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La trampa de la equidistancia

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La reciente participación de Israel Rojas, líder del dúo Buena Fe, en el programa La sobremesa de la plataforma digital La Joven Cuba ha despertado un interesante debate en los márgenes de la intelectualidad revolucionaria cubana. Su presencia, educada pero firme, honesta y serena, ha sido celebrada por muchos como un gesto de apertura y valentía. Y sin duda lo es. Pero ese reconocimiento no puede llevarnos a soslayar el terreno donde se produce el intercambio. Porque en política —y especialmente en la batalla cultural— el escenario importa tanto como la palabra, y no hay diálogo inocente cuando el guion lo escribe el adversario.

La escena se presenta como un diálogo entre diferentes, una sobremesa cubana en clave plural. Pero es una puesta en escena perfectamente calculada: un espacio diseñado para erosionar la legitimidad simbólica del proyecto revolucionario desde dentro, bajo la máscara del periodismo “crítico” o “independiente”. La clave está, precisamente, en esa palabra: independiente. ¿Independiente de qué? ¿De quién? ¿Y con qué recursos?

La cuestión no es menor. En tiempos de guerra cultural y asedio híbrido, donde el adversario no solo bombardea con misiles económicos sino con discursos aparentemente neutros, la elección del espacio importa tanto como el contenido del mensaje. La Joven Cuba no es un foro cualquiera: es una plataforma que ha recibido apoyo financiero de la Embajada de Noruega en La Habana, cuyas líneas de cooperación han priorizado desde hace más de una década el fomento de un ecosistema mediático “alternativo” en la Isla. Pero, ¿alternativo a qué? A los medios públicos cubanos, sí. Pero también —y más gravemente— alternativo al propio proyecto revolucionario, al que presenta como anacronismo o autoritarismo disfrazado de legitimidad histórica.

La estrategia no es nueva. En 2011, bajo el segundo mandato de Barack Obama, se reformuló abiertamente la política de “cambio de régimen” hacia Cuba a través de una sofisticada ingeniería del consenso. En lugar de apostar por la confrontación directa, la Casa Blanca impulsó una “sociedad civil” cultivada artificialmente, con apoyo logístico y financiero de la USAID, la NED y distintas embajadas europeas aliadas. En ese marco se multiplicaron proyectos académicos, culturales y periodísticos que, bajo la retórica de los derechos humanos, la diversidad de voces o la modernización del Estado, promovían en realidad una mutación ideológica: vaciar de contenido revolucionario el espacio público, y reemplazarlo por una falsa equidistancia entre víctima y victimario, entre asediado y agresor.

Desde luego, el problema no es Israel Rojas. Su presencia en el espacio ha permitido introducir, en un entorno muchas veces refractario al debate honesto, la voz de la Cuba que resiste. Pero también ha servido, involuntariamente, a la escenificación de un falso pluralismo: una conversación “entre iguales” que iguala artificiosamente al defensor de un proyecto revolucionario con sus adversarios estratégicos. Y eso, en un país bajo sitio económico, financiero, político y mediático, no es neutral: es un acto con consecuencias.

La guerra cultural y la contrarrevolución blanda: La trampa de la equidistancia

La política exterior de Estados Unidos hacia Cuba cambió sustancialmente con la administración Obama, no en sus objetivos, sino en sus métodos. Ya no se trataba de tumbar la Revolución con marines o asfixia directa, sino de fomentar una “sociedad civil” alternativa que, en nombre de la apertura, introdujera los valores del liberalismo burgués —el individualismo, la meritocracia, el pluralismo abstracto— en el tejido ideológico cubano. Es lo que Joseph Nye llamaría poder blando: no imponer desde fuera, sino hacer que la dominación parezca deseable desde dentro. Lo que Antonio Gramsci analizó, desde coordenadas materialistas, como hegemonía cultural.

Para ello, se activó toda una red de financiamiento y apoyo institucional a proyectos mediáticos, académicos y artísticos que, sin declararse abiertamente contrarrevolucionarios, ponían en duda la legitimidad del Estado socialista, cuestionaban el rol del Partido Comunista y proponían una refundación democrática en clave liberal. Uno de los frutos más evidentes de esta estrategia ha sido la proliferación de medios digitales como La Joven Cuba, cuyo nombre, por cierto, constituye una apropiación simbólica del legado de Antonio Guiteras —un revolucionario profundamente antimperialista que jamás hubiera aceptado financiación extranjera para su causa.

Aquí se impone una distinción esencial: una cosa es la crítica desde dentro del proceso revolucionario, como forma dialéctica de su perfeccionamiento, y otra muy distinta es la crítica funcional al desmontaje del proyecto socialista, financiada y validada por quienes desean su fin. Esa crítica no es tal, es contrarrevolución blanda, con rostro amable y modales académicos.

Israel Rojas, como artista comprometido con el destino colectivo de su país, ha defendido siempre la Revolución desde una posición popular, crítica y creativa. Su presencia en La sobremesa no desdice esa trayectoria. Pero es necesario advertir sobre el marco. Al entrar en ese plató, incluso con la mejor de las intenciones, Israel se convierte —queriéndolo o no— en un elemento legitimador del dispositivo.

El programa no busca simplemente conversar. Busca escenificar un diálogo de “pares” entre la Revolución y quienes, con sonrisa moderada, propugnan su desmontaje. Lo que se presenta como pluralismo es, en realidad, una estrategia de normalización de la contrarrevolución bajo el envoltorio de la diversidad. El problema no es debatir: es aceptar como interlocutor legítimo a quien recibe fondos del extranjero para socavar el orden constitucional cubano, especialmente cuando esos fondos provienen de embajadas como la de Noruega, que lleva años financiando proyectos audiovisuales, artísticos y periodísticos vinculados a los sectores más activos en la agenda restauradora camuflados bajo la etiqueta de “sociedad civil”.

Gramsci advertía sobre el uso del concepto de “sociedad civil” como disfraz del poder burgués, capaz de absorber las energías intelectuales y morales del adversario para neutralizarlas dentro de los límites del sistema. En Cuba, esa lógica se reproduce mediante la creación de espacios híbridos, que aparentan ser plurales, críticos y modernos, pero que operan como dispositivos de legitimación de una restauración capitalista travestida de ciudadanía crítica. Se trata de la cara amable de la contrarrevolución.

En ese sentido, no se puede soslayar el vínculo entre estas operaciones culturales y fenómenos como el 27N, el Movimiento San Isidro o la campaña de influencers digitales que, en medio de la crisis económica derivada del recrudecimiento del bloqueo y la pandemia, buscaron capitalizar el descontento popular para desencadenar una ruptura institucional.

No hay simetría ante el asedio

La elección del nombre La Joven Cuba no es un gesto inocente. Pretende trazar una falsa continuidad entre el legado heroico de Antonio Guiteras —caído en combate contra el imperialismo yanqui y sus títeres locales— y un espacio que, en lugar de luchar contra el poder global, se financia con sus migajas. Como ha recordado Carlos Fernández de Cossío, la oposición a la Revolución es contrarrevolución, tenga el apellido que tenga. Y el fundador de La Joven Cuba original no necesitó ni hubiera aceptado jamás ayuda extranjera para emprender su lucha.

Gramsci insistía en que la batalla por la hegemonía no se libraba solo en los parlamentos o en las fábricas, sino en las escuelas, los periódicos, las universidades, los teatros. Hoy, podríamos decir, también en las redes sociales, los podcasts y los medios digitales. Y Cuba, bajo sitio permanente, no tiene el lujo de conceder neutralidad a esos frentes. No cuando la libertad de prensa, como advirtió Rafael Correa, sigue siendo la voluntad del dueño de la imprenta. Y el dueño, en este caso, no es cubano.

Lo que está en juego no es un debate académico ni una conversación postmoderna entre sensibilidades ideológicas. Lo que está en juego es la capacidad de un país bloqueado, atacado y criminalizado para defender su soberanía política, su modelo social y su legitimidad histórica. En ese contexto, cualquier espacio que pretenda situar en el mismo plano a la Revolución y a sus adversarios financiados, no es un espacio de diálogo: es una trampa semiótica, una escena cuidadosamente montada para desplazar el eje del sentido común hacia el consenso liberal.

Participar en esa escena no es solo hablar: es contribuir a la producción de un nuevo guion, donde la Revolución aparece como una entre muchas opciones posibles, desprovista de excepcionalidad moral e histórica. Y ahí reside el peligro.

Defender la Revolución Cubana hoy implica no solo resistir los ataques económicos, sino también leer con claridad los signos del momento. En la guerra cultural, las formas importan: el espacio, el lenguaje, la interlocución, el financiamiento. No se trata de rechazar el debate, sino de no regalar el terreno. No se trata de censurar, sino de desenmascarar. Y no se trata de atacar a quien participa desde la honestidad, sino de denunciar la arquitectura que permite al adversario disfrazarse de moderado.

La defensa del proyecto socialista exige inteligencia, sutileza y coraje. Y también exige no olvidar que en política, como en la dramaturgia, el escenario nunca es neutral. A veces, incluso el monólogo mejor interpretado puede terminar legitimando la obra equivocada.

A veces, participar no es dialogar, sino validar. Y validar al adversario en su terreno, con sus reglas, es ceder una batalla más en esta guerra prolongada por la conciencia de los pueblos.

Se han publicado 190 comentarios



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  • Mj dijo:

    Buen artículo. Muy esclarecedor, y claro. Ninguna buena intención tienen esas organizaciones, pagadas por ya sabemos quién, para este pueblo. No creo q se deba jugar en su terreno. Es darles legitimidad. Ignorarlos sería lo mejor.

  • yoecubano dijo:

    Buen punto periodista...q se abra el debate.

  • Kitsowa dijo:

    La defensa del proyecto socialista exige inteligencia, sutileza y coraje. De esto es lo que adolece nuestro liderasgo actual. Por ejemplo la sangria y pesadilla de emigración es ya una obscenidad. Sin células jóvenes no habrá futuro.

  • Roberto R dijo:

    Carlos Gonzalez todos no pyeden pensar igual.
    Yo veo esos programas y Nadie dice que vengan, si lo difícil del hoy cubano y los errores socio económicos que estamos viviendo en algo que NO es socialismo
    Se que no lo publicarán pero leerán. Cuba es independiente y libre y así seguirá

  • Miguel Angel dijo:

    Desde mi muuuuuy modesta y no especializada opinion la verdad me llamó mucho la atención que Israel le diera esa entrevista a ellos y si ME PARECE que no fue una buena decisión. Por lo demás Israel para mi es un héroe de carne y hueso de estos días. Por ejmplo Cuando falleció el comandante Fidel y en las redes sociales querían te linchaban o silenciaban si te atrevias a no decir algo malo de él, Israel fue de los pocos con cajones y coherentes en ser honestos y abiertos con la verdad critica histórica desde un cubano de acá, de los agradecidos que mencionó el gran Raul Torres (otro más de los linchados por ellos)

  • Pável Alemán Benítez dijo:

    Qué llamativo resulta este artículo. Parecería lo que se llama un "artículo por encargo". Por cierto, una interpretación bastante sui géneris sobre lo que escribieron Antonio Gramsci y Joseph Nye.

  • Daniel dijo:

    Sería bueno q crearán espacios como esos financiados por el ICRT o el ministerio de cultura, y q invitaran a Israel Rojas. Así se evita caer en la trampa como se refiere en este artículo. En mi opinión Israel es un cubano 100% comprometido con su arte y con su país a la altura siempre de su público q es este pueblo revolucionario.

  • Manuel dijo:

    Muy bueno el artículo,de acuerdo con el análisis,nunca olvidar al Ché:al imperialismo,ni un tantico así.

  • Alejandro Rodríguez Maestrey dijo:

    Excelente análisis, esclarecedor,desenmascarente y educativo ,esa no es la joven Cuba ,la juventud cubana está al combate de por su patria no al servicio del adversario

  • Ramón dijo:

    El contenido de este artículo lleva una carga reaccionaria que en nada favorece nuestras intenciones de construir un socialismo próspero y sostenible como se pretende. Me gustaría saber ¿qué criterio tiene el autor de este trabajo sobre nuestra prensa?
    Yo al menos pienso que, nuestra prensa tiene que resultar menos influenciable y dócil. Nuestro periodismo tiene que ser firme y capaz de ejercer la autonomía que le dan la propia Revolución y nuestras leyes. Ese periodismo debe ser hijo de una mayor libertad y también de un superior sentido de responsabilidad política y social. Este es el verdadero periodismo que necesitamos.

    • José Raúl Q dijo:

      Si Ramón, llama mucho a atención este artículo, se ha creado una gran tormenta sobre este asunto y lo interesante que este artículo está hecho por un amigo que está cerca pero a la vez a miles de km de la Cuba real, por ahí hay quienes hablan del Che que al imperialismo ni un tanto o así, pues yo estoy casi seguro que al igual que Israel, el Che hubiera combatido en ese terreno, al igual que Fidel, como lo pidiera hacer Silvio y no por eso estuvieran dando ese tantico, claro que estas personas contaban y cuentan con la suficiente inteligencia valentía y carisma para desmontar falsedades y sostener sus argumentos en terrenos bien complejos
      Y si, este articulista tiene más argumentos para elaborar un escrito de las cosas buenas y no tan buenas de nuestra prensa, si porque no pueden haber dudas que falencias tiene
      Saludos

  • Osvaldo Rodriguez dijo:

    Excelente análisis del problema y desmontaje de las intenciones, objetivos y estrategia de la forma tal vez blanda del enfrentamiento.
    Pero falta la solución. Es que otros como Israel no vayan a enfrentarse a esa plataforma con las veladas o abiertas intenciones de una alternativa al proyecto revolucionario o no?
    Tenemos decenas de doctores en ciencia de la comunicación, en su mayoría reporteros de fila que encaminaron sus pasos por la vía de los estudios académicos.
    Muchos de ellos los conozco y he podido escuchar sus planteamientos sobre cómo debe ser nuestra prensa en cuanto al papel que le corresponde en uno de los momentos cruciales de nuestra historia.
    Casi ninguno, para no ser absolutos, comparte como adecuado la forma en que actúa la prensa cubana en general.
    Tenemos profesionales que pudieron hacer una entrevista a Israel con toques polémicos y sin obviar ningún asunto por escabroso que resulte?
    Pienso que sí.
    Entonces? Por qué no se hace?
    Dónde están los análisis que nos puedan permitir ofrecer criterios argumentados a favor o en contra de la realidad cubana, sus causas, consecuencias, alternativas y no necesariamente el apoyo obstinado a asuntos que están en el centro de debates populares.
    Después de la movida, que reconozco el éxito de LJC, ahora hay que aprender de que los espacios vacíos alguien los llena, y eso es del ABC del periodismo.
    LJC lanzó un reto a la prensa cubana, e incluso la periodista alardeó de ello en redes sociales.
    Nos abofeteó con el guante y el duelo al mejor estilo del Campo Marte de la colonia, hay dos opciones, o nos presentamos y cruzamos espada, o nos escondemos en una concha y le dejamos el camino libre al proyecto alternativo que con arrogancia reta al Gobierno cubano, al proyecto político social que defendemos y a los periodistas cubanos. Esa estrella está viviendo su instante de gloria y se burla de las supuestas incapacidad de nuestros periodistas.
    Qué haría Fidel ahora?

    • Ramón dijo:

      A Fidel le resulraría muy dificil hacer cualquier cosa ahora. Los tiempos son otros. Todo ha cambiado mucho, aunque debemis aceptar que en el caso nuestro todo lo que debe ser cambiado, nada ga cambiado

  • Req dijo:

    Discrepo, el revolucionario verdadero es el que da batalla en todos los escenarios, no el que escoge en cual estaría más cómodo, hay difundir nuestra verdad en el periódico del enemigo, que el mensaje de la revolución llegue a ese público que lo consume, gente como usted son los que hoy titubean al gritar Viva Cuba Libre.

  • Alex Granjero dijo:

    Siempre tuve a CubaDebate como ese lugar de enfrentamiento mediático para lo que fue consevido , pero hoy este espacio pierde su enfoque y enfrenta o cuestiona a un Revolucionario digno como Israel Rojas Fiel, un patriota como pocos.

    ¿ No existen otros para enfrentar ?

    Estoy desconcertado, mantengo mi apoyo a Israel y considero que tenía derecho a defender la Revolución en el espacio que el concidere permanente, el no es funcionario gubernamental, no voz oficial de nada, a mo ser de su grupo musical.

  • Yoel dijo:

    La Batalla es de Ideas... De pensamiento es la guerra q se nos hace... Razones que no permiten espera.. Son tiempos que debemos cambiar todo lo que deba ser cambiado, aplicar los códigos que comuniquen y movilice conciencia... La JC nos da la lección de cuánto debemos mejorar en los espacios de intercambio audiovisual. Hablando en Blanco y Negro es un espacio muy bien diseñado que cumple con sus objetivos, cuál sería la otra oferta?

  • Miguel dijo:

    Yo no sé si lo describe muy bien Gramcy o no , solo un "ingenuo" no razona adecuadamente ante la conducción "magistral" de Mariana Camejo de la susodicha puesta en escena, mientras el gobierno de EU cientos de medidas cohercitivas contra Cuba , de este lado del mar surgen las María Elviras criollas, siempre culpando al gobierno cubano de todos los males , muy "transgresora" , dicen ahora y muy similar a la "periodista" antes mencionada , imagen muy bien cuidada , belleza cultivada , dicción rápida y cortante y hasta un Hiyab en su cabeza, mire usted que cosa, creo que Israel no obstante la equidistancia del programa hizo valer sus argumentos de buena manera y no se dejó impresionar, se arriesgó mucho sabiendo lo que le podía costar en esta época de linchamientos mediáticos y que conste que hay cosas que hace y dice que no las comparto, al menos fue valiente al establecer los orígenes de TODOS nuestros males, y también sostengo que parte de este estado de cosas la tiene nuestra política comunicacional al no ser todo lo agresiva que debió ser hace más de 6 años y que nos ha costado caro.

  • Leandro dijo:

    Y en Cuba ya no hay teóricos para analizar temas nacionales?, un europeo desde la cómoda europa nos viene a dar lecciones de lo que es revolucionario y lo que no. A Cuba le hace falta respetar todos los puntos de vista, nadie tiene la verdad absoluta.

    • Ariel dijo:

      ..de Europa vienen muchas cosas, hasta el dinero con que la JC mantiene su discurso.

  • Jorge dijo:

    En mí opinión Israel fue valiente en ofrecer esa entrevista a la joven Cuba, aquí en Cuba no hay un espacio dónde los intelectuales,artistas,etc,puedan plasmar sus ideas y opiniones con respecto a diferentes temas, no hay periodistas que hagan preguntas que inviten a un diálogo rico y certero.
    Hace falta en la prensa plana y TV nacional espacios cómo la joven Cuba dónde la diferencia de criterios e ideas no constituya un suicidio político.

  • Ateo dijo:

    Un tema que tiene muchos derivados y objetivos, pero es un espejo de dos caras , la pregunta directa y con muchos detalles a tener en cuenta( Quién dice la verda)???
    Esta narrativa tiene mucho para analizar y tener devastadores análisis que en el contexto ambas partes tiene la razón y otras no , hay mucho omitidos en este aspecto y con razón nunca habrá paz política en este escenario tan complejo y delicado, desgraciadamente quien lo sufre son los pueblos y mucho más el cubano que cada día es un desafío insólito en la vida ,
    Otra manera de mirar es así desde mi punto de vista y que en mi conocimiento porque soy cubano lo vivo a diario con mi gente en su mayoría con el pensamiento de quien pone la realidad de la fuerza mayor al resistir.,
    En una querrá de espadas ellas solo esgrimen entre sí pero quien la sostiene es el pueblo .

  • Dimitri dijo:

    Creo que Israel fue muy acertado en participar en ese programa, defender nuestro punto e vista en el terreno del enemigo es bueno, por eso vamos a la ONU, o alguien duda que ese organismo internacional defiende los intereses de los Estados Unidos, pero tenemos que ir y decir nuestra verdad

  • Osmany dijo:

    Buenos días...a mi consideración la entrevista está bien dada por Israel...cómo dijo Lenin hay que defender la Revolución en el campo del enemigo..con nuestras armas...la verdad y la justicia...a mi me parece está plataforma comunicacional bien dirigida a socavar los cimientos y sobretodo a la juventud actual...yo me pregunto para qué están los periodistas de Juventud Rebelde y Granma...para los cubanos criticar lo mal hecho y no hacer nada se ha vuelto cotidiano...no es cacería de brujas...es crítica constructiva para erradicar los problemas...no es sancionar de úcase...no..ir a la raíz del problema...a veces sancionar es lo más fácil y por qué no lo atajaste a tiempo...corregir antes de que el problema se arraigue...hay una máxima que dice ..cuando se sanciona al malo..el bueno mejora..y en estos tiempos está pasando lo contrario..no se puede ser benevolente con los que violan la ley, los que actúan con vandalismo contra los medios e instituciones de beneficio social..y lo más importante el pueblo quiere que se actúe con rapidez contra estos actos que destruyen las conquistas...por qué esperar tanto tiempo para dar una respuesta a un delito de sangre que ha cegado la vida de un ser humano...trabajador..sociable...etc..incontables..no es sensacionalismo de la prensa pero informar al pueblo y las instituciones responsables...llámese Minint, fiscalia y tribunales que actúen con rapidez..no esperar a que se duerma y después una leve sanción..y por mucho a lo sumo 3 o 4 años y después libertad condicional y para la calle..no..severidad no quiere decir ensañamiento...hacer cumplir las leyes con rigurosidad...y por ahí muchas cosas más...el presente es de lucha...la victoria es nuestra. CHE...CUBADEBATE es la plataforma de defensa de nuestras ideas pero no se puede ser condescendiente ni complaciente..al pan..pan y al vino..vino...di una cosa tenemos los cubanos es que aprendimos de Fidel que no hay enemigo grande que no se pueda vencer...pero hay que vencer con argumentos y termino con una de sus frases más críticas..sin algún día nuestra obra nos pareciera buena..debemos hacerla mejor...si nos pareciera mejor deberíamos hacerla perfecta, sabiendo de antemano que no existe obra humana suficientemente buena ni suficientemente perfecta...

  • Bernardo dijo:

    Israel es una figura conocida y reconocida en Cuba y varios países. No necesita de la joven Cuba para legitimsrse. LJC sí procura ese tipo de interlocutor para ganar espacio y legitimidad.

  • Oscar dijo:

    Israel estuvo genial. La presentadora intentaba llevarle para su terreno, buscando grietas y lanzando dardos, pero él hizo su discurso, crítico con los del interior, pero firme y sin fisuras contra el imperialismo. No creo que lo vuelvan a invitar. Bravo por él.

  • Alexis dijo:

    Interezante lectura. El autor se ve comprometido con el contexto. Se ve que vive en medio de la realidad de la vida en el pais y sus circunstancias

  • linterna dijo:

    Excelente análisis. Muchas gracias

  • Alexis dijo:

    "La escena se presenta como un diálogo entre diferentes, una sobremesa cubana en clave plural. Pero es una puesta en escena perfectamente calculada... bajo la máscara del periodismo “crítico” o “independiente”. La clave está, precisamente, en esa palabra: independiente. ¿Independiente de qué? ¿De quién? ¿Y con qué recursos?"
    Muy diferente al periodismo que relaiza a diario la prensa cubana

  • Mauro dijo:

    Joven Cuba, es en lo periodístico como fueron los alzados contrarrevolucionarios en el Escanbray.
    Los organizo la CIA, les pago la CIA, le hicieron un monumento en Miami y los consideran héroes.
    Cuba los combatió, y los venció entonces con las armas acción y reacción; no se dialogada con ellos conceptualmente.
    Este mercenario periodístico, no merece nuestro diálogo, sólo combatirlo, desenmascarar su origen e intenciones.
    Los que reclaman espacio, asambleas de rendición de cuentas, delegados, asambleas municipales, federación de mujeres cubanas, parlamento, oficinas de atención a la población, sindicatos t sus asambleas. Diálogos del presidente y otros dirigentes en sus visitas en los pueblos, centros de trabajo y ciudades.
    Cubadebate, vas por mal camino.
    Porque abrir este debate, a través de un criterio desde afuera, te estás prestando.
    Las figuras públicas, que mueven multitudes, y tienen compromisos deben cuidar su autoridad.
    Dar pie a esto en un medio abiertamente contrarrevolucionario y pagado, no es sagaz.
    No alimentamos el espacio, para los pusilánime y oportunistas.

  • Reinaldo B. Santiesteban dijo:

    Pienso que Israel sabe lo que hace, para defender la revolución ahi que tenerlos bien puestos!!!

  • Roman Calixto Garcia Machado dijo:

    Si. No se puede tener miedo a los errores, estos, cuando se rectifican, nos ayudan a crecer, además en nuestras vidas, me refiero a la vida en cuba, existe una categoría filosofica llamada, UNIDAD Y LUCHA DE CONTRARIO, que no siempre se tiene en cuenta, el debate venga de do de venga índice a la reflexión.

  • Dr Carlos Guerrero dijo:

    Execelente artículo, ojo no podemos ser ingenuo estás plataformas son una fachada detrás se mueven otros intereses.

    • Rembe dijo:

      ¿Y porqué no creamos páginas con contenido verdaderamente revolucionario, sin censuras, dónde la gente pueda expresar sus sentir y ejercer la crítica revolucionaria sin tapujos, sin edulcorar, sin proteger intereses? No hacerlo deja libre el espacio a qué lo hagan otros.

  • D'Oro dijo:

    Israel Rojas, es otro de los cubanos de a pie, otro cubano cualquiera, que su condición de figura pública, por definirlo de alguna manera, haya tenido la oportunidad de ser entrevistado en esta plataforma, no resta, tampoco deja una mala opinión por haber estado en ese lugar, más bien, tuvo la suerte de poder expresar su opinión y que muchos hayan podido verle. Fue a la entrevista y qué?

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Carlos González Penalva

Carlos González Penalva

Responsable de Comunicación, Redes Sociales y Mensaje de la Izquierda Unida asturiana

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