Minindustrias en Cuba: Quieren enlatar la tranquilidad (+ Fotos e Infografías)

Tener puré de tomate para varios meses, frutas en almíbar que comer cuando prefiera, vegetales que puedan resistir el paso de los días y hasta semanas, es el sosiego de quien se enfrenta a la cocina a diario en Cuba. Por todo el archipiélago, un sinfín de minindustrias insiste en enlatarles esa tranquilidad.
Les asisten diversos motivos: principalmente, satisfacer la demanda local, añadir valor agregado a sus producciones y reducir las pérdidas poscosecha. Sin embargo, han de evadir no pocos obstáculos.
Empeños que valen oro

Los envases en formato de cinco litros, les encarecen la compra a los consumidores
El afán en La Caprichosa es admirable, porque se traduce en alimentos para el pueblo, contribuye a que nada se pierda en los campos, sino que lo producido esté sobre la mesa, incluso en formas más elaboradas y sabrosas.
Esta minindustria penetra en los hogares de Alquízar, provincia de Artemisa, y gana adeptos en otras regiones de Cuba con su producto estrella: el adobo.
Su permanente presencia en el mercado le ganó hace rato la admiración de muchos. En medio de la COVID-19, le pasaron por encima a planes y números con la voluntad de arribar a los asentamientos, incluso a la distante playa Guanímar, cuando la suspensión del transporte de pasajeros impedía a sus habitantes llegar hasta el pueblo.
Quien demuestra tesón día a día bien puede hablar de inconvenientes en el camino. Argemis Kindelán, jefe de brigada de La Caprichosa, se refiere a los retos que enfrenta esta minindustria, similares a los que de otras.
“Estamos recibiendo envases en formato grande, lo cual encarece la compra por los consumidores: no es lo mismo adquirir un litro, que cinco. Para eso hemos recurrido al nailon, para envasar una cantidad menor.
“No obstante, eso influye negativamente en los ingresos de los trabajadores. Hemos producido más de 10 toneladas de puré de tomate, pero no hemos podido venderlas.
“Además, la Empresa Agropecuaria aprobó pagar el quintal de ajo a 5 500 pesos. Eso elevará el precio de nuestros productos, que a veces incluyen componentes en divisas... Más el pago de la corriente, de la ONAT, el salario de los obreros y el envase a 50 pesos. Aun cuando queremos vender más barato al pueblo, es difícil bajar los precios.
“Una de las alternativas a la falta de envases es llegar a comunidades y asentamientos de Alquízar con esos productos a granel, en botellas o nailon. También hemos vendido en otros municipios como Caimito, Guanajay y Mariel.
“Logramos entrar al Centro de Elaboración y Distribución de Alimentos (CEDA) de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, con yuca congelada, cebollino, vinagre, adobo y mermelada de mango y de guayaba. Hay una gran competencia entre los proveedores de ese mercado. Ahora pensamos incrementar las ventas, luego de un estudio de sus necesidades.
“¿Encadenamiento? Con la CCS Álvaro Reynoso. Ellos aportan viandas y nosotros nailon. Igual le brindamos azúcar, guayaba y nailon a un trabajador por cuenta propia (TCP), y él elabora turrones de maní, barras de guayaba, dulce de coco y coquitos. Esos productos tienen muy buena aceptación. Los certifica nuestra marca.
“A una empresa de plásticos en Santa Clara le compramos 50 000 bolsas de nailon, que sellamos con una máquina comprada a un TCP. Y la Empresa de Recuperación de Materias Primas nos vende las botellas.
“Tenemos contratos con unas 20 entidades, sobre todo con la CPA Héroes de Yaguajay, suministradora de mango y guayaba. Y estamos en el proceso de negociación de precios con Cimex, para la venta en tiendas en línea y en MLC, con el fin de importar envases”.
Actualmente, 11 productos de La Caprichosa están certificados, incluidos el adobo y la crema de guayaba, con perspectivas de exportación mediante la empresa Cítricos Caribe.
“Somos muy cuidadosos con la calidad y la inocuidad. Nuestros productos son examinados por un laboratorio de la industria alimentaria. Aunque estos análisis son costosos, nos dan la medida de la calidad de cuanto producimos y de la garantía para el consumo, a tono con estándares internacionales”, destaca Kindelán.

Una de las alternativas a la falta de envases radica en llegar con sus productos a granel, en botellas o nailon
Esa calidad la confirma Leinis Peña, clienta del mercado agropecuario estatal, que acude habitualmente en busca de adobo, vinagre, aliño y encurtidos. Con ella coincide Madelín González, vendedora del área de productos beneficiados de ese mercado.
Según Yaniuvys Cruz, especialista agroindustrial del Grupo Empresarial Agropecuario y Forestal Artemisa, la provincia dispone de 11 micro y minindustrias activas, la mayor en San Cristóbal, con capacidad para unas 10 toneladas por jornada, y otras en Güira de Melena, Alquízar, Bahía Honda, San Antonio de los Baños, Mariel y la ciudad cabecera, donde ejecutan dos inversiones.

Líderes en Cuba
Si se trata de minindustrias, la mayor red del país la tiene la Agroindustrial Ceballos, de Ciego de Ávila, una megaindustria moderna que centra las exportaciones agrícolas de esa provincia.
A diferencia de cuanto ocurre en Artemisa, esa empresa asegura las materias primas a su red y las minindustrias le venden sus producciones. Luego, Ceballos las exporta o vende en línea y les retorna el 80% de ese valor en MLC, con un respaldo en coeficiente de liquidez (CL).
Esto permite disponibilidad de divisas y la importación a través de la empresa, o acceder a materias primas que se venden en esa moneda.
Y cuando compran insumos en dólares, se les descuenta de ese valor, precisa Orisel Mendoza, obrera de la minindustria La Julia, en conversación con la colega Katia Siberia.
La disponibilidad de materias primas y comercialización de sus producciones en moneda nacional o MLC, mediante la empresa agroindustrial, es una importante garantía.

En busca de adobo, vinagre, aliño y encurtidos, Leinis Peña acude habitualmente al Mercado Agropecuario Estatal
Aunque su demanda asciende a 11 millones, a Ceballos le asignaron 289 000 latas, una cantidad que ni sueñan en otros lugares, y ya las CCS y otras formas productivas tienen potestad para adquirir envases por otras vías.
De todos modos, los precios de las latas oscilan entre 1.17 y 1.40. Al multiplicarlo por 24, salen a 28 pesos, adicionales al costo de la mermelada o cualquier otro producto envasado. Por eso recurrieron a alternativas, como su propia sopladora de pomos.
“De esa manera, sortean obstáculos y abaratan costos, cuando el azúcar subió de 0.16 centavos a 8.50 el kilogramo, y un litro de vinagre para mojito, de 0.70 a 16.10, a lo cual es preciso sumar el costo de las etiquetas. Los nuevos precios de las materias primas alteraron el precio final de los productos”, afirma Siberia.
Agroindustrial Ceballos cuenta con 11 000 hectáreas, 8 000 cubiertas de frutales como mango, guayaba, piña y cítricos. Otras 17 con casas de cultivo protegido, 10 con semiprotegido y las tierras restantes con viandas, hortalizas y granos.
Exporta jugos naturales de frutas tropicales, pulpas asépticas y concentradas de mango, puré aséptico de guayaba, jugos concentrados de toronja blanca, aceites esenciales, papaya sulfitada, piña MD-2 (certificada con la norma internacional Global GAP, paradigma de buenas prácticas agrícolas), mango fresco, ají picante chile habanero y carbón vegetal de marabú.
La demanda de ají picante y chile habanero crece aceleradamente en Holanda, Francia y Canadá, que han adquirido más de 120 toneladas desde 2016.
En la actual campaña de tomate ya convirtieron 4 000 toneladas en más de 600 de pulpa, que utilizarán en las producciones de diferentes salsas, informó a la Agencia Cubana de Noticias Noemí Iglesias Falcón, directora de la unidad empresarial de base (UEB) Conservas de Frutas y Vegetales.
Pedro Manuel Díaz González, especialista en el cultivo del tomate en la delegación provincial de Agricultura, adelantó que esperan asegurarle 7 500 toneladas a Ceballos.

El culpable fue Napoleón
Con el proceso de conservación de los alimentos se evita o ralentiza su deterioro, al impedir el crecimiento de levaduras, hongos y otros microorganismos, y retrasar la oxidación de las grasas que los tornan rancios.
También se inhibe la decoloración natural que puede ocurrir durante la preparación de los alimentos.
Muchos métodos de elaboración incluyen técnicas diversas de conservación. Las mermeladas de frutas implican cocción (para reducir su humedad y matar bacterias, hongos…), azucarado (para evitar que vuelvan a crecer) y envasado en un tarro hermético (para evitar su contaminación).
Igual se pretende mantener o mejorar los valores nutricionales, la textura y el sabor. En muchos casos, el cambio los hace más que apetecibles, como en los quesos, yogures y encurtidos.

Buena parte de las minindustrias se dedican a procesar frutas y vegetales
Con un proceso de fabricación adecuado, los alimentos no pierden ni un ápice de sus propiedades. Mantienen las mismas proteínas, grasas saludables, minerales y vitaminas que si se consumieran frescos.
Además, incluir en la dieta conservas como las sardinas ayuda a obtener ácidos grasos insaturados, entre estos el famoso omega-3, un ácido de cadena larga que contribuye al funcionamiento normal del corazón, entre otros beneficios.
Por si no bastara, son fuente de hierro, que ayuda a disminuir el cansancio; de zinc, que contribuye al buen estado de uñas, piel y cabello, y de yodo, que favorece la producción de la hormona tiroidea, el normal funcionamiento del sistema nervioso y el buen estado de la piel.
Los alimentos naturales perecen con el paso del tiempo, a veces en pocas horas o en unos días… Hasta que el hombre consiguió encerrarlos en una lata por tiempo indefinido.
Aunque se conocían varios sistemas de conservación (en salmuera, ahumados, en aceite, vinagre o azúcar, mediante desecación…), las garantías sanitarias eran escasas y la fiabilidad muy variable con el transcurso de los días.
En tiempos de Napoleón buscaban un método para conservar los alimentos durante largo tiempo, sobre todo por las necesidades de las tropas francesas.
Nicolás Appert, un modesto y poco conocido investigador francés, ideó introducir frutas y vegetales en gruesas botellas de vidrio, cerradas con corcho y alambre, para someterlas después a una cocción en agua hirviendo. Había descubierto la conserva.
Situación en el país

Al someterse al proceso de conservación, los alimentos no pierden ni un ápice de sus propiedades
Midalys Naranjo Blanco, directora general de Política Industrial del Ministerio de la Industria Alimentaria, destaca cuán diverso es el panorama del procesamiento de alimentos en Cuba.
“Existen 1 176 minindustrias dedicadas al procesamiento de frutas y vegetales, bebidas, productos cárnicos y otras producciones, la mayor parte del sistema de la agricultura, los Gobiernos locales y el Mincin, además de mipymes.
“Con capacidad productiva de unas 37 000 toneladas mensuales, se dedican al procesamiento de frutas y vegetales, carnes y otras producciones como lácteos, pesca, vinagres, vinos, caramelos, fideos y otros derivados de harinas de trigo, arroz, maíz, yuca, a lo que se suman panaderías-dulcerías.
“Hay 2 033 panaderías subordinadas a las empresas alimentarias locales y la Empresa Cubana del Pan, en las comunidades pesqueras, turísticas y en el Plan Turquino”.
De acuerdo con la directiva del Minal, entre las fortalezas para la producción industrial de alimentos sobresalen el diseño estructural de los municipios y los niveles de representatividad, así como el reconocimiento normativo de mecanismos participativos.
Igualmente, destaca la infraestructura básica de servicios; la instrucción de los recursos humanos en cualquier lugar del país con el acceso a universidades, centros de investigación y otras organizaciones, y la existencia de reservas productivas que pueden movilizarse y manejarse en la escala municipal.

Las debilidades están en la “escasa articulación con otros emprendimientos locales, o en zonas aledañas, que les permitan alcanzar otras escalas e inserciones efectivas en las dinámicas nacionales”.
Agrega que tampoco hay sostenibilidad en el abastecimiento de materias primas agropecuarias, pues las capacidades productivas se explotan, como promedio, al 60%.
También menciona la falta de envases de todo tipo (fundamentalmente de hojalata), la inestabilidad de insumos como azúcar y aditivos químicos, y que no se garantiza la sostenibilidad de las instalaciones, al no contar con partes y piezas necesarias para los mantenimientos.
Naranjo Blanco advierte que el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030 prevé fortalecer los encadenamientos productivos de la economía con el sector alimentario y la integración interna, mediante el perfeccionamiento del mercado de insumos, el desarrollo de la minindustria y las mejoras en la logística y comercialización en toda la cadena.
“Debemos potenciar la integración de la gran industria con las locales y las minindustrias, tanto de actores estatales como privados que posean personalidad jurídica, y complementar los alcances, destinos y capacidades tecnológicas.
“La integración no solo responde a una articulación productiva, sino a estandarizar parámetros de calidad e inocuidad de los alimentos.
“Esta visión más descentralizada permite a todos los actores incorporar mayor valor agregado a sus producciones, aumentar la satisfacción de la demanda local, llegar a cada lugar con productos industrializados y, consecuentemente, reducir las pérdidas poscosecha por el acercamiento de las fuentes primarias con la industria”, afirma.
La directora general de política industrial del Minal, compartió con Cubadebate las líneas estratégicas para bases productivas de alimentos.


Cómo lo hace Casa Pesca

Creamos los estanques y los sembramos de peces, afirma Raúl Lastre Fonte, quien dirige la mediana empresa Casa Pesca
Muy acorde con lo abordado por Midalys Naranjo Blanco, Raúl Lastre Fonte le ha puesto el corazón a las ideas y su mediana empresa Casa Pesca, en Bahía Honda, consigue varios de esos objetivos.
No solo satisface a los clientes (lo cual ya es mucho) y asegura utilidades a los trabajadores, sino que logra encadenamientos productivos, desarrolla la acuicultura en embalses construidos por ellos mismos y elabora varios productos derivados de la pesca.
Además, planea exportar y vender a las cadenas de tiendas en MLC.
“Elaboramos croquetas, hamburguesas, salchichón, jamonada y bacalao, también spam y chorizo. Comenzamos con el servicio de cafetería, luego habilitamos un punto para vender en paquetes, como en un mercado”.
Los dos locales atraen a los bahiahondenses. La oferta invita a comparar, buenos panes con salchichón, jamonada o hamburguesa no cuestan más de 15 pesos, e igual tienen propuestas para quienes prefieren multiplicar los ingredientes. ¿Dónde más?
En el otro establecimiento, los clientes aseguran plato fuerte para la casa o la merienda de los escolares. Encima, el ingenio de Casa Pesca añade un peculiar atractivo: paletas de helado elaboradas allí. Helen Valdés, Dairon Pérez, Rosa Chirino y Orlando González aseguran haberse convertido en habituales de ambos sitios.
“Ahora queremos montar casas de cultivo, dar un valor agregado a esas producciones e incorporarlas al punto de venta tipo mercado. Por supuesto, vamos a abrir un restaurante especializado, desde el cual contribuir al combate contra la inflación. Pretendemos que el pueblo pueda comerse un buen pescado a un precio asequible.
“Y planeamos levantar un ranchón educativo, por llamarlo de algún modo, donde la población pueda ver de dónde sale el pescado que consumen… y hasta pescarlo. Tendría un cable para viajar por encima de todo el proyecto y apreciar los estanques y la pesca”, explica.
Pueden parecer simples anhelos de soñadores, pero no lo son. La cafetería no carece de pan, porque se encadenaron con la alimentaria. Tampoco faltan surtidos, porque disponen de un centro de elaboración propio.
“El 90% de los equipos del centro de elaboración son hechos por nosotros, o estaban en desuso y los rescatamos. Por eso, pese a la subida del costo de lo que no producimos, como los sazones y la yuca, hemos mantenido el precio inicial, pues la materia prima principal es el pescado y lo producimos nosotros mismos”, señala Lastre Fonte.
Más de una montaña ha tenido que inclinarse ante tamaña voluntad. ¿Metáfora? No. Han descarnado varias laderas para crear los estanques hoy sembrados de peces. Cada uno es herencia del sudor de sus frentes.
A partir del cultivo de la tilapia roja pretenden ingresar divisa, “para ser funcionales, hacernos de embarcaciones y adquirir equipos, artes de pesca y útiles que es preciso importar, así como leche en polvo para garantizar el helado a un precio razonable”, sostiene el decidido emprendedor.
“La situación con el dólar y el CL (capacidad de liquidez) nos está trabando. Podemos comprar a empresas, pero no tenemos cómo pagarles. Ellas sí nos pueden pagar, pero no podemos circular ese CL. Tienen sus cuentas en CL y no en dólares; nosotros en dólares y no en CL. Ni manera de convertirlo. Necesitamos abrir esas puertas para adquirir mallas, sazones, latas para sardinas…”, dice.
Indudablemente, es hora de eliminar trabas para que se desate la creatividad y crezcan las producciones y abastecimientos. Que abunden embutidos, sardinas, aliños, mermeladas, puré de tomate… y que la tranquilidad, ¡por fin!, quede enlatada.

No faltan sus surtidos porque Casa Pesca dispone de un centro de elaboración propio

La oferta en ambos locales atrae a los consumidores en Bahía Honda
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Muy buen artículo. Siempre he dicho que si el país se reorganiza, si se utiliza el transporte y los inventarios de las empresas eficientemente, y además se identifican a personas emprendedoras cómo estás, el problema de la alimentación en el país se soluciona. No es posible que por la ineficiencia de algunos, se eh echen a perder productos en el campo y no los pueda aprovechar ni la población ni procesarlo la industria. Este tema debe seguirse de cerca, publicar buenas ejemplos como este, para motivar a otros que solo les falta un empujón para arrancar porque deseos y ganas de echar para alante este país, eso nos sobra a todos los cubanos.
Ese tema no debe seguirse de cerca, ese tema hay que solucionarlo ya, hacer lo que se tenga que hacer y dejar el burocratismo y control.
Que se pudra la comida en plena crisis alimentaria en el pais es algo tan o mas grave que cualquier acto de violencia.
Un tema al que hay que ponerle especial cuidado en las industrias locales es al del control de calidad de los productos que se fabrican. Hace dos o tres meses yo compré el en Agromercado estatal del Cerro una lata grande de Puré de Tomate marca Valle Grande con todas las especificaciones y al abrirla de puré de tomate aquello no tenía nada y en el mercado me lo recomendaron como un producto de alta calidad y que tenía el mismo origen de la tienda de productos cubanos que estaba vendiendo en Ayestarán, eso es tan importante como la producción, o sea, garantizar la calidad de los productos que se industrializan.
Está más que demostrado que la solución está en los privados, lo estatal no funciona y centralizadamente muchisimo menos. Pero nada ni se aprende de los errores o no quieren aprender por el bien de algunos.
Respeto mucho el trabajo de Cubadebate, pero hoy tengo que discrepar. Lo que se está enlatando es la "intranquilidad". La inmensa mayoría de las conservas saben a cualquier cosa menos a tomate. Y nadie lo controla. Cuando en establecimientos tan céntricos y controlados como el EJT se venden esas estafas, es porque ya hay impunidad. Y nadie controla la supuesta licencia sanitaria que todos reflejan en las etiquetas.
No hace falta un laboratorio químico, probar una cucharada es suficiente para saber que te estafaron.
Cuando haya un envenenamiento masivo, las autoridades que les corresponde empezarán a accionar. Mientras, hay miles de avariciosos lucrando con esto y enlatando la "intranquilidad". Gracias.
Muy bueno que estos emprendimientos se desarrollen y se aproveche todo lo que se produce y hoy por diversas razones se pierde. Sobre estas producciones es necesario que exista un control riguroso por las entidades encargadas de ello, y sobre todo por el cumplimiento de las normas de calidad.
En mi experiencia personal compre una lata de "tomate", que resultó ser un verdadera estafa y supongo que como yo se hayan sentido todos lo que compraron ese día de feria. En eso llamo la atención no es producir y decir que tal emprendimiento… sino, producir con calidad y cumplir las normas de calidad establecida. Por supuesto que yo jamás y nunca comprare nuevamente una lata de tomate en una feria.
mi consejo es que no compre mas nada en estas formas de gestion a no ser que lo haya verificado antes por cualquier otra via, esto me sucedio una sola vez en mi vida y mas nunca he comprado algo embasado por estos actores de la economia.
poco a poco nuestros "empresarios" o emprendedores se daran cuenta que la calidad y el precio los hara salir adelante con el aumento de sus ingresos a una mayor productividad y eficacia.
Asi mismo. El Estado deberia chequear periódicamente la calidad de estos productos, muchos son estafas a la población. Quién nos paga por perder nuestro dinero ya escaso en un producto que no tiene calidad?
Mientras la producción no sea suficiente, todas esas industrias van a competir con el consumidor en un mercado desabastecido por las pocas cosas que hay, obligando al encarecimiento de los precios bajo la presión de una mayor demanda.
hay que hablar también de las producciones con muy mala calidad y precios elevadisimos , que después que adquirimos no podemos reclamar.
DE ACUERDO CON UD....DE NIÑO CONSUMI DULCES EN CONSERVA DE LA FABRICA DE MAJAGUA EN CIEGO DE AVILA ....RODAJAS DE PIÑA,TAJADAS DE MANDO,HORCHATAS DIVERSAS,SEGMENTOS DE PIÑA,JUGOS DE DISTINTAS FRUTAS....NADA QUE VER CON LO QUE SE PRODUCE EN CEBALLOS....MENOS LAS BARRAS DE GUAYABAS....NINGUNO DE LOS DULSES EN ALMIBAR SE PUDEN COMPARAR...EJEMP LOS TROZOS DE FRUTABOMBA SON INCIPIDO,EL DE COCO RAYADO TIENE SABOR A RANCIO,LOS CACOS DE TORONJA NO SABEN A NADA Y EL PURE DE TOMATE AGRANEL CUANDO LO VENDEN CALIEN TIENE UN BUEN OLOR PERO CUANDO PASA VARIOS DIAS AUN ESTANDO EN FRIO AL COCINAR O MEJOR SOFREIRLO NO DESPIDE UN OLOR AGRADABLE.
Pues mi experiencia con las miniindustrias ha sido peor de lo humanamente aceptable, o peor!!! Lo unico que he comprado enlatado ha sido la estafa, a 150 pesos el kilo de estafa(no importa lo que digan que contiene la latica, el contenido real siempre es el mismo, estafa)
Por cierto, que asco esa imagen de los medallones, el operario con la gorra de ir para su casa, sin guantes, la caja y la cubeta se ve que estan sucias y ademas, en el piso que se ve que tiene algo, esperemos q sean gotas de agua, pero viendo lo anterior, lo dudo... y esa es la que ponen como ejemplo de algo bueno, pa su madre!!!
Igual me ha sucedido, bajo ningún concepto compro puré de tomate u otro producto en la mini industria, como cliente me gustaría que se certificara el contenido de lo que se vende y que fuera obligatoria una certificación de calidad, además de un organismo al cual se pueda acudir con reclamos y por supuesto con resultados, cada vez que lo anunciado no coincide con el producto
Si, eso mismo vi yo ,tremenda cochina con la elaboración de esos medallones , en esa máquina meten todo y se muele con todo ....madre mía y mira el local ....Dios mío ....
Las mini industrias expuestas en el artículo son la excepción y no la regla. El mayor problema con las conservas de las mini industrias que venden en el país es que no hay una institución que las "certifique".
Se da el caso, se ha denunciado y se ha publicado y NO pasa nada, que se venden latas de puré de tomate que hay que botar las porque de tomate tendrán un 15%. El resto es invento. Y esto se llama estafa y ocurre hace años.
Se otorgan licencias y después nadie fiscaliza que el producto tenga calidad o como mínimo que no sea una estafa. No sé cómo funciona en otros países.
Sencillo, va con su latica de pure a donde la compro y se queja, ahi la trataran muy bien y la indemnizaran por ser estafada, si no lo hacen demanda a la empresa y si gana la demanda se convierte en millonaria (obviamente alla no producen pure de tomate de boniato con calabaza y colorante)
El problema es que NO hay respuesta a ese problema y es algo generalizado y de larga data. No se dan cuenta que eso lacera la confianza de la gente en las instituciones. Y eso es algo que no nos podemos permitir. A mi me da la impresión que la prioridad es implementar políticas que respondan a una visión y seguir para alante sin fiscalizar si lo que implementamos funciona bien o hay que hacerle ajustes.
Así no se puede avanzar. O por lo menos avanzar de manera sostenible y no haciéndole autopsias cada 2, 3 y 5 años a errores que cometimos en el pasado: "Ah, nos acabamos de dar cuenta que tal cosa no anda bien".
Hay que ser más estrictos con los estándares de calidad de estos productos, yo he comprado productos enlatados de mini industrias de este tipo y son pésimos la verdad, sobre todo el puré de tomate, que no se sabe que es cuando lo pruebas, cualquier cosa menos tomate (imagino que no todos son así). Saludos.
Todo muy interesante, pero estamos peor que cuando existia el CUC, ahora a todos les piden que deben tener CL, si es estatal, o MLC si es FGNE, para poder acceder a materia primas, mi pregunta es sencilla en que mejora esto la vida del cubano, xq en Cuba circula solamente y se paga en CUP, eso solo aumenta la escases y por ende la venta en MLC, aumenta la inflacion, creo muy fuertemente, que toda industria local, su surgimiento y desarrollo debe estar acompañada de su vinculacion a la industria nacional, para que ese desarrollo sea sostenible, dentro de poco sera igual al Cafe, no se importo!!!!!!!! el que posee el desiño de Hola y se enbasa en otro, pero de verdad en Cuba la industria del embase que aqui se mostro un trabajo y salieron ahsta nuevas normas, esta tan atrasada y ausente en Cuba, nuestra industria nacional no puede ser dependiente de un mercado foraneo sino parte de un desarrollo armonico paar poder ser sustentable, miremos los ejemplos y veremos que toda inversion que introduce tecnologia foranea sin haber vinculado a esta los centros y la industria nacional, son un fracaso
El trabajo de las mini y microindustrias es muy importante, pero debemos velar por la calidad de lo que lega a los consumidores, hay productos como por ejemplo el pure de tomate, que venden en algunos lugares que esta quemado, con mal sabor, etc y eso atenta contra los que lo hacen bien. Se debería establecer un sello distintivo que se ponga en las etiquetas para dejar claro la certificación y calidad del producto y que este sello se otorgue por una institución que puede ser municipal.
lo único que no estoy de acuerdo es que los produtos no tengan un sello de calidad como el ron Habana Club ,tabaco ect ,porque lo que hay por ahí de las minindiustria deja mucho que desear como los puré de tomate con calabaza,los condimentos que no se saben que cosa es el de ajo nose porque lleva harina de trigo en fin esa es mi duda
Quisiera hacer un comentario y no me malinterpretan, apoyo todo esto de las minindustrias, MIPIMES, CNA etc alimenticias pues creo que de una manerra u otra se debe elevar la produccion d elaimentos en el pais pero m eparece que debe existir un mayor y mejor control de la calidad de la sproducciones que d ellas se derivan pues he comprado en varias ocasiones latas de pure de tomate sobre todo de las que se venden en el agro de la EJT de Tulipan y boyeros no recuerdo cual es la coperativa que abastece este producto en ese establecimiento, y son d epesima calidad, de hecho la ultima que costo 117 pesos la tuve que botar, aquello tenia un sabor desagradable y comentando com mis vecina sy compañeras de trabajo me dicen que ellas no compran ese pure que es malo, entonces deben revisar esto, la idea e sproducir y que tenga aceptacion
yoyi, jamas compres nada de eso, eso es basura y ni quieras ver como lo hacen, no les importa y no tiene la conciencia social de todo servidor publico. Es mejor reunir y comprar MLC y buscar una lata de pasta importada que te va a durar meses y con dos cucharadita haces una olla de pollo. Con algunas excepciones la idea es estafar y ganar mucho. En resúmen, un desastre en su mayoria, claro hay excepciones
Viendo las fotos recomiendo analizar la implantación de la norma cubana NC ISO 22001 Sistemas de gestión de la inocuidad de los alimentos — Requisitos para cualquier organización en la cadena alimentaria, estamos jugando con la salud de la población. Con relación a algunos requisitos de calidad no he tenido suerte con los productos adquiridos: precios:altos; olor: desagradable y no adecuado al producto comprado; sabor: desagradable en fin un fiasco!
Exacto. Es clave que las entidades del Estado que controlan y certifican la inocuidad de los alimentos, apliquen las normas cubanas ISO a las minindustrias con el mismo rigor que se le aplica a las industrias de alimentos. Se está jugando con la salud y el bolsillo del pueblo cubano. El sello de certificación en las etiquetas sería una garantía pero también el derecho a reclamarles a los productores.
El camino está claro, sólo hace falta chapearlo de maleza, obstáculos, burocracia, apatía y desmotivaación de quienes en muchos casos tienen que hacer acciones desde los ministerios y grupos empresariales para facilitar de verdad estos emprendimientos.
El sólo hecho de que se aprovechen al máximo las cosechas, que se diversifique la oferta a la población, es un éxito. Pero todos los entrevistados sacan a relucir el famoso dilema del CL, el MLC o el dolar para adquirir cosas que necesitan. ¿Qué esperan los ministerios encargados de tratar este tema de manera diferenciada? ¿Hay el mismo interés en nuestra burocracia por resolver el tema alimentario del país? A decir verdad, a veces lo dudo.
En el reporte periodístico se ponen ejemplos de miniindustrias y emprendimientos con buenos resultados, con ganas de trabajar y hacerlo bien. Pero también vemos envejecidas, oxidadas y llenas de polvo producciones de otras miniindustrias que por su pésima calidad nadie adquiere y en ellas se invierten miles de dólares adquiriendo la hojalata por gusto. Muchos se quejas de los purés de tomate y salsa que al usarlos pintan de rosado la comida, otras producciones de este tipo, en las cuales no se puede determinar cuantas cosas mezclan, si ají, frutabomba, calabaza, remolacha y algo mínimo de tomate. Por eso muchos no creen en las miniindustrias y sólo ceptan a Ceballos, porque ha demostrado su calidad y seriedad en las producciones.
Para este proyecto fructifique, debe existir un mayor control de la calidad por entes del ministerio de la industria alimentaria, con el objetivo de eliminar el engaño al consumidor y aumente la confianza en estas producciones, que bien elaboradas, satisfacen necesidades en la cocina cubana.
Muy bien todo.Pero mi gran pregunta es .Y que hay con los precios?.Yo veo que en poco tiempo los EMPRENDEDORES comienzar a elevar su nivel de vida sustancialmente (carros ,moto ,casas,resevaciones en Hoteles ,etc)y no creo todo se deba a que trabajan mucho,es mas esoy convencido no es asi.Lo que al son de que las materias primas ,tanto nacionales o las importadas estan caras ,los precios de sus producciones se elevan dos ,tres ,cuatro etc ,etc etc veces y ahi es donde estan sus altos standares de ida y NO precisamente en el trabajo. No vayan a creer que estoy en contra que todos tengan ALTOS NIVELES DE VIDA.pero que no sea a costa de LOS PRECIOS,SINO DEL TRABAJO.
Aunque el artículo es excesivamente largo para su lectura, su propósito es positivo. Pero el problema es la calidad de lo que se envasa en la mayoría de estos sitios, sin mencionar los altos precios, a los que se suman las multas de los involucrados en el sistema minorista de distribución, incluidos los conductores de esas empresas. El mejor ejemplo es el puré de tomate: casi tan caro como en USD y el producto es realmente una estafa. Por ello muchos evitamos siempre, por experiencias negativas, comprar este tipo de producciones, con marcas de slogans e incluso alguna de las mencionadas en el escrito ¿No es posible controlar CALIDAD Y PRECIO de nada de esto?
Luego de mi comentario inicial he leído unos 15 comentarios de otros y, salvo algún despistado total , las palabras más usadas en estos, referentes a los productos han sido: ESTAFA, CALIDAD y PRECIO. Respetuosamente, recomiendo a los autores del artículo investigar con INTEGRALIDAD el objeto de análisis, antes de publicar, en tal vez el medio nacional de difusión digital más consultado, un artículo tan parcializado y apartado de la realidad, lo que, en lugar de fomentar aliento, crea irritación en la población con algún conocimiento del tema
el pure lo he comorado y de pesima calidad deben revisar la vitanova para nada solo el nombre no me gusto...gracias espero lo publiquen....-
Han crecido las mini industrias pero están tecnológicamente muy atrasadas. Muchas por sus condiciones rudimentarias no pueden cumplir con la higiene e inocuidad de los alimentos. Es bueno tener una ley de referencia pero poco servirá si no se cumplen sus normativas y aspiraciones legítimas de la población. Se debe apoyar a esas empresas para que mejoren su tecnología, es incomprensible también que se les cobre tan caro la lata de los envases, cuando el costo del envase a nivel internacional representa una infima parte del costo del producto. Cuantas latas de atún, sardinas y tomates se venden en el mundo por centavos.
Acá además de caras, vemos incluso alimentos en latas oxidadas hasta en tiendas en Mlc, como las de productos de tomate de la marca Tuaba en tiendas Caracol. En moneda nacional y la gastronomía la sitúacion es mucho peor, el Minsap debe cumplir un papel más efectivo.
Campea la desprotección que tiene el consumidor por la distribución de productos a granel, entre ellos los de la insuficiente cuota normada, que propicia el robo en las pesas, la mayoría obsoletas y trucadas, y la falta de higiene desde la manipulación del pan hasta cualquier otro producto sin envase, estuche, leche a granel en cubetas sucias, etc.
Incluso la leche en polvo que se distribuye a los más pequeños debería envasarse como antes, a muchos en las cadenas de comercio le interesa que siga viniendo a granel para seguir robando, es la triste realidad que se está viviendo y las autoridades encargadas deben darle solución y no escudarse en supuesta falta de nylon. Si por un kilo de leche que roban ganan mil pesos probablemente los corruptos en toda la cadena se esmeren en justificar que por ahorrar unos centavos en polietileno nunca más aparezca nylon para envasar en el país. Esta distribución a granel en productos como la leche destinada a niños propicia la adulteracion, las enfermedades, el robo. El Estado debe tomar partido y destinar los recursos mínimos imprescindibles para comprar, envasar y distribuir dichos productos como ocurría antes y como sucede en otros países. En lugar de avanzar se retrocede.
Solo una pregunta
¿Quien vela por la calidad de las producciones de estas Mini Industrias?
Las Empresas estatales deben cumplir con normas de calidad, porque los particulares no???
Hay productos como los derivados de tomate que dejan mucho que desear, nunca llegas a saber que es lo que estás consumiendo
La gestión del control de la calidad o no existe o es del todo ineficiente, dando como resultado inseguridad y constantes defraudaciones para el consumidor del producto. Ensalzar en demasía esta modalidad de gestión productiva opaca o encubre tal inmensa insatisfacción.Yo prefiero escuchar que se pudrió en el campo una cosecha de tomates que comprar a un precio exorbitante un puré de tomate totalmente inservible pagando por ser engañado. Es duro, pero es así. Por el camino además algunos se están enriqueciendo.
No discuto que las mini industrias sean una solución para aprovechar los picos de cocechas y garantizar ofertas tan necesarias pero concidero que no hay un control adecuado que vele y exija la calidad de lo procesos, son muchos los ejemplos de latas de conservas que no tienen el producto que dice la etiqueta, no está claro las fechas de producción y vencimiento. La desesperación por dar de comer al pueblo no debe bajar el nivel de exigencia. Es mi opinión, gracias.
Si coges toda la materia prima que consumen las miniindustrias y la botas en un basurero gastas menos corriente, menos salario, menos transporte, menos material de oficina, etc. y dejas de producir una basura que casi nunca sirve y casi todo el mundo termina botando. Las miniindustrias son muy buenas, teoricamente!! en la practica casi ninguna sirve para nada.
No digo que las minindustria han tenido exito en esto tiempo pero si les digo una cosa eso productos aparten de que estan supercaro algunos carencen de tener buena calidad hace unos dias conpre pure de tomate y aquello los mas malo del mundo el sirope de refresco que hacen igual y la mermeleda de guayaba de eso ni hablar y lo mas triste es que estan supercaro opte con comprar tomate y yo misma elaborar el pure en mi casa .
No hay una lata de esas que sirva para algo....
Hola, buenos días. Su bien hay que reconocer las buenas intenciones de las minindustrias, también hay que señalar que muchas veces los productos no tienen la calidad deseada. En más de una ocasión he tenido que desechar latas de "pasta de tomate", que por demás, traen el contenido anaranjado, en vez de rojo.
Hasta el día de hoy no me he encontrado con un producto de mini industria con una calidad de al menos ACEPTABLE.
Hace un tiempo pasaba por el mercado de Marianao y habían en venta latas de "PASTA DE TOMATE", compré la mía y detrás de mi una señora se ponía de acuerdo con la vendedora para llevarse 20 latas del referido producto. Lo guardamos en el frío hasta el día en que hizo falta y !vaya sorpresa!, ni de pasta ni de tomate, pura estafa, mas bien era puré de calabaza. Un familiar que trabajaba en ese entonces en una paladar, me contaba que los mismos trabajadores de una miniindustría, entre sus comidas, comentaban que tenían que ir a pelar calabaza, para el puré. Me imagino que la revendedora de atrás en la cola de la venta, pues estafó sin querer queriendo, a otras 20 personas mas, aparte de las mismas que vendían.
Como piden aquí muchas personas, debe ir el emprendimiento acompañado de un riguroso control de calidad, de organismos competentes e incorruptibles, o será una suma mas al calvario de estafas y precios de locura que nos invaden.
Todo esto es muy necesario, lo que urge controlar la calidad de estas producciones. Me sucedió lo mismo que a uno de los foristas. Tuve que botar una lata de puré de tomate comprada en la Feria del Mónaco, y con ella mi dinero fue a la basura. Estaba totalmente ácida, el sabor no era de tomate, no tuvo aprovechamiento. Ahora miro con recelo cada vez que veo esos productos por ahí, y hacen falta para la cocina, pero ya no los compro.
Me imagino que a precios muy altos. Una vez compré un puré de tomate () y era anaranjado que para mi era zanahoria y estaba sellada la lata. Espero que eso mejore.
Muy buena iniciativa, preocupante ver las imagenes de los operadores manipulando alimentos sin guantes...hay que mantener las medidas de proteccion sanitarias, maxime cuando se manipulan alimentos.
La miniindustrias han venido a encarecer las producciones. El colmo es la mala calidad de las producciones envasadas. El puré de tomate: calabaza o frutabomba, ! sorpresa!. Al abrir los embases muy bonitos con etiquetas muy bien elaboradas, pero los ingredientes son otros, nada de tomate, y de esa forma los demás productos. Ha donde vamos a parar con tanta deshonestidad.
Otro ejemplo los condimentos y revisen o lleven a laboratorios, es 99 % de maíz o arroz molido, es un hongo en evolución que daña la salud, así no se puede seguir, sin contar con las cientos de miles de toneladas de arroz y maíz que se destina a los supuestos condimentos. No podemos dejarnos engañar, por quienes lucran con el bolsillo del pueblo trabajador
No estoy en contra de eso al contrario pero entonces quien es el responsable de la calidad, el puré de tomate es un asco ya en cualquier agro q se valla las botellas de vinagre, limón son agua,l os condimentos son todos inventados con pan rallado harina y sabrá Dios q otra cosa, no entiendo q hablen de buena calidad aquí en el municipio de 10 de octubre estan vendiendo en bodegas y panaderías el condimento de ajo y el otro q es ajo cebolla y puré y no siempre están buenos y como eso todo lo demás al igual q algunas latas de mermelada de guayaba q están con sabor a quemado hay q ponerse para eso no todo puede ser malo para el pueblo para los de abajo recursos
Quien controla la calidad y lo que dicen las latas lo que contiene.? Ni el puré es puré ni el vinagre vinagre. Y vaya ver que mas