¿Sabe usted cuanta lluvia cae del cielo?

Hoy vamos a conversar sobre la lluvia, que ya ha sido protagonista de varias entradas. En unos casos, por su desigual distribución en lugares muy cercanos, a tal punto, que da lugar a climas distintos, y también cuando hemos abordado otros fenómenos y afectaciones que esta desencadena y por qué.
Seguramente, más de una vez se ha preguntado cuánta agua cae realmente del cielo. A partir de este punto, vamos a referirnos a precipitación como sinónimo de lluvia, ya que es la forma en que esta ocurre en nuestro país. En otras latitudes, donde ocurren nevadas, este análisis sería diferente.
Recordemos que cuando conversamos anteriormente acerca de las variables meteorológicas y cómo estas se miden, en el caso de la lluvia se indica su altura acumulada en un recipiente diseñado para ese fin, facilitando la medición con una regla u objeto similar.
Aunque en la práctica puede usarse cualquier depósito, ya que incluso se puede saber la cantidad de milímetros caídos sin un instrumento de medición, siempre que se conozca el volumen de agua acumulado.
Esa altura sería la misma para cualquier recipiente, siempre que tenga una forma regular; es decir, que la entrada de la lluvia tenga la misma área que el resto, que la relación entre el espacio de la “boca” del recipiente y su cuerpo sea 1. En el caso de los pluviómetros, su boca, una cantidad de veces más grande que el recipiente, a modo de embudo, para que se acumule más agua y sea más fácil de medir.
Pero si usted pone un cubo al borde de una piscina, la altura de la lluvia acumulada en ambos será la misma; sin embargo, la cantidad (volumen) de agua sería mucho mayor en la piscina.
Y de esto último es de lo que queremos conversar hoy: la cantidad real de lluvia.
Un indicio lo pueden dar las distintas unidades en que se expresa la precipitación: milímetros o pulgadas y litros por metro cuadrado, esta última dando una idea del volumen de precipitaciones por unidad de área.
Estas unidades de medida son equivalentes. Si usted toma un recipiente con un metro cuadrado de superficie y lo llena con un litro de agua, el nivel del líquido será de un milímetro.
Vamos a llevar estas cifras a un área más grande, como pudiera ser una manzana urbana de 100 por 100 metros, lo que equivale a 10 000 metros cuadrados. Por tanto, si usted midió en esa manzana 2 mm solamente, en esa área cayeron 20 000 litros de agua, suficientes para llenar un carro cisterna.
Como estamos tomando de ejemplo un área urbana, toda esa lluvia sería evacuada hacia el alcantarillado y desaprovechada. En algunos países con climas muy secos, el agua escurrida por los desagües pluviales es recogida, tratada, almacenada y utilizada en el riego de plantas y otras labores.
Pudiéramos hacer un ejercicio si nos trasladamos a una zona dedicaba al cultivo, donde fuera necesaria gastar toda esa cantidad de agua para suplir los efectos de una lluvia que se puede considerar tan pequeña.
Si usted aplica este cálculo a un espacio más pequeño, como una vivienda, con una superficie de 60 metros cuadrados, y cayó una lluvia tampoco muy significativa en la que se reporten 10 mm, tendría unos 600 litros de agua, una cantidad nada despreciable si puede ser recolectada.
Esto lo aprendieron hace tiempo los camagüeyanos, a tal punto que los tinajones usados para almacenar la lluvia se convirtieron en símbolo de su ciudad cabecera.
Por tanto, si cada una de las viviendas de esa manzana que usamos de ejemplo anteriormente tuviera una forma de colectar y aprovechar esa lluvia, nuestro consumo de agua del acueducto sería mucho menor (esa, además, demanda recursos para su transportación, ya sea por bombeo o por pipas en ciertas zonas).
Según el anuario de la ONEI (Oficina Nacional de Estadística e Información), en 2022 se reportaron como promedio en Cuba 1 280.3 milímetros de lluvia, que no se distribuyen equitativamente ni en el tiempo ni en todo el archipiélago.
Pero, tomando esta cifra como referencia, significa que en una manzana llovieron 12 803 000 litros de agua o, lo que es lo mismo, 640 cisternas (pipas de agua), y que sobre la vivienda fueron unos 76 800 litros. Nada insignificante, ¿verdad?
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Muy interesante!!!!!
Muy interesante, muchas gracias Elier por tus conocimientos.
Muy interesante, me ha hecho recordar haber visto en mi niñez un aljibe construido en la época colonial, pude descender y ver el agua almacenada o acumulada por el escurrimiento de un tejado.
Pude ver también en visita en el extranjero lo que llamaban Piscina Romana, gran depósito o reservorio creado en ciudades amuralladas como reservas de agua ante posibles contingencias, construcciones grandes bajo tierra en medio de ciudades . Muy interesante.
Interesante tema. Entonces si 2 mm de precipitación en 10 000 m2 significan 20 000 litros, 1280.3 mm sobre 110860 km2 equivalen a 141 934 millones de m3. Casi 142 presas Zaza aproximadamente. Será?
Excelente. Recuerdo los aleros de las casas viejas en la Timba esas que están en los solares habían unas canales por donde corría el agua de lluvia creo que se llama aljibe y caía en los tanques. Agua que menos para tomar se utilizaba en las labores domésticas. Lo vi en el pico Cuba para suerte nuestra con esa agua acumulada pudimos cocinar y asearnos los campistas que subimos al Turquíno.
Interesantísimo trabajo. Felicidades y gracias por el aporte al conocimiento.
En Holguin hace 20 años atrás que los que pudieron construyeron cisternas que se llenaban automáticamente por conductos y aleros que recogían la lluvia, la usaban para muchas cosas, excepto para cocinar o beber. Los que podían la cloraban, o usaban filtros caseros con grava, arena y zeolita. Pero es que estoy solo se piensa cuando hay extremada escaces.
Saludos Elier muy interesante, pero me parece que si hablamos de un recipiente no es apropiado hablar de superficie ni metros cuadrados sino cúbicos para que se conserve el líquido en el recipiente y poder medir la altura de la columna de fluído.