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Ola de protestas contra rescate financiero

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NUEVA YORK, 26 sep (IPS)  - El plan para el rescate de las instituciones  financieras de la amenaza de quiebra formulado por el gobierno del  presidente de Estados Unidos, George W. Bush, desató una ola nacional de  protestas.

 

 "Dinero por basura", gritaban activistas que se concentraron el jueves en  Nueva York, cerca de Wall Street, el corazón financiero de esta nación.

 

 Expresaban así su indignación por el plan para comprar la cartera de  deudas incobrables de los bancos a 700.000 millones de dólares, que se  financiará con dinero de los contribuyentes.

 

 Los manifestantes reclamaron que el Congreso legislativo tome medidas  para proteger a los millones de personas que corren riesgo de perder sus  casas, al no poder hacer frente al pago de los créditos que tomaron para  comprarlas, en lugar de acudir en auxilio de las grandes compañías de  inversión responsables por la debacle.

 

 "La gente está en pie de guerra por esto", dijo a IPS Matt Holland, de  la organización no gubernamental TrueMajority, que cuenta con unos 700.000  miembros y jugó un papel importante en la organización de las protestas.

 

 Según este grupo, miles de personas en más de 190 ciudades en todo el  país participaron en las manifestaciones de rechazo al plan de rescate de  las instituciones bancarias, propuesto el viernes pasado por el secretario  del Tesoro (ministro de Finanzas) estadounidense, Henry Paulson.

 

 La iniciativa, que requiere aprobación parlamentaria aún pendiente, no  incluye ninguna medida legal o financiera dirigida a proteger a los  propietarios de viviendas de las ejecuciones hipotecarias, ni tampoco fija  un techo al ingreso de los altos ejecutivos de las instituciones  financieras, que en algunos casos trepan a cientos de millones de dólares  al año.

 

 Algunos legisladores señalaron este jueves que estaban cerca de llegar  a un acuerdo para la aprobación de una versión modificada de la propuesta  de Paulson, pero todavía no existen indicios claros sobre el destino final  del controvertido plan.

 

 Pero luego de llegar a ese entendimiento básico, las negociaciones se  estancaron por disputas políticas entre los legisladores del gobernante  Partido Republicano y el opositor Demócrata.

 

 El representante John Boehner, líder del bloque republicano en la  cámara baja, dijo que su partido no podía apoyar un plan como el acordado,  que contemplaba una intervención del Estado de tal magnitud.

 

 Eso originó un nuevo choque, pues los demócratas lo acusaron de  sabotear el acuerdo para favorecer las posibilidades del candidato  oficialista para las elecciones del 4 de noviembre, el senador John  McCain.

 

 En una reunión realizada este jueves en la Casa Blanca con líderes  parlamentarios, para discutir la crisis, Paulson se inclinó, con una  rodilla apoyada en el piso, ante la presidenta de la Cámara de  Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, para rogarle que su partido no  retirara el apoyo al plan de rescate financiero.

 

 Este viernes, Bush reconoció que todavía existían diferencias de  criterio, pero dijo que confiaba en que el plan sería finalmente aprobado.

 

 "Es irresponsable pedir a los contribuyentes que paguen con sus  impuestos el paquete de rescate para Wall Street y, al mismo tiempo,  negarles una respuesta a la devastación que las ejecuciones hipotecarias  está provocando en el país", dijo Janet Murgula, presidente del Consejo  Nacional La Raza, el mayor grupo hispano de derechos civiles.

 

 Bush, sin embargo, considera que la situación no es tan grave.  "Entiendo que existe nerviosismo, pero la economía está creciendo, la  productividad es alta, el volumen del comercio está en aumento y la gente  está trabajando. En la medida en que encontremos debilidades, nos  moveremos" para atenderlas, dijo en un discurso televisado este miércoles.

 

 Ralph Nader, candidato independiente a la presidencia de Estados  Unidos, criticó a Bush y señaló que "la primera pregunta que debemos  formular como ciudadanos es por qué es necesario este rescate y, si hace  falta, por qué 700.000 millones de dólares".

 

 También propuso que si las entidades financieras que las autoridades se  disponen a rescatar con fondos públicos obtienen ganancias en los próximos  ejercicios se reembolse dinero a los contribuyentes.

 

 A invitación de Bush, McCain y el senador Barack Obama, el candidato  presidencial demócrata, asistieron a la reunión del jueves en la Casa  Blanca en la que se discutió la crisis financiera. Pero no es claro hasta  qué punto McCain y Obama apoyan el plan de Paulson.

 

 Mientras los legisladores discuten las alternativas, Murgula considera  que "salvo que se responda a las necesidades de millones de propietarios  de viviendas, aumentará el número de ejecuciones hipotecarias. Esas casas  continuarán inundando el mercado, deprimiendo aún más los precios".

 

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