Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

¿Normalización de relaciones entre Cuba y EEUU?

| 5

Una eventual normalización con Estados Unidos solo podrá alcanzarse luego de un proceso “largo y difícil” afirman las autoridades cubanas. Lo que ha logrado el restablecimiento de relaciones diplomáticas a un año de anunciarse es poco más que crear un canal de diálogo fluido entre las partes sin que casi ninguna de las medidas de carácter agresivo contra Cuba haya sido suprimida por Washington. Un paso positivo pero muy lejos de reparar las principales afrentas que configuran la política de ese país hacia Cuba.

Un ejemplo de lo complejo del proceso es la crisis política entre países centroamericanos que ha creado el embotellamiento en Costa Rica y en la frontera de esta con Panamá de aproximadamente 8 000 cubanos que esperan llegar a Estados Unidos.

Como editorializaba esta semana The New York Times, los privilegios migratorios únicos de que gozan los cubanos comienzan a crear problemas a Estados Unidos y a otros países, que en contraste tratan de una manera “severa” a los migrantes de los demás países, incluyendo niños. El diario añadió que la aplicación de la Ley de Ajuste Cubano es un obstáculo en el proceso de normalización de relaciones con Cuba y que si el Congreso no hace algo, Obama posee facultades ejecutivas para abstenerse de aplicarla.

La crisis estalló cuando en Noviembre San José les otorgó a los cubanos visas de tránsito y les abrió la frontera de Nicaragua sin contar con este país, lo que llevó a las autoridades nicas a devolverlos al otro lado y a declarar que no les permitiría de nuevo el paso. A la negativa se sumaron los gobiernos de Guatemala y Belice.

Casi todos habían comprado un boleto aéreo a Ecuador y, aprovechando la visa turística por tres meses que les otorgaba ese país hasta hace unos días, contrataban a una banda de traficantes que por entre 8 mil y diez mil dólares per cápita los llevaba hasta territorio estadounidense.

Los isleños no van a trabajar en la pizca de futas, el servicio doméstico, o los mataderos de animales, como la gran mayoría de sus congéneres centroamericanos o mexicanos que, escapan hacia el vecino del norte de la miseria, el desempleo, la ignorancia, la ausencia de servicios públicos, o los desmanes de los cuerpos de seguridad y las mafias.

Lo suyo es cruzar, con todas las garantías, los puentes de la frontera común mexicano-estadounidense y llegar a las garitas de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos pasaporte cubano en mano. A diferencia de los migrantes del resto del mundo, en poco tiempo tendrán en sus manos el green card, ninguna autoridad los perseguirá y recibirán al año y un día el derecho automático a la residencia en la potencia del norte. Son algunos beneficios que les otorga la Ley de Ajuste Cubano de 1966.

Es el premio que Washington reserva a los cubanos –casi todos bien instruidos o con preparación técnica- siempre que viajen ilegalmente hasta su territorio, o deserten de misiones gubernamentales, científicas, deportivas o artísticas. Eso sí, deberán solicitar asilo político sin que nadie les pida demostrar la presunta –y por demás inexistente- persecución de que fueron objeto en la isla.

Estados Unidos ha utilizado el tema migratorio como arma política contra Cuba desde 1959. Recibió a los asesinos, torturadores y malversadores de la dictadura de Batista que huían de la justicia revolucionaria y llegaban ilegalmente a sus costas. Ni ellos ni los bienes robados le fueron devueltos nunca a Cuba.

Luego Washington estimuló el éxodo de la burguesía, de sectores de la pequeña burguesía y profesionales universitarios, con el propósito de desangrar a la isla de talentos.
Esta migración cobró cada vez más un carácter económico. Como dicen muchos de los cubanos entrevistados en Costa Rica y Panamá, su motivación para el viaje es “comprar un carro”, “tener una vida mejor”, “vivir mejor”.

Quién podría negar que estas sean razones legítimas para viajar aun cuando todo se reduzcan al final a disfrutar aunque sea un pedacito del ideal consumista. En Cuba, abierta al turismo masivo y con cientos de miles de cubanos viajando anualmente, ejerce importante influencia el sentido común neoliberal, incluyendo en primer término el consumismo desenfrenado.

Es este estado de cosas el que empuja a los cubanos a marchar a Estados Unidos, que, a la vez, continúa aplicando el bloqueo, causa principal por la que Cuba no puede tomar la senda del desarrollo económico.

(Tomado de La Jornada)

Se han publicado 5 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • el socialismo real dijo:

    por favor, por favor compañeros, tantos años de Historia nó han servido para nada?, nó seamos ingenuos, el único objetivo de EE.UU. sobre Cuba será por las vías posibles convertirla en otro Puerto Rico, la manzana quizás yá esté madura.

  • Daniel Izquierdo dijo:

    El estado de las conversaciones entre nuestros dos gobiernos es desconocido para la opinión publica, pues siempre lo que se da a conocer en notas de prensa es que las conversaciones se realizaron en un clima profesional y de respeto mutuo. Para mi ese es un avance suficiente, si bien uno puede pensar de lo lento de las medidas que a Cuba le beneficiarían más.
    Ahora bien, pienso que es hora que nuestro país comience a pensar mucho más hacia el interior nuestro en lo que tenemos que realizar y no depender de lo que el gobierno norteamericano esté dispuesto a conceder, y que tendremos que seguir reclamando. Cierto que el bloqueo engendra gastos extras a nuestra economía y lastra el desarrollo. Cierto que la Ley de Ajuste Cubano estimula la emigración ilegal y desordenada. Pero mientras en nuestro país los salarios se mantengan a niveles tan bajos, la gente va a querer emigrar, aunque no exista la políitica de pies secos-pies mojados, esa es una verdad de perogrullo que la gente comenta a diario y es la lucha constante del cubano comun. La economía cubana debe abrirse mucho más hacia formas eficientes de producción. El mercado de servicios se ha privatizado pero eso no genera bienes; por demasiado tiempo confiamos en mecanismos que demostraron ser obsoletos e improductivos y lamentablemente nadie ha comentado nada abiertamente por temores o la falsa creencia que eso es estar “en contra” de nuestro país. El modelo de actualización está comenzando, pero falta mucho más y hay que estar abiertos al análisis interno sin depender demasiado de lo que los norteamericanos puedan hacer.

  • José M. Calero Gross dijo:

    Pero, ya comenzó la normalización entre los Estados Juntos y nuestro país ?? Estoy atrasado…He leído el comentario de Daniel y es razonable pero la batalla que hay que librar es, sobre todo, con los dirigentes intermedios y más abajo que, desafortunadamente en numerosas ocasiones incumplen con sus obligaciones para con el país y el pueblo. Aquí el Partido de esos mismos niveles tiene que jugar un papel más activo y directo con el pueblo y sus necesidades, que van más allá de las monetarias.

  • José M. Calero Gross dijo:

    Un saludo fraterno y revolucionario para todos los integrantes de ese sitio Cubadebate, especialmente para la Dra. Rosa Miriam ( y que nadie se ponga celoso ).

    Feliz Año 2016 !!!

  • Dianangel dijo:

    ´´cuando la limosna es grande …….hasta el Santo desconfia´´,recordemos la ultima carta de Jose Marti a Manuel Mercado………¿Mi honda?????…….¡La de David¡

Se han publicado 5 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Angel Guerra Cabrera

Angel Guerra Cabrera

Periodista cubano residente en México y columnista del diario La Jornada.

Vea también