Desiderata desde lo posible

Bandera Cubana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Dudé si volver sobre mis “Desideratas”. Por las redes recirculó la del año pasado (Desiderata desde la crisis) y muchos la asimilaron como nueva, de este año. Y eso me contuvo. La crisis no solo se mantiene, sino que parece haberse profundizado. Y aunque existen anhelos y programas para dejarla atrás, lo cierto es que ahí está. Pudiera parecer, entonces, que las Desideratas son repetitivas. Pero también entiendo que, como siempre, los deseos vuelan más lejos y más rápido que las realidades. Estas tratan de alcanzarlos, pero nunca lo logran del todo. Por eso ellos hacen alianza con la esperanza, para construir la fe en que se le lograrán y la motivación para hacerlo. Solo necesitamos que la mirada cínica, hiper realista, no se imponga y que recordemos que hasta en el diccionario, logro aparece después de esfuerzo. Y así es para la inmensa mayoría. Aunque allí mismo éxito antecede a trabajo, lo cual es también real, pero para la inmensa minoría. Y vivimos en un mundo, en un país, donde la inmensa mayoría y la inmensa minoría existen, conviven e interactúan. Así que vuelvo sobre mis líneas de deseos y comparto mi
Desiderata desde lo posible
Que logremos, ante todo, mirarnos a nosotros mismos. Con una mirada realista, ajena al triunfalismo y al desánimo. Con una mirada autocrítica y generativa. Nadie es perfecto. Nada es perfecto. Pero si es bueno, anda por un mejor camino. Que encontremos y hagamos valer, una línea conjunta de deseos que integre los de todos y los de cada quien. Diversa, plural, pero integrada. Teniendo la misma Historia, tenemos historias disímiles. Lo diverso nos enriquece. Nos hace fuertes para enfrentar los retos de la vida.
Que logremos superar la actual policrisis, porque nos hace mucho daño. Las faltas básicas golpean duro sobre las ilusiones. Entonces, el desespero entra en la escena y convoca a la decepción, al desengaño. Es humano, legítimo y comprensible. Que pensemos en el futuro proveyendo un presente más inspirador. Alcanzar el futuro deseado pasa por lograr el presente necesitado.
Que el trabajo sea fuente suficiente para la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales. Que el bienestar sea un factor común inclusivo. Que las prácticas mercantiles tributen a esto y no impongan accesos excluyentes para unos pocos. La injusticia no siempre nace de las malas intenciones. A veces lo hace de las malas decisiones. Que no tarde más la rectificación, que la instauración de errores y distorsiones. Que las exigencias de época no nos conduzcan por los malsanos caminos de la inequidad. Que sepamos poner freno a la corrupción, al ventajismo. Son arquitectos perversos del malestar.
Que no convivamos con las justificaciones de los fracasos, de lo que no se logra, aun cuando sean estas verídicas, poderosas, contundentes. Esto no las hace menos justificaciones y jamás una justificación llevó al éxito. Necesitamos que la convicción abone el camino de la prosperidad, que seamos capaces de acercar más el universo intencional de las palabras, a la realización cotidiana. Realizar el paso de la palabra a la mesa. Hasta la más fuerte decisión puede flaquear ante las rispideces decepcionantes del día a día. Y aunque flaquear no es ceder, es un paso en el camino. Eso sí, siempre reversible.
Que los impactos emocionales de la crisis, no cosechen malestares reincidentes, de los que se reproducen a sí mismos y se multiplican. Que las frustraciones, los sufrimientos y las incertidumbres no encuentren vía de escape en las conductas autodestructivas. El camino es el afrontamiento, no la evasión. El dolor no es evitable. Pero el sufrimiento derivado sí lo es. Y en buena medida depende de cómo gestionamos el dolor. No importa tanto estar de acuerdo con este axioma, pero sí entender que el dolor puede ser encauzado por vías destructivas o por vías constructivas. La proactividad mejor que el pasotismo. Nadie se merece la entrega, porque es una mala opción. En palabras del médico austriaco, Viktor Frankl, “las circunstancias de la vida pueden despojarnos de muchas cosas, menos de una: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias”.
Que podamos detener el éxodo que debilita a la familia, que deja a personas solas en el último tramo de sus vidas. Ya sé que no desamparados. Pero sí algo bastante parecido. El éxodo es un efecto. Pero es también causa. Y con frecuencia supone desgarramiento familiar, por mucho que uno piense que los hijos y las hijas deben hacer su vida cómo y dónde lo entiendan, sin renunciar a los afectos primarios. El éxodo resta, más si se acompaña de baja natalidad. No podemos permitir que se pierda la fuerza restitutiva, creadora. Nuestra identidad descansa en los cubanos y las cubanas. Las familias han de multiplicarse y multiplicar nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra espiritualidad. Perder la espiritualidad, la cubanía (esa vocación de ser cubano) es desaparecer, es caer “en trance de suicidio”, intertextuando a Don Fernando Ortíz.
Que el pesar distante, sea cercano. El de nuestro coterráneo y el de más allá. Que sintamos como propio el dolor ajeno, la injusticia en cualquier lugar que emerja. Cualquier lugar del mundo hoy, mañana podrá ser el nuestro. Que asumamos que la vulnerabilidad no es una condición imbatible. Es creada y alimentada por la complicidad activa o pasiva. Que las diferencias no fomenten injusticias. Que seamos capaces de disminuirlas con la solidaridad, el altruismo, junto a la distribución equitativa.
Que la creatividad ocupe los más importantes desafíos de nuestra vida. Y junto a ella la innovación, el crearnos desde lo que somos, sin ser sustituidos ni por inteligencias artificiales, ni por ignorancias reales. Que seamos capaces de asumir la constancia, porque solo ella conduce al destino deseado. Que abramos paso y abracemos las ciencias implicadas con el desarrollo humano, las que pongan en el centro de sus empeños la utilidad de la virtud. El derecho al saber es inalienable, porque de él se construye la voz necesaria, la que nadie debe ni puede acallar. Decir mejor, que callar. Decir con conocimientos, mejor que solo decir.
Que lo hagamos juntos. El modo mejor de enfrentarse al futuro es hacerlo juntos. Los que no pueden, que cedan el paso a los que sí podrían. Los que no quieren, que se aparten y dejen pasar a lo que sí quieren. Los que no saben, a los que saben. Los que no pueden hacer que se haga, a los que al menos deberían tener la oportunidad de intentarlo. Los remplazos y la sustitución son inevitables en la vida, porque ella es esencialmente renovación.
Que asumamos que lo posible no es solo una condición de las circunstancias. Lo es. Pero no solamente. Lo posible es también una capacidad de las personas, de los seres humanos. Es cierto que “somos nosotros y nuestras circunstancias” parafraseando a Ortega y Gasset, pero también es cierto, ahora con Sartre, que “somos lo que sepamos hacer con lo que han hecho, o tratan de hacer, con nosotros”. Lo posible depende de nosotros en nuestra circunstancia, de nuestras decisiones, de nuestra inteligencia: “Sobre la tierra no hay más que un poder definitivo: la inteligencia humana. El derecho mismo, ejercitado por gentes incultas, se parece al crimen… La inteligencia da bondad, justicia y hermosura: como un ala, le levanta el espíritu… Del puñal hace espada, de la exasperación, derecho; del gobierno, éxito; de lo lejano, cercanía”, sentenció Martí.
Que con inteligencia y sentimientos nobles, los cubanos y cubanas seamos capaces de construir la Cuba que queremos, la que nos merecemos, la que “nuestros padres nos ganaron de pie” (Villena)
Que esta Desiderata incite al pensamiento y al respeto, a la comprensión y la empatía, al compromiso activo, a la unión, a la acción. Que crezca sumándose a las Desideratas de todos y todas.
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Muy bonito escrito, sobre todo con valentía aceptando la dura realidad y a la situación catastrófica que hemos llegado, y a un rumbo que sigue sin frenos hacia el abismo. Por otro lado, no te rindes, no cierras las puertas a la esperanza de que un día las cosas puedan cambiar. Yo veo todavía oportunidades. Tenemos un país con bosques, tierras fértiles donde sembrar comida, montañas donde sembrar café, cacao y obtener madera. Tenemos mucho mar donde pescar y sacar sal. Tenemos millones de cubanos en una diáspora que han aprendido a trabajar, que conocen las técnicas modernas de la construcción, que se han hecho camareros, taxistas, cocineros, socorristas, bartender, que han aprendido idiomas y que tienen algún capital. Tenemos deportistas y otros que tienen mucho capital. Tenemos muchos que todavía quieren regresar si fuera posible progresar y tener proyecto de vida en el país en que nacieron. Hay muchos buenos trabajadores en Cuba, que a pesar de ganar menos de 20 dólares al mes, salen a trabajar. Tenemos bellas playas, excelente clima. Hay muchos minerales por explotar. Un día el bloqueo dejará de existir y ojalá que también un día, las leyes internas nos permitan pescar, sembrar y desarrollar el potencial que tiene el individuo, el pueblo y no seguir apostando a que sea el gobierno el que tenga que importar el arroz, la papa y hasta el azúcar. Lo otro a vencer es la unidad, la de todos los cubanos, los de dentro y los de afuera. Si me publican y si me permiten extenderme, les voy a compartir un sencillo poema que escribí.
Patria, mi patria querida
Por una patria de todos
Vamos a encontrar el modo
Para sanar las heridas
Si una tierra es bendecida
Esa es la tierra cubana,
Lo que a sus hijos hermana
Es que patria, es factor común
Lo de ser hijos de oshun,
Lo de su estirpe martiana.
Común es la condición
Por oponernos a las guerras,
Por el amor a esta tierra,
Común la rumba y el son
Y por qué la división?
Y por qué nos atacamos?
Con el noble corazón,
Que es común en los cubanos.
Un abrazo grande para todos, feliz 2026 y todos los años por venir.
Muy bien
Ojala y te escuchen. No quisiera morir sin ver a Cuba desarrollada y feliz.
Hermoso comentario el suyo. La Patria nos necesita a todos.
¡Feliz 2026!
Ojala todo se cumpliera
Calviño , feliz 2026, ¿Por que si el conocimiento y la confianza en uno mismo es el reflejo del éxito, los intelectuales cubanos no andan en Lombardinis( un carro). (Los que viven en Cuba, claro).
Si profe sólo mantendremos la UNIÓN indestructible de todos los cubanos y venceremos sí y ¿porqué no? Y porque tenemos la sabiduría y la razón.
Muy agradecido con sus apuntes para la vida misma, gracias profe.
Más que preciosa, su desiderata de hoy es oprtuna y esperanzadora. Al menos, a mí, me renació el espíritu y la alegría necesaria para seguir creyendo y creando .Feliz Año.Un abrazo.
Excelente como siempre nuestro maestro Calviño,hay un dicho en estos días que me es muy referente y habla del exodo y la rotura de las familias que pienso es de lo que más daño nos hace a presente y futuro,pero habla en esencia y en cortas palabras que es lo más importante,PARA QUE TANTA MESA LLENA SI LAS SILLAS ESTAN VACIAS.
Y no me malinterprete soy de los que lucha y si espero una cuba mejor y sobretodo en PAZ.
Gracias Calviño.
VALE Y VALDRÁ LA PENA, PROFE!!!
Gracias profe,verdades como casas,que todos entiendan,los de arriba y los de abajo,que solo la paz engendra la maravilla,de que vale la mesa llena si no se pueden llenar las sillas,que las malas decisiones no nos lleven a nuestros hijos.
Felicidades profesor y con ella a todos los cubanos, su desiderata es verdadera, real, inteligente retrata el momento que vivimos de una forma muy muy ética, y con elocuencia casi imperceptible hace ver las peores dificultades del momento y es eso no podemos perder la unidad, el amor al otro, entre todos y con nuevos aires podemos construir una Cuba superior más inclusiva, homogénea y culta
No puedo creerlo, estuve buscando por la palabra bloqueo y no la encontré. El problema es que desde los niveles más altos de dirección y gobierno, dígase la cúpula partidista, te dicen que la causa principal de la situación en Cuba es USA y su embargo. Eso yo lo interpreto como que el futuro del cubano depende de la voluntad de los yanquis. La realidad es que la burocracia, corrupción, immobilismo, centralización, persistencia en dogmas y teorías que no han funcionado en ninguna parte del mundo, poca seriedad a la hora de pagar deudas, ordenamientos que han sido todo un desastre, etc, etc son la causa principal de las penurias del cubano. Este mundo no es solo USA, ahí está China, país poderoso al que llaman hermano, amigo e invierte por toda Latinoamérica pero no en Cuba. La historia es la misma con los BRICS y la Asociación EuroAsiatica, mucha hermandad pero nada. Deberían preguntarse por qué.
"Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos"
Un escrito muy bonito, pero con Desideratas no se espantan los demonios.
Muy buena Desiderata. Toca aspectos muy interesantes; además es necesario perfeccionar todos los mecanismos económicos y financieros q fortalezcan al estado. Va siendo hora de extender una declaratoria de ingresos a cada ciudadano en edad laborar, de nadie quede en el limbo improductivo. Se q son muchas cosas pero hay q hacerlo , el estado tiene q ser fuerte y poderoso con la contribución de TODOS .
Que Cuba supere los vicios y las malas inercias de un socialismo en crisis al que su mortal y poderoso enemigo nunca le tendió la mano pero sin caer en ls trampa mortal y el autoengaño suicida del capitalismo. La riqueza debe ser creada con nuestras manos desde el esfuerzo y la capacitación para proveer máxima utilidad social a la comunidad y sin que los campeones en este cometido pretendan bajo ningún concepto sentirse dueños erga omnes del contravalor recibido en relaciones mercantiles, como si vivieran en una sociedad capitalista donde la riqueza está en pocas manos y acumular por despojo está permitido.
El esfuerzo y la capacidad se deben premiar pero desde el convencimiento de que la riqueza no es solo de quien la crea ni puede estar a su exclusivo servicio. La redistribución mediante un sistema fiscal justo y progresivo debe ser un imperativo incuestionable en un sistema socialista o las desigualdades acabarán desestabilizando el modelo.
Gracias profe Calviño, Usted siempre genial, como sabe tocar el corazón de cada cubano.
Pidamos un año mejor para todos, lo necesitamos y lo merecemos.
Gracias profesor, buena falta nos hace qué sus buenos y valientes deseos nos inunden...gracias, gracias, gracias. Feliz año nuevo!!!
Está desiderata debe incluirse en el programa de gobierno.Felicidades!