Es un Código de amor y de afectos que protege a todas y a todos

Desde el Palacio de la Revolución tuvo lugar esta semana un conmovedor encuentro entre hijas e hijos de Cuba, quienes hablaron sobre sí y sobre el Código de las Familias. Foto: Estudios Revolución.
Palabras finales de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el Encuentro con diferentes sectores de la sociedad sobre el Código de las Familias, en el Palacio de la Revolución, el 20 de septiembre de 2022, “Año 64 de la Revolución”
Quiero, ante todo, agradecer infinitamente a todos ustedes por haber estado esta tarde compartiendo aquí en el Palacio de la Revolución ideas, vivencias, desde la posición tan sincera y tan íntima con que ustedes se han expresado, y creo que esto va a aportar mucho también en la reflexión de las personas que puedan apreciar la discusión y el debate que hoy hemos tenido.
Hay que decir que ustedes han contado desde vivencias, desde historias de vida realmente sensibles y conmovedoras por qué es importante para todos nosotros este Código. Desde sus propias vivencias, desde sus propios relatos yo puedo también ratificar mis convicciones, las que tengo sobre esta ley, y también compartirlas con nuestro pueblo al participar en este encuentro.
Creo que tenemos que detenernos en cómo surgió el Código de las Familias: nació no solo desde el Derecho, sino nació desde el pueblo como una necesidad social, había cambiado nuestra sociedad, habíamos reconocido una heterogeneidad en nuestra sociedad y necesitábamos un Código que estuviera a tenor con esa heterogeneidad.
Cuando uno analiza el Código en sus veinticinco versiones, escrito, revisado, consensuado por expertos de todas las disciplinas relacionadas con el Derecho de las familias, es una norma concebida y creada por toda la sociedad cubana, porque emergió de experiencias cotidianas de las familias cubanas a lo largo de décadas, de casos en bufetes y tribunales, de denuncias y pleitos, de consultas médicas y debates científicos, y de prácticas y experiencias que también se analizaron dentro y fuera del país.
No hay un solo artículo del Código que no tenga un basamento en la vida real, porque el Código es sencillamente lo que somos. El Código también es Cuba y nos ha aportado un aprendizaje, nos ha enseñado a ser menos egoístas y a pensar más como sociedad, a ser más inclusivos, a trabajar los sentimientos de enaltecer todo lo que podamos a nuestros semejantes, a nuestros compatriotas.
Yo quiero agradecer una vez más a todos los que han trabajado en su construcción y en su perfeccionamiento, a quienes lo promueven y lo defienden con sólidos argumentos, a quienes nos han demostrado en ese ejercicio magistral de educación sobre Derecho de familia la hermosa diversidad que se ha forjado en esta nación a lo largo de años, e incluso a lo largo de siglos. También ahí hay un análisis histórico de lo que es la sociedad cubana.
El Código tiene valores, el Código actualiza y perfecciona las instituciones jurídicas, familiares, el parentesco, la obligación de dar alimento, el matrimonio, la unión de hecho, la filiación cualquiera que sea su origen, las relaciones parentales, la guarda y la protección y la autonomía progresiva. Es una obra monumental por la cantidad de saberes y experiencias que lo conforman y por una singularidad maravillosa; convirtió el amor en ley, convirtió también el afecto en ley, y en eso nos recuerda una sentencia martiana. Martí decía: “Que el amor sea la moda. Que se marque al que no ame, para que la pena lo convierta”. Y yo creo que eso lo vamos a lograr con este Código.
Hay que reconocer también que en esa diversidad hay personas de doctrina y de fe que con todo derecho defienden su concepción. Yo lo único que les sugeriría es volver a pensar, porque lamentablemente no han llegado a comprender que el Código no niega sus derechos; el Código lo que hace es proteger el tipo de familia que ellos defienden, pero también otros tipos de familias que existen, y aquí hemos tenido testigos de toda esa diversidad.
El Código no impone, el Código no obliga, el Código no decreta que debe existir algún tipo de familia en particular, reconoce todas las que existen inspiradas en el amor y en otros sentimientos humanos. Por lo tanto, negar la existencia de otros tipos de familias es un acto de exclusión que niega la inclusión presente en ese Código, y creo que la exclusión daña y nos atrasa.
Habría que preguntarse: ¿Por qué el Código ahora? Bueno, negar su contenido sería negar derechos fundamentales de millones de cubanas y cubanos; sería quedarnos asentados del siglo XX, cuando ya estamos viviendo la tercera década del siglo XXI. Y el Sí tiene que ser ahora y no más adelante, porque más adelante podría ser demasiado tarde: las personas envejecen y sus proyectos de vida y de familia tienen un tiempo para hacerse y sería inconsecuente entonces demorarlos, si hemos llegado a valoraciones tan humanistas como las que han estado contempladas en todo este proceso democrático.
Por otra parte, la generación que ahora mismo está naciendo y las que están por venir tienen derecho a nacer bajo leyes de avanzada en sintonía con su época. Ellas y ellos mañana no entenderían por qué no lo hicimos en este tiempo, como tantos en estos meses –y aquí hay historias que ustedes han expresado– nos han dicho a través de dolorosas experiencias e historias de vida marcadas por el sufrimiento y la incomprensión, que ojalá todo se hubiera decidido antes y que están esperando de esas decisiones posterior a que aprobemos el Código.
Es un Código de unidad, la unidad que es el talismán y el seguro de la nación cubana y que no fue posible en nuestra historia hasta que no comprendimos que para tener unidad había que reconocer la diversidad, y ha sido un principio que también hemos fomentado para sostener la unidad en nuestra América. Por lo tanto, apoyar el Código es apostar por la unidad en la diversidad.
Y el voto Sí, yo creo que tiene que ser un voto afirmativo, aprobativo, confirmativo, de avance, de desarrollo, de triunfo, de futuro, porque el Código de las Familias plantea ante todo, como dijo el campeón, el respeto al ser humano, el respeto a todas y todos; en él estamos reconociendo y estamos aceptando las diferencias que ya existen en nuestra sociedad, sencillamente es racional, es realista; da las garantías que nos permiten constituir una familia, disfrutar una vida familiar libre de discriminación y violencia; nos da la oportunidad de ser felices, el derecho a existir y además a ser reconocidos, a crecer en un entorno de felicidad, de amor y de comprensión.
Plantea la igualdad plena entre mujeres y hombres, el desarrollo pleno de los derechos sexuales y reproductivos; protege tanto la maternidad como la paternidad; promueve el desarrollo responsable; garantiza la igualdad filiatoria, el respeto al libre derecho de la personalidad, de la intimidad, al proyecto de vida personal y familiar que se escoja, y reconoce el cuidado como derecho. Creo que esa es otra categoría que llevamos a un nivel superlativo con este Código.
Protege a las personas y familias en situación de vulnerabilidad y también a los que están en situación de discapacidad.
Se puede discrepar honestamente en alguno o más artículos del Código, pero sería un error negar todo el Código por eso; sería desconocer que esa discrepancia existe justamente por la amplia diversidad de intereses de temas que atiende la totalidad de esta norma. Por lo tanto, para mí es un contrasentido apreciar por una parte los numerosos aportes del Código al derecho de la familia y, al mismo tiempo, por un aspecto en particular, negar el Código y negar toda su transcendencia.
Alguien decía hace unos días que es imprescindible ponerse en la piel del otro, atender y tratar de sentir lo que sienten las demás personas, las que han sufrido, a las que está orientado este Código: a la niña o el niño sin hogar, a los ancianos con quienes no se cuenta para tomar decisiones trascendentales en el propio hogar que ellos un día fundaron; a la pareja sin descendencia natural, a la persona que tiene orientación sexual hacia una persona del mismo sexo, a la familia armada por el amor que debido a convenciones y a prejuicios es obligada a esconder ese amor.
Es un Código de amor y de afectos que protege a todas y a todos y destaca la solidaridad de cubanas y cubanos por encima del egoísmo y de la exclusión.
Por lo tanto, yo convoco, como ha dicho Leonardo, a leerlo e interpretarlo con el corazón, a votar con el corazón, a votar por Cuba. Y estoy seguro de que el 25 de septiembre cubanas y cubanos libres, soberanos y dueños del destino elegido ejerceremos nuestro derecho al voto.
¡Votar Sí, es decir Sí por la unidad, por la Revolución, por el socialismo, y es decir Sí por Cuba!
Agradecido por este encuentro que también nos hace crecernos en nuestras convicciones.
Muchas gracias a todos.
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Yo quiero votar SI por el código de la familia, pero no estoy de acuerdo con que las parejas homosexuales adopten niños.
No soy homofoba, pero tal como considero la opción de cada cual a elegir su sexualidad, considero también que los niños tienen derecho a tener una familia heterosexual.
Entonces? Cómo tengo que votar?
Yo sé qué hay infinidad de personas que están en mi misma situación.
Excelente el nuevo código de la familia, pero con ese punto no estamos de acuerdo.
Lamentablemente, y aun cuando se apruebe el código de familia la mayoría de los niños sin amparo filial que superan los 5 años no llegan a ser adoptados. La realidad es que hay muchos "preocupados" porque "los niños sean adoptados por una familia normal", y muy pocos preocupados por adoptar.
Entiendo la "preocupscion" pero no dejo de ver detrás de la mayoría de estos comentarios una mera justificación para escudar prejuicios.
Si está de acuerdo con la mayoría de los artículos, y reconoce los avances y las oportunidades para nuestra sociedad y para usted,lo más inteligente sería votar sí
Pues vote que no y si sale no se analizarán los puntos que llevaron al no y estos deberán ser modificados para ser sometido nuevamente a votación. El resto que no está en cuestión para la generalidad no debería verse alterado en ese proceso pos votación
Los niños tienen derecho a vivir en una familia feliz.
¿Pertenecer a una familia heterosexual garantiza la felicidad?
El código da derecho, no excluye, no discrimina.
Gran disyuntiva para no pocos revolucionarios que en más del 95 por ciento están de acuerdo , pero hay 2 o3 puntos en que no ceden, no voy a citarlos porque esos temas ya son conocidos
Como es mi caso, se sabia que algunos temas iban a ser bastante polémicos , no entiendo como se incluyeron y no se trataron aparte
Comparto su opinión. El resto del Código no tendría problemas su aprobación mayoritaria.
Yo estoy muy de acuerdo con todo lo del código exepto que los homosexuales adopten niños por eso mi voto es NO, solamente por eso y así lo manifesté en mi asamblea pero como no eliminaron ese acápite solamente por eso no estoy de acuerdo, soy revolucionario y bien identificado con la revolución y como yo Miles de cubanos pensamos igual
El nuevo código es una gran oportunidad,garantiza los derechos de todos, no estaría bien que se le diera derecho a las parejas heterosexuales de adoptar y las homoparentales no, por qué unos tipos de familias tendrían más derechos que otras???? No dice la constitución que todos somos iguales???? Entonces, sencillo,iguales derechos para todos, SI AL CÓDIGO!!!!
El derecho de adopción es un derecho del niño no de los adultos. De ahí surge su confusión.
La respuesta es sencilla y se ha explicado varias veces. Porque no es un "derecho" de dos personas a tener un hijo, sino derecho del hijo que se adopta a tener un PADRE y una MADRE. Tener un hijo no es un capricho !!!!
Tan simple como comprender que una simple unión de dos personas no es una familia en el sentido natural y biológico, porque sólo un hombre y una mujer pueden procrear de forma natural, sin que medien mecanismos artificiales o muchas veces con grandes problemas éticos y morales como la gestación solidaria, versión cubana de los vientres de alquiler.
Es una lástima pero por estos puntos que en ningún momento fueron modificados muchos tienen ya definido su voto.
PD: Por cierto, cambiar a un enfoque netamente político de que quien vota sí o no equivale a estar en contra o no de la revolución, o del socialismo, me parece que es pasarse y mucho. Si, sinceramente creo que se le fue la mano al presidente. Ojalá me publiquen.
El código tiene muchos logros y aciertos pero el.pueblo en general no está de acuerdo con varios puntos relacionados con los homosexualidad y lo triste del caso es que o se acepta el código completo o no se acepta y es ahí donde no estoy de acuerdo;es como sin quisieran imponer los puntos discordantes al sumarlos al resto del cuerpo de la constitución;hubiera sido mejor que se votara por cada punto central y el código quedaría compuesto x aquellos que el pueblo de forma unánime o mayoritariamente seleccionara..pero así parece una imposición.Además,en todas las plataformas solo se presentan los criterios y panelistas que están plenamente de acuerdo con todo lo planteado y eso no es realmente correcto pues hay un gran grupo que tiene sus criterios que son opuestos y que también pueden hacer pensar al pueblo y tomar una decisión cada cual basada en las diferencias de ideas y no inducir a través de un sólo grupo las ideas que se quieren defender..eso,de corazón, no es libertad de expresión ni está en el concepto de Revolución de Fidel
A votar el domingo con el ciclón atras
Y a Todes también
Que claro se ve todo es muy fácil de entender las palabras de nuestro presidente #SI AL CÓDIGO
La constitución nos beneficia con igualdad de derechos para todos???? Entonces, sencillo, SI AL CÓDIGO!!!!
Si por el código porque lo que hace es retratar y reflejar a la Cuba del hoy y del futuro, lo que contempla son nuestras realidades cotidianas aunque todavía hay muchos escoyos mentales en la gente tradicional con sus preseptos patriarcales, machistas y religiosos de acuerdo a su interpretación. El código no niega nada ni la patria potestad tan esgrimida por los detractores, los padres tendrán patria potestad sobre sus hijos siempre y cuando cumplan cabalmente sus deberes y obligaciones. En cuanto a las familias lo que hace es reconocer a todos los típos de familias que hay en la actualidad y que no tienen reconocimiento jurídico ni social y sobre otros temas espinosos como el matrimonio igualitario, la reprodución asistida y la adpción de menores hay que valorar los aspetos positivos y no mal interpretar lo que recoge casi siempre desde una optica personal y no en función del bién colectivo.
Para los que piensan votar en contra como venganza contra el gobierno por la situación que atravieza el país están en su derecho pero será una desición equivocada y poco inteligente porque el el supuesto de que no se apruebe por la mayoría, exísten todAs las vías y argumentos objetivos para otra convocatoria futura. YO SI VOTO SI POR EL CÓDIGO.
Estoy de acuerdo con muchas cosas en el código pero pienso que debió separarse cada tema para así tener la posibilidad de votar por lo que se está de acuerdo o nó. De esta manera es más complicado y estoy seguro que se analizó esta propuesta de hacerlo por separado en cada CDR. Por otra parte hay algunos temas que son delicados y que no todas las personas conocen como por ejemplo lo que ha pasado en otros paises. De aprobarse este código veremos en un futuro lo que pasaría. Lo que viene luego es lo que el pueblo aún no ha visto.
Nos enfrentaremos a problemas judiciales, a burlas de los niños en las escuelas, a problemas familiares y mucho más dificil a problemas SICOLOGICOS.
Nadie tiene más derecho a dar una educación a sus hijos que los padres.
Gracias.
"Proteger a todos" ya encierra a masculino y femenino, no hace falta en nuestro idioma hacer esa diferencia
Los seres humanos, a medida que crecemos, aprendemos conductas imitando a las personas en el medio que vivimos. Cuál sería la conducta a imitar en su mayoría, en los ´´matrimonios homoparentales´´, sería justo incidir de esta manera en su futura identidad de género?
En mi opinión hay una contradicción en aquellos que se dicen "revolucionarios" en todos los aspectos de la vida (incluyendo la política) y sin embargo no aceptan el derecho de las personas a fundar una familia legalmente, aun si su pareja es de su mismo sexo. Y cuando digo fundar una familia no me equivoco, allí van desde el matrimonio hasta tener una familia
¿Porqué negarle el derecho?
¿Discriminación, prejuicios, ignorancia, egoismo, hegemonismo de tradiciones machistas y excluyentes que ahora ciertos sectores avivan para ir contra el Código de las familias?
Yo por mi parte digo #YoVotoSí y estaré orgulloso de estar entre las personas que en el 2022 están a la vanguardia en el pensamiento social humano.
Me dan lástima las y los que aun están llenos de ignorancia, que se dejan engañar sr por falsas doctrinas religiosas que encubriendose en la Fe y en Dios siempre han ido contra los derechos de los seres humanos.
Lo primero que tienes que hacer es aprender a respetar.