Mi homenaje póstumo a Jorge González Pérez “Popi”

Foto: Ana Álvarez Guerrero/Cubadebate.
Por varias razones no dejaré de compartir mi dolor y mis vivencias con un ser humano de los grandes en la historia de Cuba.
Como casi siempre, más que una esquela mortuoria, escribiré mis recuerdos con todo el respeto y la admiración que su vida y su obra merecen.
Esas casualidades que nos trae la vida; hace unos años escribí algo similar sobre otro cubano especial también conocido popularmente como Popi, me refiero al ingeniero Jesús Olivera, de los indispensables en la historia de la computación electrónica en Cuba.
Del Popi González estudiante de medicina en los años 60 y 70 del pasado siglo, del Popi González Rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana; del Popi González que batalló contra una enfermedad cruel escribiré a continuación.
Cuando la UJC-FEU terminaba su corta vida y resurgía la FEU (1969-1971) conocí a un estudiante de medicina muy carismático y entusiasta Jorge González Pérez, al que todos llamaban Popi. Era dirigente juvenil en la entonces Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana. Ya el querido Jorge Pérez hizo mención a aquella etapa inolvidable de nuestras vidas. En 1971 fui electo presidente de la FEU de la UH, y meses después también de la FEU de Cuba; entonces los lazos se estrecharon. Desde entonces Popi era ya un personaje.
Seguí su trayectoria como médico forense, en que se destacó de manera suprema. Recuerdo un programa televisivo en que se presentaban casos de asesinatos y otras muertes dolosas y el Dr. Jorge González era quien explicaba, comentaba y sacaba conclusiones de manera didáctica y atractiva.
Nos volvimos a encontrar muchos años después en circunstancias muy especiales en el año 2005. Ese fue un año relevante para la FEU de Cuba. Se realizó un Consejo Nacional ampliado y la sede fue precisamente el Aula Magna de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, en la histórica institución Victoria de Girón. Entonces Popi González era el Rector.
El presidente de la FEU de Cuba Carlos Lage Codorníu me invito a que yo dijera las palabras iniciales de aquel importante evento. Recuerdo que estaban presentes dirigentes históricos de la FEU y del Directorio Revolucionario como Faure Chomón, Julio García Olivera y Juan Nuiry entre otros.
Al terminar la actividad el Rector Popi González invitó a los compañeros de la presidencia a un breve encuentro en su oficina. Él me echó el brazo por encima y me dijo, “no te me vas a escapar tú vienes conmigo. Tú siempre serás mi presidente de la FEU”. Cuando llegamos a su oficina y todos nos sentamos yo lo hice en una esquina; pero él volvió a la carga y de dijo a Faure y a Carlitos, “propongo que Néstor se siente entre ustedes dos”. Sobre ese encuentro ya escribí en otra ocasión.
Otras de mis vivencias están relacionadas cuando en mi función de director de la Editorial Academia de GECYT, promoví la publicación de varios libros de otro fuera de serie, también de la etapa estudiantil universitaria ya referida. Me refiero al Dr. C. Agustín Lage Dávila. En aquel emprendimiento el Rector Popi González jugó un papel muy importante en lo relativo a la comercialización de los libros de Agustín en las instituciones universitarias del MINSAP. Recuerdo que Popi además de estimular mi iniciativa fue decisivo en las coordinaciones con directivos del sector de la Salud Publica cubana. Popí siempre estaba listo para apoyar las iniciativas vinculadas a la gestión del conocimiento.
La última vivencia que compartiré fue mucho más reciente y dolorosa para ambos.
A finales del año 2021 no encontramos en la zona de endoscopia del Hospital Hermanos Ameijeiras. Yo acompañando a mi esposa Mercedes que estaba en proceso de investigación de una tumoración del colon. Y él en un proceso similar.
Cuando nos volvimos a encontrar ya sabíamos que se trataba de un serio problema de salud en ambos casos. Mercedes falleció el 1 de mayo de 2022. Yo intuí que el ánimo que siempre me dio llevaba por dentro la certidumbre del desenlace fatal para ella.
En cuanto a él, nunca lo sentí derrotado, ni temeroso. El destino permitió poder tenerlo entre nosotros un tiempo más.
He podido leer unas cuantas publicaciones en Facebook de queridos compañeros y compañera que compartieron con él. Algunos ya veteranos como yo, y otros jóvenes y muy jóvenes y prometedores revolucionarios.
Pienso que su nombre debe honrarlo y honrar a alguna institución o área relevante de la salud pública cubana. Tal vez alguna distinción honorífica pueda llevar su nombre.
También la historia de las ciencias médicas de Cuba debe recoger su obra, para que las generaciones que vayan surgiendo lo tengan presente.
Claro que uno de los mejores homenajes será serle fiel hasta las últimas consecuencias.
¡Abrid el portón inconmensurable de los héroes de la humanidad; viene entrando otro gigante!
Miércoles 13 de noviembre de 2024.
- Bruno Rodríguez Parrilla: Cuba no ha cejado, ni cejará, en su empeño de preservar y defender a ultranza su total independencia
- A 50 años del golpe de Estado cívico-militar genocida: Legado de pañuelos blancos
- Cuba y Costa Rica: La hermandad no se quiebra por decreto
- Una pregunta para Trump y Netanyahu
- Geoeconomía de la guerra
- ir aOpinión »
- Inauguran en Venezuela mausoleo construido en homenaje a los caídos el 3 de enero de 2026
- Condenan con privación perpetua de libertad a sujeto que agredió a policía en boulevard de Camagüey
- Al menos 60 fallecidos en accidente de avión de la Fuerza Aérea en Colombia
- Podcast Las 3 del día: Resumen de las noticias publicadas en Cubadebate
- Choque de avión canadiense con camión de bomberos en aeropuerto de Nueva York deja dos muertos (+ Video)
- ir aSociedad »


No lo conocí, pero lo sentí siempre cercano. Me apena este final. Mis condolencias a sus familiares y a esa vasta cantidad de amistades que lo apreciaban.
Gracias por tan lindas palabras me han emocionado mucho, llévese Popi todo el cariño de personas que como usted lo quieren.
Gracias
Muy hermosas palabras.
De Popi podemos estar hablando por horas. Su obra ha sido inmensa. Su carisma y sencillez lo hacen merecedor de un cariño infinito de todo aquel que tuvo algún contacto con él
Grande entre los grandes. Justas y oportunas propuestas de reconocimiento.
Una persona increíble, excepcional, de un léxico profesional y de pueblo con elevada sencillez en su comunicación y haciendo historias renombradas como la misión encomendada para la búsqueda de los restos del Che y sus compañeros. Es un inmenso dolor que personas así dejen de existir físicamente. Sólo decirle al Dr Jorge que pasó a la historia de la medicina cubana y su ejemplo será guía para las presentes y futuras generaciones de profesionales en cualquier rama del saber, especialmente a los médicos y paramédicos de la salud, gracias por su gran aporte Dr Jorge.
Fue mi compañero de año en la carrera de Medicina. Coincidimos en El edificio de 22 plantas de la calle Linea muy proximo a Maternidad. Nunca lo olvidaremos
Tuve la oportunidad de conocerlo y desde ese momento nos veíamos como si nos conociéramos de toda la vida, un hombre sencillo que nos contaba las historia más tremendas como si fueran hechos cotidianos, escucharlo por horas aún cuando la diferencia horaria entre Shanghai y La Habana no nos hacia perder el interés de lo que nos enseñaba. Después continuamos la amistad, era un hombre leal y consecuente, siempre lo admiré y pienso que Cuba estará siempre en deuda con él y también como ud pienso que es imprescindible mantener su legado, seremos un pueblo mejor cuando tenemos hombres como él como referencia y guía.