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American Curios: Crisis de identidad nacional

En este artículo: Barack Obama, Estados Unidos
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Tomado de La Jornada

Ha brotado aquí una creciente crisis de identidad nacional. Se manifiesta en algo parecido a la época de las Cruzadas, en el debate sobre inmigración, y hasta en si el país tiene un extranjero como presidente.

Entre las curiosidades recientes que nutren esta crisis de identidad:

Estalló un debate sobre si se autorizará una especie de mezquita musulmana (más bien un centro cultural, deportivo, comunitario y de oración) a dos cuadras de la zona cero en la ciudad de Nueva York, donde antes estaban las Torres Gemelas. Sectores conservadores estadunidenses han expresado su oposición a la presencia de una institución musulmana justo en lo que ahora se considera casi como “tierra sagrada”, el sitio de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Lo que empezó como una controversia local se volvió nacional cuando el presidente Barack Obama se pronunció a favor del sitio, al argumentar que era algo protegido por la libertad de creencias en este país, y la Casa Blanca subrayó que no hacerlo dañaría la imagen internacional de Estados Unidos, sobre todo en el mundo musulmán. Ahora líderes republicanos lo convierten en tema nacional hacia las elecciones legislativas intermedias de este año. El ex presidente de la cámara baja, Newt Gingrich, acusó al presidente de “complacer al islam radical”, mientras otros republicanos denunciaban que permitir ese sitio era ceder un “triunfo” a los que atacaron a este país. “Los nazis no tienen derecho de poner un anuncio junto al Museo del Holocausto en Washington… Nunca aceptaríamos que los japoneses pongan algo junto a Pearl Harbor. No hay razón para que aceptemos una mezquita junto al World Trade Center”, afirmó Gingrich en una entrevista por televisión. Sarah Palin, ex candidata a la vicepresidencia, ha hecho comentarios parecidos.

Tal vez lo más asombroso fue que 24 horas después de defender el centro musulmán propuesto, al declarar que los “musulmanes tienen el mismo derecho de practicar su religión que todos los demás en este país”, Obama titubeó y dijo que no se había pronunciado “sobre la prudencia de la decisión de poner una mezquita ahí”, sino “muy específicamente sobre el derecho de la gente” a practicar su religión como uno de los fundamentos del país.

Todo es aún más confuso cuando uno de los hombres detrás de la propuesta del centro musulmán es el imán Feisal Abdul Rauf, una voz que se ha dedicado a promover la reconciliación entre las religiones a nivel mundial, y especialmente entre Estados Unidos y el mundo musulmán de Medio Oriente. Después del 11 de septiembre este religioso denunció el terrorismo, y sus giras internacionales para promover ese mensaje han sido patrocinadas por el Departamento de Estado. De hecho, la idea del centro musulmán es, en parte, crear un foro para promover estas iniciativas, junto con actos culturales, educativos y más.

Pero para algunos republicanos conservadores fue una oportunidad de nutrir el temor hacia el mundo musulmán que ha cundido en este país desde el 11-S y utilizarlo con fines políticos.

Y está funcionando. Nada menos que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, quien enfrentando una difícil campaña de relección en noviembre, se vio obligado a expresar su oposición a que se construya el centro musulmán ahí, y las encuestas muestran que amplios segmentos se oponen a ello.

“La disputa sobre el centro islámico ha detonado alguna profunda locura nacional”, comentó Maureen Dowd, columnista del New York Times. Afirma que el presidente no ha logrado ayudar al país a navegar esta “islamofobia”. Peor aún, el propio presidente sufre sus efectos, ya que en encuestas recientes se ha incrementado el número de estadunidenses que creen que el presidente cristiano es musulmán (ahora 18 por ciento; 12 por ciento cuando era candidato).

Y ser “musulmán”, según algunas de estas voces, es igual a ser “antiestadunidense”.

Los síntomas de la crisis de identidad que padece el país son tan severos, que se cuestiona la misma definición constitucional de quién es estadunidense. Una vertiente de la corriente antimigrante se considera defensora de Estados Unidos contra una invasión de “extranjeros” que amenazan con transformar este país en otro que no es mayoritariamente anglosajón, blanco, cristiano y donde sólo se habla inglés. Para lograrlo desean anular parte de la 14 enmienda de la Constitución, la cual con muy pocas excepciones estipula que toda persona que nazca en Estados Unidos es ciudadano.
John Boehner, líder de la minoría republicana en la Cámara, se ha sumado a figuras como los senadores republicanos Mitch McConnell y Lindsey Graham, quienes advierten que Estados Unidos está amenazado por miles de inmigrantes que llegan aquí sólo para que sus hijos nazcan como estadunidenses, a los cuales llaman “bebés anclas”, o sea, establecen con eso una familia de este lado con ellos.

Junto con esto, algunos continúan promoviendo la idea – impulsada desde la elección- de que el propio presidente podría ser extranjero, al insistir en que, a pesar de un acta de nacimiento de Hawaii, el presidente no ha comprobado que es estadunidense. Por cierto, en una encuesta reciente de CNN, 41 por ciento de republicanos creen que Obama probable o definitivamente nació en otro país (19 por ciento de independientes y 15 por ciento de demócratas comparten esa noción).
En esta crisis de identidad nacional -la cual se manifiesta en Arizona y otros estados en la fobia antimigrante y en la expresión religiosa, y podría llegar hasta una crisis constitucional-, el futuro del país es incierto (pero atractivo para la derecha, que sabe cómo manejar fobias para fines políticos). Vale recordar que la cámara baja estatal de Arizona aprobó un proyecto de ley que requiere comprobación legal de ciudadanía para todo candidato presidencial. No vaya a ser que un “bebé ancla” mexicano vaya a llegar a la Casa Blanca.

Se han publicado 6 comentarios



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  • Miguel dijo:

    Verdaderamente existe una crisis del sistema imperial…lo que le dejaron hacer a esta gente durante tantos años, hoy y mañana lo pagaremos todos…Están en bancarrota, tienen una crisis de identidad y otra moral…lástima que esta gente tienen poder para destruir el mundo antes de ceder un ápice…dentro de muy poco todos los caminos no conducirán a Washinton y se acabará con todo…LLegó el momento de un gobierno militar y revolucionario en USA (paradójico?)…pero…Como se daría esa única solución para éste mundo?…tiempo al tiempo…

  • Víctor Espinosa dijo:

    Jamás en la historia se había dado el caso de un imperio tan agresivo y expansionista que, a la misma vez que comete crímenes injustificables contra naciones enteras,tiene más de mil bases militares esparcidas por el mundo,tortura en campos de concentración, promueve golpes de estado,bloquea países, viola la carta de las NN.UU,apoya a terroristas internacionales, provoca crisis
    mundiales y gasta más en armas y guerras que todo el resto del planeta junto, pretende presentarse como referente en la defensa de los derechos humanos y las libertades, elaborando hasta listados anuales donde incluye a los presuntos violadores,excluyéndose siempre de los “análisis”. Cinismo e hipocresía tan grandes jamás se habían visto.

  • Juan Bautista Serrano dijo:

    Usa tiene que buscar un enemigo dónde sea para que su potente industria militar -“armas de destrucción masiva”, incluidas- no deje de funcionar: Primero fueron los ingleses -sus padres-, luego los franceses -sus amigos-, luego los españoles -sus competidores-, luego los mejicanos -sus vecinos-, luego los comunistas -su “otra cara de la moneda”- entre los que ellos incluyeron interesadamente a Cuba, y cuando el mundo comunista -en la teoría- fracasó hubo que inventar otro enemigo; y los que fueron sus amigos interesadamente -incluida Iraq y Afanistán- pasaron a ser enemigos irreconciliables, y todos los paises islámicos que no se presten a sus dictados aún a costa de ir en contra de su religión y su pueblo – Arabia, Marruecos, etc.- son potencialmente sus enemigos. Y si a ello le sumamos la incultura de los yankis, no saben nada de religión ni de política ni de geografía ni de historia, pues el caldo de cultivo de su xenofobia está servido. ¡VIVA CUBA!

  • Yaidel dijo:

    Hay que analizar la historia de los Estados Unidos, quien rebusca en ella se da cuenta que está compuesto por muchas nacionalidades, claro con predominio de ingleses, pero también con una considerable multitud de manifestaciones religiosas, incluso extremistas.

    No creo que establecer una mezquita haga daño al gobierno o al pueblo estadounidense, al contrrio serviría para unir los pueblos que existen en ese país.

    Creo que si los judíos de les permiten sus pagodas, a los asiaticos sus ritos, a los católicos sus iglesias y a los protestantes sus templos,¿Por qué los islámistas no puedentener una mezquita en los Estados Unidos?

  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    Cuando los bárbaros llegados del norte a sagre y fuego se fundían con los nacionales en cualquiera de las naciones ocupadas, se fundían las culturas y se terminaba la rencilla y todos comenzaban a ser una misma cosa. De esos pocos se ha hecho el mundo más que de religiones y etnias que los separan.

    El hombre por regla general es universal y tiene bases de convivencia más por su cultura universal que por razas o religiones.

    Es menester que se entienda por los siglos que nos quedan que somos una sola especie y que el mundo está ya, querámoslo o no globalizado y que la cultura, los idiomas, las economías y las esperanzas se mundializan. Por qué hacer resistencia a los que nos viene encima cuando sabemos que la desaparición de las fronteras de todos tipos que separan a la humanidad les resta poco tiempo histórico para que desaparezcan.

    No bastan las palabras, las realidades acabarán descontando el egoismo y los radicales quedarán en ridículo. El amor se impone no como ruego, sino como necesidad.

  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    El mundo cambiará, no por la voluntad de uno ni por la resistencia de otros: el mundo cambiará para más, por la necesidad de la raza humana de sobrevivir y porque hemos evolucionado lo suficiente para que cambien los estadios.

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David Brooks

David Brooks

Periodista mexicano, corresponsal del diario La Jornada en los Estados Unidos.

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