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Una guía para turistas

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Comienza en Cuba este 1ro de noviembre temporada alta del turismo. Foto: Cuba Travel.

Era yo muy joven cuando tuve la oportunidad de visitar algunas ciudades de la vieja Europa. Iba a tocar con las manos los testimonios de una cultura que había aprendido a conocer en los libros, antiguos monumentos y obras de maestros del arte universal. Disponía de pocos centavos. Como muchos coetáneos de aquella época, andaba con un modesto morralito y me alojaba en lugares poco costosos. Viajar era un modo de emprender la aventura personal del descubrimiento de otras realidades. Por eso, no me gustaba andar en manada. Para no perder la ruta en sitios desconocidos, me valía de una guía, preferentemente un Michelin de tapas azules en el que podía encontrar información histórica elemental junto a los planos indispensables para orientarme en la marcha.

Industria sin chimeneas, el turismo es una fuente significativa de ingresos para el desarrollo económico del país. Contribuye también a proyectar la imagen de lo que somos como pueblo y como cultura, más allá de las bondades del paisaje, el sol y la playa, muestra de nuestra singularidad y de lo que hemos sido capaces de construir en el largo camino de edificación de nuestra identidad.

El tema adquiere particular vigencia en vísperas del arribo al medio milenio de la fundación de La Habana. En comparación con urbes de larga prosapia, se trata de un tiempo relativamente breve en el cual, sin embargo, se ha desarrollado el ininterrumpido empeño fundacional de una nación. Poco a poco, hemos aprendido a valorar un patrimonio edificado que sobrepasa en extensión el territorio del centro histórico de la capital. Hay otros tesoros que aún permanecen resguardados. No me refiero tan solo a los que podemos descubrir en la arquitectura moderna del Vedado y Miramar, a las antiguas mansiones del Cerro, a la memorable Calzada de Jesús del Monte, evocada por el poeta Eliseo Diego, sino a todo aquello que se preserva en lo que me atrevería a denominar nuestro circuito museístico.

Por obra del azar, en el breve espacio de unas pocas cuadras se concentran museos de primera importancia. Bordeando el Parque Central, donde alguna vez estuvo el Centro asturiano se exhibe la colección de arte internacional. Esta no es comparable con las que prestigian reconocidísimas instituciones de la vieja Europa, pero resulta notable en el contexto de la América Latina. Entre otros bienes, habrá de llamar la atención a muchos la existencia entre nosotros de un conjunto de piezas representativas de la Antigüedad clásica, algunas de ellas de indiscutible valor.

No hay más que seguir andando por la calle Zulueta para tropezar con el Museo de Arte Cubano. En sus salas, nacionales y extranjeros pueden descubrir el relato histórico de la evolución de la pintura, la escultura y el grabado, desde los iniciales tanteos de inspiración académica hasta la aparición de la primera vanguardia, de sus sucesores y de los artistas que emergieron después del triunfo de la Revolución. El observador curioso recibirá el impacto de imágenes con alto valor estético, evocadoras de dimensiones inesperadas de la realidad cubana. El especialista podrá apreciar la productiva relación dialógica entre lo local y lo universal en el proceso de apropiación creativa de los lenguajes de la contemporaneidad.

Después de pasar junto al yate Granma, el paseante entra en el ámbito de la historia. Allí encontrará, en el Museo de la Revolución, antiguo Palacio Presidencial, el testimonio tangible de la heroica lucha frente a la dictadura de Batista, eslabón de un batallar emancipador que desembocó en el triunfo de la Revolución Cubana y proyectó la voz de la Isla, con su afirmación soberana, hacia el resto del mundo. Dentro de algunos meses, el circuito museístico habrá de completarse con la inauguración de la casa que albergará, de manera palpable, el complejo recorrido de nuestra música en su intercambio, siempre renovado, entre lo popular y lo culto, entre el acá y el allá, entre los numerosos afluentes nutricios de una expresión artística que nos identifica.

Según lo expresado en fecha reciente por el arquitecto Marrero, ministro de Turismo, la mayor parte de los visitantes que arriban a nuestro país transita por La Habana. Para lograr mayores beneficios comerciales, cultura y economía deben darse la mano. Para prolongar su permanencia, incentivar su deseo de regresar y convertirlo en difusor espontáneo de nuestros mejores valores, hagamos del turista un viajero motivado por descubrir, tras lo coyuntural, las esencias más profundas de la nación, tan sistemáticamente demonizada por la propaganda imperial. El conocimiento de lo real contribuye a socavar prejuicios. Nuestro pueblo ha tenido que aprender a sobrevivir bajo el acoso económico, comercial y financiero. La inventiva de algunos ha conducido a la preservación sorprendente de autos norteamericanos de mediados del siglo pasado. Por su singularidad, el fenómeno despierta la curiosidad de muchos visitantes. En ese hecho coyuntural, seguramente pasajero, asoma la punta del iceberg reveladora de una verdad más profunda. En medio de la adversidad hemos emprendido el rescate del patrimonio. Hemos proseguido la creación en la cultura y en la ciencia. El diseño de una estrategia turística con perspectiva de futuro ha de tener en cuenta esos factores con vistas a la proyección internacional de la imagen Cuba y a la permanente recalificación de los especialistas del sector.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 11 comentarios



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  • Andrey dijo:

    Una vez más, muchísimas gracias a nuestra intelectual Graziella Pogolotti por sus escritos llenos de cubanía, siempre en defensa de nuestra cultura, afincada en la actualidad pero sin dejar de ver el pasado para llegar sano y salvo (la Patria, la nación) al futuro que concierne a todos los cubanos. Gracias en creer en los jóvenes y criticar de manera justa los caminos torcidos en que no pocas veces nos desviamos en el empeño de construir nuestros sueños en Cuba y para el mundo.

  • Socrates dijo:

    Que suerte tuvo Graciela de poder visitar Europa!, cuántos cubanos han tenido esa oportunidad?.

  • curiosa siempre dijo:

    El artículo nos deja a todos interesados y pensando, como usted acostumbra, querida Graziella. Le estoy muy agradecida por insistir en que el pasado, el presente y el futuro de la nación cubana forman un tejido vivo que debemos preservar y también dar a conocer al mundo, motivando a los viajeros extranjeros a ver más allá del paseo (ya folclórico) en los almendrones o en los coches de caballos, más allá de los asediadores y guías improvisados que le pueden hasta mostrar la casa natal de Elpidio Valdés al menos enterado. La protección es para los visitantes y para el patrimonio tangible e intangible con el que ellos entran en contacto porque nuestras esencias no van solo en las construcciones preservadas o en las modernas instalaciones hoteleras construidas, está en las personas que circulamos por las calles con nuestras penas y glorias, que también visitamos esos sitios valiosos de nuestra cultura o los queremos visitar, y que luchamos bien literalmente por que nuestra sociedad avance a pesar de enfrentar el asedio más prolongado que la humanidad haya experimentado. Quizás Guiness tenga interés… :)
    ¿Por qué no tenemos todavía guías (no solo para turistas) con los lugares más destacados de La Habana y otras localidades del país? Eso es también parte de la difusión de nuestros valores y de su protección.

  • Revenge dijo:

    Si, la mitad de los turistas que visitan Cuba pasan por la Habana pero son sus moradores los que tienen que asumir de su bolsillo el cuidado de su entorno. Mi hijo vive tras el emplazamiento del famoso hotel inteligente que se pretende construir en plena Rampa. Los vecinos de la cuadra han tenido que pagar a particulares para que les ayuden en la reparacion de sus aceras y son los que mantienen los parterris. Han tenido que ‘tocar’ a aguas de la habana y hasta a la brigada de asfalto para poder tener una calle salubre y transitable. Con el anuncio de la construccion del hotel les ha caido un cubo de agua fria pues molestias presentes y futuras aparte, todo lo que han reparado se ira al demonio. Que las autoridades tengan presente que todo el mundo en la habana no alquila ni trabaja en el turismo. Como habitante del subdesarrollado oriente valoro la solidaridad interterritorial pero no hay que apretar.

  • Andrews dijo:

    Con un sistema de GPS o Glosnnas, en los telefonos asociado a lugares turisticos, se puede hacer que muchos lugares sean visitados por los turistas, eso es trabajo de GeoCuba y el Mintur, señalara desde cada lugar de interes, desde la casa de un escritor hasta la institucion mas importnte.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico artículo, estratégico asunto. Con su permiso doctora reflexiono sobre el asunto mirando otra cultura, la cultura empresarial que rodea a este sistema, de cómo conceptualizar en las condiciones de nuestro socialismo una industria exitosa. Lo que hoy hacemos en esta industria no es un invento cubano, no estamos descubriendo nada nuevo, solo nos estamos sumando a un mercado y una industria que existen, que surgió y se desarrolla bajo leyes y patrones del mercado capitalista, que ahora cobra mayor relevancia en esta era globalizada. En mi criterio en las actuales circunstancias de bloqueo, y considerando la urgencia y dependencia que el desarrollo de nuestro país le asigna a esta industria, no veo esas perspectivas halagüeñas si seguimos manteniendo el actual diseño, nos sigue faltando para el abordaje efectivo nuevos conceptos en lo estructural y organizativo de este sistema, que propicien un cambio en ello, nuestro sistema del turismo no está preparado para ese protagónico papel que demanda el desarrollo, mucho menos para abordar este mercado globalizado y sacarle el máximo de rendimiento. El primer y más grave error está en los conceptos, el turismo es uno de los productos más globalizado que existe. Con conceptos estructurales y organizativos viejos no puede haber una cultura nueva y mucho menos esperar grandes beneficios, no estamos enfocados en las causas generales.
    El contexto de esta industria es nuevo, diferente y globalizado, nosotros como país no tenemos control sobre el mercado, ningún país lo tiene, es imposible, el mercado se mueve online, es muy riesgoso no tener en cuenta esto apostando tanto en esta industria, esta industria es altamente globalizada, al internacionalizar su gestión, este tipo de gestión economía deja sin respaldo, o lo que es igual, no reserva espacio para políticas locales de desarrollo a partir del desarrollo del turismo, bajo los actuales esquemas no se genera desarrollo estable en lo local en ninguna parte del mundo producto del turismo, no se propicia el desarrollo variado, ni compensa a los perdedores de la globalización, porque hay que tener claro que la globalización es algo novedoso y bueno pero deja en su esquema desprotegido a los más pobres. Por ejemplo gracias a esa globalización del mercado turístico vemos el inicio y desarrollo de cualquier polo turístico, por ejemplo un país capitalista México, en el caso de Cancún, que cuando iniciaba su proyecto, como lo hemos iniciado nosotros y en mayor escala como se hará en el futuro, tendremos también un boom y un auge constructivo tremendo, en ese momento la economía se movilizará notablemente, la prosperidad es evidente como sucedió siguiendo con el ejemplo en la zona hotelera vs la gran ciudad de Cancún, al concluir el grueso de la construcción en esa zona, y entrar en operación todo e ese sistema turístico las aguas cogen automáticamente su nivel, se desploma el globo constructivo, decrece la economía, el auge se frena y empezamos un proceso inverso, la zona hotelera de Cancún al full, y la economía de la ciudad de Cancún en caída libre, eso mismo nos pasa a nosotros aunque a menor escala. A partir de ese momento los ingresos van para unos pocos bolsillos los dueños y socios, el 95% de los ingresos quedan en manos de los dueños de los hoteles que venden el paquete todo incluido, sin posibilidades o muy pocas para las economías locales, tengamos en cuenta que lo que estamos haciendo hoy es trasplantar modelos exitosos de países y épocas diferentes a nuestras condiciones, eso no es un problema, el problema está en que la industria, su sistema, no se modifique, no se atempera o se reinvente a tono con esos modelos, que nos permita como país que construye el socialismo asegurar los mayores y mejores dividendos de esa gestión económica, sin crear obstáculos que frenen o limiten el desarrollo de las nuevas formas económicas vinculadas al turismo. La plata en ninguno de esos países entra directamente al sistema bancario que el Estado prefiere, la mayor parte ni siquiera entra al país, eso mismo nos pasa a nosotros, porque el mundo es globalizado, para México y para nosotros también, entonces lo primero es entender el problema y abordarlo con mucha profundidad.
    Me explico mejor, la generalidad de las ventas de hospedajes y otros servicios, incluido restaurantes, recorridos, buceo todo, en esta industria se hace online, y en el futuro inmediato eso será mayor, hoy a través de un plástico y mañana todo por medio de celular, un turista Alemán que quiere vacacionar en Cuba, renta una casa en Marianao en la Habana, paga sus 7 noches de hospedaje de forma online, al hacer su pago ese dinero entra a una cuenta de banco en Canadá o España bien a nombre de un cubano, o u extranjero, es lo mismo, ese dinero no entra directamente al sistema bancario cubano, el turista llega a Marianao, vacaciona en Cuba y el dinero no entra al país, en el mejor de los casos solo entra una pequeña parte, pero en su mayoría ninguno entra al sistema bancario cubano, nunca entra al país, esa es la forma en que se trabaja esta industria globalizada, en cualquier parte del mundo, incluida Cuba, los dueños de casas de renta que hoy no disponen de una cuenta de banco en el exterior, más adelante lo harán para eliminar intermediarios, mientras tanto otros hoy lo hacen por él , ellos poco a poco lo aprenderán, pero todo el dinero, 100% de ese pago inicial online hoy va a una cuenta en el extranjero, esta es una industria muy globalizada, aceptémoslo o no esa es la realidad. Pero seguimos dando reuniones, apelando a la conciencia, mientras los ingresos que es lo que necesita el país con urgencia van por otro camino, en dirección opuesta al que lleva el turista.
    No podemos ser románticos, mostramos falta de conocimientos y experiencia al querer controlar este emergente mercado que esta replicado en el mundo entero, propio de una industria globalizada, con medidas, como algunas de las que se manejan, o las que se hacen para una empresa estatal, error, este mercado esta insertado en una gestión global, no es el caso de un zapatero de impacto local, al internacionalizar su gestión hospedando un turista con los mecanismos globales que existen para mover el dinero, esa casa de renta al igual que un hotel cinco estrellas en sociedad actúan como puertas para que a través de ellas entre ese dinero al país, por cualquiera de las dos vías, la casa de renta o el hotel, ambas generan divisas, se trata entonces de crear una cultura, pero en los directivos que estimule la innovación para proteger y desarrollar esas puertas por donde entrar el dinero fresco al país, motivándolos a que todo el dinero generado se invierta dentro del país, que no se quede fuera, si hacemos todo lo contrario estamos cerrando mucho más esas puertas, ellos lejos de invertir el 100% del dinero generado por un visitante a nuestra isla, dentro de Cuba, no lo harán entonces, se trata de buscar alternativas de ingresos al país y no perder las que ya tenemos, lejos de frenarlos, lo que debemos hacer es estimularlos a que todo ese dinero primero entre al país, y segundo se reinvierta en beneficio de nuestra economía, con medidas que estimulen a ello, existen muchas formas por ahí también podemos romper el bloqueo. Esa cultura doctora nos está faltando..

  • eva dijo:

    Para los mas jovenes puedo decirles que en la década de los 80 se ofertaban viajes turísticos a los países del antiguo campo socialista. En mi caso recorrí Berlin , laizip, Moscu, Leningrado que fueron centros de cultura y de historia, las boletas se pagaban a plazos y muchos trabajadores viajaron por esa vía, sin contar los estímulos y hasta habí un programa llamado 9550 y el ganador ganaba una gira por Moscú.
    Cuando uno lee y se adentra en la cultura e historia de otras regiones del mundo, vuela con su imaginación y sueña un día poder verlos personalmente. Es el caso de la Dra Pogollotti quien explica que con escasos recursos viajó a la Meca de la cultura universal.
    Nuestra economía mejorará y estoy segura que muchos jovenes de ahora podran cumplir ese sueño.
    Sobre la guía que menciona la Dra. en su recorrido narrativo por nuestra Habana, ojalá que se editen guías que expliquen e inviten a turistas y nacionales a visitar y conocer lugares emblemáticos de nuestra cultura tanto de la zona de la Habana Vieja como de otros lugares de La Habana y del país en general

  • Noa dijo:

    Siempre acertada nuestra Graciela. Veremos que cifras trae la temporada alta del turismo.

  • No lo creo dijo:

    Suerte la suya graciela, de poder visitar otras culturas, conocer personas nuevas, otras costumbres, sobre todo por la aventura de vivir experiencias nuevas, no todos podremso hacer lo mismo

  • Antonio Díaz Medina dijo:

    Siempre al tanto de los escritos de Graziela que nos deleitan de todas las formas posibles.
    En este caso, el turismo, La Habana, los guías hay mucho de que hablar. Pero me conformo con decir que lo importante es el Destino, La Habana, sus maravillas y la maravilla que le da al visitante. Más que hoteles, que importan, hay que cuidar y preservar la ciudad, su infraestructura, pero no para el turismo, sino para todos, de lo contrario se convierte en falsa atracción perecedera, vacía, incapaz de dar al visitante lo genuino, lo que vale, lo que atrae y lo que lo llena espiritualmente.
    Lo mismo pasa con los destinos de playa, que se desinflan más rapido por lo vacíos de contenido para un visitante que crece en demanda de experiencias de valor.
    Comentar algo de lo que escribe HECTOR Y EL HERMANO. Realmente algo enrevezado el texto y no me deja claro el objetivo.
    Pero que quede claro que el dinero si llega a Cuba, muchas veces antes de que llegue el turista, si está en prepago la agencia o turoperador que lo envia. Lo otro, pues que se trata del negocio que crece con más solidez de todos, los viajes y el turismo, el que menos sufre en las crisis y más rapido se recupera. El que más se comercializa por Internet y eso es bueno, por miles de razones. Otra cosa es que Internet aquí esté todavía sin conexión total, y con aplicaciones para que los clientes, tanto extranjeros como nacionales, puedan comprar las ofertas, de tours y atracciones de todo tipo.
    El problema más acuciante del turismo es el contraste entre los productos dedicados por entero a los que nos visitan, como los hoteles, renta de autos (hoy en precario estado) y otros y la vida del cubano de a pie. Los déficits en la infraestructura de las ciudades y polos turísticos. Ese contraste también está presente entre los propios productos dedicados al turismo, como ya dije con relación a la renta de autos, en total crisis. Carreteras, calles, transporte público, comunicaciones, Internet, siguen preteridas al lado de los grandes hoteles de lujo que los habitan.

  • sasy dijo:

    Hector y hermano dice
    un turista Alemán que quiere vacacionar en Cuba, renta una casa en Marianao en la Habana, paga sus 7 noches de hospedaje de forma online, al hacer su pago ese dinero entra a una cuenta de banco en Canadá o España bien a nombre de un cubano, o u extranjero, es lo mismo, ese dinero no entra directamente al sistema bancario cubano, el turista llega a Marianao, vacaciona en Cuba y el dinero no entra al país, en el mejor de los casos solo entra una pequeña parte, pero en su mayoría ninguno entra al sistema bancario cubano, nunca entra al país, esa es la forma en que se trabaja esta industria globalizada, en cualquier parte del mundo, incluida Cuba, los dueños de casas de renta que hoy no disponen de una cuenta de banco en el exterior, más adelante lo harán para eliminar intermediarios, mientras tanto otros hoy lo hacen por él , ellos poco a poco lo aprenderán, pero todo el dinero, 100% de ese pago inicial online hoy va a una cuenta en el extranjero, esta es una industria muy globalizada, aceptémoslo o no esa es la realidad

    No logro entenderlo, pues no lo creo asi, alguien puede explicar

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Graziella Pogolotti

Graziella Pogolotti

Crítica de arte, ensayista e intelectual cubana. Premio Nacional de Literatura (2005). Presidenta del Consejo Asesor del Ministro de Cultura, vicepresidenta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, miembro de la Academia Cubana de la Lengua y presidenta de la Fundación Alejo Carpentier.

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