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La imagen del día: Bernardo Arévalo toma posesión como presidente de Guatemala

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El nuevo presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, y la nueva vicepresidenta, Karin Herrera, saludan a sus partidarios desde un balcón del Palacio Nacional de Cultura, en la ciudad de Guatemala, después de su ceremonia de inauguración, en las primeras horas del 15 de enero de 2024. Foto: AFP.

El nuevo presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, tomó juramento de su cargo en la madrugada de este lunes ante el líder del Congreso de la República, Samuel Pérez, en una ceremonia que se llevó a cabo con más de 10 horas de retraso por la demora de procedimientos rutinarios del Congreso saliente para sabotear la investidura.

Ha sido el enésimo intento del ahora exoficialismo para descarrilar la toma del poder de Arévalo tras meses de una persecución judicial liderada por el Ministerio Público, que generó condenas de la comunidad internacional.

La investidura de Arévalo, símbolo de la lucha contra la corrupción, y de su vicepresidenta, Karin Herrera, se celebró en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, en la capital guatemalteca.

El académico ganó las presidenciales de 2023 de la mano del partido progresista Movimiento Semilla, nacido de las manifestaciones contra la corrupción que se registraron en Guatemala en 2015, y sucede en el poder a Alejandro Giammattei.

Arévalo ganó las elecciones presidenciales de Guatemala por un amplio margen en agosto y se ha enfrentado a un aluvión de ataques legales por parte de fiscales, jueces y dirigentes políticos encaminados a impedir que tome posesión del cargo y que han generado amplio rechazo de la comunidad internacional.

Tras su juramentación, Arévalo ofreció su primer discurso como mandatario en el cual resaltó la fortaleza de la democracia guatemalteca, que resistió “mediante la unidad y la confianza” los intentos de varios sectores políticos del país para evitar que asumiera el cargo.

“Nunca más el autoritarismo, nunca más la violencia o la arbitrariedad para mantener agendas particulares. Nunca más se doblegarán las instituciones ante la corrupción y la impunidad”, remarcó Arévalo en referencia a sus principales promesas de gobierno, en un país con profundos problemas de corrupción que, incluso, durante meses dejaron en incertidumbre su posesión, como subrayaron Naciones Unidas y otros organismos internacionales.

El mandatario expresó su agradecimiento a los ciudadanos en general y especialmente a los pueblos originarios que, una vez más, en medio de las dificultades para concretar su investidura, se manifestaron a su favor.

“Mi agradecimiento personal, nuestro agradecimiento como nación, a los líderes ancestrales indígenas, por su valiente lucha por la democracia, por su papel destacado en movilizar a los cuatro pueblos en su defensa”, afirmó.

“En este día trascendental, avanzamos por el camino que muchos hemos labrado con esfuerzo, marcando un hito significativo gracias al ejercicio democrático. Me llena de profundo honor asumir esta alta responsabilidad, evidenciando que nuestra democracia tiene la fortaleza necesaria para resistir y que, mediante la unidad y la confianza, podemos transformar el panorama político en Guatemala.

“Este momento no solo representa un logro personal, sino un paso firme hacia un futuro donde la participación ciudadana y el cambio positivo prevalezcan”, añadió.

El nuevo mandatario de los guatemaltecos reiteró sus proyectos bandera de Gobierno. Entre ellos, se refirió a los derechos humanos, los migrantes y el cambio climático.

El líder del Movimiento Semilla prometió trabajar para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos del país centroamericano. “El Estado asumirá su rol histórico de generar desarrollo en aspectos esenciales como la electricidad, el saneamiento ambiental, la educación y la generación de esto creará miles de nuevos empleos en todo el territorio nacional”, dijo.

En ese sentido, prometió tomar medidas que promuevan la inversión local y extranjera para expandir la estructura productiva del país.

“Nuestra propuesta de gobierno en una fórmula sencilla: no puede haber democracia sin justicia social y esta no puede prevalecer sin la democracia. A pesar de su simplicidad, esta fórmula notoriamente ha estado ausente en la administración gubernamental en gran parte de nuestra historia”, sostuvo.

(Con información de agencias)

Se han publicado 4 comentarios



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  • Amaya dijo:

    Contra viento y marea, siempre cuando algo huele a progresismo y contra las oligarquías ha tomado posesión Arévalo como presidente de Guatemala.

  • el estudiante dijo:

    Guatemala vuelve a estar en la encrucijada de la Historia 80 años después, que ya es mucho tiempo en la Historia. Pero la clase media guatemalteca prefiere hundir al país, y matar a todos los originarios antes que consentir la más mínima ofensa a sus tiendas, sus aeropuertos, sus viajes, y sus compras en Miami...

  • adh dijo:

    Espero que lo dejen gobernar. La tendencia en los paises donde el ejercito ha respondido y responde a los intereses oigárquicos es hacer oídos sordos y vista gorda a las manipulaciones de las derechas que han logrado revertir el orden democrático y constitucional, mediante el cual sectores de izquierda o con actitudes positivas hacia las mejoras y justicia social han accedido a gobernar. Los ejemplos sobran, primero el Brasil de Dilma, La Bolivia de Evo y el Perú de Castillo, en este caso a punto de ser condenados a decenas de años de prisión.

  • Yo dijo:

    Que bueno!! Ahora a instaurar el Socialismo del Siglo XXI en Guatemala y establecer alianzas estratégicas con lo demás

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