Socialismo y mercado: un libro para pensar
Por Rolando López del Amo
Se habla en nuestros días acerca de la necesidad de un socialismo del siglo XXI. Dichas así las cosas parecería que se trata de un nuevo modelo de socialismo distinto del fracasado modelo europeo del siglo XX y distinto también de otras experiencias socialistas que, nacidas en el siglo pasado, perduran en el siglo presente.
En mi opinión, más que hablar del socialismo del siglo XXI, debería hablarse del socialismo en el siglo XXI, teniendo en cuenta de que no habría -como no hay- un modelo único, sino formas diversas en correspondencia con las condiciones específicas de cada lugar, al igual que el capitalismo adoptó formas políticas diferentes de acuerdo con las tradiciones y condiciones peculiares de cada país (régimen presidencial, parlamentario, monarquía parlamentaria, etc.). Lo que sí caracteriza a todos los regímenes capitalistas es la propiedad privada sobre los medios de producción y el predominio político de la clase burguesa.
Cuando hablamos del socialismo de nuestro tiempo, independientemente de su forma, debe haber algo que lo caracterice como tal: el poder político de los trabajadores, el predominio de la propiedad social sobre los principales medios de producción. Hablamos del socialismo basado en la gran producción agrícola e industrial creada por el capitalismo. No se trata, pues, de un regreso a la comunidad primitiva, a una vida primaria, elemental, de simple sobrevivencia. No se trata tampoco de la renuncia a la evolución y al desarrollo permanente de la sociedad, encaminándola a una organización de falansterio, de convento, para una vida monacal "paradisíaca" a cambio de renunciar al fruto del árbol del conocimiento o seguir los consejos del predicador del Eclesiastés.
Creo que el socialismo del que hablamos es del que proviene del desarrollo de la sociedad, el que se hace posible por el inusitado desarrollo de las fuerzas productivas que produjo el capitalismo y por la clase que trabajando asociada fue capaz de crear una abundancia de bienes materiales capaces de cubrir las necesidades de todos los habitantes de nuestro planeta.
Carlos Marx y Federico Engels hicieron el estudio más profundo del modo de producción burgués hasta el tiempo en que vivieron y mostraron las contradicciones propias de ese régimen y la necesidad histórica de su desaparición y sustitución por el socialismo. Pero las ideas de ambos sobre el socialismo y sobre el objetivo posterior de llegar a una sociedad comunista moderna, no podían ser muy precisas dado que faltaba la experiencia práctica de esa sociedad. Hasta podría aceptarse que en su visión del futuro, además de su basamento científico, hubiera una cierta dosis de utopía. Pero estos pensadores plantearon que la práctica era la que debía proporcionar el criterio de la verdad. La teoría científica necesita de la práctica, de la experimentación, para ir comprobándola, ajustándola y modificándola. Y no debe olvidarse que la realidad es algo en permanente movimiento, en desarrollo, y no hay un fin de la historia.
Las ideas de Marx y Engels dejan siempre abierta la vía al desarrollo, al futuro; no son un dogma invariable.
El socialismo en el siglo XXI tiene a su disposición, para su estudio y análisis, una experiencia de gobierno, desde la Revolución de Octubre de 1917, universal, internacional, con sus éxitos y fracasos, con sus peculiaridades nacionales diversas. Y tiene, además, países que aún continúan, desde el gobierno, su experiencia socialista iniciada el pasado siglo y otros que tratan ahora de iniciar la suya. El debate sobre ellas debe aportar, sin dudas, valiosas experiencias necesarias para todos
La editorial Ciencias Sociales ha publicado un libro de mucho interés y actualidad para los lectores cubanos. Se trata de "Mercado y socialismo", escrito por el Doctor en Ciencias Económicas, Fidel Vascos. Su experiencia como periodista y profesor universitario lo han preparado para exponer de manera clara y sencilla la materia de la que trata, a la manera en que nuestro José Martí reclamaba que se divulgara el conocimiento científico. Es alentador constatar que Cuba cuenta con profesionales calificados para el abordaje de temas que en los años iniciales de la revolución era difícil encontrar, con algunas excepciones.
El libro de Vascos, quien fue fundador del Comité Estatal de Estadísticas y su Ministro Presidente durante dieciocho años, recorre el pensamiento económico socialista, desde Carlos Marx y Federico Engels, hasta las experiencias de los Partidos Comunistas de la Unión Soviética, China y Cuba en la construcción del socialismo.
El Presidente Raúl Castro afirmó, con toda razón, que la tarea más importante de nuestro país hoy es la economía. Sobre este tema ha venido desarrollándose un interesante y fructífero debate público en la sección semanal de las cartas de los lectores que pública el periódico Granma sobre la economía cubana hoy, sus problemas y posibles soluciones. Hay criterios parecidos y criterios encontrados, todos emitidos con la preocupación y el propósito de fortalecer las conquistas del socialismo.
¿Quién puede poner en duda el éxito enorme de la revolución socialista cubana en mantener la independencia y soberanía de nuestro país y abrir un camino de justicia social para todos los cubanos, especialmente para los más discriminados, como la mujer, los negros y mestizos o los campesinos? El acceso universal gratuito a los servicios de educación y salud pública constituyen otro mérito innegable.
Algo que reconoce el mundo entero, amigos y enemigos, es el espíritu de solidaridad con otros pueblos, donde se escribieron páginas asombrosas por nuestros combatientes internacionalistas, cuyo sacrificio permitió apoyar la conquista y preservación de la independencia de otras naciones y contribuir a la liquidación del oprobioso régimen del apartheid. Hoy, es nuestro personal que trabaja en las áreas de la salud, la educación, la cultura, el deporte y otras ramas, el que continúa esa tradición internacionalista, aportando su esfuerzo a la lucha por alcanzar un mundo mejor, el mundo con todos y para el bien de todos que anhelaba José Martí.
Al reflexionar sobre los primeros cincuenta años transcurridos desde el triunfo revolucionario cubano del primero de enero de 1959, junto a la legítima satisfacción y alegría por los éxitos alcanzados con mucho sacrificio, enfrentando y derrotando la política agresiva de la mayor potencia económica y militar contemporánea, debemos también, porque es nuestro deber de revolucionarios, hurgar en nuestras deficiencias y errores, lo que, de no hacerse, podría convertirse en una amenaza para la existencia de la revolución misma. Y la mejor manera de enfrentar los errores, después de detectarlos, es sacarlos a la luz para que todos los vean y puedan enfrentarse a ellos y rectificarlos.
En nuestro trabajo de rectificación de errores no deberemos olvidar nunca ciertos elementos fundamentales para la existencia, no ya de nuestro régimen socialista, sino de la nación cubana misma. Y sabiendo, al mismo tiempo, que el enemigo conoce muy bien dónde están nuestras deficiencias y apuesta por ellas en su intento por destruirnos. Ocultar los errores solamente favorece a los enemigos de la revolución.
Los círculos gobernantes de los EEUU dejaron saber en fecha tan temprana como 1805, por boca del entonces Presidente de ese país, Thomas Jefferson, su interés en poseer la isla de Cuba*, colonia española por aquellos años. Dos años antes habían comprado la Luisiana a Napoleón Bonaparte, duplicando así el territorio de las trece colonias inglesas que dieron origen a los Estados Unidos de Norteamérica, y se preparaban a tomar de España las Floridas.
En 1807 el propio Jefferson insistía en la adquisición de Cuba y también del Canadá, logrando lo cual tendrían "un imperio para la libertad como jamás se ha visto otro desde la creación". "Persuadido estoy- escribía- de que nunca ha existido una Constitución tan bien calculada como la nuestra para un imperio en crecimiento"
Tres años más tarde, en 1810, era el Presidente Madison el que planteaba que "la posición de Cuba da a los EEUU un interés tan profundo en el destino de la isla...que no podrían ser espectadores de su caída bajo el poder de cualquier gobierno europeo".
Pero la explicación más detallada la ofreció John Quincy Adams en 1823 cuando era Secretario de Estado. En carta al Ministro de los EEUU en España, escribía refiriéndose a Cuba y Puerto Rico que ambas islas eran apéndices naturales del continente norteamericano. A Cuba la consideraba de importancia trascendental para los intereses políticos y comerciales de la Unión. Por la posición geográfica, las condiciones del puerto de La Habana y el tipo de producciones agrícolas cubanas favorable al comercio bilateral, le daban a Cuba tal importancia para los EEUU que "no hay ningún otro territorio extranjero que pueda comparársele". Y añadía: "Las relaciones de los Estados Unidos con Cuba son... casi idénticas a las que mantienen los diversos Estados de la Unión unos con otros". Adams, que consideraba a los cubanos incapaces de gobernarse por si mismos, tenia la certeza de que llegaría el momento en que España ya no podría mantener su dominio sobre Cuba y la Isla, por ley de gravedad, caería en manos de los EEUU. Así surgió la política de la "fruta madura" según la cual Cuba seguiría siendo española hasta el momento en fuera norteamericana. En su carta, Adams consideraba que en cincuenta años "la anexión de Cuba a la República norteamericana será indispensable para la existencia y la integridad de la Unión".
Estas palabras reflejan con toda claridad el pensamiento que ha guiado la política exterior de los EEUU hacia Cuba desde hace dos siglos. Ello explica la intervención militar, con la excusa de ayudar a los patriotas cubanos, en la etapa final de nuestra última guerra por la independencia de España en 1898; la exclusión de los representantes cubanos en la rendición de las fuerzas españolas y en la firma del tratado de paz en Paris. Explica que para que naciera la República de Cuba, tras cuatro años de gobierno interventor militar yanqui, tuviera que aceptarse incluir un apéndice a la Constitución redactada en 1901, que estipulaba el derecho de los EEUU a intervenir en Cuba cuando lo consideraran conveniente, aprobaba todas las acciones y decisiones del gobierno interventor, concedía terrenos para bases militares para la marina de los EEUU, impedía acuerdos del gobierno de Cuba con otros gobiernos y dejaba pendiente la discusión acerca de la soberanía cubana sobre la Isla de Pinos. Por todas esas razones es que resulta correcto afirmar que la República nacida el 20 de Mayo de 1902 fue una república neocolonial, con su independencia, soberanía e integridad territorial mutiladas.
El sueño independentista no se hizo realidad hasta el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959. La revolución cubana de nuestros días, con sus dos grandes estandartes de independencia nacional y justicia social, es la culminación de la lucha de todos los patriotas cubanos, desde los precursores del primer cuarto del siglo XIX, hasta los de la Guerra de los Diez Años, la Guerra Chiquita, la Guerra del 95 organizada por el Partido Revolucionario Cubano fundado y dirigido por José Marti y todos los combatientes de las luchas revolucionarias en la República Neocolonial.
Nuestros enemigos han ensayado contra nuestra revolución, desde la invasión militar y la amenaza de ataque nuclear, hasta el bloqueo económico, financiero y comercial más largo de la historia con el fin de destruirla y restablecer su dominación neocolonial. Todo se ha estrellado contra la resistencia del pueblo cubano, contra su unidad en torno a sus dirigentes basada en el patriotismo y en los ideales del socialismo, lucha desigual que ha conquistado una amplia solidaridad internacional.
Sin embargo, esa obra histórica descomunal, esa revolución más grande que nosotros mismos, necesita también, además de heroísmo, lograr la victoria en el terreno gris de la economía, en eso que es el trabajo de cada día. Sin una economía eficiente, efectiva, viable, nuestra obra podría verse amenazada por nosotros mismos. El bloqueo, ciertamente, nos ha causado, y nos causa, daños enormes, pero esto no puede servirnos de excusa para encubrir nuestras deficiencias y errores. La economía es hoy nuestra tarea fundamental y es nuestro talón de Aquiles. Y aquí, después de esta digresión, regreso al libro que mencionaba al principio.
En su lectura, recordamos que tanto Marx como Engels podían tener una visión crítica científica sobre el capitalismo, su historia, su esencia y tendencias, y su inviabilidad futura, como lo atestigua la crisis global del sistema que ocurre en nuestros días. En cambio, sus ideas sobre el socialismo y el comunismo eran sólo una hipótesis, como ya dijimos. Ideas utópicas comunistas existían desde la antigüedad -como recuerda Vascos- en la obra de nobles pensadores, pero no había experiencia práctica más que la fugacísima Comuna de París. No fue hasta el siglo siguiente que a Lenin le correspondió dirigir la primera revolución socialista triunfante en el país más vasto de la tierra, enorme conglomerado multinacional, en condiciones dificilísimas, después de tres años de guerra seguidos por la invasión de Rusia por los ejércitos de más de veinte naciones. En ese terrible periodo, el joven poder revolucionario tuvo que implantar lo que Lenin llamó "el comunismo de guerra" en la economía del país para garantizar la prioridad de la defensa sin ayuda de nadie y con la enemistad del capitalismo internacional. Pero una vez lograda la victoria militar sobre el enemigo, Lenin se dio cuenta que era imprescindible una Nueva Política Económica para restaurar el país arruinado y exhausto. Esta política partía de la necesidad de utilizar todos los mecanismos de la producción mercantil bajo la Dirección del Partido Comunista y el control del Estado revolucionario. Esta política iba encaminada a permitir un capitalismo de Estado que aprovechara la inversión extranjera, el capital nacional, la pequeña propiedad privada, el trabajo por cuenta propia y las cooperativas, además de las empresas socialistas, siempre bajo el poder político de la clase obrera representada por su Partido Comunista.
Por supuesto que el debate entre los comunistas entonces fue intenso y Lenin tuvo que explicar y persuadir y convencer. Así, planteaba que era posible la combinación, la unión, la compatibilidad del Estado soviético, de la dictadura del proletariado con el capitalismo de Estado. Y más adelante afirmaba que el capitalismo privado como auxiliar del socialismo no era ninguna paradoja, sino un hecho de carácter económico absolutamente incontrovertible. Para Lenin, todas las formas económicas de transición eran admisibles, y era preciso saber emplearlas para reanimar la economía de un país agotado y arruinado, y elevar el nivel de la industria. Y precisaba que la nueva política económica no modificaba el plan económico estatal en su conjunto ni se salía de sus marcos, sino que modificaba solamente el modo de abordar su realización.
En su libro, Vascos recoge también las ideas de otros dirigentes soviéticos como Bujarin, Trotski y Stalin, además de economistas soviéticos y decisiones del Partido Comunista sobre estos temas.
Al referirse a la experiencia china con la política de reforma y apertura iniciada en 1979, podemos encontrar en el libro la siguiente declaración tomada de los documentos del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista Chino celebrado en septiembre de 1992:
"...En unas importantes observaciones hechas a principios del presente año, el camarada Deng Xiaoping señaló, con mayor claridad aún, que economía planificada no es sinónimo de socialismo, pues en el capitalismo también existe la planificación, y que economía de mercado tampoco es sinónimo de capitalismo, ya que en el socialismo también existe el mercado. Tanto la planificación como el mercado no son más que mecanismos económicos. El que haya un poco mas de planificación o un poco mas de mercado no es lo que distingue esencialmente el capitalismo del socialismo". (Pagina 92 de "Socialismo y Mercado") Como vemos, Deng no hacía otra cosa que proponer, como Lenin en la Rusia de su tiempo, una nueva política económica de acuerdo con las condiciones de China en su época. Ambos dirigentes, a partir del análisis concreto de la experiencia histórica y la realidad de sus respectivos países, avizoraron el camino a seguir para darle sustento material a los nobles ideales comunistas. Se trataba, en ambos casos, de un accionar consciente, bajo la dirección de los respectivos partidos comunistas, para lograr la base económica en la que, como aspiraba Marx, la riqueza colectiva corriera a chorros llenos, condición indispensable para superar la distribución socialista de "a cada cual según su trabajo", por la superior de "a cada cual según sus necesidades". Pero para llegar a ese punto, todos los pensadores revolucionarios, Marx y Engels incluidos, sabían que habría de pasar un tiempo muy largo, en el que el mundo desigual fuera cambiado, el desarrollo de la ciencia y de la técnica permitieran borrar las diferencias entre el campo y la ciudad, entre el trabajo manual y el intelectual y, con el cambio de la división social del trabajo, la producción de valores de uso perdiera su carácter mercantil. De momento, hay que construir el socialismo.
Los grandes éxitos alcanzados por la República Popular China a partir de las reformas propuestas por Deng Xiaoping la han convertido ya en la segunda economía mundial y en el primer exportador en pocas decenas de años.
Aunque la experiencia vietnamita no está tratada en el libro, podemos añadir que la República Socialista de Vietnam, que inició también en 1986 un camino de reformas económicas semejantes a las de China, ha ido alcanzando, en apenas un cuarto de siglo, un desarrollo multifacético con altos y estables crecimientos económicos anuales. Baste decir que la tierra vietnamita, sobre la que se descargó una cantidad de explosivos mayor que toda la utilizada durante la Segunda Guerra Mundial, pasó de ser el tercer importador mundial de arroz, al segundo exportador mundial, detrás de Tailandia y redujo el nivel de pobreza de un 75% de la población a sólo un 10%
El libro "Socialismo y Mercado" es un análisis riguroso que ayuda a revisitar las distintas categorías económicas relacionadas con la producción mercantil y su papel en el socialismo. En el socialismo, los valores de uso siguen teniendo un valor de cambio que se fija en dinero. La producción sigue siendo mercantil, aunque la política tenga un contenido social de acuerdo con los intereses del conjunto de la población. Después de todo, Marx consideraba que el socialismo debía producir una armonización de los intereses del individuo y de la sociedad. Los elementos teóricos recogidos en el libro son una referencia importante para los interesados en estos temas.
Ahora que en Cuba hemos celebrado el VI Congreso del Partido Comunista dedicado al tema de nuestra economía nacional y con la participación más alta de todo nuestro pueblo en la discusión de los lineamientos económicos que se propusieron para servir de base al evento, y fueron finalmente aprobados como guía de nuestro trabajo presente en las condiciones especificas de nuestro país, resulta útil, además del examen crítico de nuestra propia experiencia, el estudio de las experiencias ajenas, no para copiarlas, sino para apreciar lo que pueda ser de utilidad para nuestro quehacer, siguiendo el precepto martiano de injertar en la república el mundo, pero manteniendo siempre el tronco propio.
* Sobre esta mención a Cuba y las siguientes ver "La expansión territorial de los Estados Unidos a expensas de España y de los países hispanoamericanos", del historiador Ramiro Guerra. La edición consultada es la de 1975 hecha por la Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.
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muy intersenta la reseña sobre el libro, algo que siempre he tenido claro es la virtud y alta preparación de los intelectuales cubanos y no es raro que se alcancen niveles altos de rigurosidad científica en el tratamiento de los temas, en especial del pensamiento revolucionario.
ahora, mi gran crítica es que se esté permitiendo hoy en día situar en un plano de convivencia pacífica al mercado y la construcción del socialismo. Lenin, al explicar la NEP aceptó el retroceso que implicaba y el riesgo que conllevaba darle al mercado un espacio, era necesario pero como emergencia no como un acto de desarrollo del socialimos, fue el desvirtuamiento de stalin el que diseñó la política económica de la URSS con los mecanismos de la NEP. China es hoy una gran potencia, pero en base a una mano de obra extremadamente barata, niveles de explotación esclavizadores y la renuncia a la lucha por la igualdad, es un país de monopolios y capital extranjero, eso es capitalismo hasta donde yo sé.
el mercado es el signo de identidad del capitalismo, algunos pretendidos "neo progresistas" creen que el socialismo hoy en día es solo moral, mientras los mecanismos de política y económicos siguen las reglas del mercado, nada más alejado del pensamiento revolucionario. la construcción del socialismo tendrá que convivir con el mercado, es cierto, pero es una convivencia tensa e incluso violenta, es lucha de clases, si ese concepto clave para el pensamiento de Marx y toda la historia revolucionaria se olvida, entonces estamos buscando el camino más largo para llegar del capitalismo...al capitalismo
Rolando mis felicitaciones por un excelente articulo y habrá que leerse el libro del Sr Vascos. Como un cubano que ha vivido la vida 50% en Cuba y 50% en los Estados Unidos me he cuestionado el asunto de la economía en muchas ocasiones, porque hay realidades en los Estados Unidos mi satisfacción material ha sido superior y por supuesto entendiendo lo del embargo y otras realidades no quiero renunciar a pensar que Cuba que se lleva el 100% de mi lealtad no pueda llegar a tener mediante el socialismo una economía vibrante. Me gustaría agregar que también se puede hablar de experiencias de países con sistemas capitalistas que han logrado grandes avances en materia de justicia social ( sistema de salud gratuito, etc) dígase Canada por mencionar al que mas conocemos los cubano por su afluencia de turista a nuestra Isla. Creo que nos estamos acercando o mejor dicho estamos viviendo el momento de lograr ese otro nivel, debemos en mi opinión abrir las mentes y cambiar mentalidades, siempre sin dejar ni por un segundo de defender la SOBERANÍA Y LAS CONQUISTAS SOCIALES. Y espero que poco a poco se incluya a los cubanos que como un servidor por un motivo u otro vivimos en otras tierras.
Sinceramente no veo nada revolucionario en lo que aquí se ha planteado, sino más de lo mismo. No se puede obviar, como se ha hecho aquí, y como no se le pasó ni a Marx ni a Engels, que aunque no lo llevaron hasta las últimas consecuencias, sí lo tuvieron presente, la relación Hombre-Naturaleza, siendo esta el gran freno al desarrollo infinito y el mundo de la abundancia que parecía necesario para romper definitivamente las relaciones de producción capitalistas -es decir, la valoración del trabajo en su relación de cambio. El modelo de desarrollo capitalista, y por ende ni el modelo soviético, ni el modelo chino, ni el modelo vietnamita, ni siquiera el modelo cubano sirven para reformular el socialismo, pues si es cierto que el mundo futuro, si la especie humana se propone sobrevivir en paz, deberá adoptar fórmulas socialistas de producción, distribución y consumo basadas en la repartición de los recursos escasos de forma verdaderamente racional, o sea basadas en el bien común y no el bien privado del que deriva la destrucción a la que nos encaminamos, teniendo en cuenta los costos reales a la sociedad, limitando el consumismo, todo bajo el umbral que nos pone la Naturaleza, según Marx mismo y otros antes que él, la verdadera fuente de toda la riqueza. Como ven, el mundo sí necesita planificación y mucha; la cuestión está en definir cuáles han de ser los fines de la planificación y, por supuesto, quiénes son los planificadores, incluyendo cuán democrático ha de ser el proceso, lo cual para un país como Cuba, con altos niveles educativos, debería maximizarse, pues de otra manera sería un desperdicio de talento y conocimiento, esas otras dos piezas, que junto al trabajo, logran que el ser humano logre utilizar -no imponerse a la- y compenetrarse con la Naturaleza en beneficio de su propia existencia.
Francisco A. Domínguez
Los Angeles, California
me hubiera gusrado escuchar y debatir en mis clases de marxismo del pre y la universidad que el socialismo europeo era un sistema fracasado, porque una de dos, viviamos en la mentira, o estabamos en la mas absoluta incapacidad plitica de saber a que barco arrimabamos nuestra, nacion, nuestro pueblo y las consecuencias
luego de lo cual me gusratia entonces debatir cuan claros estamos ahora de los que estamos haciendo y a quien o quienes estamos apostando.
miscelaneas:
-vivo en el capitalismo, tengo mi propio negocio, trabajo como un animal, vivo de la plusvalia y no soy UN BURGUES, MENOS UN OLIGARCA.
-el desarrollo de las fuerzas productivas mencionadas en este articulo, se desata, como la reaccion en cadena cuando la relacion trabajo-calidad de vida-progreso personal y como consecuenciaq social, sea una formula realista y bo una ecuacion matematicas con mas variables que costantes, trebajo: medio REAL de vida.
-100% de acuerdo con las palabras de Raul y con la vision solidaria que de Cuba tiene el mundo
-Respecto China no son otra cosa que la mano barata que produce la tremenda potencia tecnoligica que patenta el llamado primer mundo, la mayoria del territoeio chino esta sumido en la mas absoluta pobreza, las jornadas laborales son de 16 horas, los obreros duermen en barracas y se identifican con un numero, y vivir en las metropolis como Shangai donde se experimenta el capitalismo y se exporta el escenario, es un privilegio que hay que cuidar muy bien, y del ciab a penas el 5% de la poblacion disfruta. eso no es desarrollo, eso no es pontencia, eso no ocupa el primer lugar a ojos vistas.
-en el peor momento de la resecion norteamericana, la economia USA valia 3 VECES la eonomia China.
-confio que Cuba ha comenzado un camino solido para su independencia, porque tampoco fue independiente de la URSS, aunque escibiera creditos que despues no pudia pagar.
_creo que Cuba no debe tirar la soga detras debuque alguna, debe remar sola, debe reparchar sus velas, debe usae el infinito potencial instructvo, cientifico, edicativo y crear su propio "sistema". la etiquetaq es lo de menos, llamese como quieran que se llame, pero que funcione, que sea productivo, que sea capaz de COMPRAR el petroleo que necesita, que sea capaz de pagar las deudas que contrae. se conoce o publica la deuda de Cuba con China?, con Rusia? incluso con Venezuela?
es preocupante en ese contexto lad deuda USA de estos dias ?
Lo cubanos necesitamos mas libertad economica y leyes que realmente amparen las inverciones de capitales;los cubanos tambien deberiamos de pensar en tratar de dejar de seguir viviendo del cuento y la mentira;del robo y la corrupcion que tanto mal nos hace a nuestra nacion,tambien deberiamos ser mas independientes en lo economico de los otros paises;sabiendo que en nuestro pais tenemos tanto potencial humano;pero con tantas restricciones y leyes que parecen del la epoca de piedra Stalinista Rusa sin ser eliminadas;no creo vayamos muy lejos y esta bueno de seguir dormidos con tanto cuentos para bobos;acuerdense que estamos en el mundo de las comunicaciones y aunque por aqui se diga o se escriba una cosa;es tambien saber y oir diferentes opiniones de lo que se diga en el mundo y eso es bueno para todos;es hora de hechar andar nuestro PAIS:CUBA y dejarnos de tantas consignas huecas;que con eso no se resuelven los poblemas del pais,donde por la gracia divina se fundo nuestra nacion.
"el país mas competitivo, es aquel, cuyo pueblo entiende la productividad", lo dijo Adam Smith y creo que China ha entendido muy bien el mensaje. La productividad es una politica nacional, es un objetivo de todos, no es cierto que la gente trabaja 16 horas, que duerman en barracas, ni la prensa derechista ha dicho eso, mas bien la BBC, ha publicado fotos y videos de la vida comun en China y si gozan de vivienda de buena calidad y barata, es por la altisima productividad, que permite mantener bajos los salarios, China es el único pais en donde el salario corre detrás de la canasta básica.
Que es capitalismo?, si, pero manejado por el PCCH.
"un paso atrás, dos pasos adelante" fue la consigna de Lenin en la época de la NEP, los planes quinquenales, el capitalismo de estado, fueron las herramientas con las cuales comenzó a construirse el primer estado socialista del mundo, si no fuese por el asesinato de Lenin y por la burda "comprensión" del marxismo por parte de Stalin, la historia, hoy sería otra cosa.
Le escribo desde Venezuela, y quiero saber como hago para obtener ese libro: Socialismo y mercado. Habra´posibilidades de obtenerlo via digital por correo.
Les agradeceria poder tenerlos en mis manos
no he hecho otro comentario sobre el libro, me resulta extraño que expresen que el comentarios ya se habia hecho, solo preguntaba sobre la posibilidad de obtener el libro sobre Socialismo y Mercado
López del Amo y Vascos definen bien la economía capitalista, elogian los avances de China y Viet Nam que siguen el modelo muy bien definido por Lenin como capitalismo monopolista de estado, el mismo que tenemos en nuestro país, pero no definen que se entiende por sociedad socialista. Para alcanzar la sociedad socialista no podemos seguir el modelo chino ni el vietnamita, esos conducen directamente al capitalismo. Tenemos que cambiar radicalmente nuestro modelo convirtiendo la propiedad estatal de los medios de producción en propiedad social, cooperativizando todo lo que pueda ser cooperativizado, entregando las grandes fábricas a la autogestión obrera, entregando todas las tierras ociosas a los campesinos y estimular en ellos el desarrollo de cooperativas. Solamente socializando los medios de producción y empoderando a la clase obrera y campesina podremos construir el socialismo, que tiene que ser la obra de hombres libres, libres económicamente, no simples asalariados. Todo el poder para los obreros. Hay que definir el modelo de sociedad que queremos construir para que en su construcción participe conscientemente toda la sociedad, de no hacerlo seguiremos el modelo chino, el vietnamita o el cubano sin eliminar la explotación del hombre por el hombre, que es la esencia del marxismo.
A mi no me cabe la menor duDa de que el camino es largo, pero es el mejor, solo así se explica que no le guste a los americanos, pues lo único que no no puede cambiar es cumplir nuestro "destino manifiesto": IMPEDIR A TIEMPO CON LA INDEPENDENCIA DE CUBA...
"En 1825, el socialista utópico británico Robert Owen compró 8.100 ha de tierra en Indiana (Estados Unidos) y fundó la comunidad de New Harmony, donde pretendió, sin éxito, crear un modelo de sociedad basado en principios cooperativos. (Microsoft ® Encarta ® 2009.)".
no sé x ké pero en casi todo...son o kieren ser...."el one".
les encanta esa idea y no pueden dejarla a un lado.
pero lo real es ke todo ocurre x acumulación y es verdad ke inglaterra (incluyo a USA) es sinónimo de primicia desde hace unos 3 o 4 siglitos.
estuve buscando en bohemia pero me cansé...
hace unos años publicaron, creo ke en esa revista, un artículo sustancioso sobre este experimentito del enemigo. En cada renglón del artículo solo apreciaba similitudes y trabas productivas idénticas a las nuestras en la actualidad (¡casi 2 siglos después!).
conservar logros no es sinónimo de socialismo.
cdo Lenin dirigía se remitió inmediatamente a ministros, ministerios y org foráneas (d suiza, suecia, etc) para ver de cerca la redistribución de sus respectivas rikesas y recrear sus sistemitas de salud, educación y sectores productivos varios.
Me pregunto: ¿estos países d donde sacó información para redistribuir un pokito mejor la rikesa de la exurss….eran…comunistas y/o socialistas?...y ahora..¿les va peor ke a nos?...umm..¿sigo preguntando tonterías?.
Si no lo eran ni lo son…..me hago otra preguntita: ¿podemos redistribuir y mantener nuestras conkistas si cambiamos el sistema?. He ahí un dilema: ¿se podrá o no se podrá?.
Me temo ke una cosa no lleva a la otra.
Debemos preocuparnos x la cartelización y el monopolio único imperante, y lo peor: sin dueño alguno, !ke viva el relajo!, eso sí: muy bien planificadito.
Esto ha sido en 500 añitos de nuestra historia el único denominador común en los tres períodos (esclavista, capitalista y ¿comunista?, aunque cualquier divisioncita de este tipo está condenada a imperfecciones, me permite aligerar el textito): el monopolio.
akí solo vendo y recojo yo. Esa ha sido nuestra máxima o…¿la de otros?.
Es claro ke en los primeros años del siglo pasado el enemigo podía hacer y deshacer a su antojo cuanto tratado diversificador hubiéramos kerido firmar con otros países, pero ya no es igual.
Este ya no es el mismo país ¿semi?analfabeto, empobrecido y desesperado después de una guerra de 30 años. ahora ¿podemos? elegir, antes no.
libertad no es sinónimo de relajo.
Y x último: lo mío primero, debe ser (o seguir siendo) nuestro himno y no solo de la UJC.
Si vamos a dar prioridad a la inversión debe ser a los nacionales, como hacen muchos países, sino todos, desarrollados (e incluyo a cuanto cubano exista en la nave y se crea “cubano”, fuera o dentro del archipiélago).
ya los extranjeros la han tenido x 500 años (incluyendo esta etapa revolucionaria) y es hora de querernos más y de llevar la prioridad en los negocios también, ya en otros sectores la tenemos.
Salu2 a mis compatriotas
Si Cuba adopta mercados y otros mecanismos economicos identificados con el capitalismo---reconoce que su estado obrero es un estado capitalista sin burguesia como solia decir Marx y se vera obligada a abrir mercados de trabajo. Eso implica que el estado cubano le reconozca el derecho a la clase obrera a organizar sindicatos independientes del mismo estado para negociar salarios, condiciones de trabajo, planes medicos, y otras condiciones que atañen a la clase trabajadora con los patronos que pueden ser internacionales o domesticos. Seria un acto de justicia salarial para la clase. con dos millones de cuentapropistas ahora en la calle---la calle necesita la proteccion de sus convenios colectivos con los patronos que pueden ser el estado o privados.Negarse a permitir sindicatos independientes del estado seria permitir mercados de mercancias y la generacion de plusvalia sin el complementario derecho a la proteccion para la clase trabajadora --y eso si es neoliberalismo capitalista.
FUE CARLOS BALIÑO QUIEN SENTENCIÓ QUE SIN LIBERTAD ECONÓMICA, LA LIBERTAD POLÍTICA NO ES MÁS QUE UN ESPEJISMO ENGAÑOSO. PARTO DE ESTA MÁXIMA PARA ENTENDER QUE CUBA YA TIENE SU LIBERTAD ECONÓMICA PUES NO DEPENDEMOS DEL FMI O DEL BANCO MUNDIAL, PERO NOS FALTA DESPEGAR CON NUESTROS PROPIOS ESFUERZOS Y CAPACIDADES. DOMENECH HABLÓ DE LA CORRUPCIÓN Y ESA ES NUESTRA PRINCIPAL ENEMIGA PUES DESMOVILIZA. SE IMAGINA UN JEFE ADMINISTRATIVO PLANTEANDO A UN COLECTIVO DE TRABAJADORES QUE HAY QUE PRODUCIR Y SIN EMBARGO NO ES CAPAZ DE RECOGERSE LAS MANGAS Y A LA PAR DAR EL EJEMPLO, SER EL PRIMERO EN LLEGAR Y EL ÚLTIMO EN IRSE. ¿QUIÉN PUEDE DESPEGAR ASÍ? NUESTRA POLÍTICA DE CUADROS TAMBIÉN DEBE REVISARSE, UN MAL CUADRO ES UN FRENO A LAS ASPIRACIONES DE DESARROLLARNOS Y MIRA QUE SOBRAN LOS EJEMPLOS DE CUADROS Y DIRIGENTES QUE LO QUE ESTÁN HACIENDO ES HUNDIENDO NUESTROS SUEÑOS.
ESTA ES NUESTRA ÚLTIMA OPORTUNIDAD DE RECTIFICAR Y AVANZAR, ES CIERTO QUE AÚN TENEMOS LEYES RESTRICTIVAS QUE NO AYUDAN EN NADA Y POR EL CONTRARIO PROVOCAN ILEGALIDADES PUES NO SE PUEDE IR EN CONTRA DE LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS, PERO TAMPOCO SE PUEDE VIOLAR LA LEGALIDAD. EN OCASIONES SUCEDE QUE SE CUMPLE LA LEY PARA LOS MÁS DÉBILES ¿HASTA CUANDO ESPERAR? ¿QUIEN HACE MÁS DAÑO A LA REVOLUCIÓN, EL VIEJO QUE LA POLICÍA PONE UNA MULTA POR VENDER BOLSOS EN UN MERCADO CAPITALINO O EL ADMINISTRADOR QUE ESTA ROBANDO O PERMITE EL ROBO EN ESE MISMO MERCADO?.
FIDEL DIJO A LOS JÓVENES QUE NO HACIA FALTA HACER OTRA REVOLUCIÓN SINO QUE CUIDAR ESTA QUE AHORA TENEMOS.
VAMOS A PONERNOS PAR LA COSA COMO SE DICE EN BUEN CUBANO, RECORDEMOS SIEMPRE QUE REVOLUCIÓN ES SINÓNIMO DE SOBERANÍA E INDEPENDENCIA.
GRACIAS CUBADEBATE....
Si interesante está el artículo, tanto o más debe estar el libro al que hace referencia. Ahora, me gustaría conocer el listado, el inventario de errores. Existe ¿? Porque como dice el articulista y cito : la mejor manera de enfrentar los errores, después de detectarlos, es sacarlos a la luz para que todos los vean y puedan enfrentarse a ellos y rectificarlos
Y pasan meses y pronunciamientos y se sigue hablando de manera general de aquellas cosas absurdas que nada tienen que ver con el socialismo, o por lo menos con el nuestro.
Recomiendo un programa interesantísimo que pasa por Canal Habana y que se llama Angulo ancho. Con la participación de expertos y que sin tapujos aborda nuestra realidad y hacia donde debemos ir. Es de lo más avanzado que he visto hasta ahora por los medios en cuanto al llamado de cambio de mentalidad. Tiene tan alto nivel de realización que es una pena que no pase por algún canal nacional y en horario estelar. Ya salió la segunda parte del programa y por ejemplo, cuestiona muy oportunamente que el trabajo por cuenta propia solo se concentra en manualidades y desaprovecha el potencial intelectual y tecnológico del país, porque como es lógico, con el cuentapropismo actual no crece la economía, quizás tenga entretenida a una buena parte de la gente, pero lo que es crecer no crecemos a base de ventas de pan con croquetas, de pizzas, de remendadotes de zapatos o tiendas de artículos religiosos. Y si no abrimos más frentes al sector no estatal, excepto los de la gran propiedad social ( Salud, Educación, Defensa, etc ) veo poco probable que logremos avanzar. Si no, vivir para ver.
RECUERDO QUE CUANDO EL CRO RAÚL CASTRO REALIZÓ UN VIAJE A CHINA UN PRIODISTA SE APARECIÓ CON UN ARTÍCULO SOBRE EL SOCIALISMO DE MERCADO Y LE ESCRIBÍ REFUTÁNDOLE SUS CONCEPTOS, PERO ME DIÓ LA CALLADA POR RESPUESTA, SI ÉL LEE ESTAS NOTAS SABRÁ QUE ME REFIERO A ÉL, DE CUYO NOMBRE ME ABSTENGO EN MENCIONAR POR ÉTICA PROFESIONAL.
EN EL ARCHIPIÉLAGO CUBANO DONDE ORGULLOSO ME SIENTO DE HABER NACIDO NO TENEMOS QUE INVENTAR OTRO SOCIALISMO HASTA TANTO EL QUE NOS HEMOS PROPUESTO NO HAYAMOS SIDO CAPACES DE DESARROLLAR.
LO QUE TENEMOS QUE HACER ES BUSCAR DENTRO DE LOS PROFESIONALES, TÉCNICOS Y TRABAJADORES DE CUALQUIER RAZA O SEXO A AQUELLOS QUE ´TENGAN CONDICIONES DE LÍDERES Y SUSTITUIR A TODOS AQUELLOS QUE ESTÁN DIRIGIENDO SIN SERLO Y SON LOS PADRES Y MADRES DE LA INERCIA, EL INMOVILISMO, EL BUROCRATISMO, LA BLANDENGUERÍA, EL ROBO, LA CORRUPCIÓN Y LAS INDISCIPLINAS LABORALES Y SOCIALES EN TODOS LOS OACE DESDE LA BASE HASTA LOS NIVELES SUPERIORES.
NO PRDICO UNA PURGA NI UNA CACERÍA DE BRUJAS SIMPLEMENTE PARTO DE TODO LO QUE PUBLICA LA PRENSA, GRAN CÓMPLICE DE NUESTROS MALES, PARA RAZONAR QUE NO HAY QUE CAMBIAR LA FORMA SINO EL CONTENIDO.
EN CUBA NO EXISTE EL MERCADO SOLO EXISTE UNA GRAN DEMANDA INSATISFECHA POR LA CULPA DE LOS QUE NOS HAN DIRIGIDO HASTA AHORA.
DIJE EN UNA OCASIÓN Y LO REPITO QUE NO ME ASUSTA QUE UN CAMPESINO SE HAGA MILLONARIO SEMBRANDO Y EXTRAYENDO PRODUCTOS PARA ALIMENTAR AL PUEBLO A UN PRECIO RAZONABLE ACORDE CON EL PODER ADQUISITIVO DE LA POBLACIÓN. L3E FACILITO TODO LO QUE QUIERA COMPRAR PARA SU BIENESTAR DE ÉL Y SU FAMILIA Y TENDRÉ GARANTÍA DEL RELEVO EN LA AGRICULTURA. HOY LOS PRECIOS ESTÁN ALTOS POR ESA DEMANDA INSATISFECHA POR LO QUE INSENTIVANDO Y FACILITANDO EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA PODEMOS LLEGAR A TENER UN MERCADO Y BAJARÁN LOS PRECIOS.
OTRA LÍNEA DEBE SER SATISFACER LA DEMANDA INSATISFECHA DE VIVIENDA PARA EL PUEBLO SIN LAS TRABAS DE LA COMERCIALIZACIÓN Y UN SISTEMA CREDITICIO RESPALDADO POR UN PROYECTO CONSTRUCTIVO Y LA FACILIDAD DE LOS SUMINISTROS.
OTRA LÍNEA DEBE SER LA SOLUCIÓN A LA DEMANDA INSATISFECHA DE LA JUVENTUD POR TENER LUGARES SANOS DONDE BAILAR, VER PELÍCULAS, TENER POSADAS DONDE COMPARTIR CON SU PAREJA PARA ALEJARLOS DEL ALCOHOL Y LAS DROGAS.
SI HACEMOS ESTO U OTRA COSA PARECIDA CON IDENTICO RESULTADO, SOLO ENTONCES, PODEMOS SENTARNOS A ESCRIBIR SOBRE OTRO SOCIALISMO.
EL MERCADO COMO TAL FUÉ DEL CAPITALISMO INCIPIENTE Y NO DE AHORA DONDE LAS TRASNACIONALES SE REPARTEN AL MUNDO Y SUS MERCADOS PERO NO PARA COMPETIR SINO PARA OBTENER MÁS GANANCIAS.
DESDE LA DÉCADA DEL 60 DEL SIGLO PASADO EL MERCADO SE TRANSFORMO EN MARKETING, COMO UNA NUEVA TÉCNICA DE REPARTICIÓN DEL MUNDO A TRAVÉS DE SATISFACER LAS NECESIDADES DE LOS CLIENTES A PARTIR DE BRINDAR UN EXCELENTE SERVICIO DONDE USTED ESTÁ DISPUESTO A PAGAR UN MAYOR PRECIO POR UN MEJOR SERVICIO A VECES CON EL MISMO PRODUCTO.
¿PUEDE USTED DECIR QUE EN CUBA SE APLICA EL MARKETING EN LOS SERVICIOS?
¿QUE EXPERIENCIA HEMOS TENIDO DE SATISFACCIÓN DE NUESTRO SOCIALISMO PARA QUERER IMPORTAR OTRO SOCIALISMO?
SURGIRÁ OTRA LUMBRERA PREGONANDO EL SOCIALISMO CAPITALISTA, EL SOCIALISMO IMPERIALISTA, ETC, ETC, ETC.
TRABAJEMOS TODOS CON UNA SONRISA, RESPETO Y AMOR PARA TODOS NUESTROS SEMEJANTES Y ENTONCES COMENZAREMOS A EJECUTAR UN VERDADERO SOCIALISMO.
LO OTRO ES MUSICAL. ULLOA.
Este es un tema apasionante en el que abran tantas opiniones como seres en esta pequeña Isla.
En aras de resumir quisiera expresar algunas opiniones.
1.- El caso Cuba es sui génesis, como pienso que es cada país, pero con características especificas donde la interacción con el entorno es particularmente hostil. Por eso valorar a Cuba desde la basa de la comparación, no solo es un error, sino también un camino que no conduce a soluciones verdaderas.
2.- Hay otros factores que es necesario tener en cuenta y es el nivel de desarrollo que tiene el país para emprender el camino. En el caso cubano, ?podemos decir en realidad que estamos construyendo el socialismo?. De que socialismo se puede hablar con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas que había en Cuba al triunfo de la revolución. Recuerden que con toda razón Marx, Engels y Lenin plantearon que el socialismos seria una fase superior al capitalismo desarrollado. ?Acaso había capitalismo desarrollado en Cuba antes del triunfo de la revolución?. Pienso que lo que hemos intentado hacer en todo este tiempo es acercarnos al comienzo de la construcción socialista de forma menos dolorosa y mas equitativa que mediante el capitalismo despiadado.
3.- Nuestro país no tiene las bases para construir el socialismo. Pienso que los chinos y vietnamitas se dieron cuenta de lo mismo y ahora están construyendo una especie de capitalismo humanizado para después entrar en la verdadera etapa socialista. Recuerdo que en dos ocasiones Fidel en encuentros realizados fuera de Cuba, les planteo a sus anfitriones(si mal no recuerdo estadounidenses y suecos, que ellos estaban mas cerca del socialismo que nosotros).
4.- Se ha escrito mucho sobre el derrumbe del socialismo en la Unión Soviética y a mi entender se insiste mucho en los efectos pero no se va a la causa. Para mi LA CAUSA estaba en que no estaban preparados para el socialismo.
5.- Hay una tendencia a llamar ERRORES a decisiones que se tomaron en otras circunstancias y bajo otras condiciones, pensando en las condiciones y circunstancias actuales. A mi forma de ver esto es un análisis que siempre da error. Las decisiones se deben de analizar baja el prisma del momento que se tomaron, de lo contrario no se entienden. No estoy diciendo que no se hayan cometido errores, digo que para sacar experiencias positivas es necesario contextualizarlas correctamente, o si no daremos constantes bandazos.
6.- Por ultimo, el mercado surgió desde que aparecieron los primeros excedentes de producción en las tribus y se realizaron los primeros intercambios de productos entre ellas. Cada etapa de desarrollo de la sociedad ha desarrollado el mercado en la medida que le corresponde, por lo que atribuir que la economía capitalista es una economía de "Mercado" es una concesión filosófica inaceptable. El mercado surgió antes y sobrevivirá después. Negar el mercado fue uno de los grandes errores de los soviéticos. Este no decide si es el socialismo o el capitalismo el sistema predominante. Lo que realmente decide es en manos de quien están los medios de producción y lo mas importante a manos de quien van los beneficios.
De hecho en estos momentos me estoy leyendo ese libro.. el socialismo si funciona con el mercado. Tambien recomiendo el programa del Canal habana Angulo Ancho, sale los miercoles luego del NTV, buenisimo como ya dijo otro forista... deberia ponerse en la tv nacional para q todos pudieran verlo, en el horario de la Mesa Redonda..
A PROPÓSITO DEL MERCADO, LA SOCIEDAD TOTAL Y EL SOCIALISMO.-
Necesidad de contextualizar y ampliar el debate.-
De acuerdo al comentario de Rolando López parece que el libro del compañero Vascós puede ser interesante. De hecho, la relación entre socialismo y mercado ha sido, durante años, uno de esos temas excluidos a priori de la discusión sociopolítica. No el único, como veremos más adelante.
Sin embargo, me quiero referir primero a ciertas cuestiones planteadas que, me parece, merecen un comentario aclaratorio.
La primera, de Rolando López, plantea la opinión –ciertamente ya esbozada entre algunos autores- de que la denominación Socialismo del siglo XXI debería sustituirse por la de Socialismo en el siglo XXI, algo con lo que pudiéramos estar medio de acuerdo ó medio en desacuerdo, en dependencia del énfasis argumentativo.
1- Si se trata, no de la referencia a una corriente que, en realidad, parece aún bastante difusa sino de un espacio-momento histórico de apertura a la superación de los socialismos reales ó de los socialismos de rumbo transnacional capitalista (en lo que coincido con algunos otros comentaristas sobre la realidad china, al menos mientras no se vislumbre una vía de re-encauzar la apertura capitalista hacia objetivos socialistas, más allá del impacto económico y de algunos indicadores sociales, mientras otros se mantienen críticos), entonces estaría de acuerdo en que el socialismo en el siglo XXI, aún con características propias de los países, estaría definiendo algo diferente a lo entendido hasta ahora por Socialismo –volveré a esto-.
2- Ahora si de lo que se trata, con la referencia a “formas diversas en correspondencia con las condiciones específicas de cada lugar” es de justificar lo existente en cada país y santificarlo o sacralizarlo, entonces creo que vamos por el camino equivocado. El asunto no resulta traído por los pelos, porque ese argumento uno se lo encuentra en discursos de varios lugares, con el propósito de dejar sentado que la forma en que se aplica el “socialismo”, en determinado país, es así porque corresponde a sus características y tradiciones propias.
En efecto, como plantea el propio Rolando López, “cuando hablamos del socialismo de nuestro tiempo, independientemente de su forma, debe haber algo que lo caracterice como tal; él lo refiere a: el poder político de los trabajadores, el predominio de la propiedad social sobre los principales medios de producción.
Pero en ese caso deberíamos preguntarnos: ¿qué es el poder político de los trabajadores?, ¿qué es el predominio de la propiedad social sobre los principales medios de producción?
Se podría aceptar la idea de que los clásicos del marxismo no podían tener una idea precisa acerca de qué sería el socialismo, en el momento histórico en que elaboraron sus análisis y teorías. Sin embargo, a pesar de la “fugacidad” de la Comuna de París, tanto Marx como Engels dedicaron extensos análisis y pronósticos, en diferentes obras, a su significación, como forma posible de comunismo realizado. Es más, sirvió como modelo sobre el que se tejió la teoría revolucionaria marxista sobre el Estado en las distintas fases del socialismo: Un Estado-Comuna directamente dirigido por asambleas de trabajadores y de ciudadanos pobres, en las actividades económicas y en las políticas; un Estado que, una vez aplastada la reacción clasista de la burguesía, pasaría de una fase de dictadura del proletariado a crear las condiciones de su extinción progresiva: del dominio sobre las personas a la administración de las cosas, sentenciaba Engels.
Para el propio Lenin, tanto antes como después de la Revolución de Octubre, la Comuna siguió siendo una referencia a lograr como modelo político y económico de socialismo; es más, el empleo de los soviets –consejos de obreros, campesinos y soldados revolucionarios, como forma de estado revolucionario- con ese fin, fue una de las ideas seminales, si bien pospuesta por las condiciones reinantes de la revolución rusa de post-guerra –como plantea Rolando López-.
El propio Lenin siempre trató, mientras pudieron existir y siempre que fue posible, de que en los consejos de obreros y campesinos –soviets- la presencia de los militantes comunistas fuera la que lograra la educación consciente de los trabajadores, pero con apertura y respeto de las opciones de las mayorías (ganar las mayorías, no aplastarlas o imponerse sobre ellas fue siempre su divisa, como correspondía al papel del debate de ideas y a la función del partido).
Más allá de la discusión acerca de los criterios leninistas y de Rosa Luxemburgo acerca del papel del Partido en la dirección del Estado vs. Consejos obreros-campesinos, y al papel del partido en el proceso, el tema queda aún por precisar, a la luz, precisamente, de la experiencia histórica de los socialismos, incluida la nuestra.
Esto nos podría aclarar, de cara al Siglo XXI, qué y como debería ser el poder político y el ejercicio ciudadano de los trabajadores y el resto del pueblo.
Con respecto a la forma de socialización de la propiedad, por otro lado, tanto Marx como Engels y Lenin (aún en los momentos finales de su vida) abogaron, decididamente, por el trabajo cooperado de los obreros, como vía, a través de cooperativas, de realizar la propiedad social (aunque coordinados por medios generales: federaciones, agrupaciones, etc., ensambladas a los consejos obreros y populares de alguna manera, constituyentes del estado proletario); lo que para nada estaría reñido con la diversificación de las formas de propiedad y el aprovechamiento de la experiencia organizativa y tecnológica de los países capitalistas, sus medios de financiamiento y otras herramientas.
Por consecuencia de la coyuntura de las etapas iniciales críticas de la URSS y del encumbramiento del estalinismo, se naturalizaron ideas básicas (que llegaron a parecer inamovibles), las que se hicieron pilares permanentes de la visión normativa de socialismo que se pretendía, aún distorsionando el pensamiento de los clásicos, incluido el propio Lenin.
Baste citar algunas de esas naturalizaciones:
- El mercado como instrumento solamente del capitalismo, opuesto a la planificación centralizada.
- El Estado como centro omnipotente del poder –no siempre realmente representativo de los intereses de la clase trabajadora y el pueblo, sino, cada vez más, de la burocracia entronizada en el funcionariado y sus instituciones por encima la sociedad civil y el resto del pueblo.
- El Partido –fundamentalmente su dirección central- como director de toda la política y estrategia de desarrollo del país, no como uno de los pilares elaboradores y concertadores de los intereses populares, desde marcos ideológicos abiertos y diferenciándose, definitivamente, de las funciones del Estado.
- Los medios de comunicación social como difusores de las ideas y programas coyunturales del grupo dominante en la dirección política del país, en un momento dado, y no como medios de debate y aprendizaje ciudadano sobre las líneas a seguir en la construcción de la sociedad.
- La participación obrera y popular como reafirmación de la voluntad del Estado-Partido, a través de actos de respaldo o, a lo más, consultivos, no de debate y construcción de posiciones fundamentales, quedando la toma de decisiones y su control, a todos los niveles, en manos del funcionariado como capa social.
- La propiedad social sobre los principales medios de producción, como la estatización de la propiedad y la gestión a través de estructuras e instituciones y funcionarios designados, quedando la participación de los trabajadores reducida a consejos de dirección de algunos niveles de los “factores” representativos de las organizaciones políticas y sindical, con un alto grado de subordinación y poca operatividad.
- La planificación como procedimiento burocrático manejado desde el Estado, sin participación democrática obrera y ciudadana en sus determinaciones y programas de desarrollo.
- Las organizaciones sociales y de masas como poleas trasmisoras subordinadas a las directivas del partido y sus prioridades, con escaso margen de autonomía, por encima o al margen de muchas de las necesidades e intereses populares y con fines de propaganda fundamentales.
Revertir esto no obvia, ni la utilización de los mecanismos de mercado en el socialismo, ni las funciones especializadas de regulación y proyección del Estado y sus especialistas, ni una nueva conceptualización de la democracia socialista, de la planificación democrática, de la gestión y autogestión obrera y ciudadana, de la asociatividad ciudadana respecto a la defensa de intereses legítimos en diversos campos de la vida social, etc.
La observancia de la reelaboración constructiva de muchos de los asuntos planteados más arriba son algunas de las características esenciales –retomando las esencias de los clásicos del marxismo y muchos otros cultivadores del marxismo crítico- que, en mi opinión, definirían el nuevo Socialismo en el siglo XXI, más allá de características, tradiciones y fisionomías propias.
De lo contrario, a cualquier cosa se le podría poner el sello…y cargar con sus consecuencias.
Como dije, no conozco aún el libro de Fidel Vascós y no sé si trató los temas de la sociedad total en esa relación socialismo-mercado; de cualquier manera, me parece que solo en esa dimensión integradora es que podría adquirir su sentido real.
No se trata, entonces, como es usual expresar, de enmendar deficiencias y errores, la cuestión es mucho más seria, es de concepciones medulares, además de desenredar la madeja de distorsiones creadas.
Creo que son estas y otras semejantes, las cuestiones medulares que deberíamos discutir hoy entre todos, por todos,…“con todos y para el bien de todos.”
A través de responder con cierta honestidad la formulación de una serie de preguntas, se quiere abrir un espacio de reflexión sobre propuestas alternativas de un nuevo modelo de producción económico social. Se sabe que el mundo natural no es inmutable y por consiguiente tampoco la humanidad. Cuando a los tataranietos de nuestros tataranietos les motive realizar el estudio de nuestro actual modelo económico social dominante (si es que logramos sobrevivir como especie), estos descubrirán con asombro, cómo en nuestros días se utilizaba como estímulo para gatillar la producción material, la competencia entre productores para desplazarse mutuamente del mercado a través de organizaciones verticales, y que, con ello, por la ubicación beneficiosa de la organización en su relación de intercambio con otros productores, pudiera obtener garantías materiales y sociales a través de la ganancia.
La primera pregunta que se formula de lo anterior es: ¿ Por qué se dice si logramos sobrevivir?
Porque la humanidad, por la tendencia actual y pasada de su crecimiento poblacional y por el consumo derrochador de los recursos naturales de una parte minoritaria de la población destruye su propio hábitat, lo que generará una problemática cada vez más cercana de que los recursos naturales para la producción humana escasearán a tal magnitud que grandes hambrunas a escala planetaria podrían producirse. Las predicciones de la División de Población de las Naciones Unidas en el año 2001 planteó la posibilidad que para el año 2050 el planeta pudiera tener alrededor de 9 mil millones de habitantes. La población actual es de alrededor de 7 mil millones, es decir el incremento sería de un 28% y ya estamos presenciando en las noticias la escases de recursos tanto energéticos, hídricos y alimentarios.
¿Será posible que las tecnologías actuales y futuras nos ayuden en resolver este problema?
Lo más probable es que los exageradamente optimistas planteen que ya habrá personas estudiando dicha situación y tarde o temprano encontraran la solución. El planteamiento que se hace en este escrito es más bien moderado pero con una idea anti paradigmática. La solución se busca en la causa de la causa, es decir no en nuestras necesidades de consumo sino en nuestra existencia misma. ¿Por qué debemos de crecer ilimitadamente?, ¿Cuántos habitantes soporta el planeta para alimentarnos y protegernos como especie? ¿Cuántas especies más debemos de extinguir antes de extinguirnos nosotros mismos?
¿El capitalismo como sistema es la vía?
El capitalismo como sistema de producción de bienes y servicios tiene como engranaje productivo la competencia entre muchos oferentes para copar mercados en pos de una ganancia, lo que significa que suplanta la motivación racional de producción para la satisfacción de necesidades de consumo, por un sustituto paralelo “el acumular”. Esto equivale a decir que en el mejor de los casos dicha sociedad necesita para su funcionamiento cada vez más seres humanos para convertirse en consumidores y que estos permitan la ganancia.
En resumen, la contradicción sistémica fundamental es que: sin ganancia no hay capitalismo y continuar aumentando los consumidores (que es lo que hace el capitalismo) destruimos nuestro hábitat, por lo tanto esa vía nos lleva a la autodestrucción.
¿Si la sociedad de competición no es la vía, la sociedad de cooperación es la alternativa?
Es necesario distinguir la diferencia entre cooperación y coordinación. Una sociedad puede estar trabajando coordinadamente y no ser cooperativa. Sin embargo una sociedad que quiera ser cooperativa necesita de la coordinación.
La sociedad de cooperación no necesita incrementar los consumidores solo necesita satisfacer necesidades de consumo, todos trabajan para su propio sustento, todos trabajan para todos.
¿Pero cómo se logra aquello? cuando conocemos que el ser humano tiene sus virtudes y defectos, no todos son iguales, nada en el mundo es igual a otro, algunos son altruistas y otros individualistas.
Es correcta la fundamentación de la pregunta. Cuando se estudia probabilidades y estadísticas se explica bien eso, incluso hay una función muy extendida llamada campana de gauss que describe una forma muy distintiva de repetición de los procesos (variabilidad) que ocurre en la naturaleza.
Con el desarrollo de las TICs (Tecnologías de la información y la comunicación) es decir informática, internet y telecomunicaciones, podemos construir un engranaje productivo en la cual el hombre o mujer al trabajar para su familia también pueda trabajar para su semejantes, resolviendo lo que siempre fue el único problema real que produjo la división social del trabajo, el distanciamiento entre consumidores y productores y por ende el generador o causa del fenómeno del intercambio desigual, (unos ganan mientras que otros pierden).
¿Entonces como operaria esa sociedad de cooperación?
Vamos al problema de fondo, si se traspasa en una sociedad la propiedad de los medios de producción al área colectiva y no existe una propuesta de intercambio de valores entre productores que asuma el nuevo escenario, se llegaría a la situación de la existencia de un solo oferente y muchos demandantes,, destruyendo el juego cibernético ideal del sistema capitalista para determinar el valor de los productos (el precio lo determina el mercado y ojalá de muchos oferentes y muchos demandantes), lo que equivale a la aparición del monopolio, fenómeno negativo que se expande en el capitalismo sobre todo en su etapa mas desarrollada y que consiste en una estructura todopoderosa que manipula los precios sin tener en cuenta el nivel de productividad y calidad en la producción de bienes y servicios.
Para remediar esta situación, la propuesta es continuar la conexión del productor con el consumidor (el consumidor no es mas que otro productor que generó dinero con su producción) a través de las NTIC operando la misma variable que operan las funciones matemáticas que ocupa de forma cibernética el sistema capitalista (asumiendo un sistema ideal capitalista)...la no calidad.
En el capitalismo el activador de la conexión entre el consumidor y el productor o entre el productor y el consumidor (es lo mismo) es .....el consumidor. En este sistema el consumidor al no ser satisfecho por un producto o servicio para un determinado precio se traslada o cambia de oferente, esto activa como efecto, que los demás oferentes deban bajar el precio o mejorar la calidad del producto o servicio para ese mismo precio para mantenerse en la competencia.
Como en la nueva sociedad de cooperación desaparece la competencia la idea es que el nuevo subsistema generador de precios sea producido con ayuda de terminales informáticos en la comunidad conectados por Internet parecidos a como operan los cajeros automáticos de la banca o los puntos de ventas de los juegos de azar y que logren retroalimentar al productor con la información del consumidor. En este caso no se introduce la tarjeta electrónica como en los cajeros automáticos, sino que..... la boleta electrónica de la compra, manifestando así el rechazo de no calidad del producto para el precio a la cual se vende. Esta acción del consumidor debe activar las variables matemáticas que bajen centralmente el precio y por ende los valores de ingresos por ventas de ese productor en específico. La administración de ese grupo de producción no le quedará mas que una alternativa para remediar dicha situación... de mejorar la calidad del producto o servicio para mejorar su estado financiero o vender más a ese precio determinado. Esto debiera equivaler a mejorar los ingresos personales de esa asociación de productores convertidos en una filial del único oferente.
¿Qué pasaría si el administrador general del grupo de productores convertidos en una filial del único oferente no cambia su actitud de no calidad? ¿ Pudiera técnicamente hacer quebrar dicha asociación de productores?
Eso es verdad siempre y cuando la elección de los equipos administrativos no sean generados democráticamente o por lo menos no exista una retroalimentación en línea de la aprobación de la gestión por parte de los demás miembros de la asociación de productores, que permita corregir de forma oportuna el desempeño del equipo de la administración general (democracia participativa)
¿Qué pasa con los pequeños productores o empresas privadas en sectores donde este sistema le cuesta operar?
En este caso pueden seguir produciendo de la misma forma antigua. Mientras hayan muchos oferentes la manipulación de precios es atenuada por la competencia y manteniendo un sistema cada vez mas democrático de elecciones (que es otro punto a mejorar en la nueva sociedad) estos sectores no debieran tomar el control político por su peso económico y así manipular las leyes de la sociedad para producir barreras legales o leyes que les favorezca y convertirse en grandes acumuladores de la riqueza social (los monopolios capitalistas).
Para terminar queda la ultima pregunta
¿Si logramos frenar el crecimiento poblacional y por otro lado aumenta la esperanza de vida al nacer, esto nos llevaría a una población cada vez mas envejecida?
Si, es cierto, y para ello no habrá solución hasta que el crecimiento de la esperanza de vida al nacer se detenga (y que en algún momento se detendrá), y el número de niños por familia se mantenga bajo, es por ello que asumir esta realidad lo mas pronto posible es muy importante para que, por un lado no nos quedemos sin recursos para nuestra vida y por otro lado que el sector poblacional con edad para producir sea lo suficiente para garantizar la vida para toda la población.
Si vamos a hablar de mercado, de socialismo y de funcionar, mejor nos vamos a Suecia, a Noruega, a Finlandia y a Dinamarca, que a China y Viet Nam, y por supuesto, que funciona. Pero eso no deja de ser capitalismo cuando las relaciones de mercado están basadas en el beneficio y la competencia, o la apropriación de la plusvalía por una clase, llámese burguesía o llámese burócratas, por muy equitativo que esté repartido el pastel, el cual en China, por cierto, no está muy bien repartido, pues si ya el 3% de los millonarios del mundo son chinos, la desigualdad en China es abismal.
cdo emito o trato de emitir mas d una opinión en un mismo artículo, casi siempre se trata de súplicas y pedidos al editor o al sitio para ke me publiken el primer comentario enviado y no publicado....pero en este caso no es así.
es muy pero ke muy difícil ke apoye un artículo y menos aún a "sus" opinantes o comentaristas pero....¿no puedo? dejar de hacerlo...umm..¿será ke kiero "verme" otra ves?.
Me kito el sombrerito ante todos (randyto y equipo incluidos, x “publicarlos”).
salu2
Una interrogante inicial: ¿Se construyó o se terminó de construir el socialismo en alguna parte del planeta en este o el siglo pasado? MI RESPUESTA ES: NO, en consecuencia no debemos expresarnos con eso de “FRACASADO SOCIALISMO”
Y claro, se tiene que hablar del SOCIALISMO EN EL SIGLO XXI, porque estamos viviendo en este siglo, Pero… ¿no al modelo único?, porque una cosa es lo que debería ser el socialismo en general en el planeta y otras serán LAS FORMAS como es que, desde nuestras nacionalidades o países (desde nuestras particularidades) construimos el socialismo.
El socialismo proviene, claro está, desde el origen del capitalismo, un capitalismo que igualmente se mueve, cambia; ya no estamos en la era del capitalismo productivo como rector de la economía en general, estamos en el capitalismo parasitario financiero, que es el que decide los destinos de las naciones, de los países.
En efecto, una teoría científica es producto de su comprobación práctica y además se nutre de la experiencia histórica universal de la humanidad. Por eso seguramente el Manifiesto Comunista, en su original aparecía tanto como una utopía, pero después de la experiencia revolucionaria de la Comuna de París es que el Manifiesto se completa con la inclusión de quien es la clase social que llevaría a cabo la construcción del socialismo hacia el comunismo.
Caramba, como reclamaba por ahí un compañero, a mi persona también le interesaría la lectura del libro MERCADO Y SOCIALISMO, que en realidad nos hace mucha falta lecturas de esta naturaleza para no “oxidarnos” en las ideas por ideas.
Porque no se trata solo de Cuba, sino de todos, porque no se trata solamente EL AHORA, sino el DE SIEMPRE, porque la vida siempre será una experiencia y necesidad económica.
Cuba, para millones y millones de trabajadores constituye nuestra esperanza al socialismo, de Cuba esperamos ORIENTACIÓN, CONOCIMIENTO, EXPERIENCIA REVOLUCIONARIA, en Cuba ciframos nuestras verdades, porque siempre esperamos de Cuba las verdades, el objetivismo científico, el desarrollo personal ideológico político de todos los cubanos que llevan ya 50 años de Revolución.
Como Revolucionarios, el pueblo cubano tiene pues la responsabilidad no solo con su país sino con el resto del mundo, porque no se trata de nacionalismo, sino del desarrollo internacionalista.
Y por eso, debemos elogiar la DIGRESIÓN del c.c. Rolando López del Amo
Ay nuestro Lenin, siempre en minoría dentro del Comité Central del Partido, pero siempre en mayoría en el seno de la clase obrera y el pueblo trabajador en general, porque aunque deficiente la clase trabajadora en conocimientos teóricos y cultura en general, siempre les funcionaba su instinto de clase.
No voy a refutar al c.c. Rolando López, solo diré que al plantear Lenin la necesidad de la NUEVA POLÍTICA ECONOMICA, era completamente consciente de que esa política era PURO REFORMISMO, pero reformas para avanzar al socialismo y no para afianzar, consolidar y desarrollar al capitalismo como sucede en estos nuestros tiempos cuando es puesto en práctica por nuestros pequeños burgueses “revolucionarios”.
Tampoco voy a confrontar al c.c. Rolando López del Amo cuando expresa que “Para Lenin, todas las formas económicas de transición eran admisibles, y era preciso saber emplearlas para reanimar la economía de un país agotado y arruinado, y elevar el nivel de la industria. Y precisaba que la nueva política económica no modificaba el plan económico estatal en su conjunto ni se salía de sus marcos, sino que modificaba solamente el modo de abordar su realización”.
Solo diré que así como cualquier enfermedad NO LIQUIDADA Y EXTINGUIDA vuelve ésta a sus andadas, el capitalismo igualmente se reproduce desde sus orígenes (por decir así) tanto dentro de ella como cuando aún no ha sido extinguida.
¿Qué soy yo en estos momentos? UN ARTESANO en pleno capitalismo “moderno”, porque de lo que se trata es de sobrevivir, y para ello es necesario adecuarse al modo económico que nos permita la sobrevivencia.
Pero… “MI OBJETIVO es convertirme en un capitalista?, ¿en un nuevo explotador?, NO y NO, porque por CONVICCIÓN sé que el futuro de la humanidad debe pasar por el socialismo sino se quiere liquidar a la humanidad por la humanidad misma.
Lo que quiero destacar es que LAS REFORMAS SON NECESARIAS, como necesarias el asumir la existencia de la reproducción capitalista aún en plena construcción del socialismo.
Mi desacuerdo a los documentos del XIV Congreso Nacional de Partido Comunista Chino, en cuanto se refiere a eso de que “…En unas importantes observaciones hechas a principios del presente año, el camarada Deng Xiaoping señaló, con mayor claridad aún, que economía planificada no es sinónimo de socialismo, pues en el capitalismo también existe la planificación, y que economía de mercado tampoco es sinónimo de capitalismo, ya que en el socialismo también existe el mercado. Tanto la planificación como el mercado no son más que mecanismos económicos. El que haya un poco mas de planificación o un poco mas de mercado no es lo que distingue esencialmente el capitalismo del socialismo”.
Coger estas falsas conclusiones para proponer una regresión al puro capitalismo, me parece de una irresponsabilidad muy grande.
Entiendo que el capitalismo NO PLANIFICA el desarrollo económico de su país y del planeta, planifica si, sus decisiones mediante las cuales se someten a los pueblos, se apropian de sus recursos naturales, es decir, nos convierten en focos para su mayor desarrollo capitalista, para su mayor acumulación de capital, para el sometimiento de la humanidad a sus intereses.
El socialismo, entiendo, planifica el desarrollo de la economía nacional en su conjunto para resolver las necesidades del pueblo en su conjunto, y lo planifica desde el lado de la clase obrera, con la clase obrera y para la clase obrera, que en suma es el conjunto del pueblo trabajador.
Por supuesto que existe mercado en el socialismo, pero se distingue seguramente del mercado capitalista en el hecho de que en el socialismo se produce para satisfacer las necesidades de la humanidad y NO PARA ACRECENTAR RIQUEZAS, no para inundar el planeta de mercancías inservibles como sucede en el capitalismo y al que se vienen “oponiendo” nuestros ecologistas.
Hay diferencia pues.
Desconozco mucho sobre la realidad China, no puedo referirme con responsabilidad sobre ese país, pero diré que China, con su Partido Comunista no viene haciendo otra cosa que construir capitalismo. Que supuestamente el pueblo chino en su conjunto goce de mayores comodidades y buenos salarios (que es discutible) no lo convierte en socialista, porque aquí en el Perú, como en muchos otros países, existen sectores de trabajadores “privilegiados” que por su ubicación laboral patronal, perciben salarios de envidia, y que por lo mismo, son los que mas difícilmente entran a la lucha incluso reivindicativas.
Crecimiento económico, ¿es eso también sinónimo de socialismo?, bueno… si crecimiento económico se entiende por la producción de mercancías NECESARIAS e indispensables para el desarrollo personal colectivo de la humanidad, entonces bienvenido dicho concepto.
INSISTO: como a muchos, me interesa la experiencia del pueblo cubano, como me interesa que el socialismo en Cuba se haga realidad
Que no hay que temerle a la vida, eso es cierto, pero que esa “valentía” no valga para que en nombre de “salvar al socialismo cubano” se intente siquiera propagandizar la infeliz idea de regresar al mas puro capitalismo.
No soy un intelectual, intelectual, soy ante todo un obrero, un obrero que se va convirtiendo en artesano pero con ideología proletaria.
Que bueno los comentarios a este artículo, no estaré de acuerdo con unos y con otros si, o con otros a medias, pero manifestar sus opiniones es lo mejor, la lucha de ideas, como se dice, aunque escribamos laaaaargo.
Caray, muy pasivo mi comentario.
Desde Perú escribo.
1-La formulación de socialismo “del”siglo 21, o “en” el siglo 21, me parece una cuestión secundaria, aunque la primera haya tenido la virtud de dejar claro en Venezuela, Ecuador, Bolivia y, en general, América del Sur, que intenta no incurrir en los errores del fracasado experimento soviético y al mismo tiempo inspirarse en la cultura y la historia de los pueblos latinoamericanos. Acepto por ahora la de “en el siglo 21,” a los efectos de comentar únicamente dos aspectos del trabajo del amigo Rolando López del Amo sobre el libro de Fidel Vascós que merecen ser discutidos en mi opinión, aclarando que no he tenido el placer de leer todavía la obra mencionada de nuestro otro amigo. En síntesis, me referiré únicamente a la afirmación de que el socialismo en el siglo 21 debe basarse en la “gran producción agrícola e industrial capitalista” y al elogio no problematizado sobre la construcción del socialismo en China.
2- No concuerdo con la primera afirmación: que el socialismo en el siglo 21 deba basarse en la “gran producción agrícola e industrial capitalista”, pues de aceptarse esa hipótesis como válida los recursos del planeta se extinguirían en un dos por tres si, además de la enorme huella ecológica que dejan los países capitalistas ricos y las gigantescas economías de China e India, también los países latinoamericanos que procuran llegar al socialismo, como Venezuela, Bolivia, Ecuador y, por supuesto, Cuba, y los que sigan, ofrecieran el funesto ejemplo de tomar ese camino suicida
. Por ejemplo, si los más de seis mil habitantes del planeta consumiéramos al mismo ritmo de los estadounidenses con su gran producción agrícola e industrial capitalista necesitaríamos anualmente los recursos ¡de cinco planetas! en lugar del ya insostenible uno y medio planeta que ha demandado hasta el momento el consumo desaforado de las elites mundiales, de sectores de ingresos medios y de quienes, esclavizados por la publicidad, primero cambian de modelo de teléfono móvil, aún en perfecto estado, antes que comprar un medicamento necesario, por sólo poner este ejemplo.
3- Pienso, que el socialismo en este siglo tiene que plantearse una revolución radical en el modelo de producción y consumo instaurado por el capitalismo, que conduce ciegamente al despilfarro y al consumismo desenfrenado, lo cual ha colocado en grave peligro de extinción a la especie humana debido a los apocalípticos efectos del cambio climático. Así lo demuestra la evidencia científica, que vaticina, además, el agotamiento casi inminente de las reservas de petróleo, carbón y gas natural –matriz energética de la gran producción capitalista y de la mayoría de los actuales “paquetes tecnológicos”-, así como, en fechas no tan lejanas, de materias primas como el cobre, el aluminio, el hierro, el manganeso, el coltán, el oro, la plata y el litio, de continuar los ritmos previsibles de consumo.
4-La gran producción agrícola capitalista no debe ser nuestro punto de partida en la agricultura socialista actual pues aquella está atada a los combustibles fósiles, desde la preparación de tierras, a la siembra, el cultivo, la cosecha y la distribución de los productos del campo y son –tanto la agricultura como la ganadería capitalista intensivas-, responsables en alto grado de la contaminación de la atmósfera por los gases de carbono, de la degradación de los suelos y así como de la explotación insostenible del manto freático y su creciente contaminación. Creo, en fin, que hay que replantearse el uso de la tecnología respecto a como lo hace el capitalismo. Más aún, el socialismo en el siglo 21 debería pensarlo mucho antes de introducir, por ejemplo, una tecnología que “libere” fuerza de trabajo y aumente la productividad, si antes la sociedad no dispone de instrumentos para evitar que los “excedentes” queden en el desamparo y la zozobra.
5- En la marcha hacia el socialismo en el siglo 21 debe cambiarse radicalmente la manera de pensar la producción y el consumo, que no puede ni debe ser la misma del capitalismo. Por más que Marx lo haya planteado en el siglo 19, cuando nadie podía imaginar las trágicas consecuencias para el medioambiente del uso y abuso de los combustibles en que se ha basado la sociedad capitalista, deberíamos descartar la abundancia “a chorros” como ideal en el socialismo y en el comunismo. La razón es que la evidencia científica muestra la irracionalidad en la práctica de la concepción del desarrollo basada en la explotación ilimitada de los recuraos del planeta, algo ante lo que Marx y, por supuesto, Engels, no habrían vacilado en cambiar de enfoque. En todo caso, debe tenerse presente que Marx advirtió de la tendencia del capitalismo a destruir la fuerza de trabajo y la naturaleza.
6 – Por esa razón lo que procede es que los constructores del socialismo se propongan una sociedad modesta y lo más justa posible pero altamente racional y ajena al consumismo, donde el ser humano reciba las más altas satisfacciones de su participación en la educación, la cultura y la creación, cada vez más colectiva y masiva, del arte, la ciencia y la tecnología. De modo que el bienestar material no debería exceder el patrón de consumo indicado para preservar las reservas de recursos probados de nuestro planeta -pensando también en las generaciones futuras-, que habría que acordar democráticamente.
7- El socialismo en su construcción debe alejarse cada vez más de la ética y la estética del capitalismo y explorar continuamente formas de organización de la vida basadas en el colectivismo, la solidaridad y la cooperación, que obviamente generarán tecnologías adecuadas a ese tipo de sociedad. En el caso de Cuba el socialismo debe pensarse en relación con la integración y solidaridad latinoamericanas, al mismo tiempo que se procura, tanto como sea conveniente, la soberanía alimentaria a escala nacional, y un grado relativo y razonable de autonomía económica en las inciertas condiciones económicas y políticas del mundo de hoy.
8- Una cuestión inmediata a acometer en un socialismo de la actualidad, ahora pensando no sólo en Cuba, es la reducción hasta lo realmente imprescindible del uso del automóvil individual, responsable de cada vez más contaminación ambiental. Por lo tanto, reconvertir la industria automotriz pensando fundamentalmente en el transporte colectivo(tren ligero, tranvía, metro, autobuses, trenes para transporte de media y larga distancia, cuyo diseño tecnológico responda al interés de reducir el consumo de combustibles fósiles hasta llegar a cero).
9- Debe ser un objetivo fundamental la investigación en el campo de las energías alternativas, la sustitución gradual pero sin pausa del uso de los combustibles fósiles y nucleares y proyectar sistemas de transportación colectiva concatenados, del municipio a la nación y, llegado el caso, entre los países del ALBA y otros que deseen sumarse a esta experiencia. También, eliminar al máximo la transportación de alimentos a grandes distancias; por lo tanto, el trasatlántico y aéreo, y sustituir con un programa de emergencia los agroquímicos por biopreparados tradicionales o de alta tecnología, dejando el uso de maquinaria agrícola sólo para cuando no haya otra alternativa y que aquella sea altamente eficiente en el consumo de combustible.
10- El socialismo no puede realizarse sin una gran acumulación de capital, de modo que es necesario entregar cada vez más decisiones y poder directamente a los trabajadores, la mejor arma para estimular iniciativas sobre la organización de la producción, la introducción o creación de nuevas tecnologías, y de lograr un alto rendimiento en la jornada laboral. No creo admisible que, como en China, el socialismo en Cuba lanzara algún día a enormes masas al desempleo sin disponer de alternativas laborales para ellas ni busque competitividad en el mercado mundial y atraer inversión extranjera pagando muy bajos salarios a los trabajadores ni tampoco la privatización de gran parte de la educación y la salud. Respecto a estas cuestiones son muy claros y contundentes los pronunciamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba y del compañero Raúl y nuestro país no debiera apartarse de ellos ni un milímetro sin pensarlo muy bien y, si llegara el caso de cambiar algo, sólo decidirlo mediante los procedimientos, seguramente muy democráticos, que establezcan los nuevos Estatutos emanados de la Conferencia Nacional del Partido.
11- No me cabe duda alguna de que los elogios sin matices a las conquistas de China, que hace nuestro compañero Rolando, ni remotamente intentan sugerir que en Cuba se siga el mismo camino de ese país, o que se aparte de las decisiones del VI Congreso, pero podría suponerse que es así debido precisamente a eso, la ausencia de matices. Tal como lo ha presentado Rolando, podría entenderse que el gigante asiático sólo ha tenido éxitos desde que emprendió la modernización de Deng Siao Pin, cuando está muy lejos de ser así si uno le cree a los trabajos y declaraciones de funcionarios del Partido, el Estado y científicos sociales de ese país publicados en sitios de internet. Por otro lado, también pudiera inferirse que es necesariemente correcta cualquier decisión que se tome por la dirección de un país que busca el rumbo socialista, si está acorde con "las condicciones particulares" de aquel, cuando la p´ractica demustra que no es así. En China, además, fue acordado, desde hace varios congresos del Partido Comunista que hacerse rico es una meta legítima y que los miembreos de la burguesía “avanzada” tienen derecho de pertenecer al Partido y ella es aliada de obreros y campesinos. No veo cómo puedan planteamientos y prácticas de esa naturaleza conducir al socialismo, por lo menos en Cuba y los países de América Latina.
12- Dicho con la mayor sinceridad, no dispongo de la información documental y, mucho menos, de un estudio en el terreno, como para proponer un diagnóstico que me deje satisfecho sobre el socialismo en China. Tal vez las mencionadas medidas puedan haber sido acertadas o necesarias en ese gigantesco país de tradiciones y cultura milenarias muy distintas a las de Cuba. Si no para construir el socialismo, por lo menos para avanzar notablemente hacia el gran desafío de lograr la acumulación originaria del capital, industrializar el país, convertirlo en una gran potencia económica y política que impulsa la multipolaridad y sacar a millones de la pobreza. La nueva etapa de la actual crisis capitalista muy probablemente pondrá a prueba la solidez del camino tomado por Pekín.
Muy buen articulo...