La Nochebuena de Fidel hace 65 años (+ Fotos)

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.
Enero de 1959 fue el momento del gran salto en la Historia de Cuba, cuando una Revolución triunfante asumía el poder y comenzaba un procreso de transformaciones en la sociedads de profunda significación. Al frente de aquel extraordinario acontecimiento estaba quien ya se apreciaba como líder indiscutible: Fidel Castro Ruz, a quien el pueblo llamaba solo Fidel, y lo tuteaba, en un lenguaje muy coloquial, respetuoso pero muy afectivo, muy cercano.
Fidel, desde ese primer año, recorrió muchos lugares de Cuba, en especial visitó zonas que habían estado preteridas en lo social y una de ellas fue la Ciénaga de Zapata. Su primera visita la hizo el 16 de marzo y volvió el 23 de ese mes lo que fue reflejado en la prensa, con imágenes del líder junto al capitán Antonio Nüñez Jiménez y algunos integrantes de la Comisión Nacional de Fomento en la segunda ocasión.
Un periódico de extrema derecha como el Diario de la Marina reportó la primera visita y el proyecto anunciado por Fidel de que, en un año, la Ciénaga sería “el Granero Nacional”. Era un hecho de gran impacto por su absoluta novedad, ya que el Primer Ministro del país conversó con los cenagueros, en su mayoría dedicados al carbón, a quienes preguntó por los detalles de la zona y de la vida de sus habitantes; el 23 de marzo volvería con nuevas interrogantes y proyectos para mejorar las condiciones de la Ciénaga y sus habitantes. Entonces, la revista Bohemia publicaba esa novedad con un escrito de Núñez Jiménez, graficado con fotos donde aparecía Fidel caminando “entre las tembladeras de la Ciénaga” y diciendo que allí “crearemos la Arrocera Nacional”.[1] No obstante el impacto de esas visitas, lo acontecido el 24 de diciembre de ese propio año tendría mayor repercusión, pues sorprendió al país en su conjunto.
El primer 24 de diciembre de la Revolución se vio como “la Nochebuena de la libertad”, pues el país vivía inmerso en la alegría del cambio revolucionario, donde ya se había aprobado la Ley de Reforma Agraria -la más significativa de las leyes revoluconarias de ese año- y se aprestaba a una celebración en ese ambiente; entonces se supo la gran noticia: el líder, el Primer Ministro, Fidel, estaba celebrando la cena tradicional en la Ciénaga de Zapata con familias del lugar.
Durante el día 24, Fidel recorría zonas del sur matancero junto a otros compañeros como Celia Sánchez y Antonio Núñez Jiménez; pero de manera sorpresiva, arribaban en helicóptero al caserío de Soplillar donde humildes familias se aprestaban a su cena. Allí estaba el carbonero Rogelio García con su esposa y sus siete hijos que vieron, al igual que el vecino Carlos y su familia, el aterrizaje y a quienes llegaban de manera inesperada.

Fidel junto a Antonio Núñez Jiménez festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.
Bohemia publicó una foto con los visitantes en torno a una mesa con los vecinos del lugar disfrutando la cena, con un pie de foto que decía: “La cena con los trabajadores del carbón de la Ciénaga de Zapata es la que prefirieron en Nochebuena Fidel Castro, Celia Sánchez, el titular de Agricultura Pedro Miret y el capitán Antonio Núñez Jiménez, director del INRA”, estos últimos con sus esposas, y calificaba el hecho de “exponente de la Cuba nueva: gobernantes y pueblo mezclados libremente, sin formalismos ni arreglos previos” y afirmó que niños “de la región más castigada por la miseria y la injusticia social” contemplaban sin saberlo “el nacimiento de una época”.[2]
Núñez Jiménez narró ese momento y la cena que compartieron en su libro En marcha con Fidel en el tomo correspondiente al año 1959, bajo el título “La Nochebuena de los carboneros”. Aquí, Núñez narra la diferencia que ya existía en la vida de esos carboneros después del triunfo revolucionario, en comparación con los tiempos anteriores, el recorrido de Fidel por Matanzas, así como su respuesta a la pregunta de a donde iban: “Con los caboneros, a cenar con ellos” y entonces el vuelo en el helicóptero. Según ese relato, más de una docena de niños con sus padres salieron a recibirlos sin suponer quiénes llegaban.
Los recién llegados se sentaron debajo de un árbol donde sentían el olor al puerco que se asaba a la manera de la región. Entonces llegó el camionero Felipe Socorro con su guitarra, a quien se unió Pablo Bonachea con una botella y una cuchara como instrumento musical para formar un dúo que alegró a todos. Pablo entonces improvisó:
Ya tenemos carretera
Gracias a Dios y a Fidel,
Ya no muere la mujer
De parto por donde quiera.
Con tu valor sin igual
Gracias, Fidel Comandante,
Tú fuiste quien nos liberaste
De aquel látigo infernal.

Junto a Celia Sánchez, Antonio Núñez Jiménez, Pedro Miret y otros compañeros festeja la Noche Buena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Juvenal Balán/Granma.
Atraídos por la música y la visita llegaron otros vecinos y José Caballero saludaba a los de verde olivo y dijo: “¡Qué diferencia! Hace un año los amarillos vinieron a llevarme la lechona y me mataron a un sobrino que todavía nadie sabe dónde lo enterraron. Señores, ¡esto ha vuelto a nacer!” Núñez Jiménez narra cómo Fidel conversaba, por lo que un carbonero comentó que “Fidel goza en el monte como el venado”. Antes de las doce ya estaban todos sentados en una mesa de rústicas tablas y entonces, en su narración, Núñez Jiménez concluye:
La relación directa con este pueblo de carboneros, que le demuestran una cercanía casi familiar y una comprensión de sus sentimientos, azuzan tal alegría en Fidel que nos conmueve a todos. Pienso que al tocar Fidel en el mismísimo fondo de su pueblo, al reunirse con estos hombres, mujeres y niños para festejar la Nochebuena, muestra su profundo amor por los humildes, que lo hermana a Martí.
Esa fue la primera Nochebuena de Fidel al triunfo de la Revolución.
[1] Bohemia, 29 de marzo de 1959, A. 51, No. 13, pp. 61-63.
[2] Bohemia, 3 de enero de 1960, A. 52, No. 1, p. 69.

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Los carboneros traen un ejemplar del periódico Revolución y Fidel aprovecha
un momento para leerlo y seguir las noticias. Foto: Revista INRA

Una vecina le presenta a Fidel a su recién nacido hijo y le estrecha
la mano muy contenta. Foto: Revista INRA

Fidel junto a Nuñez Jiménez, escuchan a los carboneros repentistas que animan
la cena de Nochebuena en la Ciénaga de Zapata. Foto: Revista INRA

El carbonero Rogelio García anfitrión de la cena de Nochebuena donde participaría,
nada menos que el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario de Cuba. Foto: Revista INRA
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Y como seria la de hoy
Hoy te contaré que nuestro presidente está el sopillar en la ciénaga de zapata rememorando esa fecha histórica, viva Cuba,viva la revolución
Nunca debe olvidarse nuestra historia. Y de Fidel, todos debemos seguir aprendiendo. Feliz aniversario 66 de la Revolución cubana !.
Sencillamente bello.
Q no fueron prohibidas la navidad añitos despues de eso?
Así mismo y gracias a el papa Juan Pablo II fueron restauradas muchos años después
esas fueron las ultimas noche buena,,,hasta la visita del papa JUAN PABLO,, fue que regreso la celebraciones de noche buena y navidad,,no olvidemos la realidad...
Es emocionante visitar ese lugar por su significación histórica, se habla en el lugar con mucho orgullo de ese hecho y excelente el trabajo que realizan los trabajadores de ese museo de carboneros
Yo también conocí a un Ministro que me reservo si nombre para no herir su humildad. Que todos los fines de año lo pasaba con los trabajadores de la planta de níquel Pedro Soto Alba...al pie del cañón.
Por lo menos había comida
POR CIERTO LA NOCHEBUENA DE LA GENTE DE GAZA ES PEOR QUE LA DE CUBA OK
Bueno que bien leer esto.
Las de hoy muy parecidas verdad?
Por lo menos donde vivo fue sin electricidad desde las 6 am hasta cerca de las 7 pm. Que lindo verdad?
Aca no se escucha una musica ni diversion.. Es que no hay de que.
Lo que nos espera para el 31 no es facil.
Sin corriente en Palma Soriano noche buena de verdad
Artículo emocionante, muy buenos recuerdos de un líder único
Interesante trabajo que habla del pasado. Necesario un próximo artículo sobre quienes son hoy aquellas familias. Así como el proceso de cambios de la zona, quizás presente en el museo, pero no para los lectores.Gracias
Me llama la atención es que el guitarrista Felipe Socorro y el cantor Pablo Bonachea en esa época usaban sombrero, hoy en día los trovadores Cubanos no usan sombrero, por que este cambio.