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Cuba en Datos: El bloqueo también juega en contra

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Imagen creada con IA usando Chatgpt.

En las jornadas finales de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, más de un colega dominicano preguntaba lo mismo en las instalaciones deportivas y los canales de televisión: ¿cómo Cuba, con la situación económica que atraviesa, gana más medallas que la delegación local, que tiene más financiamiento estatal y privado, mejor alimentación, instalaciones modernas y encima juega de local?

La pregunta es justa. La respuesta también.

Detrás de cada medalla cubana hay décadas de trabajo, de escuela deportiva, de memoria colectiva. Pero hay algo más que no se ve en el podio : el bloqueo económico de Estados Unidos, que sigue golpeando cada área de la vida del país, y el deporte no es la excepción. El informe más reciente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba lo deja claro: en el último año, el bloqueo causó afectaciones al deporte por 36 271 620 de dólares.

No es una cifra para impresionar. Es una cifra que explica por qué a veces no se viaja, por qué no llegan los implementos, por qué un atleta se queda sin competir. Es el precio que se paga en dólares no recibidos, en visados denegados, en equipos que nunca llegan, en talentos que se van y en una tecnología que se vuelve inalcanzable.

Cubadeportes: cuando pagar se convierte en un problema

La Sociedad Mercantil Cubadeportes S.A. lo vive a diario. El bloqueo no solo impide usar el dólar en las transacciones: persigue los ingresos que Cuba obtiene por exportar servicios deportivos. La inclusión del Banco Financiero Internacional (BFI) en la lista de entidades restringidas, desde el 1 de enero de 2020, ha hecho que bancos extranjeros se nieguen a tramitar operaciones con Cuba. Las transacciones se devuelven, se buscan intermediarios, y cada operación se encarece entre un 5 y un 10 por ciento del valor del contrato.

Al cierre de 2025, solo por ese concepto, la pérdida fue de 20,3 millones de dólares. A eso se suman los servicios que no se pueden cobrar, los atletas que no se pueden contratar en clubes extranjeros y hasta el pago de la membrecía a la Agencia Mundial Antidopaje, una responsabilidad que Cuba asume como Estado Parte y que el bloqueo entorpece.

También está el abandono de misión de atletas y técnicos contratados: 3 600 dólares dejados de facturar, sin contar lo que costó formar a esos profesionales. Y la participación de clientes extranjeros en eventos y bases de entrenamiento en frontera ha bajado, porque la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo ahuyenta a quien quiera contratar. El informe lo advierte: ese escenario atentará contra la realización exitosa de eventos en el país y contra la presencia de clientes internacionales.

Vestir a una delegación cuesta casi el doble

La Ley Helms-Burton, de 1996, prohíbe las transacciones con empresas estadounidenses. Las regulaciones de Control de Activos Cubanos vetan las operaciones con entidades en la lista restringida. La norma de los 180 días impide que un barco que toque puerto cubano entre a puerto estadounidense por ese periodo, y eso encarece el transporte marítimo. Las sanciones a terceros países espantan a los proveedores.

El bloqueo no solo prohíbe: genera una cascada de costos extras. La logística se complica, obligando a buscar proveedores en Asia o Europa, con el consiguiente aumento en fletes y seguros. La intermediación financiera se vuelve obligatoria, con comisiones altas. Los retrasos bancarios fuerzan a usar métodos de pago más costosos para cumplir los plazos.

El resultado: Cuba tuvo que gastar 279 868 dólares en vestuarios e implementos. Sin bloqueo, la cotización habría sido un 40 por ciento menor.

Alto Rendimiento: visados que no llegan, atletas que se quedan

El Alto Rendimiento es el área más golpeada. La negación de visados a 61 personas significó una pérdida de 11 285 dólares. La lista de deportes que no pudieron viajar a Estados Unidos y Puerto Rico entre marzo de 2025 y marzo de 2026 es larga:

  • COC: tres personas a reuniones de Panam Sport. Visados no otorgados.
  • Fútbol: dos a la Cumbre Ejecutiva y Mundial de Clubes. No otorgado.
  • Esgrima: un árbitro al Campeonato Nacional de Verano. No otorgada.
  • Softbol femenino: 21 al clasificatorio de la Serie Mundial Little League. 14 otorgadas, 7 no.
  • Voleibol femenino: 17 al Final Four NORCECA. Denegado.
  • Fútbol: uno al sorteo de la Copa Mundial. No otorgado.
  • Patinaje artístico: cuatro a evento clasificatorio. No otorgado.
  • Béisbol: ocho al Clásico Mundial. Denegado.
  • Prensa: cuatro al Clásico Mundial. No otorgado.

A esto se suma la imposibilidad de recibir donaciones directas de instituciones, firmas o marcas estadounidenses o con más del 10 por ciento de componentes de ese país, las limitaciones al intercambio deportivo y científico-técnico, la prohibición de participar en eventos en Estados Unidos, los controles excesivos y xenofóbicos en Inmigración y Aduana, las campañas en redes para quitar sedes de eventos y las trabas para pagar inscripciones, hoteles, arbitrajes, boletos y premios.

En medios e implementos deportivos, las cifras hablan solas:

  • Patinaje: no se pudieron comprar ruedas más baratas en Estados Unidos. 950 dólares.
  • Pentatlón Moderno: compras mediante intermediarios con sobreprecio. 190 000 dólares.
  • Racquetbol: el atleta Crhisthian Menéndez Abierno, doble campeón juvenil del mundo, no pudo recibir sus implementos por patrocinio de la marca PRO KENNEX. 15 000 dólares.
  • Remo: embarcaciones, remos y ergómetros comprados en terceros países. 50 000 dólares.
  • Total: 255 950 dólares.

En eventos y bases de entrenamiento 2026:

  • Levantamiento de Pesas: no se participó en el Panamericano de Mayores con equipo completo por falta de presupuesto. 53 915 dólares. Ludia Montero Ramos llegó al Mundial solo dos días antes de competir, lo que incidió negativamente en su resultado. Faltaban 4 500 dólares para una mejor recuperación.
  • Pelota Vasca: sin financiamiento para boletos aéreos. 55 000 dólares. Sin material especializado de Estados Unidos. 30 000 dólares.
  • Pentatlón Moderno: sin transferencias bancarias para inscripciones y viajes internacionales, lo que encarece la participación y reduce los fogueos. 8 000 dólares.
  • Racquetbol: sin financiamiento para boletos aéreos. 35 000 dólares.
  • Remo: no se pudo entrenar en Estados Unidos ni Puerto Rico, que tienen instalaciones y embarcaciones, obligando a hacerlo en Sudamérica o Europa, con costos más altos. 20 000 dólares.
  • Total: 206 415 dólares.

Las cuentas por pagar de 2025 suman 67 570 dólares: 60 000 a la firma ELEIKO por hospedaje, inscripción, boletos, medicamentos y vestuario de Levantamiento de Pesas, y 7 570 por vestuario especializado de Natación Artística. En el primer caso, no se permiten transferencias hacia el extranjero porque el banco de destino tiene intereses norteamericanos.

Deporte para todos

En deporte para todos, el 75 por ciento de los equipos de musculación está obsoleto, con un deterioro visible por el uso prolongado y sin reemplazo para trabajar los diferentes planos musculares y desarrollar los planes de entrenamiento con calidad. Podrían comprarse a empresas estadounidenses líderes a mejor precio, pero las restricciones imponen sobrecostos y distancias. El bloqueo también frena el mantenimiento y la construcción de instalaciones comunitarias.

La falta de combustible obliga a hacer virtuales eventos como el concurso de la clase, la gimnasia aerobia deportiva, la gimnasia básica para la mujer, el proyecto CUBAILA y FITTGYM. El CrossFit, marca registrada en Estados Unidos, exige una afiliación de 3 000 dólares que la Oficina del Tesoro de ese país prohíbe pagar desde Cuba. Aun con la voluntad de afiliarse, no es posible.

Educación Física: la batalla silenciosa en las aulas

La Educación Física es la base del sistema deportivo, y ahí el bloqueo golpea directo. La mayoría de los implementos vienen de Estados Unidos o tienen componentes de ese país. Como no se pueden comprar allá, se buscan en Asia o Europa, con aumentos que superan el 50 por ciento.

Un balón de baloncesto cuesta 40 dólares en Estados Unidos y 60 para Cuba. Un juego de vallas, 800 contra 1 200. Una red de voleibol, 150 contra 225. En lugar de comprar tres juegos de pelotas, se compra uno. En lugar de reponer las redes de toda una provincia, se reponen las de un municipio.

Un contenedor de Houston a La Habana cuesta entre 800 y 1 000 dólares. Desde Europa, más de 2 500.

En 10 976 instituciones educativas, con 1 500 000 educandos y 60 000 grupos clase, el escenario sin bloqueo costaría 38 897 600 dólares: 420 000 balones a 40 dólares, 600 000 vallas a 40, 600 000 conos a 5, 5 488 net a 150 y 10 976 cronómetros a 25. Con bloqueo, comprando en Asia o Europa, 67 346 400 dólares: los mismos balones a 60, las vallas a 60, los conos a 7,50, los net a 225 y los cronómetros a 37,50. La pérdida: 28 448 800 dólares.

Para los 40 000 educandos con discapacidad intelectual que pueden beneficiarse de Olimpiadas Especiales, el golpe es mayor. Una silla de ruedas deportiva infantil cuesta 2 500 dólares en Estados Unidos y 4 500 en Asia o Europa. Un balón sensorial, 25 contra 45. Implementos de lanzamiento, 150 contra 270. La compra sin bloqueo costaría 8 750 000 dólares; con bloqueo, 15 925 000. La pérdida: 7 175 000 dólares.

El conocimiento también se bloquea

En la formación y superación de los recursos humanos, las afectaciones son varias: no se puede acceder a eventos científicos que usan Zoom, falta tecnología para la docencia, se niegan visados para eventos en Estados Unidos, hay dificultades para comprar insumos de laboratorio y kits de computación, y faltan materiales para estudiantes con discapacidad visual o física: máquinas de escribir en braille, aditivos auditivos, sillas de ruedas, materiales didácticos especializados.

También faltan insumos para libros, libretas y folletos, lo que impide disponer de los textos necesarios para cada estudiante del III perfeccionamiento del sistema nacional de educación. La compra de implementos deportivos, tejidos, calzado y medios técnicos se encarece más de un 50 por ciento porque se adquiere en terceros países, y eso afecta las prácticas de los futuros docentes en las EPEF. La falta de combustible afecta la transportación de los docentes que viven lejos de las escuelas.

Atender la salud también cuesta más

El Instituto de Medicina Deportiva no escapa. El bloqueo dificulta comprar equipos médicos avanzados, tratamientos especializados e insumos. Las restricciones financieras frenan la colaboración internacional y la capacitación de especialistas. Los equipos, medicamentos y tratamientos se encarecen. La atención médica y la infraestructura se resienten.

La fuga de talentos también golpea: se pierden profesionales para atender a deportistas y glorias del deporte. Y comprar piezas, accesorios de rehabilitación, aceite, mentol, parafina o vendajes obliga a recurrir a terceros países, con sobrecostos que muchas veces impiden la compra.

Solo en materiales docentes, consumibles y reposición mínima de equipamiento académico, el impacto estimado para el año oscila entre 25 000 y 40 000 dólares, sin contar oportunidades perdidas de cooperación y obsolescencia tecnológica. De siete proyectos aprobados, solo tres podrán ejecutarse, y eso acelera la baja de profesionales en docencia e investigación.

La brecha digital también es bloqueo

El bloqueo tecnológico afecta la compra de computadoras, servidores y software especializado. Cuba recurre a intermediarios, con costos más altos. La conectividad de alta velocidad en instalaciones deportivas es limitada, y atletas y entrenadores no pueden acceder a plataformas internacionales de análisis, entrenamiento y comunicación.

Faltan herramientas para analizar rendimiento y planificar entrenamientos. Se limita la participación en cursos en línea. Cuba no puede organizar eventos internacionales con la coordinación que exigen las federaciones. Y se pierden patrocinios y acuerdos con empresas tecnológicas.

Plataformas como ESPN+, NBA League Pass, MLB.TV, NFL Game Pass y NHL.TV están bloqueadas. Para un país donde el béisbol es el deporte más popular, no poder seguir la trayectoria de los peloteros cubanos en Grandes Ligas es un golpe aparte. DAZN, Bleacher Report y BR Live también bloquean el acceso. FuboTV, Sling TV, YouTube TV, Hulu + Live Sports, Sky Sports y TSN restringen el acceso por derechos de transmisión. Las funciones de pago y las transmisiones deportivas dentro de Facebook, Instagram y X están bloqueadas.

Los aficionados cubanos recurren a la televisión nacional, a paquetes satelitales no oficiales, a IPTV, a sitios no autorizados y a VPN. Pero pagar sigue siendo un problema: la mayoría exige tarjetas de crédito emitidas en el país de origen. Las soluciones son creativas, pero inestables y al margen de los canales oficiales.

La paradoja de Santo Domingo

Volviendo a la pregunta de los colegas dominicanos: Cuba no compite en igualdad de condiciones. Compitió con 36 271 620 dólares de afectaciones en el último año.

La resultados del deporte cubano no se explican por financiamiento ni instalaciones. Se explica por décadas de inversión en capital humano, por una cultura deportiva que viene desde la infancia, por un pueblo que ha aprendido a resolver con lo que tiene. Pero el bloqueo no da tregua. Cada año la brecha tecnológica se ensancha, el éxodo de talentos crece, la base material se deteriora.

La pregunta no es cuánto más puede resistir el deporte cubano. La pregunta es cuánto más se le puede pedir a un sistema que compite, literalmente, con una mano atada a la espalda.

En las gradas de Santo Domingo, los aplausos para los atletas cubanos tuvieron un significado distinto. No solo celebraban medallas. Celebraban la obstinación de un país que, a pesar de todo, sigue subiendo al podio.

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Frank Martínez Rivero

Frank Martínez Rivero

Periodista de Cubadebate. Graduado en el 2010 de Comunicación Social en la Universidad de La Habana.

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