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Carta a amigos y amigas en el extranjero

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Un mercado callejero en el centro de Río de Janeiro, Brasil, el 25 de junio de 2020
Leo Correa / A

Queridos amigos:

¡En Brasil hay un genocidio! Al momento de escribir, 16/7, la COVID-19, que surgió aquí en febrero de este año, ya ha matado a 76 000 personas. Ya hay casi 2 millones de infectados. Para el domingo 19 de julio, alcanzaremos 80 000 muertes. Es posible que ahora, cuando leas este llamamiento dramático, ya alcances los 100 mil.

Cuando recuerdo que en la Guerra de Vietnam, durante más de 20 años, se sacrificaron 58 000 vidas del personal militar de EE. UU., Tengo el alcance de la seriedad de lo que está sucediendo en mi país. Este horror causa indignación y revuelta. Y todos sabemos que las medidas cautelares y restrictivas, adoptadas en tantos otros países, podrían haber evitado tal número de muertos.

Este genocidio no es el resultado de la indiferencia del gobierno de Bolsonaro. Es intencional. Bolsonaro está satisfecho con la muerte de otros. Cuando un diputado federal, en una entrevista televisiva en 1999, declaró:

“¡Al votar no cambiarás nada en este país, nada, absolutamente nada! Desafortunadamente, solo cambiará si un día vamos a una guerra civil aquí, y hacemos el trabajo que el régimen militar no hizo: matar a unos 30 mil ”.

Al votar a favor del juicio político del presidente Dilma, ofreció su voto en memoria del torturador más notorio del ejército, el coronel Brilhante Ustra.

Debido a que está tan obsesionado con la muerte, una de sus principales políticas gubernamentales es liberar el comercio de armas y municiones. Cuando se le preguntó en la puerta del palacio presidencial si no le importaban las víctimas de la pandemia, respondió: "No creo en estos números" (27/03, 92 muertes); "Todos moriremos algún día" (29/3, 136 muertes); "¿Y qué? ¿Qué quieres que haga?" (28/4, 5,017 muertes).

¿Por qué esta política necrofílica? Desde el principio, declaró que lo importante no era salvar vidas, sino la economía. De ahí su negativa a declarar un cierre, cumplir con las pautas de la OMS e importar respiradores y equipo de protección personal. La Corte Suprema tuvo que delegar esta responsabilidad a los gobernadores y alcaldes.

Bolsonaro ni siquiera respetó la autoridad de sus propios ministros de salud. Desde febrero, Brasil ha tenido dos, ambos despedidos por negarse a adoptar la misma actitud que el presidente. Ahora, al frente del ministerio, está el general Pazuello, que no entiende nada sobre el tema de la salud; trató de ocultar los datos sobre la evolución del número de víctimas del coronavirus; empleó a 38 militares en funciones clave del ministerio, sin las calificaciones requeridas; y canceló las entrevistas diarias para las cuales la población recibió orientación.
Sería exhaustivo enumerar aquí cuántas medidas para liberar recursos para ayudar a las víctimas y las familias de bajos ingresos (más de 100 millones de brasileños) nunca se han implementado.

Las razones de la intención criminal del gobierno de Bolsonaro son evidentes. Dejar morir a los ancianos para ahorrar recursos de la Seguridad Social. Dejar morir las enfermedades preexistentes para ahorrar recursos del SUS, el sistema nacional de salud. Permitir que los pobres mueran para ahorrar recursos de Bolsa Família y otros programas sociales para los 52.5 millones de brasileños que viven en la pobreza y los 13.5 millones que están en la pobreza extrema. (Datos del gobierno federal).

Mucho antes de que lo hiciera el periódico The Economist, en las redes digitales trato al presidente como BolsoNero, mientras Roma arde, él toca la lira y anuncia cloroquina, una droga sin eficacia científica contra el nuevo coronavirus. Sin embargo, sus fabricantes son aliados políticos del presidente ...

Le agradezco su amable interés en difundir esta carta. Solo la presión del exterior podrá detener el genocidio que está asolando a nuestro amado y maravilloso Brasil.

Fraternalmente,

Frei Betto

Vea además:

Jair Bolsonaro: Autorretrato de un fascista

Se han publicado 16 comentarios



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  • OERM dijo:

    Es lamentable, pero es el mundo que estamos viviendo, donde hay personas que piensan de esa manera. Que podemos hacer con estos genocidas. Dicen que no hay pobres, porque no miran al pobre, si lo miran les duele. Decía Pepe mujica.
    Ni privandolos de su vida pagan el crimen que
    cometen.

  • Chicho dijo:

    Los pueblos tienen que ser muy conscientes y cuidadosos cuando eligen a sus presidentes. Un fascista no le conviene a nadie.

  • Rozon dijo:

    Viva mi Cuba ,es única ,siento dolor por lo que están pasando

  • ramon dijo:

    Gracias, Frei Betto por dar a conocer descarnadamente la situación que vive Brasil. Realmente necesitan la ayuda de la presión mundial para lograr un cambio radical.
    Llamo a todas las personas capaces de sentir dolor por los demás a unirse al reclamo de Frei Betto.
    Duele mucho comparar lo logrado en Cuba pobre con el desastre de un gigante.

  • isauro dijo:

    Como me duele Brasil.

  • Jose R Oro dijo:

    Apoyo fervientemente la declaracion de la gran voz de Brasil que Frei Betto es! Ese gran y hermano pais esta subyugado por una forma inenarrablemente cruda de fascismo - militarismo- mesianismo, representado por el lunatico ultraderechista Jair M. Bolsonaro. No soy creyente, pero tal si pareciera que por el haber expulsado de la forma mas absurda y despiadada para su pueblo, a miles de colaboradores medicos cubanos, le toco el castigo divino de ser el segundo pais del mundo mas atribulado por esta Pandemia. Que horror, que dolor, que pronto veamos que han muerto mas de cien mil hermanos y que el presidente siga aun actuando irresponsablemente, en un acto de lesa patria y lesa humanidad!

  • Marta dijo:

    Lo que pasa es Brasil es que el pueblo vale menos que que nada para ese Presidente y hoy lo que tienen es un caos. Lamentable situación y lamentable las perdidas de vidas humanas, no muy diferente a lo que ocurre con el vecino del norte, que también decidió dejar el país a su suerte, mientras se dedica a difamar y querer estrangular a nuestro pueblo. Duele mucho! ¡ Que bien estarían haciendo nuestros médicos! Mas de uno debe estar añorandolos.

  • tr dijo:

    Fuerza Brasil. Sólo su pueblo maravilloso puede exterminar el moustro de Presidente que cada día se empeña en exterminar parte de su población.

  • José A. Montero Rodríguez dijo:

    No cabe dudas, este hombre es un fascista. No merece ser reconocido en el mundo de los humanos. Brasileños. Hasta cuando lo van a tener en el poder?.

  • El Gallo de Moron dijo:

    A ese Gobierno el imperio no lo critica, ni señala por su manifiesta incapacidad...sinembargo a Cuba la persigue, la calumnia y trata de demeritarla en sus resultados de enfrentamiento a la COVID por todo el mundo......

  • Nelida dijo:

    Frei Betto, amigo, gracias por ofrecernos desde lo más profundo de sus sentimientos, el terrible cuadro social que atraviesa el querido pueblo de Brasil. Las cifras, que ya hablan y son alarmantes, no reflejan la angustia, ni el sufrimiento. Allí tengo amigas y amigos. En Brasil he disfrutado del valor de la amistad, la belleza de sus paisajes y la diversidad de sus comidas. Allí he tenido la enorme suerte de compartir y sentir el calor desprendido entre personas que aman la música, el baile, la alegría...que aman la vida. Hoy todo es dolor, enfermedad y muerte. Bolsonaro es una maldición, una desgracia, y ahora es que comprendo a través de este texto porqué desprecia todo lo vivo, a la naturaleza, a los seres humanos. Es una mala copia de su ídolo Trump, ni amerita originalidad, sólo el vacío oscuro del dolor que deja la muerte indigna de miles de vidas truncadas con sus ilusiones y esperanzas. Brasil renacerá y destruirá al ruinoso de su Presidente, porque personas como usted existen, batallan y se enfrentan en la defensa por la vida. Desde Cuba, un abrazo, admirado y querido Frei Betto, aquí estamos.

  • Estudiante dijo:

    Amigo siento mucho la actitud de ese misogino y fascista que tiene por presidente Brasil, que se toma a broma la salud de su pueblo y pone a los que ya padecen de pobreza más peso sobre sus hombros. Ese hombre no se puede llamar brasileño, es un hombre que ha vendido su alma a la avaricia y solo se centra en su propia comodidad. Decía Martí que los dirigentes de América deben conocer las costumbres e identidad de su pueblo, para poder entender las necesidades que padece. Mucho ha luchado Brasil y los países de Latinoamérica para que su propio presidente aplaste vilmente la democracia y arranque la esperanza de las personas humildes y patriotas. Por eso querido hermano un día se hará justicia, ánimo y fuerzas . Se lleva la sincera admiración de una estudiante de bachillerato . "Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar"

  • alexander dijo:

    Los brasileños, en cuanto salgan de esa dictadura disfrazada de democracia, tienen que juzgar a todos aquellos que auparon a Bolsonaro y a él mismo como genocida. Se puede ser ignorante, pero no asesino.

  • La Bayamesa dijo:

    La mejor copia de Trump, ?Qué más se podía esperar de él? Cada vez son más abismantes las noticias que nos llegan de Brasil y sentimos como cubanos un profundo pesar por el querido pueblo brasileño a quién el demente de BolsoNero como bien lo califica Ud. les negó la ayuda de nuestro personal médico. Solo espero que ese pueblo sepa deshacerse lo más rápido posible de esa "repandemia" que es su actual presidente.

  • La Aguja Cubana dijo:

    Estimado Frei Betto
    Efectivamente, desde las primeas declaraciones del "Mesías" brasileños no había que ser muy entendido en política e ideología. Jair Bolsonaro es un genocida y como tal debe ser juzgado en algún momento. Ojalá y no escparan tampoco a ese juicio su general Donlad Trump y el secuaz Lenín Moreno, así como la golpista Jeanine Añez, una india boliviana en toda su fisionomía, disfrada de rubia holliwodense.
    Y es que las muertes de los seres humanos para estos diablos que se han hecho del poder a golpe de fuerzas y mentiras, no les interesan. tampoco son sus familiares cercanos los que caen fulminados en las calles y en el mejor de los casos en las camas de algún hospital.
    A los medios que ellos controlan tampoco interesa otra cosa que seguir apoyando entre bambalinas y en algunos casos sin ningún recato, esas políticas de exterminio tan solapadas
    "Quiénes morirán? los más pobres, los que no tienen acceso a la salud, los obreros, los desempleados, los viejos, los jubilados que entregaron toda la enegías de sus vidas a la dictadura del.mercado. No dudemos ni por instante que ens sus cabezas delirantes, debe rondar la certeza de que hay bastantes desempleados,l o mismo en Brasil, que en Estados UNidos y otros ocuparán rapidamente los puestos de los que mueran.
    Así de sencillo.
    Así como los cerca de 59 mil soldados que perdieronsus en Viet Nam durante másde 10 años, ahoran en menos de uno triplicaran y quizas cuatripliquen la cifcra, y no precisamente en una guerra, si no en una situación que no admite otra cosa que solidaridad y amor por el prójimo. Una diferencia abismal, pero que algrancapital da lomismo. Lo mismo en la guerra que enla paz.
    Ahora quieren culpar a China de la pandemia para justificar las miles de muertes y los millones de infectados, pero el gigante asiático controló rápido y con efectividad la pandemia, porque a psar de las falacias y las mentiras de Estados Unidos y sus aliados, esa república se ocupa de sus ciudadanos.
    En el Brasil que usted sufre, también serán miles los muertos que no importarán a esas élites bárbaras dispuestas a mantener el espejismo de sus lentejuelas, aunquie para ello tengan que sacrifiar hasta el último aliento de vida de cuaqluier brasileño.
    Si no perdemos la memoria , si no olvidamos como quieren estos gansteres y bandidos de la peor calaña, tendrá que haber un juicio, no solo de los pueblos , si no también de la justicia nacional o internacional, si es preciso, y si es que se puede lograr en estas falsas democracias, una verdadera justicia.
    A veces y muchas veces pienso en el Guerrillero del tiempo, en el invencible y mil veces victorioso Fidel, tan crticado por sus enemigos, por haber tomado las armas y enfrentar a una tiranía oprobiosa apoyada por Estados Unidos, que liquidó todos los derechos y asesinó a miles de jóvenes cubanos. No había otro camino y creo sin pensarlo muchas veces que los caminos para nuestra Amércia, cada vez se cierran más. No valen las victorias en las urnas para las fuerzas progresitas y cuando la alcanzan durarán a los máximo unos años, volverán las aves de rapiña sobre ellas y las liquidarán. Los ejemplos sobran.
    Siento el orgullo y con el moriré, de haber nacido en esta Isla irredenta, a la que Fidel y sus compañeros convirtió en ejemplo pra el resto de Latinoamerica y el mundo. con todos sus defectos, pero también con la virtud de no arrodillarse jamás ante el enemigo que seguro rebasará mi generación e incluso la de mis nietos.
    Quiero seguir haciendo honor a la máxima martiana: "la miseria pasa, la deshonra, no"
    Estamos con usted y el pueblo brasileño y ya comparto su carta.
    Hasta la victoria siempre.

  • Cubana dijo:

    Que triste lo siento mucho pobre pueblo, ni que decir pues muy triste dios ponga la mano en el corazon de esa mala persona que fue elegida como presidente.

Se han publicado 16 comentarios



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Frei Betto

Frei Betto

Carlos Alberto Libânio Christo. Conocido como Frei Betto. Fraile dominico. conocido internacionalmente como teólogo de la liberación. Autor de 60 libros de diversos géneros literarios -novela, ensayo, policíaco, memorias, infantiles y juveniles, y de tema religioso. En dos acasiones- en 1985 y en el 2005- fue premiado con el Jabuti, el premio literario más importante del país. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores. Asesor de movimientos sociales, de las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, participa activamente en la vida política del Brasil en los últimos 50 años. Es el autor del libro "Fidel y la Religión".

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