en Estados Unidos reciban información veraz y completa.

(Tomado de Minrex)

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