Más que el que aprieta el gatillo

Foto: Archivo.
1-
Charlie Kirk, un activista
conservador, de derecha,
y con cercanía estrecha
al pensamiento trumpista,
antinmigrante, racista,
en un clima sin resuello,
donde el odio marca el sello
y el fascismo se ha instaurado,
fue brutalmente ultimado
por un balazo en el cuello.
2-
Trump enseguida acusó
del atentado a la izquierda,
falacia que no concuerda
con lo que después se vio.
Del sospechoso se halló
que era adicto al videojuego
Call of Duty, y ese apego
muestra más que un simple guiño
porque hay fotos de él de niño
ya portando armas de fuego.
3-
El norte se conmociona
con este triste episodio
que refleja cuánto odio
en sus entrañas abona.
Y si el sistema pregona
que ir con armas no es problema,
si lo toma como emblema
y con ello se da brillo,
más que el que aprieta el gatillo,
el culpable es el sistema.
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El odio y el odiar, junto a la ignorancia y la frivolidad, se están volviendo prácticas constantes en las sociedades contemporáneas, terriblemente condicionadas por la primacía de las redes sociales. En Cuba, desgraciadamente también lo estamos padeciendo.
Vivimos en una época en que la dominación ya no se ejerce solo con armas y ejércitos, sino con narrativas y dispositivos de control mental. La guerra de cuarta y quinta generación, la llamada "guerra cognitiva" consiste en modelar percepciones, fabricar consensos, naturalizar injusticias, incluso asesinatos. El odio y el odiar, junto a la ignorancia y la frivolidad, se están volviendo prácticas constantes en las sociedades contemporáneas, terriblemente condicionadas por la primacía de las redes sociales. En cuba, desgraciadamente también lo estamos padeciendo.
Excelente