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Relevancias e irrelevancias

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Lo "relevante" como criterio de poder -y derivadamente de razón- ha sido puesto de moda por el presidente George W. Bush. Claro que este aporte al pensamiento universal no es más que una expresión dura del "pragmatismo" con el que en otras épocas trataba de orientarse a los más díscolos. En aquellas recomendaciones a "lo posible" o a lo "inevitable" se suponía que las concesiones al realismo o a la prudencia no conllevaban una deserción total de los propios planteamientos políticos.

La actual acepción bushiana es mucho más radical. Las recomendaciones del presidente de los EEUU y de su equipo tienen siempre un carácter mafioso. Lo que no conviene al poder es, más que rechazable, inexistente.  Como tal no tiene relevancia alguna, trátese de leyes, constituciones, tratados internacionales, organizaciones supranacionales, garantías judiciales, respeto a la soberanía de los estados, opiniones, teorías sociales o derechos humanos.

También es irrelevante la muerte de cientos o de decenas de miles de personas en las guerras imperiales, o de millones de personas en las paces globalizadas que extienden la libertad por el mundo. Cuando Bush acusa de "irrelevancia" -con esa mezcla tan suya de desprecio, de astucia y de cinismo- suele recordar inmediatamente la fuerza, económica, política o militar del Imperio.

"Cada propuesta irrelevante -parece decir Bush a sus interlocutores- te aproxima un poco más al lugar en donde caen las bombas".

Discurso de pocas palabras

El concepto fue lanzado al limitadísimo recinto de las ideas y palabras básicas de la administración estadounidense, durante la feroz, arrolladora e inescrupulosa preparación de la guerra contra Irak. Allí estaban ya, o llegaron después, otros conceptos tan básicos y tan simples que no requerían más explicaciones: "guerra mundial antiterrorista", "guerra infinita", "combatientes enemigos" de Guantánamo, "daños colaterales", "presiones físicas aceptables en los interrogatorios de prisioneros".

El aprendizaje del concepto fue una sucesión de desmanes:

"Si la ONU no coloca sobre la mesa el peligro de Irak", "si la ONU no aprueba la resolución 1.441", "si no exige el retorno de los inspectores respaldados por la amenaza militar y con un mandato ilimitado", "si no asume el incumplimiento por Irak de anteriores resoluciones", "si no les niega la palabra a los inspectores enviados anteriormente o se manifiesta sorda y ciega a la exposición oral y escrita del resultado de sus inspecciones", "si no rompe de una vez la baraja y apoya y legitima la guerra", "si no autoriza a los países de la coalición ocupante a administrar las riquezas y cambiar radicalmente la estructura económica del país", "si no acepta legitimar la Conferencia de Donantes", "si no respalda el programa para la democratización de Irak y la devolución de la soberanía"... la ONU es irrelevante.

La relevancia -es decir, la existencia con consecuencias, la existencia plena, es una relación de ajuste a la voluntad de los EEUU. La comunidad internacional es el nuevo Imperio que ha proclamó Bush ante sus centuriones.

            La calificación de la relevancia de una posición política, de un país, de un gobernante, de una demanda amparada en tratados internacionales, en acuerdos multilaterales, o en criterios humanitarios, que permite discriminar entre lo aceptable y lo no aceptable para el Imperio, se ha extendido rápidamente y se ha convertido en práctica común de los niveles inferiores de la jerarquía política de Washington. Ha descendido por todos los escalones de la administración y se ha instalado también en los discursos de algunos líderes políticos de occidente.

El discurso de los "tres pilares"

El día 19 de noviembre, en Londres, en el discurso de "los tres pilares", Bush explicó al mundo cuales son los criterios de actuación de los Estados Unidos y de relevancia internacional para los aliados de Washington.

En primer lugar el multilateralismo bien entendido. "Nuestra primera elección y nuestra constante práctica, es trabajar con otros gobiernos responsables", "el éxito del multilateralismo no se mide sólo mediante adhesiones o por la pulcritud de sus procesos, sino con los resultados que consigamos para mantener seguras a nuestras naciones", "creo en las instituciones internacionales que América ayudó a crear y ayuda a liderar". Bush se remite a su concepto de la seguridad y del liderazgo. Para mayor claridad señala a la OTAN como "la más efectiva institución internacional de la historia" y afirma que la "credibilidad de las Naciones Unidas depende de su voluntad de mantener su palabra y actuar cuando es necesario" (1).

En segundo lugar "la voluntad de las naciones libres, cuando llega la hora del último resorte, de contener la agresión y el odio con la fuerza". La síntesis programática de la "guerra universal antiterrorista".

El tercer pilar de Bush es la "extensión de la democracia, la esperanza y el progreso". Irak es la expresión más clara de esa práctica liberadora.

Algunas puntualizaciones para América Latina

Luis Lauredo, funcionario de los EEUU, antiguo embajador en el foro de las sumisiones -la OEA-, presidente ejecutivo de la Cumbre de Miami sobre el ALCA(2)  en la que fracasó el penúltimo intento de negociar la fase final del Acuerdo de Libre Comercio para las Américas, ha utilizado en esa Cumbre, con gran precisión, el concepto de irrelevancia. En una entrevista publicada el día 19 de noviembre(3), el bueno de Lauredo acusaba a Brasil nada menos que de "llevar las negociaciones al terreno político, algunos dirían de secuestrar políticamente la negociación, con retórica de los sesenta que ya no es relevante"(4). Más adelante, cuando el entrevistador le recuerda la existencia de manifestaciones contra el ALCA de los que opinan que "sólo servirá para profundizar la pobreza y enriquecer a las grandes corporaciones", Lauredo responde. "El mundo ya está acostumbrado a las protestas y hasta cierto punto han perdido relevancia". Finalmente, ante la posibilidad de que fracase la cumbre, el antiguo embajador en la OEA dice refiriéndose al futuro del Acuerdo de Libre Comercio : "procederemos con los que quieran compartir nuestros valores. Algunos, desde luego, han perdido el rumbo".

Notas:

 

(1) Por ejemplo para eliminar las armas de destrucción masiva de Irak como demandó Bush insistentemente.

(2) Antiguo embajador de EEUU en la OEA.

(3) El País. La presentación del personaje que hacía el diario español era muy significativa: "defiende el capitalismo a ultranza con la misma pasión con la que en los años sesenta enarboló las banderas radicales". Una pasión sin duda siempre bien situada según la antropología de El País: de lo radical juvenil a lo razonable de la madurez.

(4) Sin duda se refiere Lauredo a cuestiones sobre la pobreza, la desigualdad y el hambre. Carecen de relevancia para los EEUU como volvió a quedar de manifiesto en la Cumbre de Monterrey.

 

Según el Instituto Carnegie 
Los EEUU exageraron sistemáticamente

la amenaza iraquí...

  

...y mataron a decenas de miles de personas.

A cientos de miles si se tienen en cuenta los asesinados por el embargo. Claro que de esto no dice nada el famosísimo instituto.

De camino arrasaron un país de punta a punta, empobrecieron o condenaron a la miseria a sus habitantes, se apropiaron del petróleo para pagar la "reconstrucción" contratada a precio de buen negocio con las multinacionales norteamericanas. Para explotar a fondo las ventajas de esa "exageración sistemática" arrasaron los servicios públicos de una forma muy planificada y los "privatizaron sobre vacío" sin trámites enojosos.

Decidieron además "expandir la libertad" y para ello ejercieron como potencia ocupante y soberana para cambiar toda la estructura económica y social del país. Por supuesto han condicionado la "transición democrática" -que está manejando el virrey Paul Bremer- a la realización de esas tareas económicas previas y a la permanencia ilimitada en Irak del ejército de los EEUU.

Nada de todo eso dice el famoso think tank que sin embargo no pierde ese prestigio con el que lo corona Falsimedia. Claro que cuando el Carnegie Endowment for International Peace denuncia la exageración en lugar de la burda mentira sobre las armas de destrucción masiva, está mintiendo él mismo y encubriendo un acto criminal de los Estados Unidos contra millones de personas.

Nada descubre, sino todo lo contrario, el Carnegie Endowment.

Nada descubre al afirmar, diez meses después de comenzar la guerra, que "el programa nuclear de Irak había sido desmantelado y no había pruebas convincentes de su reconstrucción"; "los arsenales químicos habían perdido su capacidad de ser letales en 1991" y los sucesivos ataques cotidianos, las operaciones ocasionales intensivas de castigo, y el embargo, "habían destruido la capacidad de fabricación a gran escala"; "en lo que respecta a las armas biológicas, la amenaza residía más en lo que podían hacer en el futuro que en lo que habían producido en el pasado".

"El espionaje sobreestimó sus armas químicas y biológicas", "Irak representaba una amenaza a largo plazo, pero no un peligro inmediato", "no había ninguna evidencia sólida de colaboración de Sadam Hussein con Al Qaeda" -afirma cínicamente el Carnegie Endowment.

 
 
Amenazante derivación en el Eje del Mal
 

La peligrosa doctrina de Sebastião da Silva
 

Todo parecía bajo control.

Libia, Siria, Irán y Corea habían sido amedrentados por los halcopalomas de Washington cuando un aullido de dignidad ofendida salió de Mato Grosso do Sul, en el Brasil. Sin duda alguna los latinos parecen soliviantados.

El juez federal Sebastião da Silva, ha aplicado el principio jurídico de "reciprocidad diplomática" y ha emitido una sentencia que ordena a la policía de fronteras de Brasil fichar a los turistas norteamericanos de la misma forma que son fichados los ciudadanos brasileños cuando entran en Estados Unidos.

El secretario de Estado Colin Powell, que llevaba años manejando el puño de hierro antes de ser nombrado responsable de la diplomacia norteamericana, educado en teorías muy distintas a la de la reciprocidad; administrador de un sistema diplomático que funciona como avanzadilla de un aparato militar irresistible, amenaza sin contemplaciones, miente con descaro, y golpea cuando lo considera necesario, ha protestado apelando al tratamiento discriminatorio que a su juicio aplican las autoridades brasileñas a los ciudadanos norteamericanos.

La ecuación de Powell, la misma que aplica en política exterior, es que la determinación de delincuentes, delitos internacionales y condenas es algo que corresponde en exclusiva a Washington.  Además los funcionarios, y por extensión, los ciudadanos de los EEUU son intocables para jurisdicciones ajenas.

EEUU fichará a todos los ciudadanos brasileños que entren en sus fronteras. De igual manera fichará a los ciudadanos de decenas de países. La policía de inmigración, el FBI o cualquier otra agencia de seguridad federal podrá registrar, interrogar, aislar y someter a toda clase de molestias o vejaciones a los recién llegados. Si son árabes, musulmanes, africanos o latinos, si sus rasgos son sospechosos, sufrirán sin duda un trato especial.

La más peligrosa doctrina de Tony Blair
 

La sospecha es suficiente
  

Tony Blair va por ahí con gestos de dignidad ultrajada. Él es así, muy propio.

Hay que reconocer que el premier británico no tiene la valiosa ayuda que le presta un Wolfovitz al presidente de los Estados Unidos cuando explicó hace meses que el asunto de las armas de destrucción masiva de Irak había sido una coartada para "vender la guerra" a la opinión pública.

Tampoco puede dejar hacer libremente, para abrir camino, a una pareja de asesores desalmados como Richard Perle y David Frum, autores de el libro titulado: Un fin para el mal; como ganar la guerra contra el terror", que en Estados Unidos elaboran teorías sobre el "Eje del Mal" y entonan cantos de guerra interminable.

Blair, a base de mentir sin límites, había conseguido aterrorizar a la "opinión pública" británica con la posibilidad de un ataque con armas biológicas. Las armas estaban allí, en Irak -afirmaba compungido pero belicoso el primer ministro- listas para ser activadas en pocos minutos. Ahora, acorralado por la evidencia que niega la existencia de las famosas armas en manos de Sadam Hussein, y por la muerte de Kelly que se parece mucho a un suicidio ayudado o inducido, apela a las dimensiones del país invadido para aferrarse a la dificultad de encontrar las pruebas con las que justificó la guerra.

El pasado 11 de enero, Blair se refugió en una teoría, terrible, sobre el valor de la sospecha.

"Lo que sí creo, y espero que la gente lo entienda, es que yo recibí toda esa inteligencia y hubiera sido irresponsable no actuar en consecuencia. Basta con imaginar que ocurriría si no hubiera hecho caso de es inteligencia y hubiera pasado algo terrible".

"Basta con imaginar" para cometer decenas de miles de asesinatos.

En esa misma entrevista, Tony Blair se comprometió a lo imposible: "dimitiré si se demuestra -léase ‘me demuestran'- que he mentido.

Ataque de "arrebato multilateralista" de Bush
 

"No war in 04"
 

Según el editorial del The Wall Street Journal del 8 de enero, Bush sufre "un arrebato de cooperación multilateral  que los medios de comunicación no han percibido".

El periódico concreta una información tan sorprendente. Resulta que está en marcha nada menos que una "Iniciativa de Proliferación de la Seguridad" en la que estarían participando 11 países que el medio cita expresamente: EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, España, Italia, Holanda, Polonia, Portugal, Japón y Australia; además de otros cinco recién incorporados: Canadá, Dinamarca, Noruega, Singapur y Turquía; y de 50 que colaborarán sin pensarlo dos veces.

El invento parece tan sólido que está ya garantizado por una sigla: "La PSI ha tenido más éxito que la ONU en los pocos meses que lleva funcionando". Naturalmente "su hilo conductor son los Estados Unidos".

Aunque The Wall Street no aclara como se "prolifera la seguridad" de la mano de los EEUU, habrá más de uno que pensará que nuevas guerras contra el Mal se lanzarán en cada uno de los "rincones oscuros del mundo", todo lo preventivamente que permita el traslado de decenas de miles de bombas, misiles, y militares bien armados.

Así las cosas, con un Bush lanzado al multilateralismo con pocas exclusiones, es lógico que se haya puesto de moda un hermoso lema para las campañas electorales de republicanos y demócratas: "No war in 04".

¿Alguien habrá convencido a los iraquíes?

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