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Las autoridades de Puerto Rico deben admitir su responsabilidad en la muerte de Carlos Muñiz Varela, exige su hijo

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  • Cubadebate les ofrece una entrevista realizada en La Habana al arquitecto Carlos Muñiz Pérez, hijo del mártir de los emigrados cubanos, Carlos Muñiz Varela.  El autor de este trabajo, Rafael Betancourt, integró el primer contingente de jóvenes emigrados que visitó la Isla después del triunfo de la Revolución y fue compañero de Carlitos, asesinado en Puerto Rico hace 30 años.
    El 28 de abril de 1979 dos balas calibre 45 atravesaron el cráneo y la cervical del joven Carlos Muñiz Varela, quien poco después del atentado falleció en un hospital de San Juan. El crimen corrió a cargo de la organización terrorista Omega 7, con el apoyo de miembros de la policía puertorriqueña, bajo el mando de un alto oficial, el ex convicto policía Alejo Maldonado. Estos policías firmaron un contrato con la ultraderecha de Miami para ultimar a Carlitos por su destacado trabajo a favor de la reunificación familiar y los viajes a la Isla.

Por Rafael Betancourt, especial para Cubadebate

Carlos Muñiz Pérez y su esposa, Neltjee Van Marissing, editora y autora de libros infantiles. “Nuestros hijos serán 25% cubanos, 25% holandeses y 50% puertorriqueños”, afirma Neltjee.

Carlos Muñiz Pérez y su esposa, Neltjee Van Marissing, editora y autora de libros infantiles. “Nuestros hijos serán 25% cubanos, 25% holandeses y 50% puertorriqueños”, afirma Neltjee. (Foto: Rafael Betancourt)

RB: A treinta años del asesinato  de tu papá, Carlos Muñiz Varela, ¿en qué estado se encuentra la investigación criminal?

CMP: Desde el asesinato la investigación ha estado abierta en el Departamento de Justicia de Puerto Rico. Se ha documentado, se ha recopilado cierta información, pero no se ha encausado a nadie. Es decir, el estado de la investigación criminal es el mismo (de 30 años atrás).

Hace un año atrás, creo que hubo un avance. Primero, la fiscal de Puerto Rico recuperó la caja de expedientes del caso que estaba extraviada. Eso fue un adelanto. Ahí se recuperó el boceto del sospechoso. La grabación que existía de quienes se adjudicaron el atentado, no apareció, pero bueno, toda la documentación original estaba intacta.

El FBI admitió públicamente que tenía información para resolver el caso, y aunque nosotros sabíamos que ellos conocían quiénes fueron los asesinos, por primera vez lo admitían públicamente, por lo menos que recuerde y Raúl[1] también.

Con el nuevo gobernador y con el nuevo estatus político de Puerto Rico, el estado [de la investigación, N.E.] podría empeorar. Sin embargo, esta nueva visión del FBI abre una pequeña puerta a la posibilidad de que puede surgir información nueva que permita que el Departamento de Justicia por lo menos tenga razones para seguir investigando, que el Departamento siga dando recursos para continuar la investigación.

Carlos Muñiz Varela y su hijo Carlitos. (Foto: Juventud Rebelde)

Carlos Muñiz Varela y su hijo Carlitos. (Foto: Juventud Rebelde)

Aparte de eso, entre Raúl y Ricardo[2] han estado obteniendo información a través de la internet de casos como el de Orlando Letelier, archivos que se desclasificaron hace tiempo, donde aparecen declaraciones o entrevistas de agentes del FBI a miembros de organizaciones de la extrema derecha cubana, terroristas, donde se citan directamente a los autores intelectuales del asesinato de mi papá, entre ellos a Reynol Rodríguez[3].

Claro, nosotros lo sabíamos, pero no teníamos ningún documento que lo mencionara o que lo evidenciara, y con esa nueva información y con otra que Raúl tiene y que tampoco he podido ver, porque la obtuvo recientemente, hemos solicitado una reunión al Secretario del Departamento de Justicia para decirle que hay nueva información y queremos saber cuánto más sabe el FBI, y con eso presionar para que dirija la investigación hacia las personas identificadas allí y vinculadas al crimen. Es cuestión de que el Departamento de Justicia los entreviste, les tome declaraciones juradas, y por ahí esperamos que la cosa camine en los próximos años. Aunque sabemos que dentro de la política del nuevo gobierno no es una prioridad y sabemos que típicamente, tradicionalmente, este partido ha echado para atrás las investigaciones, o no hace nada, o esconde lo que hay. Así que ese es el contexto en el que estamos trabajando.

RB: ¿Qué  significa para ti hacer justicia en relación al asesinato de Carlos Muñiz Varela?

CMP: Mira, hacer justicia para mí es saber la verdad, y que el gobierno admita [su responsabilidad, N.E.].  Mi papá no fue el único que en el década del 70 fue asesinado. Todavía hay otros casos como el de Santiago “Chagui” Mari Pesquera que no se ha resuelto, y otros tantos. Suman casi 9 ó 10 casos, que formaron parte de un contexto histórico-político  en Puerto Rico, y el Estado no ha reconocido, no ha aceptado, que formó parte de eso y que fue un error. Para mi hacer justicia es eso.

Y, bueno, de alguna manera yo sé que mi papá está vivo, pero hacer justicia también es enterrarlo, principalmente por mi abuela, o sea, cerrar el círculo que está abierto todavía.  Siempre digo que mientras siga la impunidad sobre el caso de mi papá y sobre otros casos, hay una puerta abierta para que vuelva a suceder un crimen como este. Mientras no lo reconozcan, no pasa la página, y estamos todavía bajo ese mismo contexto.

Ahora, vemos toda la situación de la nueva política de Barack Obama con los viajes [de cubanos residentes en Estados Unidos y Puerto Rico a Cuba a visitar a sus familiares, N.E.].  Treinta años después, pienso que lo que mi papá trabajó junto con los demás [por hacer realidad los viajes de esos cubanos a Cuba, N.E.] todavía sigue teniendo vigencia.

Creo que para poder  superar esto, como sociedad, como seres humanos, hay que hacer justicia en estos sentidos.

RB: ¿Cuál  es tu historia?

CMP: Mi historia es la de un niño que creció con un apoyo familiar muy presente, todo el tiempo, y que se educó y se desarrolló profesionalmente. Yo creo que ese tesón que me enseñaron desde chiquito, en parte es también el legado que me deja mi papá, que fue asesinado a los 26 años, a una edad joven, pero vivió intensamente.

Mi historia también, cuando vengo a Cuba principalmente, es la del legado, la de la herencia que deja mi papá, y yo la asumo también como una manera de representarlo, de asumir también sus ideas, sus posiciones. Claro, yo no pretendo ser como él, en el sentido de que mi papá fue un ser súper especial, único, ¿no? Además, el contexto político en que vivió no es el mismo que el mío.

Pienso que, igualmente, compartimos una serie de cosas en común que yo creo que vienen como por, no sé si genética, ósmosis o intuición. Las cosas en que trabajo a través de la arquitectura, el urbanismo y el medio ambiente, me apasionan. Trabajo con la gente, algo que tenemos en común. Mi papá era una persona que lidiaba, que hablaba con la gente, que tenía esa capacidad de trabajar con la gente muy fácilmente, algo que he heredado. Tenemos en común la unificación como tema de trabajo; el proyecto que desarrollo ahora mismo lo que trata es de unificar.

Y bueno, en este contexto sitúo a mi papá, pero para mí no es una cosa ajena, sino que lo vivo cada día. Claro está, siempre el caso [legal, N.E.] es algo que me lleva nuevamente a recordar el momento, recordar todo el disgusto, pero digamos que ya lo interioricé.

Siempre que vengo a Cuba tomo conciencia de las cosas en que nos parecemos y en las que no nos parecemos también. Comentaba que algo que tengo como proyecto personal, es documentar las experiencias que sus amigos tuvieron con él, porque esa es también mi formación, esa es la forma de yo también conformar lo que era mi papá, porque yo no lo conocí, no recuerdo vivencias con él, entonces quiero rescatarlo no solo para mí sino también para mis hijos o mis nietos, un legado que también quisiera dejarles.

RB: ¿Que motivó esa visita nueva a Cuba?

CMP: Este año se cumplen 30 años del asesinato de mi papá, y en algún momento de este año tenía que venir a Cuba. Hubiera querido estar para el día de la conmemoración, que fue el 28 de abril, y acompañar en todas las actividades que se hicieron, pero no pudo ser.

Ahora se presentó la oportunidad de asistir a la XIII Convención de Ordenamiento Territorial y Urbanismo y presentar el Proyecto ENLACE del Caño Martín Peña y Fideicomiso de la Tierra: Modelo de autogestión y sustentabilidad, en el cual soy gerente de urbanismo y ambiente.

Pero a esa oportunidad le acompañó la intención, el deseo que sentía de volver a Cuba y agradecer personalmente, en mi nombre y en nombre de mi familia, por todo el apoyo y toda la gestión que se hizo a favor de mi papá, el reconocimiento que le hicieron en Colón, el pueblo donde nació. Y también tenía una motivación personal de volver a ver a mis familiares que no veía desde hace 27 años. Eso es algo que siempre yo tengo aquí, algo que inconscientemente o a veces conscientemente  me trabaja. Tengo una familia que está en otro país y hay algo que siempre me hace preguntarme qué será de ellos, cómo están, y este viaje era fundamental para volver a reconectarnos después de tanto tiempo.

RB: ¿Cómo ves tu vínculo profesional futuro con Cuba?

CMP: En la Convención creo haber visto algunas oportunidades. Yo no trabajo directamente con la academia  [universidad, N.E.] pero espero en algún momento hacerlo y pienso que por ahí puede haber alguna conexión. Pienso concretamente en promover algún intercambio estudiantil. Quizás nuevamente estaríamos hablando de un proyecto que tenga algo que ver con lo que trabajo mi papá. ¿Cómo es que países caribeños que estamos tan cerca y tenemos tantas cosas en común, no podemos tener intercambios académicos, profesionales, por razones de política, de burocracia? Entonces pienso que por ahí puede haber algunas oportunidades.

Igualmente a mí también me  encantaría desarrollar aquí algún proyecto, eso sería ideal, pero para eso habría que tener financiamiento por lo que podría ser en un momento futuro. Creo que las oportunidades también uno las tiene que crear y, bueno, quizás en este viaje he dado ese primer paso.

Carlos Muñiz Varela

carlos-muniz-varelaNació el 10 de agosto de 1953 en la calle Gonzalo de Quesada No. 15, de la ciudad de Colón, occidental provincia de Matanzas, Cuba. Salió hacia Estados Unidos con su hermana com Peter Pan, y luego se reencontró con sus padres en Puerto Rico. Se vinculó estrechamente a las actividades de la Brigada “Antonio Maceo” en la que llegó a ser miembro de su comité nacional. En 1974 participó en la fundación de la revista Areito y viajó a Cuba en 1978 como representante de ese órgano de prensa para participar en el primer congreso de los Comités de Defensa de la Revolución. Presidente de la agencia turística Viajes Varadero. Asesinado en Puerto Rico, el 28 de abril de 1979 por el grupo terrorista Omega 7.

 


[1] Se refiere a Raúl Álzaga Manresa, compañero y amigo de CMV e incansable luchador por esclarecer el caso de su muerte y hacer justicia.

[2] Se refiere a Ricardo Fraga, otro compañero y amigo de CMV.

[3] Era el jefe en Puerto Rico de la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU, a la que también pertenecían personajes como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch).  Almacenó explosivos y también armas que fueron transportadas desde Florida a la capital puertorriqueña. Es actualmente Jefe de Alfa 66 en Miami.

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