Diario de una promesa: Abdala en la Casa de la Trova (+ Fotos)

El grupo que representó a los más de 1500 trabajadores del CIGB en la escalada al Turquino. Foto: Cortesía del grupo.
Cuando un cubano de cualquier sitio de la geografía nacional llega a Santiago de Cuba, la ciudad lo acoge como a un hijo y lo hace sentir como en su casa. Entrada la noche, nos fuimos a admirar la bella vista de Santiago en lo alto del hotel Casagranda y después a la Casa de la Trova, allí dónde las raíces musicales de nuestra tierra nos recuerdan de dónde proviene la pasión de los cubanos.
Esta vez escribe Miguel Ángel Pérez, uno de los científicos que trabaja en la planta de producción donde se fabrica el componente principal de la vacuna Abdala. No queríamos despedir este diario sin música.
Todavía con el olor y el sabor de la Sierra Maestra, el grupo que representó a los más de 1 500 trabajadores del CIGB salió a recorrer Santiago de noche.
Algunos vienen por primera vez, otros regresaban a la Ciudad Héroe. Desde la terraza del hotel Casagranda la vista es hermosa y la ciudad nos ilumina. Algunos tocaron el cielo estrellado desde sus cámaras. Brindamos por Abdala y nos fuimos en dirección a la casa más tradicional de Santiago: la Casa de la Trova. Entramos a la historia musical de Cuba. Subimos a la segunda planta de la casa, donde un grupo musical (Son de buena fé) y un pintoresco y expresivo animador (Raymundo) nos recibieron,nos cantaron y animaron. Entre cubatas y una que otra cervecita bajo las secuelas del Turquino nos retiramos, no sin antes dejar nuestras firmas y Abdala en la pared.

Entre cubatas y una que otra cervecita bajo las secuelas del Turquino nos retiramos, no sin antes dejar nuestras firmas y Abdala en la pared. Foto: Cortesía del grupo.

Abdala en la Casa de la Trova. Foto: Cortesía del grupo.
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