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La guerra por los caminos del mundo una estrategia del terrorismo (II)

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Por Pedro Etcheverry Vázquez y José Luis Méndez Méndez

Comenzaba la segunda década de la Revolución cubana, los actos de terror continuaron en el exterior y algunas incursiones contra el territorio nacional para intentar nuevamente fomentar al vencido bandidismo.

El espionaje aumentó como vía para conocer los secretos de la agredida nación, así el 5 de septiembre de 1969 fue detenido en La Habana el mexicano Juan José Carrillo Colón, quien amparándose en sus funciones diplomáticas realizaba tareas de espionaje al servicio de la CIA. Fue juzgado, sancionado y expulsado del país debido a su condición de diplomático.

Durante 1970 se produjeron numerosas acciones terroristas contra Cuba. Fue incendiado el almacén de una escuela en Guantánamo. Hubo agresiones contra diplomáticos cubanos. Varias acciones contra pescadores en aguas de Las Bahamas, incluyendo asaltos y secuestros, con varios heridos. Ataques de lanchas piratas a puntos costeros. Infiltraciones para fomentar alzamientos armados. Además se reportaron 24 sabotajes dispersos dentro del territorio nacional, orientados por organizaciones terroristas con sede en la Florida y dirigidos contra la zafra azucarera.

En 1971 se incrementó la guerra biológica con la introducción del virus de la fiebre porcina, lo que obligó a sacrificar cientos de miles de cerdos para evitar una mayor propagación de la enfermedad. Continuó el secuestro de pescadores cubanos. El 12 de octubre, un comando armado a bordo de una lancha rápida ametralló el poblado de Boca de Samá, en Banes, al norte de Holguín, dejando un saldo de 2 combatientes muertos y un herido. Entre los civiles heridos graves se encontraba Nancy Pavón Pavón de 15 años, a quien hubo que amputarle un pie.

En 1972 las organizaciones terroristas de origen cubano basificadas en la Florida comenzaron a desplegar nuevamente la llamada guerra por los caminos del mundo, consistente en reanimar al terrorismo contra los intereses de Cuba en el mundo. El 4 de abril hicieron estallar una bomba en las oficinas comerciales de Cuba en Montreal, Canadá. Como resultado de la explosión murió el funcionario Sergio Armando Pérez Castillo, de 23 años de edad. Este hecho terrorista dejó una joven viuda y un niño huérfano, que sufrieron durante mucho tiempo a causa de este hecho. Los grupos terroristas de origen cubano que actuaban en el territorio norteamericano, continuaron realizando acciones contra objetivos de Cuba en México y Estados Unidos. Además fue colocada una bomba en la Embajada de Cuba en Madrid y un grupo de desconocidos agredieron la fachada de la sede diplomática cubana en Noruega.

La Misión de Cuba ante la ONU, en New York, sus propiedades y personal son agredidos, también el Instituto de Estudios Cubanos, en esa ciudad, teatros, universidades, empresas de envío de mercancías y medicinas a Cuba, son blanco del terror anticubano en Estados Unidos.

Durante al año 1973, continúa esta línea agresiva dentro de Estados Unidos, nuevamente los diplomáticos cubanos ante la ONU y sus familiares son objeto de actos de terror y provocaciones, se da inicio a lo que la historia de las agresiones contra Cuba registra como las años del terror, cuando se incrementó esta forma de hostilidad. Los grupos terroristas Acción Cubana y Movimiento Nacionalista se ponen al servicio del fascismo en Chile, cuando se produce el golpe militar, serían los sicarios de las dictaduras militares que imperaron en el Cono Sur de América Latina.

El 28 de enero de 1973 fue atacada una embarcación pesquera cubana en aguas de las Bahamas. Resultó herido el marinero Ibrahim Ruiz y la nave sufrió daños de consideración. Un comando del Frente de Liberación Nacional de Cuba se atribuyó la acción. El 4 de octubre —el mismo año en que Cuba y Estados Unidos firmaron el “Memorando de Acuerdo sobre el Secuestro de Naves Aéreas y Marítimas y otros delitos”— los pesqueros cubanos “Cayo Largo 17” y “Cayo Largo 34”, que se encontraban enfrascados en su campaña de pesca en aguas internacionales cerca de las Bahamas, fueron atacados por dos embarcaciones piratas artilladas, pertenecientes a la organización terrorista FNLC. Murió el pescador Roberto Torna Mirabal. El resto de la tripulación tuvo que ser rescatada mientras viajaba a la deriva en balsas de goma, sin agua ni comida. Siguieron las agresiones contra las embajadas, residencias y oficinas comerciales de Cuba en Ciudad México, Santiago de Chile y Londres.

El año 1974 fue el primero de la escalada de terror. El 5 de febrero la funcionaria del MINREX Pilar Ramírez Vega, resultó gravemente herida, víctima de la explosión de un libro bomba, enviado a la Embajada de Cuba en Lima, Perú. El terrorista Orlando Bosch declaró públicamente que era el autor del hecho y añadió que había enviado más artefactos similares a otras sedes diplomáticas cubanas. Otras bombas similares, ocultas en libros y cartas, estallaron en Embajadas de Cuba en Argentina, España y México. Durante el año se incrementaron las acciones terroristas contra Cuba en Ciudad México, Montreal, Buenos Aires, Madrid, París, Damasco, Kingston, Londres, Mérida, Caracas y Quito. Siempre contra representaciones diplomáticas o comerciales y residencias de funcionarios cubanos, o incluso contra amigos de Cuba.

En 1975 varias organizaciones terroristas con base en la Florida, intensificaron la guerra por los caminos del mundo. Cuando los grupos terroristas de origen cubano consideraron que podrían mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, incrementaron las agresiones contra amigos y funcionarios de Cuba en el exterior. En Buenos Aires, el 13 de agosto fue atacado a tiros el embajador cubano Emilio Aragonés Navarro.

El año 1976 fue el año de mayor actividad terrorista contra Cuba. Más de 60 actos terroristas en diferentes latitudes. Desde 1974 hasta finales de este año se consumaron 169 hechos de terror, mientras eran conocidos ciendos de planes e intenciones de este tipo. El 6 de abril fue asesinado el pescador Bienvenido Mauriz Díaz. En junio, en Bonao, República Dominicana, tuvo lugar la creación de la organización terrorista Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), que quedó a cargo del terrorista Orlando Bosch Ávila, de inmediato y a la vez se produjeron decenas de ataques en varios países contra intereses y personal cubano. Ya los terroristas están operando en los comandos internacionales de la Operación Cóndor, operan en México, Costa Rica, Italia, Alemania, Francia contra refugiados de los países donde las dictaduras desgobernaban en América Latina. Se suman a la forma de actuar de los anticubanos, métodos propios de la represión en esos países, donde la desaparición forzosa de personas es una forma de eliminar a los opositores. El 23 de julio los terroristas de origen cubano Gaspar Eugenio Jiménez Escobedo y Orestes Ruiz Hernández asesinaron al técnico cubano de la Flota Camaronera Artaigñán Díaz Díaz, en Mérida, Yucatán, cuando intentaron secuestras al Cónsul de Cuba en Mérida, Yucatán.

El 6 de agosto fueron secuestrados en Buenos Aires, Argentina los diplomáticos cubanos Crescencio Galañena Hernández, de 26 años y Jesús Cejas Arias, de 22. Todavía están desaparecidos. El 6 de octubre la CORU después de varios intentos hizo estallar en pleno vuelo al avión civil CUT-1201, un DC-8 de la empresa Cubana de Aviación, que cubría el vuelo CU-455 y acababa de despegar del aeropuerto internacional de Seawell, al sur de la isla caribeña de Barbados, con destino a La Habana. En este hecho terrorista perdieron la vida las 73 personas que viajaban a bordo, distribuidos en 57 cubanos (incluyendo dos tripulaciones de Cubana de Aviación y 16 atletas del equipo juvenil, que acababan de ganar todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano de Esgrima, en Caracas, Venezuela), 11 guyaneses incluyendo una niña de 9 años, y 5 norcoreanos que trabajaban en el sector de la cultura en su país. Los principales cabecillas Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles nunca han sido sancionados por este abominable crimen.

Entre febrero y noviembre de 1977 se reportaron nuevas acciones terroristas contra objetivos cubanos en Buenos Aires, Quito, Kingston, Caracas, y San José. También se registraron hundimientos de barcos mercantes cubanos como el Río Jobabo y el Río Damují, en el puerto de El Callao, en Perú. No obstante la gran conmoción que produjo el sabotaje al avión civil cubano, los terroristas urdieron nuevos intentos similares con aviones procedentes de México y Españ. En ese año se produjeron 32 actos de terror y varios planes para infiltrar comandos terroristas al territorio nacional cubano fueron detectados y frustrados. Una vez la actitud cómplice de autoridades norteamericanas permitió que quedaran en libertad los terroristas.

En 1978 un grupo de elementos contrarrevolucionarios de origen cubano procedentes de Miami, restablecieron sus contactos con las organizaciones terroristas Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), de Jonas Savimbi y con el Frente Nacional para la Liberación de Angola (FNLA), de Holden Roberto. La presencia en Angola de estos individuos, como asesores y en tareas de logística, buscaba un incremento de las acciones contra los combatientes y trabajadores internacionalistas cubanos. Tal y como habían hecho en 1965 con el patrocinio de la CIA en el Congo ex belga, ahora los terroristas de Miami participaban contra los procesos independentistas en el continente africano al lado de los racistas sudafricanos.

Las reuniones celebradas entre representativos de la emigración cubana y las autoridades del país, para establecer canales y encausar intereses y unir voluntades generó una reacción criminal en los terroristas y quienes participaron se convirtieron en víctimas letales de los mismos. El 28 de abril de 1979, en la urbanización San Ramón, en Guaynabo, un municipio cercano a San Juan, Puerto Rico, desde un vehículo en marcha dos balas calibre 45 disparadas por terroristas de Omega-7, organización creada el 11 de septiembre de 1974 inspirada en el golpe fascista de Chile, causaron la muerte a Carlos Muñiz Varela, un joven emigrado de origen cubano, que abogaba por el levantamiento del bloqueo, la reunificación familiar y la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Una mujer joven y un niño quedaron enlutados por el resto de sus vidas.

El 25 de noviembre de ese mismo año, en Union City, Nueva Jersey, fue asesinado Eulalio José Negrín, un exiliado cubano de 38 años, que unos meses antes había viajado a Cuba como miembro del Comité de los 75, donde expresó su criterio favorable a la reunificación de la familia cubana y en contra del bloqueo. Durante el año 1979 las organizaciones contrarrevolucionarias, principalmente Omega-7, continuaron actuando contra representaciones de Cuba o de instituciones amigas. También se reportaron hechos terroristas en Nueva York, Washington y Miami. Entre 1977 y finales de 1979, se registran 86 actos de terror durante la administración demócrata de James Carter.

El terrorismo continuó cobrando vidas, causando daños y perdidas materiales, tratando en vano de detener el avance de la Revolución, todavía faltaría una parte de esta colosal de la agresión, cuando el terrorismo de Estado, tomó la forma más descarnada. A principios de 1980 varios grupos de elementos desafectos, estimulados por las campañas mediáticas contrarrevolucionarias y por la Ley de Ajuste Cubano, penetraron por la fuerza en algunas embajadas en La Habana. El 1ro de abril se produjo un grave incidente en la Embajada de Perú, ubicada en la 5ta. Avenida y calle 72, en Miramar, cuando varios delincuentes comunes irrumpieron por la fuerza en la instalación, provocando un intercambio de disparos en el que perdió la vida el combatiente de la Policía Nacional Revolucionaria Pedro Ortiz Cabrera, de 27 años. Otra familia cubana enlutada incluía una viuda y su pequeña hija.

El 11 de septiembre de ese año, en medio de una oleada de actos de terror de la organización fascista Omega 7, mientras conducía su automóvil en la esquina de Queens Boulevard y la calle 55, en el barrio neoyorquino de Queens, Félix García Rodríguez, de 41 años, un funcionario de protocolo acreditado en la misión cubana ante las Naciones Unidas, recibió dos balazos en la cabeza a manos de Pedro Remón Rodríguez y Eduardo Losada Fernández, terroristas de origen cubano que lo interceptaron en un semáforo y huyeron en una moto a toda velocidad. La organización terrorista Omega-7 se adjudicó el asesinato y calificó a la víctima de “comunista”. El hecho conmocionó a toda la comunidad diplomática en las Naciones Unidas. Omega-7 también realizó una acción contra el consulado de Cuba en Canadá. Continuaron los ataques de Alpha 66 contra embarcaciones pesqueras.

El 20 de enero de 1981, llegó a la Casa Blanca el republicano Ronald Reagan y con él la aplicación de todo un diseño agresivo, gestado y urdido por tanques pensantes norteamericanos convencidos e ilusionados en que derrocar a la Revolución cubana era posible.

30 de marzo de 2011

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  • Miguel Diaz dijo:

    MI padre navego como Jefe de Maquinas en la Flota Cubana de Pesca.
    Estuvo en el Rio Damují cuando la explosión.
    Me gustaría contactar con alguien que aún este vivo y lo conociera.

    Mi padre se llamaba <Miguel Díaz Morales y era de Canarias, España

    Agradeceria cualquier indicación. Un saludo

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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