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El Teatro Ópera de Buenos Aires ahora se llama “Citi” por CitiBank

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La identidad de un lugar emblemático donde actuó Ava Gardner y cantó Edith Piaf acaba de ser arrasada por la marca de un banco, que lo rebautizó sin ingenio y sin respeto a la historia. Así de brutal es la realidad de estos tiempos: el soberbio banquero gringo llega a este tipo de extremos sin detenerse en el patrimonio cultural de las personas. Ya pasó en Madrid, donde el teatro Calderón ahora tiene nombre de helado; se llama Häagen-Dazs. Con esos truenos, la Calle Corrientes, donde está el teatro, terminará llamándose Avenida Google.
Guillermo Tell

teatro-citi

El tradicional teatro Opera de Buenos Aires, donde actuó Ava Gardner y cantó Edith Piaf, cambió su nombre por el de Citi, la filial argentina del estadounidense Citibank, generando un fuerte rechazo de vecinos, expertos y organizaciones culturales.

El banco estadounidense compró los derechos por tres años del teatro ubicado en la conocida avenida Corrientes del centro de Buenos Aires y cambió el nombre contra la opinión de quienes lo consideran como parte del patrimonio cultural de Buenos Aires.

“Parece que a algunos empresarios, funcionarios y otras especies de depredadores culturales les cuesta entender que a los ciudadanos les importa preservar el patrimonio cultural”, sostuvo el experto en gestión cultural Facundo de Almeida.

Fundado en 1871, la fachada del teatro se refaccionó con estilo art decó en 1935 bajo inspiración del cine Gran Rex de París, cuenta con una sala con aforo para 2.500 espectadores y es el primero de América latina en tener grupo electrógeno propio.

El presidente de la comisión de Cultura de la legislatura porteña (Parlamento comunal), el diputado Raúl Puig, dijo a la AFP que aunque no está de acuerdo con el cambio de nombre, la decisión constituye un acuerdo entre privados.

“El Citibank estaba sosteniendo como sponsor el 40% del costo de las obras que estaban haciendo en el Opera y además le llenaba la platea al teatro con descuentos especiales promovidos por el banco. Luego lo renta e intenta cambiar el nombre por el de ‘Opera Citi'”, dijo Puig, del partido Encuentro por Buenos Aires, opositor al alcalde derechista Mauricio Macri.

Añadió que “los dueños del Opera intentaban que el Citi les pague por el nombre, pero el banco prefirió no pagar por el nombre y directamente lo denominó Citi”.

Sin embargo, De Almeida sostuvo que “el valor patrimonial del teatro Opera (representativo de la arquitectura porteña y como tal protegido por la ley de Patrimonio Cultural) está compuesto por un conjunto que integran el inmueble, el nombre y el uso teatral”.

“Es decir que modificar el nombre, no solamente es una barbaridad, sino que además es ilegal”, sostuvo De Almeida.

La polémica medida también generó un amplio movimiento de rechazo en la red social Facebook llamado “Para que le devuelvan el nombre al teatro Opera”, que en menos de una semana de funcionamiento sumó más de 5.200 adherentes, además de una página de internet que también se opone al cambio de denominación.

La prensa reaccionó con duras críticas y menciones irónicas, como el Buenos Aires Herald (en inglés) que aventuró un hipotético patrocinio de Coca Cola para el mítico teatro Colón de Buenos Aires.

“Si un sponsor con suficiente dinero le ofrece a Mauricio Macri (alcalde de Buenos Aires) pagar lo suficiente, ¿por qué no cambiar el nombre del Teatro Colón? Bienvenidos al Teatro Coca Cola”.

Desde 1997 el teatro se dedica exclusivamente a espectáculos musicales y por su escenario han pasado en los últimos años cantantes internacionales como los españoles Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, el brasileño Caetano Veloso y los cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, entre otros.

Ni el banco Citi ni el ministerio de Cultura de la capital argentina respondieron a las consultas realizadas por la AFP.

(Con información de AFP)

Se han publicado 11 comentarios



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  • Joao Cannamaré dijo:

    que va

  • alapaco dijo:

    Y asi todo, se dice por aca que el famoso estadio Monumental de River Plate proximamente se pasara a llamar estadio Coca Cola.

    Otra muestra mas del patetico capitalismo que todo lo arrasa.

  • Dardo Ribas dijo:

    NO ES ALGO TRÁGICO PARA LA CULTURA…
    PERO SÍ UNA ESTOCADA ARTERA
    EN EL CORAZÓN DE LOS PORTEÑOS

    No hay porteño visceral -gente nacida en Buenos Aires-, que no se duela con esta noticia.

    Yo soy uno de ellos, aunque hace años que ya no vivo allí.

    Es un símbolo de los tiempos en que vivimos. Estos señores que tienen la explotación de ese templo de la cultura ciudadana, histórico cinematógrafo y lugar de espectáculos, muestran claramente lo que les importa el sentimiento de los orgullosos hijos de esta metrópoli.

    Es como si mañana quisieran cambiarle el nombre a la “calle que nunca duerme”… Corrientes, que es donde se encuentra el Teatro Ópera a metros del Obelisco. Un lugar emblemático único de la ciudad de Buenos Aires.

    Dicho sea de paso, Corrientes ahora, lamentablemente, duerme. Ha desaparecido la vida nocturna maravillosa que fue un clásico en la vida de los porteños allí hasta los años 70-80. Cines, teatros, bares y restaurantes, la gente en un torrente impresionante; familias con sus hijos, hombres y mujeres de todo tipo, transitaban en un río caudaloso esa arteria amada por generaciones. La calle de Gardel y de infinidad de cantores populares, artistas de todo tipo, la calle más querida. La calle de todos.

    Corrientes, ahora duerme porque después de cierta hora puede ser peligroso caminar por esta avenida. Lúmpenes, vagos, ladronzuelos, locos, borrachos, gente que no tiene dónde dormir y lo hace en los umbrales de los negocios luego de cierta hora donde desaparecen los empleados de las oficinas que pululan en la zona, han creado animadversión y miedo a salir de noche. Todo ha cambiado y no en la dirección adecuada.

    Viejos cines que proyectaban filmes de enorme calidad artística han desaparecido y, en su lugar, instalaron garajes o templos de sectas reaccionarias y fanáticas al estilo reverendo Moon. Pasó a lo largo de otra calle que era un clásico del porteñaje: Lavalle cruzando la Nueve de Julio.

    Estos que le cambiaron el nombre a ese cinematógrafo extraordinario por sus virtudes técnicas y capacidades de público sólo ven el negocio y, para ello, no vacilan en transculturizar con infamia todo lugar que logran conquistar instalando su terminología propia de la sede madre del imperio.

    De esa forma, es posible ver cantidad de negocios que adoptan nombres ridículos para nuestra lengua y que sólo tienen significación para el lacayaje servil a los norteamericanos e ingleses.

    Por ejemplo, un lugar de comida rápida ya no es un bar al paso… ahora es un “fast food” y un vulgar supermercado, un “shopping”, para nombrar tan sólo un modelo que abunda en centenares. Otro que me viene a la memoria, son los quioscos que venden cantidad de artículos de uso cotidiano, cigarrillos, bebidas enlatadas o pastillas de menta, etcétera. Ahora se llaman “drugstore” y así de seguido.

    No hay nada casual. Es parte de la colonización cultural que intentan imponer desde hace décadas.

    Hay gente que lo festeja. Gente que vive admirando el modelo “americano”. No hablan correctamente su propia lengua, pero adoptan la del enemigo.

    Hoy le tocó al viejo Teatro Ópera… mañana, tal vez, bauticen al porteño Obelisco con alguna otra guarangada propia de las liviandades apestosas del capitalismo embrutecedor.

    Habrá que tener paciencia. Y muchos tendrán que empezar a comprender que estamos perdiendo nuestra identidad y lo mejor de nuestros valores en aras de la idiotización masiva que pretende la burguesía putrefacta, sea extranjera o nativa.

    Para mí, seguirá siendo el cine Ópera. Vi la foto que publica CUBADEBATE y me dolió el alma semejante turrada

  • francisco dijo:

    No es que sea trágico,es directamente vomitivo.La cultura rebajada al nivel de las alcantarillas,mancillada por una banda de saqueadores,reflotados de la crisis que ellos(entre otros)han provocado con ingentes cantidades del dinero de todos los ciudadanos,mientras cientos de miles de familias se ven literalmente en la calle sin que ningún gobierno del mundo llamado desarrollado mueva un dedo por ellos.
    Y estos canallas tienen los santos huevos de apropiarse de símbolos de la cultura con el dinero que roban.Luego se preguntarán algunos por qué apoyamos a la revolución cubana.Entre otras muchas cosas,para que esto no pase.VIVA CUBA SOCIALISTA,VIVA FIDEL Y RAUL,coño.

  • Blanca dijo:

    La solución es simple. Dejar de concurrir y que no sea más negocio para el banco. En la página del Facebook se puede lanzar la campaña.

  • Manuel Díaz Mons dijo:

    Desde mi modesto punto de vitsa no creo que esto sea como para pegarse un tiro, es decir,no lo apruebo, pero muchos grandes lugares de la historia han cambiado su nombre por un motivo o por otro, lo que sí nadie podrá borrar de la historia es que en ese Teatro actuaron algunos de los mejores artistas del mundo. Perores cosas se hacen en el mundo que sí afectan y hasta eliminan cosas de la História, como por ejemplo las guerras y demás.

  • Manuel Díaz Mons dijo:

    Según he investigado por la internet aquí en Cuba también hemos sufrido esos cambios que tanto les afecta a ustedes, como es el caso de el Teatro Karl Marx, el cual tenía como nombre original Teatro Blanquita, el Hotel Habana Libre, antiguo Habana Hilton, el Ballet Nacional de Cuba, antigua Compañia de Ballet Alicia Alonso entre muchisimos otros cambios de los cuales no sé los verdaderos motivos y jamás pensaron en si hiban a afectar a alguien o nó. Disculpen si mi opinión les afecta en algo, solo creo que es demasiado criticar el cambio de un teatro cuando osotros mismos hemos hecho eso.

  • Claudia dijo:

    Ese es uno de los males de las transnacionales: no respetan el legado de los pueblos.

  • Pablo dijo:

    Lo que la mayoria de los argentinos o deberia decir porteños no entendió todavia, es que el City Bank hubiese tenido que pagar los derechos para usar el nombre Opera.
    entonces, se cae de maduro, no pueden sostener el teatro pero quieren que el nombre continue? y encima que lo pague otro?
    ubiquense!!!!!

  • Anita dijo:

    El capitalismo está consumiendo todo, no respeta ni la cultura, hoy es el teatro y mañana le cambiarán el nombre también al país??? Es que todo lo va deteriorando , cada cosa que toca la degrada y deja su sucia huella en todo, hasta cuando vamos a estar a los pies de los que destruyen el mundo???

  • Goran dijo:

    Anita, el capitalismo es así y lo sabemos. Lo imperdonable de este caso es que un mafioso llamado Mauricio Macri, que por imbecilidad e ignorancia de los ciudadanos de Buenos Aires, apoyado por los medios Clarín, La Nacion y la oposición estúpida y elegido alcalde de Buenos Aires, haya “vendido” la ciudad al mejor postor.

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