La ONU desmonta "mito" de que plaguicidas son necesarios para la alimentación

Elver advierte que los plaguicidas "no tienen nada que ver" con la tarea de acabar con el hambre, y matiza que los problemas que la humanidad afronta hoy en día no están relacionados con capacidades de la producción sino con la pobreza, la desigualdad y la distribución. Foto: Joe Sppikers/ Reuters
La Organización de las Naciones Unidas se ha pronunciado contra de la producción de plaguicidas a través de un nuevo informe donde la Relatora Especial sobre el derecho a la alimentación, Hilal Elver, critica a las empresas que manufacturan estas sustancias químicas para la industria alimentaria, acusándolas de negar de forma sistemática "la magnitud de los daños" que provocan dichas sustancias, así como de desarrollar "tácticas agresivas y poco éticas en el ámbito de la mercadotecnia".
"Los plaguicidas peligrosos implican un costo considerable para los Gobiernos y tienen consecuencias desastrosas para el medio ambiente, la salud humana y la sociedad en su conjunto, afectando a diversos derechos humanos y sometiendo a determinados grupos a un riesgo mayor de ver vulnerados sus derechos", reza el texto.
Para ilustrar el efecto negativo de los plaguicidas, en su informe la Relatora Especial hace referencia a los casos registrados de cáncer, Alzheimer y Parkinson, trastornos hormonales, así como a problemas de desarrollo y esterilidad causados por la exposición crónica a este tipo de sustancias químicas.
Muchos productores aseguran que con el crecimiento drástico de la población humana pronosticado para el período hasta 2050 los plaguicidas son "vitales" para la industria alimentaria. Sin embargo, Hilal Elver sostiene que tales declaraciones no son otra cosa que un "mito", según declaró al periódico 'The Guardian'.
Asimismo, Elver advierte que los plaguicidas "no tienen nada que ver" con la tarea de acabar con el hambre, y matiza que los problemas que la humanidad afronta hoy en día no están relacionados con capacidades de la producción sino con la pobreza, la desigualdad y la distribución.
(Tomado de Russsian Today)
- Cuba en Santo Domingo 2026: Sexta jornada de los Juegos Centroamericanos
- Parlamento cubano aprueba nueva ley para “que sea seguro invertir en la tierra”
- ANPP aprueba la liquidación del Presupuesto del Estado de 2025
- EEUU bloquea el envío de más de 7 000 contenedores con alimentos y medicinas hacia Cuba, denuncia vice primer ministro
- FIFA abre expediente disciplinario a Paredes, Molina, Almada y Ayala por los incidentes en la final del Mundial
- ir aNoticias »
- El próximo genio chino de la IA es el centro de atención del mundo tecnológico
- Google se está haciendo de oro apostando por sus rivales
- Estamos entrando en la fase en la que la IA superará al ser humano, afirma jefe de OpenAI
- Hallan en el fondo del mar los restos del avión "Clipper Endeavor" de Pan Am, desaparecido hace 74 años
- Plataforma Soberanía, un año de entrenamiento y compromisos con el ciudadano
- ir aCiencia y Tecnología »

soy defensor de la agricultura orgánica pero en la practica te enfrentas a situaciones que son desesperantes y la aplicación de algún producto químico se impone, en nuestro país hablamos de manejo integrado de plagas , si estoy de acuerdo en que las dosis que utilizamos muchas veces sobrepasa las normas técnicas,los policultivos están muy de modas ,el control biológico, pero que difícil es lograr una col sin estos productos.
Habla usted con mucha más cordura que la funcionaria de La ONU.
Esta organización se ha convertido en una verdadera farsa donde priman más los conceptos de moda que los problemas verdaderos.
Puede ser, pero es un hecho que los plaguicidas ayudan a reducir, o en muchos casos aniquilar las plagas (de ahí su nombre, no?) que destruyen los cultivos. ¿Alguien ha visto los efectos de la mosca del frijol? Yo lo he visto, y es lastimoso el estado en que quedan las plantas, todas arrugadas y esmirriadas, y por supuesto que adiós cosecha. Y esto es solo un ejemplo, otro es el del gusano en el maíz, devora la planta por completo, y de nuevo, adiós cosecha. En ambos casos una aplicación de plaguicidas, y adiós Lola, a producir frijoles y mazorcas. Otra cosa es el uso de productos que a pesar de ser probadamente efectivos contra plagas, también lo son contra el hombre o el medio ambiente, como el DDT, que desató toda una polémica en su tiempo, a pesar de que es un terminator contra los mosquitos que transmiten la malaria. Así que aquí es como con casi todo: insensato ir totalmente en contra o a favor. En mi opinón, mientras medien estudios serios y profundos que demuestren la inocuidad de esas sustancias para el medio ambiente y el hombre, pues que se usen.
Las plantas son afectadas por plagas y enfermedades debido a problemas de nutrición. Es importante tomar en cuenta el concepto de trofobiosis. Si las plantas estan adecuadamente nutridas con minerales marinos iónicos, harinas de roca, disponen los principales microorganismos simbióticos (las micorrizas), el microbioma del suelo, lombrices, suficiente materia orgánica (abonos verdes, etc.) la productividad con técnicas agroecológicas puede facilmente duplicar a la producción agrotóxica y generar millones de empleos dignos. La farmafia y los fabricantes de agrotóxicos se oponen porque no les genera ganacias. Censuran todo lo que pueden el concocimiento que proporciona soberarníia y seguridad alimentaria y tecnológica. Saludos y felicitaciones a Cuba-DEBATE por dar cabida a artículos como este.
los plaguicidas son malos, combaten las plagas que pueden literalmente acabarte una cosecha, aparte de los daños que hacen al medio ambiente.
miren los problemas que tenemos aca de poca vianda y granos en la mesa por que no tenemos plagisidas digan lo que digan es fudamental, es como decir no agas el amor pues te puede dar SIDA jjeje