Se suicida directora de urgencia de un hospital neoyorquino que “ya no aguantaba ver tantas muertes”
La jefa del departamento de urgencias de un hospital de Nueva York se suicidó el domingo después de pasar muchos días al frente de la batalla contra el coronavirus en una de las ciudades más azotadas por la pandemia y tras confesar a sus familiares que no soportaba ver morir a tanta gente.
Se trata de la doctora Lorna Breen y había sido directora médica de las urgencias del Hospital NewYork-Presbyterian Allen, en Manhattan.
“Ella trató de hacer su trabajo, y la mató”, dijo el doctor Philip Breen al The New York Times sobre su hija, quien siguió sus pasos en la medicina.
El padre dijo que su hija, de 49 años y que murió el domingo, no tenía antecedentes de enfermedad mental. Pero comentó que la última vez que hablaron, su hija le contó lo insoportable que era ver morir a los pacientes contagiados por el coronavirus, algunos incluso antes de que pudieran sacarlos de la ambulancia.
“Ella estaba realmente en las trincheras en la línea del frente”, dijo Philip Breen al Times. “Asegúrense de que sea elogiada como una heroína”, agregó. “Ella es una víctima tanto como cualquier otra persona que haya muerto”.
El New York-Presbyterian, el hospital donde trabajaba Breen, es un hospital con 200 camas ubicado en el norte de Manhattan que ha albergado hasta 170 pacientes con el COVID-19. Desde el 7 de abril, el hospital contaba con 59 muertes.
Lorna Breen murió en Charlottesville, en el estado de Virginia, donde se había quedado con su familia unos días, dijo el padre, quien recordó que su hija había enfermado con el virus mientras estaba en el trabajo, pero que volvió a trabajar después de aproximadamente una semana y media de recuperación. Aún así, el hospital la envió a su casa nuevamente, y su familia la trajo a Virginia.
El Dr. Lawrence A. Melniker, vicepresidente de atención de calidad en el hospital donde trabajaba la Dra. Breen, le dijo al New York Times que al Dra. Breen era una “doctora muy respetada y muy querida”.
Dos días antes del suicidio de esta médico, un paramédico de emergencias de la ciudad, que también trabajó en el frente de batalla de la ciudad contra el virus, también se quitó la vida.
En este caso fue el joven John Mondello, de 23 años, quien el pasado viernes usó un arma registrada por su padre, un policía retirado de la policía de Nueva York, para suicidarse en Astoria, Queens, según informaron fuentes policiales al New York Post.
Se graduó de la Academia de Servicios de Emergencias Médicas (EMS) del Departamento de Bomberos a principios de febrero, y luego se dirigió directamente a la Estación 18 en Claremont en el Bronx, que maneja uno de los mayores volúmenes de llamadas al 911 en la ciudad.
(Con información de EFE y Perfil)

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QUe dolor tan grande su pérdida debe haber sido desesperante la situación a la que ha tenido que enfrentarse para tomar esa decisión, señor Asedio increible usted casi siempre está contra la logica en vez de decir que el suicidio es un acto de cobardia, pangase en el lugar de quienes intentan hacer bien su trabajo pero ven la batalla perdida y el estres los lleva a tomar drásticas decisiones como esta, seamos más humanos en vez de ser filósofos.