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“Sergio y Serguéi”: Un pasado que infelizmente regresa

Por: lleana Margarita Rodríguez Martínez
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Conferencia de prensa sobre la película Sergio Serguéi en el Hotel Nacional. Foto: Habana Film Festival/ Facebook.

Uno de los tópicos más controvertidos del 39 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano lo fue, sin lugar a dudas, la pobre participación cubana en competencia. Entre los títulos más esperados estuvo Sergio y Serguéi, del reconocido realizador Ernesto Daranas. Títulos como Los dioses rotos y Conducta lo avalan como un realizador de una mirada diferente sobre realidades complejas de nuestra contemporaneidad.

Largas fueron las colas de los espectadores ávidos por disfrutar de esta última entrega del realizador cubano. No obstante haber recibido el aplauso mayoritario del público asistente a la premier en el cine Yara el pasado diciembre, Sergio y Serguei es una cinta irregular, menor en la filmografía de este talentoso realizador cubano. La problemática de la caída del campo socialista (específicamente la URSS) y el período especial cubano a principios de los 90 devienen contextos para narrar la amistad de Sergio, un profesor de marxismo y radioaficionado, y Serguei Krikalev, el último cosmonauta soviético perdido en el espacio que no logra comprender del todo su no regreso a la Tierra por falta de combustible y, sobre todo, esa realidad otra que constituye la caída de su antigua URSS.

Esta sátira narrada en tercera persona por la hija del radioaficionado cubano será el hilo conductor de una serie de acontecimientos signados por el azar y la amistad de estos dos hombres: el cubano inmerso en una cruda lucha por la supervivencia y el cosmonauta soviético varado en el espacio y perdido en otra realidad aparentemente distante de la del cubano; pero cercanas por el absurdo de ambos contextos y las situaciones extremas que ambos viven.

Sergio nos habla de una realidad insuficiente, con sabor amargo (período especial), que intenta desde los códigos de la comedia, del humor, empatizar con un espectador ávido de la risa fácil, que pareciera que olvida, o intenta olvidar con esa carcajada interminable, su propio dolor y la herida aún sangrante de una época difícil de nuestra memoria histórica y personal. Lo que parecía una historia profunda de reflexión, que revisitaba un contexto histórico poco o nada narrado en el cine cubano, se nos convierte en más de lo mismo cuando su realizador escoge el tono del choteo o el costumbrismo para contarnos de los avatares del cubano, su supervivencia a como dé lugar y su amistad con el cosmonauta ruso, sobre todo sus conversaciones y lo absurdo que los une, por más que parezcan lejanos en contextos geográficos.

En contraposición al profesor radioaficionado están los represores, los personajes-dogmas, que constituyen mera caricatura y al final reproducen el consabido esquema narrativo: buenos vs. malos, sin una profundización desde el interior de los personajes, lo cual hace pobre el diseño de los mismos y, por ende, una historia que prometía narrar desde el dolor, desde la angustia y el inolvidable aislamiento que produjo para Cuba la caída del campo socialista y específicamente la antigua Unión Soviética.

En mi opinión, Sergio y Serguéi es una película menor en nuestra cinematografía, que apenas roza el conflicto mayor: el período especial cubano y sus protagonistas. Pareciera que el filme está contado para esa empatía fácil con el espectador, que dialoga con el mismo desde códigos más que trillados por el cine cubano, haciendo que el verdadero conflicto de la historia se diluya.

La amistad del radioaficionado cubano con el norteamericano poco o nada aporta a la trama del filme, solo la dosis de risa fácil más ingrediente comercial y de distribución del mismo hacia el mercado extranjero, que potencia la inclusión en el reparto del reconocido Ron Perlman. Solo las escenas donde el chiste y la empatía con el público eludiendo el dolor o la distracción de una trama que tenía material más que suficiente para contar una historia en la cual esa huella o herida aún sangran y el olvido es una quimera, se convierten en leitmotiv del filme. Pasados los 30 minutos de metraje, ya sabemos todo de esta película aparentemente profunda de un período catártico de la historia nacional.

Recientemente pude leer un trabajo de Jorge Luis Lanza titulado Un pasado que todavía es presente. Para mi colega, la cinta constituye una de las pocas que ha reflejado de manera acertada la angustia existencial y la incertidumbre social experimentada por el cubano en esos sombríos años 90.

Después de leer el citado trabajo, me pregunté: ¿qué película había visto mi colega en el 39 Festival de La Habana? No sería la misma que me hizo sentir angustia, sí, pero angustia por ver tantas cintas que se parecen entre sí y que discursan sobre temas álgidos como el narrado; donde el verdadero conflicto se convierte en pretexto para hacernos pasar un rato de diversión y apenas de reflexión, y se sustituye por la comunicabilidad a toda costa con el espectador, haciendo que este aplauda el cine nacional más que por su hondura conceptual por la empatía fácil. El análisis verdadero de una historia como esta apenas se nos anuncia, pero no se desarrolla, y menos aún se explícita desde un serio análisis como lo requería la película.

Un logro del filme, según mi colega, es precisamente apelar a ese discurso que elude el hermetismo de una cinta como Madagascar, de Fernando Pérez. ¿Es que acaso el uso de códigos simbólicos y metafóricos en una historia como Madagascar hacen de ella una cinta menor, ininteligible para el espectador medio? ¿Es un logro la risa fácil por encima de la reflexión compleja que la elude, para diseccionar un contexto histórico sin precedentes como el llamado periodo especial?

El tono escogido por Ernesto Daranas es, sin lugar a dudas, el más ligero, el más llano, que no logra el filo jugoso de la parodia, sino más bien el que roza lo mismo que quisiera eludir: el choteo, sobre todo en los personajes llamados antagónicos, los que representan los mecanismos de control.

¿Donde está la metáfora en Sergio y Serguéi? ¿Dónde el discurso inteligente y el subtexto profundo de la parodia? ¿Estarían para mi colega y para el propio realizador en las peripecias narradas por Sergio para eludir a los malos de la película? ¿En el posible involucramiento del FBI en la misma? ¿O en el absurdo por el absurdo de las situaciones, muchas de ellas traídas por los pelos como las que se narran en la historia?

Otro de los aciertos, según Lanza, es haber obtenido el premio de la popularidad en el 39 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano; yo le preguntaría: ¿cuántos pases tuvo la película en detrimento de cintas de innegables valores estéticos, como sin dudas lo fueron Zama, Los Perros, Alanis, entre otras? Es inevitable que una película exhibida hasta el cansancio obtuviera dicho premio. ¿No le pudiera parecer a mi colega que nos estábamos premiando a nosotros mismos? ¿Dónde radica la profundidad de Sergio y Serguéi? ¿En el divertimento en sí? ¿Dónde la reflexión y disección de ese período álgido de nuestra historia nacional? ¿Qué constituye una metáfora para el crítico? ¿La sobresaturación de chistes y más chistes entre los protagonistas de la historia sin que esto implique otra cosa que la risa y la carcajada fácil?

Jamás podría ser Sergio y Serguéi un homenaje sensible a ese cubano que supo a duras penas sobreponerse a ese período gris de nuestra contemporaneidad, y a las terribles adversidades como las sufridas en el llamado período especial.

“Sergio y Sérguei”, última película de Ernesto Daranas protagonizada por Tomás Cao. Foto: @festivaldelnuevocinelatinoamericano/ Facebook.

Tampoco creo que la utilización de material de archivo en el filme dote al mismo de algo novedoso en nuestra cinematografía.

Faltó en Sergio y Serguéi precisamente una sólida historia y sobre todo el diseño de personajes. Falló una tesis o súper objetivo si lo tuviera; más bien carece del mismo. Estamos abocados desde el mismo comienzo de la trama a reír y reír en una historia que pedía más que esa comunicación fácil con el público.

Una vez más, el cine cubano está en deuda con su público y con los amantes de nuestro cine. Es bien difícil poder desarrollar una sólida cinematografía si apenas contamos con financiamiento y productoras independientes que puedan ofrecer a los realizadores más jóvenes oportunidades para contar sus disímiles historias. La ausencia de la llamada Ley de Cine y el privilegio de la industria a unos pocos hacen que cintas que nada o poco aportan al discurso del cine actual sean las que logren ser filmadas, en detrimento de otras que podrían narrarse desde ópticas diversas para enriquecer una cinematografía que cada vez más se aleja del buen cine latinoamericano y de la propia tradición del buen cine cubano que ya no vemos en pantalla. Así que este pasado que retorna de manera infeliz a nuestra filmografía ha sido un ejemplo más de que debemos repensar las estructuras de financiamiento desde y fuera de la industria, para que podamos recobrar, entre todos, nuestro pasado fílmico y nuestra tradición en la cinematografía latinoamericana contemporánea.

(Tomado de La Jiribilla)

Se han publicado 23 comentarios



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  • Jorge dijo:

    Una vez más el público y los críticos no coinciden. Si el crítico habla mal de la película corran a verla que se van a entretener, si habla bien preparense para un clavo…Esa casi es una regla…

  • libra dijo:

    Me gustaría leer un análisis de la periodista, partiendo de los mismos criterios que esgrime en esta crítica, sobre los clásicos El gran dictador de Chaplin o La vida es bella, de Roberto Benigni. Salvando las lógicas distancias entre estos dos clásicos y la película cubana, las tres recurren a la sátira y al absurdo para reflejar una realidad dura y difícil.

  • luffycu dijo:

    verdad que los cubanos cuando quieren criticar critican y cuando quieren ponerse y hacerse los mas profundos del existencialismo lo logran…nada…que hay que sacar articulos y criticar algo para poder cobrar luego el estimulo del mes no es asi, querida autora?…mas que una critica que no digo que haga falta, a lo mejor no con este filme sino con muchos otros, incluso programas de la TV, parece un ataque personal o un ensañamiento…a ver si ahora lo publican…esto es cubadebate pero pasa uno un trabajo para que le publiquen las cosas

  • Lenin Delgado dijo:

    Cierto Jorge, y el kid del asunto es ese, los críticos no escriben para nosotros lo que vamos al cine a disfrutar de una buena película, con un poco de todo, como lo es en gran porciento el cine cubano. Aquí el crítico solo se refiere a un tema, el que él consideró importante, obviando otras 50 aristas del asunto, que tampoco él aborda por conveniencia o gusto personal. No habla de la fotografía, de lo creíble de la puesta en escena, de los tantos trabajos que deben haber pasado para filmar algo con tantas necesidades tecnológicas, del dinero con el que no contó para hacerla o pagarle a los actores, de lo difícil que es abordar este tema en cuba y te lo “aprueben”, etc, etc, etc. Nada, como decía mi abuelo, “…en la vida todo depende del color del cristal con que se mira”.

  • adrian dijo:

    Bueno, simplemente uno a quien lo le gustó la película y tiene un espacio en Cubadebate para hablar de ello. Supo el autor de todas las dificultades que hubo para poder ver esta película durante el festival, ya que él habla de que fue “exhibida hasta el cansancio”.

    • sandor dijo:

      No que fuerte… Yo fui un domingo 2 veces al chaplin y no la pude ver ese dia!!! No me entere de los pases hasta el cansancio, la verdad.
      Además, en el festival los pases no están regulados??? Que alguien aclare esto.

  • Adrián dijo:

    Yo no vi Madagascar. Como tampoco vi Suite Habana. Sé que son dos buenas películas. Pero para ver gente pasando trabajo, además de mi, me paro en la esquina de mi casa y miro para el barrio.
    No todo puede ser la tristeza omnipresente de Conducta o la pobreza de las arribas antes mencionadas. Para no hablar de las tres situaciones preferidas del cine cubano actual: la prostitución, las minorías sexuales o el irse del país.

    • Yorkis dijo:

      Una lástima que haya llegado tarde a este artículo. Pero en esencia lo felicito por su omentario, sobre todo su último planteamiento sobre las temáticas preferidas del cine cubano, a esto añado la complicidad de la crítica. Parecería que tanto realizadores como jurados y críticos en el cine cubano se han empeñado en un solo objetivo: mostrar lo feo (lo horrible) de nuestra sociedad. Así lo siento cada vez que anuncian una película cubana, si no miren el otro ejemplo de este festival: “Últimos días en la habana”………

  • Casiopea dijo:

    Por otra parte, películas recientes que han abordado tópicos de la realidad descarnada y abierta fuera de los métodos que critica la periodista sólo han recibido la total ausencia en el circuito d distribución y la Cañada de la crítica.

  • Glenda dijo:

    Pude ver la película, en verdad me reí pero en ocasiones se volvió monótona e insistente sobre el mismo tema provocando una alineación practicamente cansona. Coincido con la autora del artículo, aún está la deuda, una película que alegre los corazones de cubanos pero sin visualizar más de los mismo, edificios desteñidos , desesperanza, detrimento y hasta miseria humana. Creo que Cuba tiene myu buenos símbolos para exponer y grandiosas historias para mostrar. Aún y cuando exiten mil limitaciones, que todos conocemos, se debe aprovechar bien el uso de ese financiamineto.

  • emelina dijo:

    Pregunta donde esta la metáfora de la película??? Acaso la amistad por encima d todo y en un contexto súper complejo no lo es??!!

  • g16 dijo:

    Ya el mejor homenaje al cubano del periodo especial se hizo con Suite Habana, la estremecedora pero hermosa y auténtica pelicula de Fernando Perez que nuestra TV se demoró años en difundir y los medios tampoco se entusiasmaron con su propuesta en un exquisito ejercicio de obediencia oficial.

    Sabemos de las dificultades de nuestro cine actual, con limitaciones de financiamiento, censuras solapadas, acceso de noveles sin la debida destreza en guiones, dirección, etc. No he visto esta cinta, pero llama la atencion que una pelicula que sea popular en el festival de cine, al que asiste un publico por lo general entrenado, tenga muchos desaciertos y bajo vuelo artistico cuando su director mostró talento y técnica en anteriores empeños. Pero bienvenida la critica si ayuda a un debate provechoso.

  • M@CHU-PICHU dijo:

    lleana Margarita Rodríguez Martínez,dondes estabas y que edad tenias cuando el periodo especial?..yo estaba, y estoy todavia en Cuba y te puedo contar unas cuantas vivencias mias y de mi familia en esa epoca!!!!!…ESTOY CASI SEGURO QUE PARA TI , PERIODO ESPECIAL ES HISTORIA ANTIGUA.

  • Enrique.B dijo:

    Ya es bastante aburrido que todas las películas cubanas que hacen tienen que ver con la política, no se puede hacer algo que no tenga que ver con esas cosas.

  • RAFA dijo:

    No he visto la película. No soy periodista. Pero ¿es este artículo una crítica a la película o al crítico?

  • por el retrovisor dijo:

    ¿Destrozada por la crítica?, entonces hay que verla.
    Todos los que vivimos y sufrimos en carne propia el perído especial nos reimos hoy de las barbaridades de aquellos tiempos, no veo donde está el problema para la Ca. crítica de arte, qe por demás critica hasta la opinión de otro crítico
    Que malo este artículo… y si, deberia ver “La vida es bella” hasta el cansancio

  • Africa dijo:

    No quiero equivocarme pero este artículo ,sólo se basa en un aspecto de la estética ,que es el gusto estético . Siento que hay poca seriedad al analizar ,sobretodo otro texto escrito por otro colega . Siempre he apreciado que los periodistas cubanos ,no se montan en el criterio de otro ,sino en su análisis más convincente que por convencimiento puede desarticular a otros comentarios . El análisis del periodo especial ,nunca se ha hecho oficialmente . Solo la familia cubana suele realizar sus recuentos particulares para no volver al fondo de nuestras vidas . El saldo peor fue la desarticulación de esa …familia Viva Cuba !!!!

  • Belkys García dijo:

    No me queda claro si a la especialista le interesa más reflexionar sobre la pelicula o sobre su colega Lanza. No creo que para hacer crìtica haya que apoyarse en otra por muy errada o acertada que esté. Pero, conociendo la sicología de los crìticos yo aconsejaría a los cinefilos matarse para ver a Sergio y Serguei. No olviden que cuando apra el crítico no es buena, para el público es la mejor… y viceversa. Evidentemente, la periodista no se sintió el período especial, tal vez porque aun no habia nacido, estaba en otra geografía o quien sabe que otra cosa.

  • Yorkis dijo:

    No he visto la película así es que lamentablemente no puedo opinar sobre los criterios respecto al filme. Ahora si puedo opinar sobre el cine cubano a partir de mi percepción como ciudadano y el último párrafo del artículo, es sumamente preocupante la tendencia del cine cubano actual. En mi modesta opinión, enfocado totalmente en presentar solo una parte de nuestra sociedad: la no deseada, la incompatible con lo que propone el proyecto social que hemos elegido la mayoría de los cubanos y no es que haya que ocultar o silenciar esto, pero ¿Por qué tiene que ser lo único?¿Es que esos guiones son los que reciben financiamiento?¿Es que les pagan más por ello a realizadores y guionistas en el exterior? Hay también experiencias lindas y gratificantes en nuestro día a día dignas de ser contadas. No lo digo para ofender a nadie, sinceramente, a lo mejor hemos caído en eso sin darnos cuenta, pero no hay una película cubana de los últimos tiempos en la que ud pueda hallar una referencia medianamente positiva de nuestra sociedad y si es estatal, menos que menos. Pongo como ejemplo Conducta, que se realza como una obra de alto vuelo de Daranas, con lo cual pudiera estar de acuerdo pero es un poco chocante que la única película del cine cubano referida a esa monumental obra de la Revolución que es la Educación ( exceptúo “El Brigadista”, ya que se refiere a un momento y coyuntura particular), sea una dura crítica al sistema o a parte de lo que ocurre en él. ¿Por qué?O al menos ¿Por qué es la única? No se si es que se da por sentado que se ha hablado bastante de lo bueno, lo cual puede ser verdad, pero son inmensas las deudas del cine cubano para reflejarlo, incluso como se plantea y alguno comenta, sobre el propio “Período Especial”. Por eso, con todo mi respeto sin que nadie se sienta herido, esto no es un hecho aislado, es una muestra de la tendencia actual de nuestro cine, empeñado más en las manchas del sol que en su luz y de ello es partícipe también la crítica y sobre todo, los jurados de los escasos eventos cinematográficos que se han dedicado a premiar excesivamente este tipo de filmografía. Si alguien tiene alguna duda de ello, no hay más que ver “Últimos días en la habana”, esa si carece de tesis, de objetivo al tiempo que elige una temática super llevada y traída. Pero…… ahí estan también los premios y las valoraciones de las “superactuaciones”. De verdad quisiera que alguien me dijera cómo se escogió ese guión para financiar su realización cinematográfica.

  • Jorge Luis Lanza dijo:

    Soy el autor del texto al cual hace referencia la referida autora de este texto, valoro mucho su sinceridad y la honestidad intelectual de mi colega al escribir ese comnetario sobre el filme donde aprovecha para polemizar respetuosamente con mi texto, cuando lo fundamental es que la cinta no ha sido bien recibida por cierto sector de la critica que no ha logrado mirar las esencias del filme, recuerdo esa frase de un gran filosofo que dijo que a veces los arboles no nos dejan ver el bosque, y no perdemos en debates esterilwes cuando lo fundamental es que filmes como este le dan oxigeno a cine cubano en estos tiempos tan dificiles que experiementa la sociedad cubana, cuando lo esencial es que el filme nos sirva de asignatura para repensar nuestro proyecto social, un proyecto defendible pero vulnerable y que puede fracturarse si no cambiamos muchas cosas que hace mucho tiempo deben haber sido cambiadas. Muchas gracias Ileana por tu comentario y a todos aquellos que han aportado al sano debate.

  • jose dijo:

    Por suerte, lo que proyectan en los cines son las películas y no las críticas.
    ¿Risa fácil? Encontrar como revivir aquella realidad sin que la rabia a las lágrimas sean lo primero que te viene a la mente, no creo que sea una tarea sencilla.
    A veces cada cual escoge lo que quiere ver aun cuando se trate de la misma película.

  • Rogelio dijo:

    Realmente es una de las mejores peliculas cubanas que he visto junto con Fresa y Chocolate y Suite Habana.Esta bien diseñada en todo desde efectos especiales(los mejores de todo el cine cubano hasta la fecha),actuaciones,fotografia y guion.Es como una pieza de los Beatles , sencilla en acordes pero bella y monumental. No coincido en nada de lo que dice la periodista

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