Un llamado urgente: En defensa de la paz y la soberanía de Nuestra América
Declaración de la Casa de las Américas
La Casa de las Américas, fiel a su vocación de más de seis décadas de tender puentes culturales en nuestro continente, alza su voz.
El 3 de enero, la paz de Nuestra América fue brutalmente quebrada. De nuevo en este siglo, una nación latinoamericana fue violentamente atacada por la maquinaria militar estadounidense. Nuestro continente, declarado zona de paz, vio sus principios pisoteados por las bombas y el secuestro ilegítimo de un Presidente constitucional.
A esta agresión contra Venezuela, le siguen ahora las amenazas de saquear los recursos de su pueblo y de extender la ofensiva a otros países hermanos.
Frente a esta flagrante violación del derecho internacional y a este ultraje a la dignidad de todos los pueblos, hacemos un llamado claro y firme.
Exigimos, con la fuerza de la razón y la justicia:
1. La liberación inmediata e incondicional del Presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
2. El cese de toda injerencia extranjera y el respeto absoluto a la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano.
Invitamos a todas las personas en los Estados Unidos y en el mundo, conscientes de la humanidad que nos une y del valor de la paz, a sumarse a este llamado. Defender a Venezuela hoy es defender la soberanía de todos los pueblos y el derecho a un futuro sin guerras en nuestra América.
La Habana, 7 de enero de 2026
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Ninguna república americana acudirá en defensa de Venezuela.Tendran que autotutelarse.
Estamos viviendo el fin de una era. El orden mundial que conocíamos se desmorona, y gran parte de la razón es la soberbia auto-destructiva de Estados Unidos.
Se presenta como el guardián del "orden basado en reglas", pero su historial es el de un forajido hegemónico: secuestró presidentes (Panamá, 1989), practicó piratería contra barcos, invadió países con mentiras (Irak, 2003) y ejerce un terrorismo financiero con sanciones extraterritoriales ilegales.
Aquí está la paradoja fatal: al violar impunemente todas las leyes internacionales que dice defender, Estados Unidos perdió la autoridad moral para exigir que otros las respeten. Les enseñó al mundo que la ley es el poder, no la justicia. Y ahora, cuando China, Rusia o Irán actúan con la misma lógica de fuerza, los yanquis no tienen base legítima para protestar.
Pero su problema es más profundo. Esta soberbia imperial choca con una realidad interna de decadencia: una sociedad fracturada por guerras culturales, una infraestructura en ruinas y una política disfuncional. ¿Cómo pretender dominar el mundo cuando tu propia casa está en pedazos?
Mientras tanto, las civilizaciones-estado (China, Rusia, Irán) observan. Ellos no tienen sociedades rotas por el individualismo extremo; tienen paciencia histórica, cohesión identitaria y ven cómo el "gran policía del mundo" es, en realidad, un gigante con pies de barro.
El resultado es la anarquía multipolar que vemos hoy. Los organismos internacionales son irrelevantes, Europa es un aliado dependiente y débil, y el Sur Global ya no obedece. Estados Unidos sembró vientos de ilegalidad y unipolaridad, y ahora recoge tempestades de caos y rivales fortalecidos.
La lección es histórica: ningún imperio sobrevive cuando su soberbia externa supera su cohesión interna, y cuando su discurso de legalidad es una farsa que todos pueden señalar. El mundo ya no teme al sheriff, porque el sheriff es el mayor bandido.
Sachiel(¿eres el habanero o el avileños?)Saludos hermano)
Si los latinoamericanos no corremos en defensa de Venezuela, en seis meses estaremos con un taparrabo trabajando en una mina de esclavos del fascismo que va ha instaurar el Trumponete en el mundo.
Es urgente y necesario defender a Venezuela hoy es defender soberanía y la paz de de la región Latinoamericana y el derecho a un futuro sin guerras en nuestra América.
Con palabritas y carteles no vamos a ganar. Hay que unirse y pasar a la lucha armada. El enemigo está eufórico y prepotente porque no ha encontrado resistencia, ni lo Rusos, ni chinos han mostrado valor ni intención. Hay que hacer una coalición internacional como la de los años 40 contra los nazis y acabar con el imperio. Nosotros somo más.
Ok