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Los terroristas de Estados Unidos

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luis-posada-carriles-conferencia-miami1Cuando el ahora ejecutado extrajudicialmente ciudadano saudita Osama bin Laden, el más buscado por las autoridades norteamericanas y presunto autor intelectual de los atentados terroristas en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, era un imberbe e inocuo colegial, ya los terroristas internacionales de origen cubano Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles, entrenados por la CIA, habían volado en pleno vuelo un avión civil cubano en Barbados y esperaban en cárceles de Venezuela que la justicia aplicara el debido castigo por este y otros crímenes cometidos en el mundo durante más de medio siglo. Pero nada ha ocurrido.

El criminal Orlando Bosch murió impune el 27 de abril pasado en Miami, donde residía desde que su protector George H. W. Bush lo indultara en 1989 a pesar de haber sido calificado como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos por su inveterada práctica terrorista. Luis Posada Carriles, fue exonerado de cargos menores por un tribunal norteamericano en El Paso, Texas, el pasado 8 de abril, después de un proceso que se extendió por más de seis años, desde que entró “ilegalmente” a Estados Unidos y mintió a las autoridades estadounidenses.

Hoy Posada Carriles, vive protegido en Miami y ha proclamado que la violencia es la opción para derrocar a la Revolución cubana.

No por casualidad, en Texas los negocios petroleros de las familias de bin Laden y los Bush, han echado raíces desde hace años.

Ninguno de los grupos terroristas anticubanos o sus miembros aparecen en el extenso registro y listas que el Departamento de Estado ha confeccionado para “certificar” de terrorista según su versión a países y personas. Cuando en 1999 Al Qaeda la organización creada por Osama bin Laden dos años antes, fue adicionada a ese tipo de organizaciones ya hacía 40 años, que Orlando Bosch había abandonado la profesión de médico pediatra para abrazar la de terrorista, la primera para salvar vidas, la segunda para destruirlas.

Bin Laden ayer héroe anti-soviético y con toda probabilidad en la nómina del Pentágono, había nacido el 10 de marzo de 1957 y fue silenciado, en Abbottabad, Pakistán, después de la Orden Ejecutiva emitida por el Premio Nóbel de la Paz y Presidente de Estados Unidos el 29 de abril de 2011.

De haber sido detenido, procesado y llevado a juicio, tal vez se hubiese conocido la verdadera historia de este engendro de la CIA, que lo calificó y sentenció como  “renegado”, utilizado para gestar a los talibanes en la década de los setenta para enfrentarlos desde Pakistán contra la presencia militar soviética en Afganistán y en otras operaciones secretas aún ignotas. Pero Estados Unidos consideró más beneficioso para su seguridad nacional convertirse en policía, juez y verdugo del sindicado terrorista.

Cuando en 1968 el infante Osama comenzó a asistir a la escuela  élite Al-Thager, el terrorista Orlando Bosch Ávila detonó 67 bombas, la mayoría dentro del territorio de Estados Unidos y cuando en  1976 terminó su enseñanza primaria el saudita, Bosch y su compinche Posada Carriles, hicieron estallar, después de varios intentos, un avión civil cubano en pleno vuelo donde murieron 73 personas de Cuba, Guayana y Corea del Norte, entonces todavía bin Laden ni soñaba con realizar actos de terror con el empleo de aviones comerciales, si realmente hubiese sido el autor de los hechos del 11 de septiembre de 2001.

Su ejecución extrajudicial ha dejado una estela de dudas e interrogantes, así como violaciones de numerosas y elementales normas del Derecho Internacional, que regulan la convivencia de las naciones. También se aprecia un marcado estilo mafioso en el actuar, al morir en la operación norteamericana los dos hombres que facilitaron el acceso a la casa del ultimado. Estados Unidos no quiso testigos foráneos.

Las leyes de la guerra fueron violadas, el prisionero principal de la cruzada antiterrorista de Estados Unidos, fue eliminado en el acto sin oponer resistencia, ni estar armado, tampoco se ha explicado cómo se estableció el ADN de bin Laden para poder verificar su identidad. Estas y otras incoherencias del diseño de exterminio norteamericano se irán conociendo o aclarando en el futuro.

El trofeo de guerra fue desaparecido en la forma más ajena a la tradición islámica para quienes mueren en tierra. No es nuevo este gazapo de Langley, la sede de la CIA. Parecidos brotaron de un vídeo certificado como auténtico por las autoridades norteamericanas donde mostraban un supuesto bin Laden en Afganistán alzando el brazo derecho, cuando se ha comprobado que era zurdo y exhibiendo un anillo de oro lo cual está prohibido por la doctrina islámica que profesaba.

Se ejecutó a una persona que se asevera era Osama bin Laden, el asesinato ha elevado la popularidad del Premio Nóbel norteamericano y despejado su camino a la reelección, se ha reservado la foto del crimen para otro momento oportuno dentro de la campaña electoral del aspirante, pero el terrorismo en el mundo sigue intacto, Estados Unidos y la OTAN lo utilizan con la aprobación y mandato del Consejo de Seguridad de la ONU.

El terrorismo  anticubano en la Florida prolifera. El terrorista Luis Posada Carriles urde nuevos planes y con total impunidad y estimulado, ahora redobla en los tambores de la histórica guerra sucia, contra Cuba.

12 de mayo de 2011

Se han publicado 2 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS dijo:

    tener en libertad a Luis Posada Carriles y haber mandado a asesinar a Osama bin Laden es la gran pesadilla de OBAMA

  • oscar canosa dijo:

    Siempre refrescante, para nosotros, observar distintas opiniones.

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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