Thalía Fuentes Puebla: “El periodismo es un privilegio”

Thalía Fuentes Puebla, periodista de Cubadebate. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
Hace un mes, se conoció que Thalía Fuentes Puebla, periodista de Cubadebate, ganó el Premio Juan Gualberto Gómez 2022 en la categoría de hipermedia.
El jurado destacó que Fuentes Puebla contó historias “muy bien logradas en cuanto a redacción y estilo”, complementadas con elementos como fotos, videos, infografías y audios. También elogió su trabajo en las entrevistas a Edesio Alejandro, Lesbia Vent Dumois, Maité Galbán y Nelson Domínguez Cedeño.
A pesar de sus 27 años, Thalía es parte de la “vieja guardia” del equipo de Cubadebate. Llegó hace más de seis años, cuando era estudiante de tercer año de Periodismo. Decidió quedarse por el “ambiente de familia” que encontró y el apoyo que recibió de los demás periodistas.
Ha asumido los retos de ser madre soltera y dedicarse al periodismo en un momento difícil para todos en el país. Es una reportera prolífica (en el sexto puesto entre los de más publicaciones en Cubadebate), sobre todo en temas culturales, y mantiene un programa audiovisual de entrevistas, Zona del Arte, junto a otros espacios en la web.
Es colaboradora de La Jiribilla, Periódico Cubarte, Portal de la Televisión Cubana, Revista Los Lucas, La Iguana TV y Revista La Corchea.
¿Qué es lo que más disfrutas del periodismo? ¿Qué es lo que menos te gusta de tu trabajo? ¿Por qué elegiste esta carrera?
–Lo primero que tengo que decir es que para mí el periodismo es un privilegio, lo más grande. ¿Por qué? Porque creo que muy pocas personas en el mundo pueden vivir de lo que les gusta. Yo me levanto en las mañanas realizada, porque sé que voy a hacer lo que me gusta, disfruto lo que hago, me gusta escribir y tengo la oportunidad de hacerlo.
“¿Lo que más me gusta del periodismo? A ver, siempre he sido una persona supercreativa, tengo constantemente muchas ideas en la cabeza y el periodismo ha sido ese vehículo para concatenar las ideas y llevarlas a la práctica, que sería a trabajos. Hay ocasiones en que, por ciertas cuestiones, quizás no puedo hacer un reportaje de algo que me gustaría o tardo demasiado tiempo en hacerlo, pero al final lo hago. Si quiero entrevistar a determinado músico, puedo hacerlo, puedo prácticamente escribir lo que yo quiera, no solo entrevistas; puedo hacer reportajes, una crónica, que es un poco más de literatura, porque, además del periodismo –no es algo a lo que dedico mucho tiempo, porque generalmente no lo tengo– me gusta escribir un poco de literatura de ficción, y creo que soy una escritora frustrada convertida en periodista.
“Lo que menos me gusta de mi trabajo es transcribir entrevistas, es lo peor, y aunque existen aplicaciones que lo hacen –a veces las uso cuando tengo el tiempo en mi contra–, no me gusta. Por una parte, es un paso donde pierdo demasiado tiempo, pero, por otra, cuando trabajo, por ejemplo, en una entrevista, me gusta transcribirla porque te metes en la piel del entrevistado en esos momentos, vuelves a oír las cosas dos o tres veces, porque a lo mejor estás haciendo la entrevista y piensas en la siguiente pregunta, y esa persona dijo algo superimportante y no lo captaste en ese momento, aunque lo viste, no fuiste totalmente consciente de lo que esa persona dijo. Entonces, transcribir te permite volver a escuchar de nuevo las entrevistas. Pero, de manera general, odio transcribir.
“Antes no me gustaba el trabajo de la guardia editorial en la web de Cubadebate. Ahora, no es que sea mi parte favorita del periodismo, pero tampoco es algo que me disguste hacer.
“¿Por qué elegí la carrera? Es una historia larga. A mí siempre me gustó escribir. Recuerdo que en el pre tenía una libretica en que escribía historias, y ahora las leo y no estaban ni siquiera bien escritas, pero, bueno, me creía que era escritora y les leía a mis compañeras de grupo esas historias, que normalmente eran de amor, basadas en lo que les había pasado a amistades mías o a mí. A todo el mundo le encantaban.
“Yo había pasado mucho trabajo en Matemática, con las funciones. Sabía perfectamente que no podía hacer nada relacionado con la matemática ni con la física, porque tienes que estudiar las funciones, y tenía que escoger una carrera de letras. Las opciones que tenía eran Comunicación Social, Periodismo y Derecho. Mi hermana es profesora de Derecho en la Universidad de La Habana y me dijo que no quería que yo estudiara en su misma universidad porque al final me iba a tener que dar clases y no se iba a ver bien. Entonces, si cogía Derecho, tenía que estudiar en Pinar del Río y yo le dije que no, que quería estudiar en La Habana, y entonces valoré que el periodismo podía ser una opción. Hay un periodista, Joel Mayor, no sé si actualmente lo sigue haciendo, pero en mi tiempo daba una preparación los sábados en Artemisa ─yo vivo en San Cristóbal, que queda a media hora, 45 minutos de allí─ y recuerdo que yo iba cada 11 días, el sábado que tenía descanso de la vocacional. Él hablaba mucho de cultura general, del periodismo, y poco a poco fue metiéndome ese bichito del periodismo.
“Empecé a prepararme para las pruebas de aptitud, las hice y aprobé, pero cuando llegó el plan de carreras para Artemisa, no estaba la plaza de periodismo. Me decepcioné muchísimo, estuve mucho tiempo llorando y dije que iba a coger Medicina y lo puse en la boleta. Hacía muy poco tiempo que se había creado la provincia de Artemisa; entonces, muchos padres reclamaron que cómo en una provincia recién creada no iban a asignar aunque fuera una plaza de Periodismo, porque la provincia la necesitaba. Después de esas reclamaciones, bajó una plaza de Periodismo para toda la provincia
“El secretario de la escuela me explicó que tenía la posibilidad de cambiar la boleta, porque había llegado una plaza. Le dije que para qué iba a hacer eso, era una plaza y, como ya te dije, había salido muy mal en funciones, no era que tuviera un mal promedio, pero sabía que Periodismo cerraba siempre sobre los 99 puntos. Él me convenció de que la cambiara y cogí esa plaza, la única de la provincia. Recuerdo que lloré muchísimo cuando me enteré.
“Desde el día uno en el aula de Periodismo, con la primera clase de Iraida Calzadilla, me enamoré perdidamente de la carrera”.
¿Cómo y cuándo empezaste en Cubadebate? ¿Qué hizo que eligieras este medio para empezar tu carrera laboral?
─Hice las primeras prácticas laborales, las de Periodismo Impreso, en Granma, en deportes. Me gustaron muchísimo mis prácticas, fueron superproductivas, y desde que salí de ahí dije que quería quedarme cuando me graduara. La gente no entendía por qué decía eso, pero mi tiempo en Granma fue muy fructífero.
“En tercer año, en las prácticas de hipermedia, quería regresar y hablé con el profesor Masjuán, y él me dijo que no, que me iba a enviar a Cubadebate.
“Cuando llegué, había una energía de trabajo que me encantó desde el primer momento. Aquí estaba José Raúl Concepción, que en esa época era el subdirector y me enseñó muchísimo; estaban Arzuaga, Luis Eduardo, Michel Contreras y Aynel también. Ellos me enseñaron el proceso de edición de la página, la curaduría de la noticia, sobre todo a hacer periodismo rápido. Es muy importante la calidad, ir más allá de la noticia, pero también la inmediatez, o sea, ser rápido, y yo soy así, es mi ritmo; y me adecué muy bien a Cubadebate, al punto de que terminé y hablé con Randy y José Raúl para quedarme colaborando y me dijeron que sí.
“Durante tercer año trabajé de forma intermitente y en cuarto sí me incorporé como una periodista más, haciendo guardias editoriales y coberturas.
“Cuando me gradué, Cubadebate me pidió y empecé oficialmente en septiembre de 2019.
“Realmente, no fue un cambio que noté, porque discutí mi tesis en mayo o junio y seguí trabajando, al otro día tuve guardia editorial.
“Me gustó mucho el ambiente de trabajo, todo el mundo se apoyaba. Recuerdo aquellos minuto a minuto, ahora por la tecnología los hacemos cada uno en su casa, pero antes eran con todo el mundo en la redacción. Ese ambiente de familia fue lo que creo que más me motivó a quedarme en Cubadebate.
“Para mí es muy importante que la persona que me esté dirigiendo me apoye, que por mucho que me regañe o que tengamos cualquier encontronazo, al final yo sé que me va a defender en otros lugares, y Randy es muy buen líder y lo sigo, aunque la mitad de las cosas las hacemos sin recursos o gastando lo nuestro. Él nos guía e impulsa a hacerlo mejor cada día”.
¿Por qué elegiste el periodismo cultural? A tu juicio, ¿qué habilidades y conocimientos necesita un periodista cultural?
─Para hacer un periodismo de determinada área necesitas un poco más de conocimiento. Como en Cubadebate no tenemos una especialización, me tocaban algunas coberturas de cultura. Iba y conocía.
“En tercer año, empecé a colaborar con La Jiribilla, y ahí empecé a conocer lo que era el periodismo cultural.
“En Cubadebate, estaba Betty Albert, que llevaba los temas de cultura, y yo hacía mis trabajos de cultura, pero era poco, esporádicamente.
“Cuando Betty sale del equipo, yo asumo la agenda cultural. En Cubadebate no hay una especialización, pero poco a poco te vas relacionando con el sector, conoces, haces contactos. Para mí, ha sido una meta que me conozcan no como Thalía la de Cubadebate, sino como Thalía, y creo que poco a poco lo he ido logrando.
“¿Qué habilidades y conocimientos necesita un periodista cultural? Creo que nunca, ni como periodista cultural, ni científico, ni deportivo, te puedes quedar solo con lo que sabes, tienes que ir más allá. Cuando empecé en el periodismo cultural estaba perdida, yo vengo de otra provincia y la fatalidad geográfica influye. La primera vez que fui a un teatro fue en La Habana, cuando vine a estudiar, no me crie rodeada de arte.
“Veía películas, pero quizás no lo mejor del cine, porque cuando tienes incorporados ciertos criterios, por decirlo de alguna manera, porque al final el mismo periodismo cultural te va convirtiendo en una crítica de ese producto que tienes delante, buscas otras cosas, más allá de las comedias románticas o ese cine un poco banal que pudiste consumir antes de estudiar periodismo. Entonces, desconocía muchas cosas, no sabía nada, por ejemplo, de música popular cubana, y poco a poco fui descubriendo ese mundo y creo que un periodista, no solo cultural, sino en general, no puede quedarse quieto, tiene que estudiar y es algo que he intentado. Estoy cursando un diplomado en crítica audiovisual. ¿Por qué?, siempre trato de ir un paso más allá, si veo un libro sobre arte lo compro y lo leo.
“No quiero ser la periodista cultural que se pasa toda la vida escribiendo notas informativas. Quiero hacer una crítica con sustento, reseñar, entrevistar e indagar en una personalidad que tenga delante, que a lo mejor es muy famosa, pero las personas no conocen su esencia. Es algo que he tratado de rescatar en Rostros del Arte, es ir más allá.
“Lleva mucho estudio, entre más escribas, mejor lo vas a hacer, no dejar que tus gustos interfieran o te sugestionen en lo que redactas”.
Tienes un espacio dedicado a las entrevistas sobre temas culturales en Cubadebate. ¿Puedes ahondar en cómo afrontas este tipo de trabajo y en tu técnica como entrevistadora?
─Zona de Arte nació de estas ideas que siempre tengo en la cabeza. Planteé un día en el consejo de dirección que quería hacer un programa de entrevistas y fue muy improvisado todo. Ahora mismo comparo las primeras emisiones que hice, hace dos o tres años, y no me gustan, porque te enseñan locución en la carrera, nunca es lo mismo hacerlo en el aula, en un ejercicio de clase, que hacerlo frente a cámara.
“La gente se ríe porque yo empiezo las entrevistas siempre ‘hola, mis amores, esto es Zona de Arte, un espacio de Cubadebate TV para hablar de cultura’, y me preguntan por qué empiezo así. Porque es un sello, es importante que tu entrevista tenga un sello. Busco la personalidad, esa es la guía que hago, estudio un poco de qué va su vida. Me trato de centrar en un punto, porque son entrevistas para las redes sociales con una duración de alrededor de 10 minutos, y te confieso que las preguntas las improviso, no preparo un guion de preguntas para Zona de Arte. Cuando has hecho tantas, a lo mejor es muy confiado decirlo, pero sientes o tienes más o menos en tu mente una línea a seguir.
“Voy dialogando con esa persona y trato de olvidarme de que tengo una cámara enfrente, eso es muy importante. A veces me cuesta mucho, porque tengo que estar pendiente de la pose, el pelo, si la silla hace ruido, y de lo que ese entrevistado dice, porque es fatal perder el hilo de la conversación frente a cámara. He practicado mucha locución, con la técnica del lápiz en la boca, pero no creo que exista una supertécnica para enfrentar la televisión. Yo digo que la televisión y yo tenemos una relación de amor-odio. Me falta muchísimo para mejorar, eso es un proceso y poco a poco voy trabajando en eso”.
¿Quiénes han sido tus referentes en el periodismo?
─Cuando estaba estudiando para las pruebas de aptitud, me gustaba mucho el trabajo que hacía Talía González en la televisión, pero después de que estás en el gremio, puedes valorar las buenas formas de hacer y las malas.
“Mantengo a Talía como referente, a Abdiel Bermúdez, Lázaro Manuel Alonso, Esther Lillian, ellos en la parte televisiva.
“Iraida Calzadilla y Roger Ricardo, la meca del periodismo. En la parte de la crítica, Joel de Río, Rolando Pérez Betancourt. En el periodismo internacional, Gabriel García Márquez, Oriana Fallaci y su método de hacer entrevistas, que es lo que más me gusta en el periodismo”.
Tienes un hijo pequeño, ¿cómo sobrellevas o balanceas el trabajo con la crianza de tu niño? ¿Cómo ha influido la maternidad en la forma en que afrontas tu profesión?
─Milán no estaba en los planes. Me gradué en septiembre de 2019, en marzo de 2020 llegó la covid. Estuve tres o cuatro meses ejerciendo el periodismo, tratando de entrevistar médicos por WhatsApp. Cuando me enteré de que estaba embarazada, tenía demasiado tiempo y no podía hacerme una interrupción. Mi familia, mi mamá y mi tía, mi abuela, me dijeron que podía contar con su apoyo, pero fue un cambio muy brusco porque yo decía ‘no, me voy a estancar’ y estaba en ese momento en que te gradúas y quieres comerte el mundo, y ser mamá cambiaba absolutamente todos mis planes.
“Tuve a mi niño el 29 de marzo de 2021, trabajé hasta febrero. Cuando cumplió cuatro meses me incorporé a trabajar, no empecé al 100%, pero necesitaba empezar, porque éramos mi bebé, mi mamá y yo, y el 60% del salario en aquella época era complicado.
“Recuerdo que hacía las guardias nocturnas con el Nauta Hogar de mi tía, que vivía a un kilómetro de mi casa, dejaba a Milán durmiendo con mi mamá y en esa noche tenía que regresar cuatro o cinco veces a mi casa para amamantarlo. Hice guardias dándole el pecho, sosteniéndolo con una mano y escribiendo en la laptop con la otra. Fue bien complicado.
“No tenía círculo, hasta que cumpliera el año, y fue muy difícil buscar quién lo cuidara, muchas veces lo dejaba con mi mamá en Artemisa y me pasaba dos días aquí. Primero lo tuve en un círculo particular y después lo aceptaron en uno estatal. He intentado hacer una rutina, agilizar las cosas y el trabajo, me levanto todos los días a las seis y media de la mañana, lo arreglo, lo llevo al círculo, viro, voy al gimnasio, me baño, voy a trabajar. Paso el día con la presión de que tengo que terminarlo todo antes de las tres y media, porque tengo que ir a recogerlo al círculo. Después, llego y tengo que mantenerme en función de las cosas de la casa, de la comida, atenderlo, jugar, bañarlo. Se duerme a las ocho y pico, nueve, a esa hora me baño y me pongo a escribir y me acuesto a las dos o tres de la madrugada.
“La promesa siempre fue que Milán no iba a ser una traba. Cuando tienes un hijo, sabes que estás trabajando para ti y él, para darle todo lo que quieres como madre”.
¿Cuáles han sido los mayores retos que has enfrentado como periodista de Cubadebate?
─Creo que el mayor reto es precisamente ese, ser periodista de Cubadebate, porque tiene una marca y tú eres la imagen de esa marca.
“El sitio tiene un prestigio de 20 años, y yo era una estudiante en aquella época y ahora una periodista de 27 años con ganas de comerse el mundo y escribir y denunciar, si eso está mal, decirlo, y enfrentarte a la realidad con las letras.
“Además de lo que implica ser un periodista hipermedia, porque, por ejemplo, si vas a una cobertura, no pensar solo en lo que vas a escribir, sino en foto, el audio, la imagen, si después vas a pedirles declaraciones extras en video, o sea, pensar en ese extra que quizás otros medios o periodistas no tienen presente.
“O sentarte y preguntarte ‘¿cómo yo lo haría como periodista de Cubadebate? ¿Qué puedo agregar para que mi trabajo sea diferente de los demás?’ Porque no quiero ser la periodista que se pasa la vida escribiendo notas informativas.
“Ese es el reto de ser periodista de Cubadebate: hacer de una manera diferente y mejor las cosas”.
¿Qué significó para ti recibir el Premio Juan Gualberto Gómez 2022 en la categoría hipermedia?
─En enero supe que era la propuesta de Cubadebate al premio. Realmente, jamás pensé en ganarlo, porque nunca he sido de ganar en algo, ni siquiera la rifa de los cumpleaños cuando niña.
“No trabajo por premios, es un impulso, sí, pero no es mi máxima aspiración. Trabajo para que me lean las personas, para que les guste o se sientan identificados con lo que escribo. Mi mayor premio es entrar en uno de mis trabajos en Cubadebate y que tenga más de un comentario, y si uno es una felicitación por mi trabajo, me siento realizada, o cuando me escriben en redes sociales o al correo para preguntarme alguna inquietud, siempre trato de ayudarlos.
“Que tu nombre esté en una lista de nueve nominados es un regalo. Al final, uno tiene cierta esperanza de que le pueda tocar y cuando dijeron mi nombre lloré mucho, no porque me hayan dado el premio nacional de periodismo Juan Gualberto Gómez, sino por lo que reconoce el premio. Para mí, premiaron un año de mucho sacrificio, esfuerzo, afrontar la crianza de un niño pequeño sola es tres veces más duro que cuando tienes pareja. Si mi niño lloraba por las noches, yo no tenía nadie a quien le pudiera decir ‘levántate tú, es tu turno’, era yo sola. Pensar también que tienes que colaborar con La Jiribilla o el Instituto Cubano de la Música, o tener otro trabajo más para que a tu hijo no le falte nada, y hacer lo mejor y no decir que no, tratar de que la creatividad no se me muera. Si eres periodista y no tienes ideas, no estás haciendo nada. Trato de que ningún tema me asuste, y ‘vamos a tratar y vamos para allá y por aquí, y por allá’.
“Fue un premio, como lo puse en una publicación en Facebook, a la constancia, al sacrificio, a la resiliencia, para demostrarle a alguna joven periodista que se embarace, que a lo mejor lo vea como el fin de su carrera. Porque me dolió mucho ver a mis compañeros de estudio crecer y superarse, y yo me sentía en un hueco, fue un momento de depresión muy complicado, pero fue Milán el que me hizo salir de ese estado
“Creo que, al final, este premio no es para mí, porque es un trabajo constante, de apoyo, de la gente de Cubadebate, porque sin ella tampoco hubiera sido posible, y de que confían en mí, eso es muy importante, que ellos no se arrepientan nunca de esa decisión que tomaron de pedirme y contar siempre conmigo y apoyar mis ideas locas, y si digo ‘hoy voy contra tal cosa porque creo que está mal y hay que denunciarla’, nunca me han dicho que no, ni me han cambiado un reportaje, y eso es algo que también agradezco mucho, que me den la confianza para esas alas que yo tengo de la creatividad puedan abrirse y puedan volar”.
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Tu premio nos enorgullece a todos los que amamos el periodismo, a quienes procuramos un ejercicio cada día mejor, a quienes pensamos en nuestros lectores, a quienes creemos en los jóvenes y sus inmensas ganas, en la superación, en esa humildad que te hace grande... Y gracias por acordarte de este pretendido profesor! Sí, continúo en el intento de ayudar a quienes quieren convertirse en periodistas verdaderos, como tú.
Ohhh! Cuantos amigos mios han pasado por tus manos! Cuantos jovenes y buenos periodistas han dado los primeros pasos en un rincon de tu casa. Muchas felicidades para ti tambien.
Usted resulta muy muy osada y así se necesita al periodista de hoy, diga asi que va por un buen camino, felicidades
Felicidades.un gran reto has tenido
Eres un ejemplo de fortaleza, te deseo éxito en tu vida
Muchas Felicidades Thalia
Periodista se nace, al igual que maravillosa persona! Cuando ambas condiciones se unen, vemos lo extraordinario! Felicidades Thalia!
Thalía muchas felicidades por tu premio, cuando se trabaja con amor y entrega todo sale bien.
Gracias a esta entrevista y su sinceridad trataré de no perderme su trabajo. Le deseo siga cosechando éxitos en su vida personal y profesional.
Eres un vivo ejemplo de que nada es impedimento para lograr sus sueños..eres una gran profesional y excelente ser humano..
Muchas felicidades, Thalía, éxitos para el futuro tanto en el trabajo como en la vida, y verás cómo Milán será un acicate para avanzar y un consuelo en los momentos duros, gracias a mi hija me hice ingeniera, y cuando me deprimo son mis nietos los que me "sacan del hueco"... ahora los tengo lejos y un mensaje al acostarme me da fuerzas para enfrentar el siguiente día.
Ah, y felicidades adelantadas por el segundo añito...
Excelente trabajo :
Soy asiduo a esta página de Cubadebate,a los trabajos de Thalía, que a pesar de su juventud HA DEMOSTRADO SU PROFESIONALIDAD en cada trabajo que hace, en lo particular no le todos los trabajos de Cubadebate, les paso la vista a lo mas importante, pero en lo que respecta a cada trabajo de Thalía Fuentes TODOS LOS LEO DE PUNTA A PUNTA, repito, TODOS, realiza excelentes entrevistas, y pienso el premio ,no tuvo mejor elección que ella, y que no se preocupe, que poco a poco del sacrificio que uno hace por los hijos se sale, los frutos ya los empezó a recoger y serán muchos mas y NOSOTROS SE LO AGRADECEMOS, y me queda solo felicitarla y desearle mucha prosperidad en su vida personal, en la laboral ya el Premio lo esta diciendo todo, le auguran un futuro muy prometedor. Nuevamente FELICIDADES.
Estoy tan orgullosa de ti Thaly Fuentes, sabes que eres mi ejemplo a seguir. Que ese carácter tan hermoso nunca a se vaya, la dulzura de tratar a las persona, la coraza y la tenacidad para trabajar. Y la confianza en ti y en la necesidad de ser grande y mejor que hoy. Todavía te queda muchísimo por delante, solo te puedo decir: a comerse el mundo !!!!
Nada es impedimento para lograr lo que deseamos,Felicidades.
FELICIDADES MUCHACHA, MIL VECES MERECIDO POR TU AFAN Y TALENTO!!
Que linda, felicitaciones, muy bonitas declaraciones me haz emocionado te deseo de todo corazón muchos exitos en tu vida profesional
...Thalía,dejar la piel es la única manera de alinear los astros...el valor que tienes, tu regocijo y la infinita satisfacción para contigo y como te valoran los demás..Thalía te dá paz..
La verdad, de lo mejor que tiene Cubadebate. Muchas felicidades!!!
Muchas felicidades, sigue esforzándote.
Gracias por permitirme dar mi modesta opinión, sobre los graves problemas que aquejan a nuestra sociedad en estos momentos y que se están convirtiendo en un cáncer y un retroceso en lo cultural y refiero quien le pone el cascabel al gato dícese que están las leyes vigentes sobre la contaminacio sonora .,y aquí en Holguin,los conductores de las motorinas pululan en las calles, con ruidosas música sin que las autoridad le llamen la atención, y la gravedad del hecho es las groserías de las letras de esta mal llamada música,dónde se está difundiendo en lugares públicos me parece que no hay justificación pues muchos son defensores aludiendo que los tiempos cambian y esto es incierto no creo que esté tipo de ruido deba ser escuchado en las calles ni lugares visitado por los niños... muchas gracias