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Antes y después del derribo del CU 455 en Barbados (II)

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A mediados de junio de 1976, un grupo de terroristas anticubanos radicados dentro y fuera de los Estados Unidos se reunió en una hacienda de la región de Bonao, Republica Dominicana, para diseñar y ejecutar la proclamada "guerra por los caminos del mundo",  ofensiva de agresiones contra Cuba y otros países.

Asistieron además, según diversas fuentes, representantes de la DISIP, la DINA, y la CIA, el objetivo era organizar una extensa campaña terrorista contra intereses y personal de Cuba y contra aquellos países de varios continentes que mantenían relaciones con la Isla. Se ha establecido, que se efectuaron dos reuniones, una de los principales organizadores del encuentro para encauzar los esfuerzos criminales y otra de los operadores, es decir de los hombres que participarían directamente en la realización de los actos de terror.

El general fascista chileno Manuel Contreras Sepúlveda aseguró el 19 de julio de 2004, que participaron Luís Posada Carriles, quien había sido alto jefe de la DISIP de Venezuela y Michael Townley, agente de la CIA radicado en Chile y uno de los terroristas más activo de la Operación Cóndor, al servicio de la DINA de Chile.

También el terrorista Aldo Vera Serafín, quien había ya colocado bombas contra representaciones cubanas en Europa, particularmente en la Embajada de Cuba en Francia y participado en el atentado contra el Embajador de Cuba en Buenos Aires, Argentina en agosto de 1975.

Como medida para confundir los terroristas dijeron que la reunión se había efectuado en San José de Costa Rica, lo cual parece imposible ya que el principal mentor de este encuentro fue Orlando Bosch, quien precisamente entre enero y marzo de ese año había sido detenido en ese país por intentar asesinar al opositor al golpe militar y  líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, de Chile, Andrés Pascal Allende y a su esposa.

Otro elemento revelador es que fuentes de la policía de Miami, en audiencias de varios comités de Inteligencia del Congreso de Estados Unidos, efectuadas el 8 de mayo de 1976, aseguraron que sus fuentes radicadas en Sudamérica habían informado que Bosch atentaría también contra Henry Kissinger, cuando visitara a ese país centroamericano.

El plan contra el también sobrino del ex presidente de Chile, Salvador Allende, había sido ordenado por la DINA de Chile. El terrorista de origen cubano Rolando Otero Hernández, quien se decía llamar "Cóndor", había recibido un plan  similar. Otero Hernández, era solicitado por las autoridades norteamericanas, por haber colocado siete bombas contra intereses norteamericanos en la Florida en diciembre de 1975. Posteriormente fue deportado de Chile, a donde ingresó desde Venezuela, allí había sido reclutado por Luis Posada Carriles.

La primera acción de la CORU, fue el 1ro de julio de ese año, cuando estalló una bomba en el Centro Cultural Costa Rica-Cuba en San José, acto que muchos atribuyen a la autoría de Luís Posada Carriles.

Cuando se oficializó la alianza terrorista que da lugar a la llamada Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, CORU, como colofón de la reunión de Bonao ya estaba estructurado y en curso  un vasto plan, con grandes recursos financieros, logísticos, con aseguramiento en documentación, armas y explosivos, estudios realizados de los blancos a atacar y una coordinación cohesionada para actuar. Estallar aviones civiles en pleno vuelo, eran parte del plan.

Inmediatamente se comenzaron a producir actos de terror en varios países a la vez, en América Latina y Europa, con comandos que se pudieron desplazar con todos los recursos necesarios para sus fines agresivos.

Los planes de volar en pleno vuelo aviones cubanos y de líneas aéreas de otros países se incrementaron con relación a similares intentos en los años previos. El control y seguimiento de las autoridades especializadas  norteamericanas sobre las actividades de los terroristas, se incrementó, pero con total complacencia, solo citaremos, que en el informe resumen secreto desclasificado del  FBI, sobre la CORU, presenta la participación de ocho de sus fuentes, que reportaron diariamente sobre el quehacer terrorista de los criminales.

No solo el FBI, daba seguimiento a los delincuentes, también la Agencia Central de Inteligencia estaba al tanto al menos en los tiempos en que era su Director George H. W.  Bush, así lo acredita el informe secreto DB-315/06286-76, distribuido el 22 de junio de 1976 y desclasificado  en 1997.

El texto advierte, que fue hecho por fuentes y métodos de inteligencia sensibles y no se le debía dar acceso a extranjeros. Los países afectados por su contenido eran Cuba-Panamá-República Dominicana y había sido producido el 21 de junio de 1976. El título llama al estremecimiento: Posible plan de los exiliados cubanos extremistas para volar un avión cubano.

La fuente, reveladora de esta información fue identificada como un hombre de negocios con relaciones cercanas a la comunidad de exiliados cubanos.

El informe alertaba que: "Un grupo de exiliados cubanos extremistas, del cual Orlando Bosch, es el líder, planea colocar una bomba en un avión de Cubana de Aviación, que viaja entre Panamá y La Habana. El plan original de esta operación consistía en colocar dos bombas el 21 de junio de 1976 en el vuelo 467, que tiene un itinerario que sale de Panamá a las 11:15 antes meridiano, hora local. "

Un elemento que confirma las intenciones de los terroristas fue que cuando se dispone la detención de Luis Posada Carriles en Venezuela por estar involucrados en el sabotaje al avión civil cubano en Barbados, se practicaron registros en varios apartamentos y en uno de ellos las autoridades venezolanas encontraron los movimientos de todas las rutas de Cubana de Aviación, sobre todo en el Caribe, así como pruebas que indicaban que el terrorista estaba implicado en las bombas colocadas en la región contra intereses relacionados con Cuba en ese año 1976.

En otra parte del informe el FBI señaló que Bosch, residía entonces en República Dominicana, donde como mencionamos anteriormente se había producido la reunión de Bonao y algo que ratifica lo expresado: La fuente comentó, que Bosch había sido arrestado en Costa Rica en febrero de ese año 1976.

Otro apartado del documento oficial norteamericano reiteró que se había trasladado la información al Departamento de Estado, a la Dirección de Inteligencia del Ejército, a la Marina, a la Aviación, al FBI y a otras agencias.

Es decir, varias agencias norteamericanas conocieron que los terroristas de Orlando Bosch volarían un avión en pleno vuelo, con tiempo de anticipación, con detalles y no hicieron nada absolutamente por evitarlo, ni alertaron a las autoridades cubanas.

La decisión de hacer estallar un avión cubano en pleno vuelo estaba tomada por los terroristas como acto priorizado y prepararon varias posibilidades. Quince días después de esta tentativa, el 9 de julio de 1976, los criminales probarían nuevamente alcanzar su objetivo, cuando casualmente, como veremos, una bomba que sería colocada a bordo de un avión civil cubano en el aeropuerto de Jamaica, estalló en la pista. El terrorista Pablo Gustavo Castillo Díaz, preparó esa bomba. En su pasaporte norteamericano E 418511, en las páginas 12 y 13, aparece que este entró a Jamaica el 6 de julio de 1976, lo cual lo colocó en la escena del crimen,

Este hecho tuvo varios intentos anteriores. El 23 de noviembre de 1972, un comando de la organización Gobierno Secreto Cubano, nueva versión dada por Orlando Bosch a su banda, se adjudicó una amenaza de haber colocado una bomba contra un avión civil cubano en Kingston, Jamaica.

El 10 de enero de 1975, nuevamente un avión cubano en Kingston, Jamaica, fue objeto de un acto terrorista, esta vez se lo adjudicó el grupo Frente de Liberación Nacional Cubano, FLNC, colocaron una bomba, estalló y ocasionó daños considerables.

El 9 de julio de 1976, la bomba estalló dentro de una maleta que iba a ser colocada en un avión de la línea aérea Cubana de Aviación en Kingston, Jamaica, que debía haber partido 40 minutos antes con rumbo a La Habana. En el momento de la explosión, por itinerario, ya el avión tenía que estar volando sobre el mar cerca de la ciudad de Montego Bay, en la costa norte de Jamaica, para enrumbarse hacia Cuba. A bordo iban 29 pasajeros de nacionalidad cubana, jamaicana, dominicana, británica, argentina y norteamericana. Se trataba de un itinerario regular que dos veces por semana recorría Jamaica, Barbados, Trinidad & Tobago, y Guyana y después regresaba a La Habana. La nave  era  piloteada  por  Pedro  Chacón  Alfonso  portador de  la  Licencia  1341. La organización CORU, se adjudicó el acto terrorista el día 10 de julio por medio de un comunicado difundido por medios de prensa en Miami. Ese mismo día una bomba explotó en la oficina de Cubana de Aviación en Barbados y el 11, a un mes de creada la CORU, esa banda criminal colocó una bomba que estalló en las oficinas de la línea aérea Air Panamá en la capital colombiana, que causó grandes daños materiales.

Un cable de la agencia norteamericana AP publicado el 14 de julio de 1976 en el periódico The Virgin Island reportó la declaración del Embajador cubano en Jamaica Ramón Pez Ferro quien condenó la explosión "este viernes de una bomba escondida en una maleta con destino a La Habana," calificó el hecho como la obra de "un monstruo". La explosión se produjo una hora después de la llegada de una aeronave cubana al aeropuerto Norman Manley de Kingston.

La policía local precisó que la explosión se produjo segundos después de que el chofer del vehículo de transporte de los equipajes se bajó de su asiento. La bomba pulverizó muchos equipajes y causó daños por miles de dólares. Nadie fue herido pero un trabajador del aeropuerto contó que un humo espeso rodeó el avión dando la impresión que se había caído al suelo.

El aparato debía tomar más pasajeros en Kingston y seguir hacia La Habana media hora más tarde. Estaba retrasado en su horario de salida, en espera de otros pasajeros que llegarían en otros vuelos y tomarían el de Cubana de Aviación, para seguir su destino, no imaginaron que tal vez sería hacia la muerte.

El cable precisaba, que la CORU se había reivindicado el atentado e indicó que Orlando Bosch lideraba ese grupo. La agencia añadió que Bosch había estado preso en EE.UU. por haber cometido actos  terroristas en su territorio.

Como expresó el terrorista anticubano Ricardo Morales Navarrete, un avión de Cubana de Aviación había sido sentenciado, sólo faltaba cuándo se ejecutaría el acto de terror, esta vez, por suerte,  habían fallado los asesinos.  Continuará...

*Es profesor e investigador universitario

2 de octubre de 2010.

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José Luis Méndez Méndez

José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, "La Operación Cóndor contra Cuba" y "Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba". Es colaborador de Cubadebate.

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