Termoeléctrica Guiteras: interioridades de una industria hoy sin humo

Fotos: Raúl Navarro González
Cuando el humo en la torre cesa, el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) se tensa, el mensaje se viraliza en las redes y la preocupación invade cada hogar a lo largo y ancho de una Isla que se ha vuelto experta en megavatios producidos y demandas.
La salida de la Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras de Matanzas, quizá ya no un acontecimiento por lo frecuente que se ha vuelto en los últimos meses, sigue acaparando miradas debido a la importancia que tiene el mayor bloque unitario del país. A razón de las más recientes averías, el periódico Girón conversó con su director general, Román Pérez Castañeda, para adentrarse en causas, realidades, estrategias y desafíos que hoy viven la industria y sus trabajadores.
“A poco tiempo de estar sincronizados la última vez, nos dimos cuenta de que había un fallo en un tubo del sobrecalentador; sin embargo, al ser vapor lo circulado por ahí, permite que la planta continúe funcionando, con un alto consumo de agua. Al amanecer del día 26, se produjo una nueva salida por un fallo en un tubo del economizador. Esta vez teníamos dos averías: una en el sobrecalentador de baja y otra en el economizador.
“Siempre que ocurre una salida, se hacen muchísimas actividades —en esta oportunidad más de 200— entre las diferentes especialidades automáticas, eléctricas y mecánicas. Problemas que en ocasiones se detectan durante la operación y se resuelven cuando ocurre una parada”.
—¿Qué tan complicado resulta solucionar estas averías?
—El economizador, por el espacio que hay en ese lugar, la comodidad con que se pueden ejecutar las acciones y porque ya se ha intervenido mucho allí, resulta más fácil.
“En el sobrecalentador, los espacios son muy reducidos, al punto de que las personas no pueden estar paradas. Se trabaja agachado, sentado o acostado. El tubo tiene posiciones incómodas y, además de eso, el ambiente es nocivo. El aire contiene partículas producto de la combustión (hollín) y otras en suspensión que no solo les hacen daño a las personas, también a la soldadura.

Fotos: Raúl Navarro González
Fotos: Raúl Navarro González
“Los trabajadores tienen sus medios de protección, como el nasobuco; pero sobre todo, a pocas horas de sacar la unidad, allí las temperaturas son bastante altas para el ser humano, rebasan los 40 grados para el ambiente. Quienes reparan el tubo deben permanecer una hora o dos, mientras otros esperan afuera, luego entran, se van turnando. Salen, se hidratan, vuelven.

Fotos: Raúl Navarro González
“Esta vez, como otras tantas, se trabaja las 24 horas del día. En cada turno de trabajo (12 horas), existen dos brigadas, lo que demanda de una cantidad determinada de mecánicos y soldadores. Ahora mismo tenemos laborando en la industria a trabajadores del distrito de la EMCE (Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas) de Matanzas, dos brigadas de Felton, una de la CTE de Cienfuegos, dos de Santa Cruz y una de La Habana. Concretamente, solo la avería del economizador y el sobrecalentador demandan unas 50 personas trabajando”.

Fotos: Raúl Navarro González
—Los porqués tras las salidas reiterativas de la Guiteras…
—Esta termoeléctrica ya está próxima a cumplir 40 años, lo que supera en 10 el tiempo de diseño de cualquier central termoeléctrica.
“La caldera lleva más de 15 años sin una reparación importante, pero también sin tiempo suficiente para realizar labores de diagnóstico. Estas consisten en determinar algunas características de esos tubos: el espesor que queda, valorar si hay daños físicos, tomar muestras, hacer pruebas y saber las propiedades mecánicas de ese material, hasta dónde está o no afectado.

Fotos: Raúl Navarro González
“Esa labor predictiva permite prepararte, planificar la compra de los materiales necesarios que deben sustituirse en el tiempo adecuado. Cuando se trata de una parada tan corta, no lo puedes hacer, entre otras razones porque requiere, en el caso de los tubos y si vas a utilizar el sistema de medición por ultrasonidos, de una limpieza muy rigurosa de su superficie, y eso demanda un tiempo importante.
Para el proceso de limpieza, nos hemos apoyado, incluso, en el servicio de los bomberos, aprovechando la presión de agua de su carro contraincendios. El metal debe estar frío y consisten en cientos y miles de tubos a limpiar, miles de puntos de medición a preparar y muchísimos datos a analizar para saber cuán grave es el problema: si fue un tubo en específico o si lo que sucede en el economizador, por ejemplo, es algo masivo”.

Fotos: Raúl Navarro González
—El economizador ha sido la causa principal de salida de los últimos tres meses. ¿Qué estrategias se han seguido?
—Hay que reconocer que con el economizador en particular nos sucedió que no estábamos ni en el menor de los entendimientos de que su situación fuera, o fue, tan grave, porque las averías se han eliminado tras cada parada. No obstante, el trabajo que se necesita es cambiar toda la zona, porque está dañada por completo.
“Luego de detectarse problemas en este agregado, realizamos investigaciones con el apoyo de la Universidad de Matanzas y la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae), donde nos apoyaron un grupo de expertos, profesores con conocimiento teórico y práctico en el análisis de los materiales. Tenemos ya un informe detallado de las características de ese material que presenta un envejecimiento total y ha perdido todas sus condiciones para soportar una operación prolongada.

Fotos: Raúl Navarro González
“Comenzamos cambiando aquellos tubos que estaban en peores condiciones y eso nos resolvió una parte del problema. Luego, detectamos que los fallos iniciaban con un orificio que se veía por encima de los cordones de soldadura, tan pequeño como el diámetro de una aguja de coser; y determinamos eliminar esos casi 400 cordones de soldadura, ya que el agua que salía por ahí a alta presión iba abriendo y dañando tuberías vecinas. ¿Qué sucedió después? Que el mecanismo de fallo se trasladó de lugar, lo que no dejó más remedio que cambiar los tubos masivamente. En estos momentos contamos con los materiales para hacerlo”.
—Si se hace la conocida prueba hidráulica luego de cada reparación y antes de cada sincronización, ¿por qué no se detectan esos fallos que han llevado a la salida en corto tiempo de la planta?
—Las pruebas hidráulicas tienen algunos aspectos que son muy técnicos, pero, tratando de hacer más entendible el proceso, diré que se trata de someter un elemento a un esfuerzo, con lo que le puedo estar induciendo un daño que no tenía. Pero aún así, tengo que comprobar si lo que reparé funcionó o, al menos, tiene resistencia.
“Puede ocurrir que resuelves un problema aquí, que creíste único, y cuando haces una prueba encuentras otro lugar con fallo y no lo habías visto. O que la prueba hidráulica vaya bien y luego pase lo de la salida del bloque. La respuesta a lo sucedido en este caso se encuentra en que ellas se hacen en frío, la caldera no está con altas temperaturas y lo único que haces es darle presión, comprobar que esa tubería en esas condiciones es hermética. Después, cuando la caldera comienza a funcionar y actúan otros componentes que trabajan junto a la presión, la tubería no resiste”.
—¿Afectan las caídas del SEN a las CTE?
—La termoeléctrica de Cienfuegos tuvo una afectación fuerte durante una caída del sistema y una de las unidades del Mariel también; en estos dos casos en la turbina de vapor. La turbina trabaja junto con el generador eléctrico, ambos ejes están pegados. Existe un equilibrio entre la energía que él tiene y la que está entregando, una velocidad constante. Ante un desbalance, la turbina trata de compensar. Por ejemplo, en la última desconexión nuestra, la turbina que estábamos trabajando en 200 MW, cuando se desconectó el sistema, la máquina en automático subió a 356 MW. Ahí, el generador le demanda a la turbina esa energía y la turbina le demanda a la caldera, donde aumenta la presión. A la Guiteras no se le dañó la turbina ni el generador, porque actuaron muy bien los sistemas de protección, pero sí es evidente que hubo una sobrepresión en la caldera, que es la que ha provocado estas últimas averías. La desconexión te recarga los tubos que tienes ya dañados”.
—Si las paradas se han vuelto reiterativas, si el mantenimiento capital de la Guiteras a las claras urge, ¿por qué no hacerlo ya?
—La termoeléctrica matancera no solo es mediática, sino muy importante para el buen funcionamiento del SEN. Su salida influye notablemente y eso está demostrado.
“Desde el punto de vista material, comentaba que desde hace más de un mes estamos en condiciones de hacer un cambio masivo en lo relativo al economizador. Pero llegó el verano, el mundial de fútbol, el deseo que tiene el pueblo cubano de unas vacaciones como se merece, sin grandes afectaciones eléctricas en sus casas; y la salida extendida del bloque yumurino afecta.

Fotos: Raúl Navarro González
“Coincide que otras termoeléctricas también tienen problemas y resulta necesario aclarar que las decisiones de este tipo no las toma una persona: tenemos un sistema de trabajo donde confluye el criterio de la dirección de la CTE, la dirección de la Unión Eléctrica, del Ministerio de Energía y Minas, el Partido y el Gobierno; de modo que las decisiones son colegiadas. La decisión de una parada de seis meses, como requiere una reparación capital, no se puede tomar a la ligera. Aún no tenemos fecha.
Pudiéramos parar unos 20 días para trabajar en el economizador, pero solucionar solo uno de los problemas no resuelve, más cuando estás a las puertas de una intervención capital. Imagina que se pare por el economizador y, cuando se intente sincronizar, luego de una pausa tan prolongada, se afecten y detecten daños en el sobrecalentador. Y ese riesgo está, porque este también tiene varios puntos que son críticos y con alta posibilidad de fallo por los años de explotación, por el mantenimiento que no se ha podido dar. Lo que estamos haciendo hoy es alargar el período de funcionamiento de la planta”.
—En otros espacios se ha hablado de piezas bloqueadas que no han podido entrar al país. Si se diera la oportunidad mañana, ¿se cuenta con lo necesario para afrontar la intervención capital?
—Nos tienen bloqueados, y no solo la entrada de piezas, sino también la contratación. Tenemos un alto porcentaje de las cosas, pero no todo. Están faltando elementos importantes como el recalentador de alta, identificado como un agregado que está totalmente dañado, mucho más, incluso, que el economizador
“¿Cuál es la diferencia entre recalentador y economizador? Que, aunque el recalentador está peor desde el punto de vista de material, un fallo en un tubo no te saca la unidad; puede trabajar por un tiempo prolongado, porque son fugas de vapor. Pero el economizador, cuando tiene la fuga de agua, de manera instantánea saca la unidad de servicio. No podemos hacer una capital sin cambiar el recalentador.
“Nos faltan algunas contrataciones importantes de especialidades como eléctrica y automática, que quisiéramos tener para el momento en que se acometa el mantenimiento.
“Trataremos de llegar a la mayoría de las áreas, aunque la población debe conocer que, por más abarcador que sea lo propuesto, nunca podrá llegar al 100 % de la termoeléctrica. Imaginen cuántas válvulas pueden existir, bombas, compresores, ventiladores, cuántos cientos de kilómetros de tubería.
“La mayoría de lo que necesitamos lo tenemos, pero no la totalidad, y eso tiene que ver con lo que algunas personas se niegan a entender que existe y se llama bloqueo. Nosotros recibimos la visita de una relatora de la ONU que buscó evidencia y se convenció de que la afectación es real.

Fotos: Raúl Navarro González
“Existe una persecución férrea por parte de los Estados Unidos que nos limita la asistencia técnica, que no tengamos partes y piezas para resolver los problemas. Hay más de una empresa extranjera que ha desistido de trabajar con nosotros por dichas acciones. Y no se trata solo de empresas estadounidenses, sino alemanas y francesas.
“Contra nosotros han trabajado en muchas direcciones: atacan la firma, los bancos. Hoy consigues a alguien que quiera hacer algo para ti, consigues el financiamiento, pero tienes la imposibilidad de hacerle llegar el dinero al proveedor. Ya no solo por los bancos, sino por la forma de pago, las restricciones, las últimas sanciones.
“Por otro lado, también sufrimos la emigración, por la que hemos perdido muchas personas buenas y calificadas, que han decidido cambiar su proyecto y se han mudado a otros países. Lo que se siente sobre todo en los trabajadores de la esfera eléctrica, en especial los soldadores.
“Antes, en nuestra termoeléctrica, tener 20 o 25 soldadores de alta calificación, capaces de soldar en cualquiera de las condiciones y con diversidad de materiales, no era nada raro. Hoy en día, reunir siete u ocho es casi imposible.
“A pesar de todas las adversidades, también es verdad que somos cubanos y siempre hemos buscado una forma de librarnos de los problemas; y esta será una de esas tantas veces. La población debe tener confianza en que la Antonio Guiteras volverá a estar en servicio y lo hará prolongadamente, en los tiempos a los que estaban acostumbradas las personas”.
(Tomado de Periódico Girón)
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