Honduras: la batalla que viene
Los gorilas hondureños ha sido colocados en un callejón sin salida por la inesperada llegada a Tegucigalpa del presidente constitucional Manuel Zelaya, quien honrando su palabra ha regresado al país luego de una accidentada travesía desde la frontera en que debió burlar el férreo dispositivo de control del régimen de facto. El momento fue muy bien escogido pues su retorno desplaza cualquier otro asunto de la agenda política nacional y por consiguiente descarrila la farsa electoral con la que los gorilas y sus aliados internacionales pretendían distraer la atención pública e incluso tratar en su momento de presentar sus resultados como el fin del régimen de facto y el regreso al orden constitucional. De la misma manera, al coincidir el regreso de Zelaya con el inicio del periodo anual de sesiones en la Asamblea General de la ONU gana una enorme presencia en el debate, donde ya el presidente de Brasil Luis Inacio Lula da Silva ha hecho un fuerte llamado al inmediato restablecimiento de Zelaya y advertido que si no existe voluntad política vamos a presenciar otros golpes como el que depuso al presidente de Honduras. En suma, es un contexto muy favorable para cerrar el cerco a los gorilas y reforzar la solidaridad con Honduras.
Zelaya, recibido con todos los atributos de su investidura en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, desde allí inició de inmediato las coordinaciones con las fuerzas populares y al parecer un intento de negociación con sectores del ejército. La brutal represión desatada por el régimen de facto en todo el territorio y, en particular, contra los partidarios de Zelaya aglomerados alrededor de la sede diplomática brasileña, demuestra su desesperación aunque también el peligro de que al saberse perdidos hagan correr la sangre aprovechando la fuerza efímera de las armas que conservan. Pero pase lo que pase la dictadura no podrá sobrevivir mucho tiempo y la razón principal es la heroica, ascendente y masiva lucha del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, unida al aislamiento y desprestigio internacional de los gorilas que se han convertido en un grave problema incluso para el gobierno de Obama y sus promesas incumplidas de edificar una nueva relación con América Latina.
De modo que si fructificara una acción combinada, como parece propiciar Lula, de América Latina, Europa y la Casa Blanca de Obama para acabar con el golpe podría ahorrar muchos sufrimientos al pueblo de Honduras y sentar un precedente muy positivo de cooperación internacional. Por lo pronto la resistencia, muy estimulada por la presencia de Zelaya, redobla sus esfuerzos y ha respondido a la represión concentrándose en los barrios para reorganizarse y concebir las nuevas formas de desobediencia y protesta pacífica, algo en lo que ha mostrado en cada coyuntura una creatividad y audacia que sorprende a sus propios líderes.
Este es, por tanto, el momento propicio para que los mandos medios del ejército y la policía que conserven patriotismo o, cuando menos, sentido institucional, se alcen contra el alto mando y pongan fin al régimen gorila, restañando algo de la deteriorada imagen de los cuerpos armados.
Tengamos claro un hecho. La reinstalación de Manuel Zelaya en la presidencia no podría verse más que como una gran victoria del pueblo hondureño. Pero ojo, sobran fuerzas reaccionarias en Estados Unidos y en América Latina -no se diga en Honduras- para tratar de restar sustancia al hecho y borrar la página al día siguiente de que aquel entregara su mandato. Llegado el caso, la resistencia deberá analizar en qué condiciones se daría aquella reinstalación y si va a aceptar la continuación del actual proceso electoral con candidatos golpistas, como son los cuatro actualmente en contienda, o se va a convocar a un nuevo proceso sobre bases más democráticas una vez que Zelaya sea restituido.
En todo caso, tras la eventual reinstalación de Zelaya inicia una lucha mucho más larga y difícil para la que no se puede contar con el concurso de muchos sectores que se han visto forzados a apoyar, aunque sea retóricamente, la reinstauración del orden constitucional. Es la batalla por lograr la convocatoria a una Asamblea Constituyente, algo que contará con una feroz oposición de la oligarquía hondureña, sus pares centroamericanos y, por supuesto, influyentes sectores en Estados Unidos que también se resistirán a una salida plebeya de esa envergadura.
aguerra_123@yahoo.com.mx


La llegada de Manuel Zelaya a SU PAIS DEL CUAL ES SU PRESIDENTE ELEGIDO POR EL PUEBLO ha puesto en un callejón sin salida al gobierno de los Estados Unidos y no solo a los gorilas. Gobierno que es el máximo responsable de que los gorilas hondureños se mantengan en el poder usurpado por la fuerza matando a los jóvenes y golpeando a las mujeres en plena cara o estrangulando sin compasión alguna a todo el que de forma pacifica se les pare delante oponiéndose al régimen de facto.
La situación en Honduras no se puede separar de lo que ocurre en Colombia, porque la historia nos ha enseñado como actúan los vecinos del Norte en su afán de ser dueños absolutos del mundo. Un recuerdo breve de la historia nos hace pensar en la continuidad de su política a lo largo de su existencia como nación expoliadora de los recursos ajenos utilizando la fuerza:
Durante la presidencia de Theodore Roosevelt la política exterior de Estados Unidos fue muy agresiva, en especial en América Central, el Caribe y el Extremo Oriente. Esta política queda bien sintetizada en la máxima “habla suavemente y lleva un gran palo”, en inglés “Speak softly and carry a big stick”.
¿No es exactamente lo mismo que hacen ahora Speak softly and carry a big stick contra Honduras utilizando al grupo de gorilas?
Cuando Estados Unidos firmó el Tratado Hay-Herrán con Colombia (país del que Panamá era entonces una provincia) por el cual Colombia arrendó una zona de 16 kilómetros de anchura en Panamá; el Senado colombiano rechazó el tratado, tras lo cual estalló una rebelión en Panamá, apoyada por Estados Unidos, que acabó por convertirse en una república independiente. Gracias al Tratado Hay-Bunau-Varilla de 1903, firmado con la República de Panamá, Estados Unidos obtuvo a perpetuidad (tras un pago inicial de 10 millones de dólares y un pago anual de 250.000 dólares) los 16 km de territorio requeridos para la construcción del canal que se inició y concluyó en 1914. Mediante unos tratados ratificados en 1978, Estados Unidos renunció a la Zona del Canal de Panamá en 1979 y se acordó que el canal pasara a hegemonía panameña en el año 2000. Ya habían logrado sus objetivos y “entregaban” el canal a sus verdaderos dueños.
En Honduras y Colombia están jugando a las cartas y los pueblos no deben dejarse engañar. Si se desencadena un conflicto internacional los únicos responsables son los Señores de la CASA BLANCA. Ellos buscan su nueva tajada en América y no les importa que mueran personas inocentes.
Dr. Olimpio Rodríguez Santos
Especialista de II Grado en Alergología
Camagüey Cuba
olimpiors@finlay.cmw.sld.cu
Todavía en pleno sigolo XXI, pasan estas cosas, hasta cuando el mundo con sus organizaciones vamos a permitir que gorilas tomen el poder y masacren los pueblos, los pueblos gobiernan y ponen los representantes del gobiernos según los intereses de la mayoría, esta vez el mundo con sus organizaciones y especialmente ameríca latina deberá decir, Basta Yá. hay poner fin a estas aptitudes que afectan el desarrollo y la felicidad de los pueblos, hay que unirse y poner fin a esta masacre de este pueblo hermano de honduras y restituir el legítimo presidente de Honduras José Manuel Zeleya.
Vivan los pueblos!!!!!
Oye Olimpio Rodriguez Santos, tu verdad es más verdadera que lo que se puede creer en este mundo llevado al fin de la supervivencia Humana, no solo se debe ver como tu dices separadamente de la que ocurre en colombia, yo diría que tampoco sobre los ataques a Venezuela, ni tampoco de lo que ocurre en Irak, afganistán, paquistán, Corea del Sur y del norte, los ataques desenfrenado a China, la intalación de Cohetes alrededor de Rusia creando un peligro inminente a ese pais, es kosovo, es Puerto Rico con su lucha de liberación de las políticas de EEUU, es México que hoy padece de las Políticas de EEUU, con su Tratado de Libre Comercio, que ha hecho añicos la economía de ese país, que ha proliferado la corrupción desmedida de los cargos públicos, es el aumento del Clima de la tierra y es responzable de la Hambruna que padece el mundo, no se trata de culpar en todo a EEUU, ni se trata de un odio visceral hacia ese país, aclaro al gobierno, no al pueblo norteamericno, ese noble pueblo que los han convertidos en rehenes de sus política, lo que ocurre es que en este mundo no hay suceso en cualquier pais que la Mano del gobierno de EEUU no intervenga y por desgracia nunca deja nada bueno, la desestabilización de los procesos nacionales autónomos que representen peligros para sus concepciones, ejemplo IRAN,Cuba, Ecuador, Venezuela, ALBA, Operación Milagro, el Programa YO si Puedo,y mirenlo ahí mientras en Honduras los militares arremeten contra su propio pueblo, EEUU se cruza de Manos y deja que el hilo de los acontecimiento transcurran sin más, vuelvo y repito, solo hay que verlo desde la Verdad, TELESUR canal Educativo 2 noticias de Honduras un Lunes 21 de Septiembre, conferencia de Prensa dada por MICHELETI ante cámaras de todo el mundo ''Los gringos(EEUU Gobierno) son nuestros amigos.Ningún vocero de este país desmintió esto. Como dice Reinaldo Taladri saque Usted sus propias concluciones.
Creo que ya no es la hora de palabras altisonantes, es la hora de la marcha apretada, esta es la hora de la verdad, esta es la hora en que se sabe quien es quien, Mel debe volver al poder, al ......... a los que quieren una elección pacífica, esta bueno ya de cuento y vamos a tirarnos a la calle para tener a Mel de nuevo en el poder. Si le pasa algo la resposabilidad es del gobierno golpista, y por supusto será convertido en un mártir de la lucha contra el imperio.
Mensaje de un joven cubano al pueblo de Honduras
Aguerrido pueblo de Honduras:
Yo me llamo Raúl Felipe Sosa. Tengo 22 años, soy integrante de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba y hasta hace poco de la Federación Estudiantil Universitaria ya que soy recién graduado de la carrera de Matemática en la Universidad de la Habana.
Es en estos momentos tan difíciles y pudiéramos decir transcendentales para el pueblo de Honduras que me decido a enviar por primera vez en mi vida en mensaje de solidaridad a todo un pueblo. Quisiera expresarles que la actitud que están manteniendo ante ese asesino y anticonstitucional golpe de Estado; asesino no solo de la democracia y la voluntad del pueblo sino además asesino de vidas humanas; es para los jóvenes cubanos objeto de admiración, motivación y sobre todo satisfacción. Satisfacción de conocer que existe en nuestro continente por tantos años sometido, ya no más, un pueblo humilde pero viril que está decidido a pagar con sangre su libertad y dignidad. Y es que los jóvenes cubanos que conocemos la magnífica historia de luchas sociales de nuestra Revolución Cubana vemos en el pueblo de Honduras un espejo histórico de lo que significaron y costaron estas para nuestro país. Costaron sangre de obreros, sangre de campesinos e incluso sangre de terratenientes pero significaron la libertad, la dignidad y la plena seguridad de vivir sin tener precio.
Tenga el pueblo de Honduras en los jóvenes cubanos un aliado fiel e incondicional, dispuesto a darlo todo incluso la vida por la causa justa de los hijos de Morazán. Recuerde el pueblo de Honduras que su lucha no es por un hombre, es mucho más profunda que esto. Su lucha es por la libertad del hombre americano, por el derecho de los pueblos a ser respetados y a no ser pisoteados jamás por ninguna bota, ni militar, ni de ninguna índole. La lucha pacífica es la más pura, incluso la más justa pero la libertad arrebatada con sangre, lo ha demostrado la historia, debe ser recuperada con sangre. Los jóvenes cubanos estamos dispuestos a donar la nuestra si es necesario en el momento que sea necesario, palabras nunca antes más sinceramente dichas. Ustedes representan mucho para los Movimientos Sociales en América.
Exhortamos a los movimientos sociales hondureños que toman parte en esta heroica lucha a estar siempre unidos, ya que la unidad es baluarte de la victoria. Que no puede haber diferencias cuando se lucha por una causa común.
Hoy los pueblos de la América lloran el sufrimiento del pueblo hondureño, pero recuérdese las sabias palabras de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz aquel fatídico octubre del año 1976: “… el dolor se comparte, el dolor se multiplica y cuando un pueblo enérgico y viril llora la injusticia tiembla”.
Hasta la victoria siempre
Raúl Felipe Sosa