Sancti Spíritus: ¿Quiénes trabajan en el campo?
Ramón Romero es un viejo al que todos en Cabaiguán conocen por Mongo. Con pasos lentos se ajusta a la costumbre de caminar la feria del domingo en busca de la comida de la semana. Toma una malanga en sus agrietadas manos que llevarán para siempre las huellas de medio siglo de trabajo en la tierra; pregunta el precio y la suelta como tocado por un rayo.
A solo unos pasos, Mongo hace tertulia con sus antiguos vecinos del campo. “No estamos quedando sin nadie que trabaje la tierra y eso es peligroso”, dice con voz reforzada por la autoridad que le dan sus años vividos agachados en el surco y luego en la tranquilidad del retiro citadino.
Palabra por palabra, juicio a juicio, argumento tras argumento, la tertulia, entre amigos, se convierte en un coloquio sobre producciones agropecuarias y perspectivas de empleo en el campo que, al llevar la fuerza de la experiencia, empareja con cualquier visión de la academia.
Y es que, cuanto libro de historia se consulte, explica que la provincia de Sancti Spíritus es, en su concepción, eminentemente agrícola; sin embargo, hoy, de sus 459 173 habitantes, solo el 27.3 % (125 568) residen en zonas rurales, según el más reciente informe del Grupo de Atención a la Dinámica Demográfica del territorio, presentado en junio de 2023.
Números nada halagüeños si tomamos en cuenta que de esas 125 568 personas que hoy viven en el campo, muchos están desvinculados de toda actividad por su avanzada edad o enfermedades, además de aquellos quienes sencillamente no aspiran a trabajar porque son mantenidos desde el exterior, esperan por una visa para emigrar próximamente, o son amas de casa.
Ante este panorama bien pudiéramos preguntarnos: ¿Existen realmente empleos de calidad en las zonas rurales y comunidades apartadas de Sancti Spíritus? ¿O será simplemente que pocos quieren vivir en el campo porque no existen opciones de empleo? Hay tela por donde cortar.
El yin y el yang de las oportunidades
La ampliación de las oportunidades que el proyecto social socialista trajo a la sociedad cubana en las últimas seis décadas, rompió muros al empleo apegado al trabajo agrícola que por tradición formó parte de la cultura económica predominante.
La creciente estructura socioeconómica que vino aparejada a la ampliación de las funciones del Estado socialista demandó una gran cantidad de plazas en la esfera no productiva y de servicios, borró el predominio de la población rural sobre la urbana y movió la expectativa de empleo.
Hasta las viejas generaciones cambiaron las expectativas y las forma de mirar el futuro de sus hijos. “Tú no vas a pasar los trabajos que yo pasé doblado al sol” se convirtió por décadas en parte de las conversaciones de sobremesa.
Pero la velocidad en que el proyecto social dio oportunidades a todos estuvo siempre por debajo de la que tomó la carrera por mitigar las desventajas del campo. Los mejores servicios, los trámites, y las mejores condiciones de vida, junto a la necesidad de acercarse a los nuevos escenarios de empleos, hicieron migrar buena parte de la población hacia zonas urbanas y viraron la balanza en perjuicio de la ruralidad.
Por otra parte, la relación entre el trabajo y la ganancia no siempre estimula el trabajo agrícola por varias razones que tienen que ver con la manera de manejar la comercialización de los productos. “Cuando ves que un comerciante o intermediario te paga el chopo a 40 pesos y lo vende a 80 te dan ganas de dejar el arado y los bueyes y venir a trabajar a un punto de venta”, refiere Antonio García Marrero, quien guarda en su recuerdo políticas de precios que no siempre fueron adecuadas a las condiciones del guajiro, ni al aseguramiento que el campo demanda.
¿Me voy pal pueblo?

La creciente indisponibilidad de fuerza de trabajo en el campo es una cualidad que abarca factores del pasado y del presente. “No es solo la posibilidad que tuvieron las nuevas generaciones de trabajar en otros oficios más cómodos y muchas veces mejor remunerados que el surco; también tienes que caminar el campo y conversar con los guajiros para saber lo que pasa hoy”, asegura Maximino Pérez, un viejo productor dedicado al tabaco.
La agricultura necesita insumos. Las estructuras que existen en el campo no siempre tienen capacidad legal de contratarlos, adquirirlos y distribuirlos. Todo el proceso tiene que ser por asignaciones que vienen centralmente del Estado y que pocas veces tienen la capacidad de cubrir las demandas, ya sea por limitaciones de financiamiento, por infraestructura o por trabas normativas.
Un agregado a la competencia entre el campo y la ciudad como opción de empleo está asociado al resurgimiento de algunas figuras económicas o el nacimiento de otras, en las cuales el trabajador recibe mejor salario por un trabajo relativamente menos intenso que el agrícola.
“En un punto de venta, cualquier persona sin sudar puede ganar en el día lo mismo que un jornalero en una mañana de trabajo al sol. Por eso yo prefiero el techo en comparación con el surco”, manifiesta Raúl Peña, un joven dedicado a la fabricación de piezas artesanales.
Los perfiles en la formación de profesionales también han puesto al empleo en actividades agrícolas en desventajas con relación a la esfera no productiva. Son muy pocas las carreras que se ofertan o se estudian en la educación media superior y superior que responsan a perfiles agropecuarios, razón por la cual es una preocupación la formación de profesionales de alta preparación para modificar la fisonomía agropecuaria.
Buena parte de las Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA) ven cómo sus miembros prefieren trabajar como jornaleros fijos o eventuales con los campesinos independientes asociados a Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) por una mejor remuneración en dinero o en especie.
Las CPA, al perder fuerza de trabajo, han tenido que reajustar sus estrategias para cumplir la contratación con el Estado, para lo cual entregan parcelas en usufructo a productores de diferente procedencia a cambio de una parte de la cosecha que se destina a cumplir con dicha contratación.
En esta competencia, una desventaja significativa la tiene la empresa estatal agropecuaria, cuyos obreros dependen de un salario, deben cumplir horarios más rígidos y donde los incentivos adicionales por resultados productivos se limitan en medio de las actuales carencias de aseguramientos para mantener altos niveles de actividad.
Así, el pasado y el presente de la vida en el campo han marcado notables desbalances que impulsan una fuerte migración en beneficio de las zonas urbanas, para lo cual no se han encontrado políticas adecuadas que frenen la pérdida de manos que labren la tierra.
En Cabaiguán, por ejemplo, uno de los territorios de mayor producción agrícola de la provincia, en los últimos cinco años su población decreció en más de 1 300 personas. Pero lo más significativo del tema es el marcado desbalance entre la población urbana (66 %) y la rural (34 %), fruto de las modificaciones estructurales de la economía y los cambios en las necesidades que se fueron dando en sus habitantes.
Al análisis habría que agregar la variable relacionada con las personas que viven en zonas rural pero no aportan al trabajo agrícola y compararlo con los casos contrarios, los jornaleros que residen en los asentamientos poblacionales, pero dependen de vender su fuerza de trabajo en actividades agropecuarias por dinero o por especie.
Trabajo tiene la palabra

“Si se analiza con lupa el comportamiento del empleo en Sancti Spíritus te diría que hoy es necesario resolver varios aspectos, especialmente en la agricultura, si se tiene en cuenta que históricamente ha sido este el sector que más personas ha vinculado al empleo en el campo”, confiesa a Cubadebate Elianni Silot López, director provincial de Trabajo.
De acuerdo con Silot López, en medio de la actual coyuntura, las CPA y las UBPC han estado limitadas en cuanto a la incorporación de personal para laborar en las tierras y otras tareas afines en las comunidades agrícolas. Resulta paradójico entonces que se necesite mano de obra calificada para sembrar la tierra y arar los surcos y no se cuente con el presupuesto para ello, al menos en el sector estatal.
La incursión de los nuevos actores económicos minimiza un poco el panorama y ofrece nuevos empleos y posibilidades en las zonas rurales, aunque por supuesto, no siempre en la agricultura que es lo que se necesita.
“Esta situación se venía presentando a raíz de la implementación de la llamada Tarea Ordenamiento y se agravó luego con la covid. Hoy en día casi las únicas oportunidades de empleo que existen en varias comunidades rurales son a través de las Mipymes”, refiere el directivo.
—¿Son suficientes las ofertas de empleo hoy en zonas rurales?
“La verdad es que existen muchas limitaciones y no abundan las ofertas, esa es la realidad, pero la estrategia de desarrollo territorial está encaminada a generar empleos a partir de los nuevos actores económicos y del fortalecimiento de la empresa estatal socialista. Esto no será mañana mismo, pero se realizan grandes esfuerzos”.
—¿Y mientras se materializan esos “grandes esfuerzos” de que vive la gente en el campo?
“Pero para nadie es un secreto que una de las principales fuentes de empleo hoy son aquellos campesinos que vinculan como jornaleros o trabajadores informales a cientos de personas en el campo”.
“Estamos conversando con estas personas y les estamos explicando las ventajas de legalizarse como trabajadores agropecuarios o que presenten un proyecto de trabajo como trabajadores agrícolas en la comunidad. La verdad es que los jornaleros no tienen ninguna protección y al no pagar impuestos tampoco contribuyen a la economía del país como debieran”.
En correspondencia con el referido informe del Grupo de Atención a la Dinámica Demográfica, entre las causas y condiciones que han generado también la falta de opciones de empleo está, además, el bajo nivel de actividades en los polos turísticos de la Cayería Norte de Yaguajay y en la zona sur del municipio Trinidad. Otra de las causas es que el 44 % del potencial cuenta con noveno grado o menos nivel de escolaridad, lo cual limita su incorporación a empleos con mayores requisitos de calificación formal, principalmente en los municipios de Taguasco, Jatibonico, Trinidad y Sancti Spíritus.
La disminución del nivel de actividad en el sector de la agricultura por falta de financiamientos e insumos ha generado un decrecimiento en las opciones de empleo del territorio en las zonas rurales y del Plan Turquino, así como en el Ministerio de la Construcción.
De igual forma los municipios de Taguasco y Fomento son los de mayor déficit de empleo por contar con un reducido número de instituciones que generen ocupaciones en estos territorios. Mención aparte merece la no incorporación a la zafra azucarera del central Uruguay, lo cual trae como consecuencia la disminución de la generación de empleo como principal fuente de ingreso a los habitantes de esa localidad.
Yaguajay: ¿en la ruta del empleo femenino?

Al concluir el noveno grado María Elena Plasencia se enterró en su casa. Nunca tuvo vocación para trabajar fuera. Lo de ella era encargarse de las tareas domésticas, mientras su esposo se ocupaba de buscar todo lo que hacía falta en casa. Sin embargo, a sus 62 años esta mujer reconoce que su vida hubiera sido otra, si hubiera optado por trabajar.
“Eran otros tiempos. Las opciones de trabajo no eran muchas. Casi todas eran lejos del pueblo. No quise irme a trabajar fuera, porque cuando terminaba tenía que salir para la carretera a ver que cogía para llegar a la casa. No estuve dispuesta a ese sacrificio”, cuenta la ama de casa, y deja entrever que se reprocha esta decisión.
Mientras María Elena relata sus vivencias, Mercedes Gutiérrez la escucha de casualidad. Su historia es otra. Siempre ha querido trabajar, pero en el hogar tiene demasiadas responsabilidades.
“En una casa siempre hay muchas cosas que hacer, y yo soy sola para todo. No puedo irme a trabajar, pues cuando regrese me voy a encontrar todo virado al revés. Entonces, será más carga para mí”, refiere la mujer, y con los ojos dice todo lo que no ha dicho con la voz.
La decisión de no trasladarse de un lugar a otro y el triple rol que asumen hoy muchas mujeres en el hogar, son, quizás, algunas de las causas que hacen que en el transcurso de este 2023 solo 783 mujeres hayan obtenido empleo en Yaguajay. Si bien es cierto que el municipio adolece de variadas opciones para las féminas, sobre todo, para las que viven en áreas rurales, el territorio pone a disposición de las mujeres determinadas ofertas.
“Hoy tenemos para las graduadas de noveno grado, plazas de auxiliar de limpieza en el hospital, y en la Escuela Primaria Camilo Cienfuegos. También les ofertamos trabajos en el polo turístico Cayo Santa María, y en la constructora militar. Tenemos plazas de técnicos de nivel medio en Contabilidad en varias entidades, así como plazas técnicas en unidades presupuestadas y en la Empresa Agropecuaria Obdulio Morales”, detalla Lázara Aralis León Sánchez, directora municipal de Trabajo y Seguridad Social.
A pesar de estas oportunidades, la funcionaria refiere que muchas de las féminas prefieren empleos que les faciliten tiempo para atender a sus familias, que estén dentro de su propio consejo popular, y que no exijan tener que trasladarse de un lugar a otro. Aun así, hay otras que han apostado por su incorporación a diversos sectores.
Empleos con manos de mujer

Cuando corren tiempos en los que el trabajo en el campo no da en la diana de las aspiraciones de muchas personas, en el Centro de Desarrollo Caprino, de la localidad de Caguanes, en el norte espirituano, la realidad es otra.
Dicho sitio ha dado empleo a ocho mujeres de la comunidad, las cuales lo mismo atienden el rebaño, lo chequean por si aparece alguna gestante, que ordeñan e inseminan. Aunque algunas de ellas tenían experiencia laboral, nunca antes habían trabajado con cabras.
“Cuando supe que en el centro estaban necesitando fuerza obrera, enseguida averigüé para ver si podía trabajar aquí. Me dio una alegría tan grande, porque necesitaba trabajar para aliviar un poco mi situación económica. Aquí me encargo de la limpieza de las naves, y también cocino para todos los trabajadores”, destaca Yaismelva Hernández, una de las obreras de la entidad.
La felicidad de Yaismelva la comparte Leticia Caridad Piedra Pérez, quien, al adentrarse en este mundo, aprendió a limpiar las naves, a alimentar a los cabritos, hasta que se convirtió en jefa de finca.
“Este trabajo ha significado mucho para mí porque, en primer lugar, me ha permitido relacionarme con otras mujeres de la comunidad. Además, he aprendido a convivir con los animales, a saber, cómo se manipulan y alimentan”.
Si en Yaguajay hoy se dan pasos para lograr que las féminas se inserten al empleo, es, muchas veces, gracias al empuje de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). En el empeño de dar cumplimiento al Programa para el Adelanto de las Mujeres (PAM), dicha organización ha creado 36 comités de género en las diferentes empresas del territorio para analizar los problemas y necesidades de las mujeres.
Aunque hoy la mayor parte de las mujeres del municipio están representadas en entidades como Flora y Fauna, la Unidad Administrativa de Producciones Varias, (EMPROVA), en los sectores de la Salud, Educación, y Trabajo y Seguridad Social, las opciones de empleo siguen estando en desventaja, corrobra Ivania García Viamonte, profesora y responsable de la Cátedra de Género del Centro Universitario Municipal Simón Bolívar.
“Considero que faltan opciones para ellas. Por ejemplo, las que viven en áreas rurales tienen pocas oportunidades por la lejanía de la cabecera municipal. El sector por cuenta propia no aporta muchas posibilidades, y la ausencia de fábricas e industrias, es otro problema en Yaguajay”, resalta García Viamonte.
Quizás por ello, desde la Cátedra de Género, Ivania promueve espacios de reflexión en los centros laborales, y ha acompañado a los proyectos que han llegado al territorio para transversalizar el tema de la equidad de género. No obstante, queda mucho camino por recorrer.
“Es importante que los decisores estén bien sensibilizados con el PAM. Eso sería un paso de avance, pues los comités de géneros funcionarían mucho mejor, los cuales son una garantía para defender los derechos de las mujeres desde el centro de la institución”, concluye la responsable de la Cátedra de Género del Centro Universitario Municipal Simón Bolívar.
Raíces
Laura, vecina de Petronila, municipio de La Sierpe, disfruta limpiar su casa en compañía de la música. Alza su voz por encima de los altos decibeles de las melodías que resguarda como un tesoro en la memoria flash. Entre estribillo y estribillo deja escapar “amiga, madre y esposa, así es la mujer rural…”, composición titulada De cara al sol, de Anacaona. Laura tiene 25 años, no terminó el preuniversitario y es ama de casa.
Como ella cuando se camina tierra adentro se encuentran a muchas mujeres que no mantienen vínculos labores y sí cumplen con los roles asignados por el patriarcado: mantenerse al cuidado del hogar, descendientes y adultos mayores. Una realidad que de acuerdo con la Doctora en Ciencias Sociológicas Annia Martínez Massip prevalece por varias razones multicausales.
“Hay dos sobre todo básicas: todavía las políticas son insuficientes porque están marcadas por una concepción agrarista de la ruralidad y porque hay un predominio de la cultura agraria patriarcal que limita las oportunidades atractivas de empleo para las mujeres y prevalen las actividades tradicionalmente masculinizadas del medio rural”.
“Utilizo el término masculinizadas porque predominan los hombres por todo el tema de la escasez de recursos y se limitan mucho los insumos de trabajo y entonces se vuelve más rudo, más difícil. Por su propia naturaleza el trabajo en la agricultura lo es. Imaginemos con carencias y limitaciones. Por ejemplo, cuando se llevan botas o guantes la mayoría son de grandes tamaños”.
En el año 2009, la profesora titular de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas se convirtió en la primera cubana en ganar el concurso "Voces Jóvenes para la Investigación en Salud", un premio auspiciado por el Foro Global y la revista científica The Lancet. Su investigación visibilizaba la cotidianidad, pensamiento y aspiraciones de las mujeres campesinas de la comunidad agrícola Jibacoa. Durante dos años de pesquisa corroboró el arraigo patriarcal, mas conviven en esos contextos otros indicadores que contribuyen a legitimar esa ideología y sistema de relaciones desiguales.
“Al existir lejanía, distanciamiento de otras opciones de trabajo que no sea el campo, incluso de acceso a insumos necesarios para vivir existe la tendencia de estar en el hogar. Al igual, se ha identificado que hay cierto conformismo antes de lanzarse a un mercado laboral que tiene limitaciones y marcadas brechas de género en cuanto a la disponibilidad. También la reducción del número de escuelas, círculos infantiles, consultorios médicos influye en quienes son las máximas responsables del cuidado de determinados grupos etarios apuesten por no estar distantes de la casa. Además, puede ocurrir que prefieran decir mi esposo no me deja trabajar”.
La sociológa Annia Martínez Massip alerta que las expresiones del patriarcado ocurren en cualquier contexto social y trasciende ser hombre o mujer, incluso en una nación como Cuba, con tantas conquistas desde 1965 con la despenalización del aborto y hasta hace muy poco con la aprobación del Programa Nacional para el Adelanto de la Mujer.
“Pero mientras la política, economía y cultural estén transversalizadas por una ideología patriarcal va a ser muy difícil transformar estereotipos y conductas que se repiten de generación en generación en el ámbito privado. Hay que crear condiciones para, de conjunto con las capacitaciones y grupos del Ministerio de la Agricultura, incrementar el empleo femenino”.
Campo adentro resulta frecuente considerar que la mujer-esposa que da de comer a los jornaleros que laboran en la tierra del cabeza de familia y atiende a los animales del patio, trabaja. Mas, ella por esa labor no recibe remuneración económica. Empleo y trabajo no son sinónimos.
“La implementación de una estrategia de género exige una mirada integral. Se tienen que crear condiciones. Por ejemplo, en las cooperativas se habla de un tratamiento igual a todas las mujeres, pero no ocurre así cuando en ella confluyen tres grupos: socias, usufructuarias y productoras. Cada una tiene valores distintos y cuando no se distinguen se contribuye a legitimar estereotipos”.

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Excelente
Esa es una causa raiz de los males de la agricultura cubana
Cuando eliminen Acopio y todas sus estructuras asiciadas y el campesino pueda vender directamente sus productos (alimentos del surco a la mesa), comenzaremos el camino cierto.
Totalmente de acuerdo!, los beneficios monetarios es para quienes sudan en el surco y los alimentarios para todos!!
Excelente articulo, aun asi como todas las cosas admite consideraciones pues es un tema de muchas aristas.
Es de lo mejor que he visto en mucho tiempo.
La deformación estructural de la relacion campo ciudad es un reflejo de la propia deformacion global donde la especulacion y control del mercado por fuerzas exogenas promueven una gran burbuja.la teoria del dinero tiene el gran rol.Pero con eso los libros de texto no pueden.
¿y qué se ha hecho, se hace y se hará para que las personas se sientan motivadas para trabajar en el campo?
¿Por qué nadie o casi nadie siente interés o ve su futuro en el campo?
¿Cuánto se apoya al campesino en cuanto a insumos, herramientas, infraestructura social y servicios en las zonas rurales?
¿Cuáles son las condiciones de vida y de trabajo de los campesinos ?
¿Por qué el intermediario tiene mejores condiciones de vida que el campesino?
creo que el periodismo debería hacerse las preguntas correctas
Cuba se quedará sin fuerza de trabajo rural.
...y urbana.
En el material se recoge la realidad de Cuba, no solo de Santi Spíritus, pero ya todo eso se save, nosotros los jóvenes conocemos la historia agrícola de nuestro país una porque la estudiamos y la segunda es un conocimiento social adquirido y trasmitido por la familia. El costo de la supervivencia es elevado y hay que ser mago para poder llegar todos los días con un plato de alimentos a la familia, no porque no halla porque aunque no es suficiente la producción aparece la comida a elevados precios, que como es conocimiento un salario como el mio que fue el que se decidió me debían pagar por mi plaza no me da ni para siete días. Entonces a pesar de que me gusta el campo y se realizar cualquier actividad en el, lo que yo me gano reventado allí de sol a sol no me permite satisfacer mis necesidades. Las personas en todas las partes del mundo trabajan por varias razones, en primer lugar están las de alimentar la familia y mantener la vida, las demás siguen un orden en una pirámide de necesidades muy compleja pero que todo ser humano innatamente la posee. Hoy estamos inmersos en una gran crisis que ya sabemos se agudiza por tal y mas cual, la carencia de recursos para hacer producir la tierra, los bajos salarios, la falta de atención y seguimiento y acompañamiento al campesino en su escenario de acción, las trabas miles que persisten en los trámites y la comercialización, los constantes impagos del estado representado en las Empresas, la cadena de impuestos desde el cuerpo de inspección hasta todo aquella institución que exista y se relacione con la agricultura y que no se acaban de resolver, todas esas cosas y cientos mas provocan que hoy el campesino se sienta desmotivado y quiera migrar y lo de jo ahi............
Muy buen trabajo periodístico mis congratulaciones .Este tema tiene bastante tela por donde cortar.Es una realidad que hace rato se esta palpando y no se toman medidas al respecto o no se le da la atención y seguimiento que se necesita por parte de las entidades competentes. Es una verdadera lástima que tierras tan productivas queden ociosas.No se fomenta el trabajo en las nuevas generaciones .En el campo sólo van quedando los más viejos y mujeres que no tiene otras opciones y que por obligación tiene el peso de la crianza y alimentación de susu familias.
En esta competencia, una desventaja significativa la tiene la empresa estatal agropecuaria, cuyos obreros dependen de un salario, deben cumplir horarios más rígidos y donde los incentivos adicionales por resultados productivos se limitan en medio de las actuales carencias de aseguramientos para mantener altos niveles de actividad.
Precisamente es este, considero, el eslabón que debe dinamizarse, lograr que sea competitivo ante otros actores de la agricultura. Eso, además de empleo, lo veo como la vía para bajar los precios. Incluso debe subsidiarse para lograr disminuir las importaciones y que a la larga ses más económico para el Estado.
No se incentivó el trabajo en la agricultura, ni se le dió atención a las zonas rurales, la mayoria de los campesinos buscaron mejorar su nivel de vida, y un futuro mejor para sus hijos, emigrando para la ciudad, y hoy estamos viendo el resultado, la poca produccion agricola no alcanza para alimentar a todo el pueblo cubano. Yo soy un guajiro que emigré para la ciudad, y gracias a eso me hice un profesional, si me hubiera quedado estuviera de sol a sol, trabajando con el azadón y la yunta de bueyes, y vigilando de noche la cosecha de los inescrupulosos ladrones que quieren vivir del sudor ajeno, o lidiando con la sequia, las plagas o los huracanes, que acaban con todo el esfuerzo de los dias, meses y años de trabajo de un momento a otro.
lo que me preocupa es la poca produccion de los organoponicos estan cambiando su objeto social,, el de la circunvalacion es como un mini acopio de distribucion a carretilleros,, que trae aumento de precios abusivos para la poblacion,,,, deben tirar un vistazo a esto
El problema de "Quien trabaja" o trabajará en los campos es en toda Cuba y es un gran problema a mediano y largo plazo. Nuestras queridas personas del campo todas tienen sus antenas donde no hay cobertura para tener sus celulares y estar conectados en las redes y su meta es migrar para ciudades o los que tienen mejores posibilidades economicas poder salir del país en busca de mejorar economicamente, eso está en la mente de más de 70 % de los jóvenes y los que no aspiran están para vivir de lo que les mandan o los que se conforman con el acompañamiento de la bebida y no muerden en la agricultura. Esto sucede con el personal de menos del 45 años de edad en los campos donde yo vivía en Holguín. Gracias por tocar este tema tan importante y tan delicado que parece por ahora no podrá mejorar hasta mejore la economía del país.
Yo no vivo en sancti espíritus pero en todos lados es igual, nadie quiere trabajar la tierra, el trabajo en el campo es durísimo, el sol, las condiciones de vida, parte de mi familia vive en el campo y tiene su finca a 5 km de la cabezera provincial, pero mientras más alejado es peor aún, la agricultura que hace es casi la del siglos pasados ,mayormente con bueyes , con arado y con azadón, una agricultura tan poco tecnificada necesita mucha mano de obra, que no hay, la aspiración de los jóvenes no es hacer una vida en el campo, y más, no es hacer una vida en cuba , y todo los jóvenes y no tan jóvenes que han tenido los medios se van, y los demás aspiran a hacerlo, cuándo uno va a esos lugares ve que los que trabajan , los jornaleros la gran mayoría no son jóvenes, incluso son personas mayores, y uno se pregunta ,con el envejecimiento acelerado , la baja natalidad y el éxodo, cuando esas personas ya no puedan trabajar, como se va a producir comida en este país, y el futuro se ve...también , el estado muchas veces no da ningún insumo , ni una gota de petróleo, pero cuando hay alguna producción van a exigir y a obligar a que se la vendan a un precio que ellos le pongan, otra cosa de lo que en los medios no se habla es la delincuencia rampante en todos los campos, los campesinos después de doblar el lomo al sol en día entero, no pueden ni descanzar , con un ojo abierto y otro cerrado porque los ladrones están al acecho siempre, a mi tío hace unos años le robaron los cerdos, caballos y yegua parida, lloró, cada vez que esto pasa pierden miles de pesos, no es fácil ver desaparecer en un instante el fruto del sudor y el sacrificio de años, mientras los campesinos están trabajando, los delincuentes los están velando, la policía no cogió a nadie, hace poco otro campesino de una finca cercana le estaban robando el foco que tenía sobre los corrales , salio a defender lo suyo a confrontar a los ladrones y lo mataron, hace como dos meses a mi tío le volvieron a robar, le llevaron los caballos y su yunta de bueyes, la policía tampoco cogió a nadie, todavía recuerdo el llanto de dolor, de rabia y de impotencia de ese hombre honrado, por el sacrificio en vano, la sensación de que es un paso pa lante y dos para atrás, que todo es por gusto, mi tío se cansó, y decidió que eso no le va a volver a pasar, vendió el tractor y lo que le quede, y ya esta sacando pasaporte para el , su esposa y su hijo adolescente, su finca que producía comida, imagino que pronto se va a volver a llenar de marabú.
Hay una película protagonizada por Eslinda Núñez donde interpreta a una Habanera que va hacia una comunidad en el campo, con el empeño de sacar a todos los campesinos de sus bohíos y casas de tablas y mudarlos para los nuevos edificios en un área cercana, gran error cometido y hoy pagamos las consecuencias, también los hijos de los campesinos se fueron a estudiar y la mayoría jamás regresó a trabajar la tierra.
Hombre. Que los campesinos estudien no es un error. No puedes tener esa visión esclavista de mantenernos como animales ignorantes en el campo sin enseñarnos que hay una vida mas fácil y cómoda(aunque fragil) en la ciudad. Los derechos tienen que ser iguales para todos y la solución pasa por hacer la vida de los campesinos al menos tan atractiva como la de las ciudades.
Apoyo este comentario, crear oportunidades y comodidades en el campo, debe ser el camino a seguir. Se ha hecho bastante al respecto durante la etapa posterior a 1959, pero, aún queda una amplia brecha respecto a oportundiades y comodidades entre las zonas rurales y urbanas en nuestro país
Sí, oportunidad sí pero la tendencia de crear un pueblo de gente oficinista es peligrosa y quita fuerza de trabajo al campo.
Este problema (q no es cubano solamente)nos está afectando vmucho y será peor aún sino se toman medidas urgentes,aca se fue formando una cultura de ciudad se hicieron comunidades con la mejor intención pero eso los volvió urbanos en el campo y ya ni eso fue suficiente,en mi concepto se debió haber mejorado las condiciones de las viviendas y demás pero preservando la finca familiar,otra cosa es q la cultura por ej es de ciudades incluso abiertamente en los programas dramatizados entre otros siempre se burlan de los q vienen del campo y se da por sentado q todos quieren mudarse,las carreras agropecuarias como la veterinaria tienen poca práctica y poco campo debía tomarse ej de las carretas médicas incluso los graduados q trabajan en ccs etc tienen poco contacto con la universidad para superarse cuando debían ser profesores como los médicos,la realidad es q cada vez son más revendedores y menos productores otra cosa es la cantidad de áreas verdes urbanas q no se aprovechan por ej en sembrar frutales por ej en hispitales ,centros de estudios etc.
Esa política social nunca puede considerarse un error. Nunca se sabe en qué cerebro está latente las capacidades que crearán una vacuna, una obra de arte, un edificio u obra ingenieril útil, o de dónde saldrá un médico excelente, un maestro... Los hijos de los campesinos son personas tan capaces como el que más, y todos tenemos que tener a nuestro alcance las posibilidades de desarrollar plenamente nuestras capacidades físicas e intelectuales.
Lo que no puede ser es que el campo quede preterido respecto a la ciudad. No puede ser que la vida en el campo sea una agonía, aún más acentuada de lo que ya es. En esa situación, con estudios o sin estudios, la gente va a migrar hacia la ciudad sin pensarlo mucho.
Y hay que haber vivido en un bohío, o una casa de tablas como usted dice, para saber el beneficio de poder instalarse en una casa de mampostería, sobre todo en tiempo de ciclón. Lo que sí fue un error fue hacer edificios en el campo, o pretender que un campesino viva en una comunidad de casas de prefabricado, pegadas unas a las otras, como son las comunidades de las CPA.
Se ignoró olímpicamente algo tan básico como que en el campo si importante es la casa, tan o más importante es el solar que la rodea, que es donde el campesino crías aves, cerdos, tiene un bohío de desahogo, guarda sus herramientas de trabajo, siembra una arboleda con frutales, café, condimentos, tiene donde poner sus animales a la sombra y guarda su carreta... Nada de eso se puede hacer ni en un edificio, ni en un caserío de CPA. Hay que hacerle casa de placa, pero en su tierra. Nada de palomares como decía Melesio Capote.
El problema de las zonas rurales y la calidad de vida de las personas que viven en ellas es un asunto viejo, que se ha ido acumulando desde las últimas 3 décadas. No es poco tiempo.
El efecto es acumulativo y tiene como origen las carencias y crisis que se viven a nivel de país pero que sin dudas son más severas en los que viven en zonas rurales.
Mis abuelos hasta su muerte vivieron en el campo en una zona rural de Cabaiguan y pude ver desde niña como cada día el camino empeoraba sin soluciones.
Sin hablar de el pan y otros víveres esenciales llegaban una vez a la semana cuando más y es importante entender que no todos los que viven en zonas rurales son propietarios de tierra y todos necesitan un mínimo de calidad de vida. Por esto los que estudian y salen de esas comunidades muchas veces no regresan a sus lugares de origen por el duro trabajo, por la vida precaria y por la falta de oportunidades que el mismo artículo aborda.
De los apagones ni hablar, hoy los circuitos que primero se le va la corriente son los rurales.
Hay muchas cosas que decir de este artículo, muchísimas opiniones habrá, lo cierto es que hay que crear políticas públicas de descentralicen las actividades agrícolas, la centralización es un lastre de la economía socialista, no hay una sola experiencia en el mundo de que una economía centralizada funcione bien, quien tenga un solo ejemplo que lo exponga con cifras de sostenibilidad y eso en la agricultura se multiplica. Una frase que me llama la atención: "La verdad es que los jornaleros no tienen ninguna protección y al no pagar impuestos tampoco contribuyen a la economía del país como debieran..." Mi criterio es que toda la actividad de producción de alimentos se debería desgravar, exención tributaria total, entendamos que no es con tributos que se va a resolver el déficit fiscal de este país mientras no se entienda que hay que reducir gastos públicos en las esferas improductivas y mantener solo aquello que es imprescindible, es decir: salud pública, educación y orden y seguridad.
Muy buen acercamiento a un problema muy grave. En conversaciones con amistades mantengo mi hipótesis. El principal problema de nuestro país es que no tiene personas para enfrentar las grandes tareas para transformarlo y el problema tiene disimiles causas desde el envejecimiento poblacional, la emigración interna y externa y las posibilidades del camp9o.
Se reitera el concepto de que en Cuba `podemos producir lo que comemos pero la pregunta es Quien lo va a producir?.
Problemas similares ocurren en en el café, o con otros cultivos. Los territorios debían conocer las necesidades de personas para trabajar en todas las áreas sin cultivar para establecer sus estrategias.
Recientemente en viaje por ferrocarril de Santa Clara a la Habana, me percaté la enorme cantidad de tierras sin cultivar. Para que tengamos comida todo debe sembrarse pero sin personas será muy difícil.
Este trabajo por tanto lo veo muy importante porque aporta elementos de un aspecto muy poco tratado
Es un resultado visible de la falta de motivación para los campesinos. No se puede permitir a los intermediarios y revendedores que impongan precios abusivos ni practiquen el mercado desleal, aprovechándose de la situación que atravesamos. El que debería ganar más es el que produce. Ese ejemplo del chopo a $40 y revendido a $80 es un ejemplo clásico. ¿Por qué el revendedor cobra al doble el producto que compró, pero no produjo, no cuidó, no sudó? ¿Por qué se permite esto? ¿No hay manera de controlar esto?
Porque ese intermediario tiene el pago inmediato, el transporte y la prontitud de vender a una población necesitada de esos productos. Dicha población que paga esos precios no le importa quién lo produce ni como vive.
Para mì, es un error muy repetido, querer arreglar los problemas con prohibiciones. Las prohibiciones suelen agravar los problemas porque los convierten en algo que se hace "por la izquierda". No hay manera de que algo no se haga si existe una necesidad, una demanda. La demanda de un producto o servicio es mucho más fuerte que la prohibición que pueda intentar imponerse y siempre pierden los que menos tienen. Prohibir es fácil, particularmente en Cuba, lo difícil es conseguir las motivaciones. Los intermediarios existen en todas partes, en general son necesarios. Pero tambien se pueden lograr formas para que por un lado, disminuyan y por otro, no puedan elevar en un 100% el precio de los productos que trafican. Eso es lo que debe hacer el gobierno, buscar y descubrir fórmas que logren motivar a los que trabajan. Es algo en lo que hemos tenido muy poco éxito, desafortunadamente.
Se han aprobado 16 políticas agropecuarias, siete decretos leyes, 11 decretos y 19 resoluciones, que “favorecen y destraban los temas relacionados con la producción”. 63 medidas para incentivar la producción agrícola. Se debe agilizar la entega de tierra, hay jóvenes con voluntad y deseos de trabajarla. El efecto del cambio climático incide así como el bloqueo comercial y financiero contra el país, pero ello no pude ser causa del desánimo en la producción agrícola, felicitaciones a las mujeres campesinas que han dado un ejemplo de cuanto se puede hacer y producir.
El problema también está en que estamos en el siglo XXI y la tecnología predomina, a lo mejor a un joven lo atrae más un tractor que un arado cómo está en la foto. Hoy la agricultura es mecanizada y dónde hacía falta 10 hombres con mecanización lo hace uno.
Este tema tiene además de ser muy importante para el país, por la implicación transversal de sus consecuencias en el desarrollo económica y en la propia seguridad nacional, tiene mucha tela por donde cortar, pero hay algo que llama la atención las personas emigran del campo a la ciudad (en Cuba y en el resto del mundo) buscando mejores condiciones de vida y trabajo, entonces no hay que ser erudito ni doctor en ciencias, para darse cuenta que lo que debemos hacer, es hacer que en nuestros campos la gente viva y trabaje en iguales condiciones que el la ciudad. Lo anterior incluye - aunque nunca he oído hablar al respecto- que cuando el país pueda, nuestros campesinos vivan en casas, comunidades y pueblos en igualdad de condiciones urbanísticas y arquitectónicas que los trabajadores de la ciudad, no hay razón - aunque por ahora no se pueda resolver- para seguir construyendo casas con techo de fibrocen, con pocas funcionalidades interiores, pueblos y comunidades sin calles asfaltadas, ni aceras, sin los servicios que adecuadamente y de acuerdo a los tiempos que corren se pueden considera necesarios en cualquier lugar.
EL CAMPO LO QUE LLEVA ES MUCHA ATENCIÓN POR PARTE DEL ESTADO Y ESTIMULAR A LOS CAMPESINOS A QUE PRODUSCAN MAS PAGANDOLE SUS MERCANCIAS AL MOMENTO DE HACER SU ENTREGA, CREANDOLES CONDICIONES MAS FAVORABLES QUE LAS QUE TIENEN HASTA AHORA Y QUE EL PROPIO CAMPESINO VENDA SU MERCANCIA DIRECTA AL PUEBLO O A UNA ENTIDAD DE RESPETO Y RESTRUCTURAR ACOPIO PODIA SER Y ELIMINAR TODOS LOS CARRETILLEROS QUE SE HAN HECHO MILLONARIOS TODOS EXPLOTANDO AL PUEBLO TRABAJADOR QUE YA NO SABE QUE HACER Y ESTO NO DEBE DEMORAR, AL CAMPESINOS HAY QUE FACILITARLE INSUMOS SIN ABUSO EN LOS PRECIOS PORQUE SINO SEGUIRIAMOS EN LAS MISMAS PENURIAS, Y VARIAS COSAS MAS QUE SE PUEDEN HACER PARA MEJORAR LAS CODICIONES EN LOS CAMPOS Y PARA LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS MAS VARATOS.
Lo que realmente necesita el sector agrìcola del pais es estìmulo material y monetario de otra forma no tendremos produccion agrìcola, en este nuevo panorama Internacional y nacional que estamos viviendo los trabajadores buscan mejora de vida y financiera sobre todo, gracias.
Hasta que quien viva mas de 10km de los asentamientos poblacionales fundamentales, no se les de la oprtunidad, por via crediticia de comprar una camioneta electrica, no hay nada que decir aqui.
Ya con telefonia celular con 4G e internet, un transporte en la puerta para ir al hospital en la noche o para pasear o para sacar la produccion a tiempo, y facilidades de construir vivienda y adquirir paneles solares con molino de viento. Estaremos hablando de ser envidiable vivir en el campo, sera un privilegio vivir fuera de las ciudades y trabajar la tierra o cria animales, como cualquier granjero del desarrollo.
Lo que no hace sentido es seguir intentando una politica en el campo, que vaya en direccion a un proyecto de vida con mas subdesarrollo. para eso le regalo el campo y me voya la ciudad o la emigracion.
Y seguridad para animales y cultivos!!
Hola compay Mongo, cómo’ta la familia? Y en qué trabaja el muchacho? Ah, se fue? Pobre muchacho, no tiene cabeza esta juventud de hoy.
Es una pelea muy dura, en estos tiempos de internet y migración, muchos y especialmente los jóvenes tienen la mente en otras cosas y lugares, entonces, no basta con el trabajo político idelógico, hay que estimular la produccción, pero por desgracia solamente el dinero logra ese objetivo, aparte y muy importante, hay que mejorar las condiciones de vida del campo, que sea campo, pero con servicios, tiendas, lugares de diversión, que se pague bien el trabajo, así, quizás, muchos emigren de la ciudad al campo, pero sin dejar de reconocer que es una batalla muy, muy dificil, no hay fórmulas mágicas, todo pasa por la cuestion económica.
¿Quienes?,:1-Los campesinos mayores de 60 años que quedan y en su mayoría lo hacen por amor a la tierra.
2-Las personas pagadas por dueños de tierra cuyos hijos han emigrado o sencillamente hacen otra cosa porque ya no quieren saber del campo
Tenemos un PROBLEMON con eso,considero incluso que es mayor que el energético, Aquí no queda casi nadie que cultive la tierra,cada vez que algún ministro como el de Economía por ejemplo llama a producir más, yo pienso...QUIÉN???.
Los mayores problemas con la fuerza de trabajo en los campos y las cada vez menos personas laborando en la agricultura es en primer lugar el ineficiente y burocrático trámite para entregar tierras. Si logras que el funcionario de agricultura en el municipio te atienda y puedes solicitar la tierra, de inmediato te dicen que tienes que localizarla tu mismo y luego presentar la solicitud. Después de eso la mayoría desiste, pues te piden convertirte en explorador y topógrafo y en la mayoría de los casos para decirte que esas tierras pertenecen a un organismo. La Prensa e incluso este sitio se ha hecho eco de esta problemática. Opino que la direcciones municipales de agricultura deberían tener un mapa de todo el territorio de su competencia y tener bien definidas las fincas o parcelas que pueden entregar para que los solicitantes opten por la más conveniente. En estos trámites de solicitud de tierra no debería existir regulaciones discriminatoria y regionalistas, o sea que un santiaguero pueda pedir tierra en Matanzas y viceversa.
Nos quedaremos sin personal en el campo.Si nosotros fuimos capaces de destruir la industria azucarera seguramente también acabaremos con las faenas del campo.
Mientras se sigan priorizando las construcciones de grandes comunidades en las ciudades y se olvide el campo nuestros problemas seguirán. A caso no es posible la construcción de asentamientos en zonas rurales con comodidades, dígase escuela, Consultorio, bodega mixta (como antes), etc?. Mi hermano dice: "Caballo ensillado siempre encuentra jinete" y es una verdad inmensa, cada casa que se construya en la ciudad encontrara habitantes y el campo seguirá abandonándose. Otra cosa: Si para un campesino trabajar la tierra tiene que pagar 400 pesos por una lima, 600 por un machete, etc como rayo vamos a bajar los precios de los productos. Cuando para comprar un litro de insecticida para el cultivo de Ajo hay que pagar miles de pesos como le vamos a pedir que baje los precios?!!. Los tiempos cambian y ... nuestra mentalidad sigue INTACTA!!!
Desde Holguin, Tierra de generales y del Comandante!!!
LA AGRICULTURA LLEVA RECURSOS . HACER PARIR LA TIERRA ES UN TRABAJO FORSOSO. CUANDO NOS DAREMOS CUENTA DE ESTO..??
ojala en el pais haya personas inteligentes y practicas decididas a resolver este problema crucial, son muchas cosas a resolver dentro de un circulo vicioso, hay que producir pero hacen falta recursos, que solo se obtienen produciendo, en los comentarios de este articulo estan muchas de las respuestas, deberia haber mas articulos como este y programas de television sobre el problema agrario, la historia de la produccion en el campo cubano quizas comience ahora gracias.