Flamengo de Brasil está en la final del Mundial de Clubes de fútbol

El equio brasileño esperará por el ganador entre el Liverpool y el Monterrey. Foto: Flamengo/Twitter.
El Flamengo de Brasil derrotó este martes al Al Hilal tres goles por uno, resultado que le permitió avanzar a la final del Mundial de Clubes de fútbol, donde espera al ganador entre el Liverpool y el Monterrey.
Salem Al Dawsari adelantó a los locales al minuto 18 de la primera parte y con ventaja mínima de 1-0, el conjunto de casa llegó con ventaja al descanso de la primera mitad del encuentro.
Para la segunda parte los brasileños arreciaron el ataque y al 49 Giorgian de Arrascaeta consiguió el empate, mientras Bruno Henrique al 78 colocaba la ventaja para los sudamericanos que ampliarían al 82 gracias al gol en propia puerta de Ali Albulayhi.
Con este éxito Flamengo accede a la final donde espera por el ganador entre el Liverpool de la Liga inglesa y el Monterrey, campeón de México, en choque que se efectuará el próximo jueves.
Flamengo de 2019.
A escalação que está marcada na história! #PeloMundoDeNovo #ClubWC
📸: Alexandre Vidal/CRF pic.twitter.com/d8Nlv8NQm3
— Flamengo (@Flamengo) December 17, 2019
(Con información de Prensa Latina)
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Un Clásico de mucho fútbol y poca pólvora
Barcelona - Real MadridEl Madrid supera a un Barça desconectado y reclama un penalti claro de Lenglet a Varane
El Clásico es fútbol. Puro. Tuvo de todo menos fuego, que era lo que más se esperaba. Sobre todo por todo lo que se anunciaba. Entre el peso del deporte y el trabajo bien hecho por parte de todos no hubo más que pancartas, cánticos de reivindicación y pelotas amarillas en el 55' que detuvieron un minuto el partido. Tampoco hubo pólvora en el césped, algo rarísimo si están Messi, Suárez y Benzema en el campo. No hubo goles pero el Madrid salió reforzado por su aspecto de equipo, trabajado e imponente, pero sin filo.
Resulta conmovedor todo lo que trabaja el Real Madrid para no obtener premio. En un primer tiempo modélico, como ante el PSG, como el arranque frente al Valencia, tuvo el mando desde su superioridad en mediocampo, pero en el área no hay veneno. Lo opuesto es el Barcelona, dominado de cabo a rabo en su propio estadio, con tres medios y sin Busquets por decisión de Valverde, empató a ocasiones clamorosas con su eterno rival. Una parada de mérito de Ter Stegen a volea de Casemiro y un balón sacado bajo palos por Piqué, cabeceado también por Casemiro, fueron las mejores opciones blancas, mientras el Barça obligó a Ramos a sacar otra pelota bajo palos a remate de Messi y Alba, en su asociación clásica con Leo, cruzó demasiado el toque decisivo.
Sentadas las bases de lo que fue ese primer tiempo, con más juego blanco y más pegada culé, lo esperado, conviene subrayar que quien clama contra el VAR y el arbitraje tarda poquísimo en quedar en evidencia. El Barcelona, que envió una carta de queja por la jugada entre Llorente y Piqué, debería enviar otra por el plantillazo de Lenglet a Varane en un córner, al cuarto de hora. Pudo pasar inadvertido en directo, puede que Hernández Hernández estuviera tapado. El responsable del videoarbitraje no tiene excusa.
Quedó también en evidencia el peso de Casemiro en el equipo blanco. Tuvo más aplomo el Madrid, con Valverde asomándose al balcón del área y ocupando las salidas. La apuesta azulgrana, la MSG, estuvo desconectada, salvo en las arrancadas del 10, siempre participativo.
No cambió el panorama en el segundo acto. Con mucha personalidad, el Madrid cegó las salidas azulgranas, recuperando pronto y bien, pero una vez con la pelota no había soluciones sencillas para hacer peligro. Aunque no creaba ocasiones el rival, los primeros pitos del respetable marcaron el primer cambio de Valverde. Dentro Vidal, fuera Semedo, Sergi Roberto al lateral. La fatiga y la energía del chileno abrieron espacios y, al menos, alborotaron el panorama. Messi combinó con Griezmann pero, extrañamente, no embocó un zurdazo que parecía cómodo. Como ese ha marcado decenas. Al otro lado, tras una gran contra conducida por Isco y Valverde, Gareth Bale tuvo un balón muerto para su zurda. Golpeó fuerte y desviado.
Acertó Bale, pero no valió. Casemiro encontró el pase de Messi para Mendy, que arrancó como un rayo y sirvió bien al área para el gol del galés. Señaló fuera de juego del lateral que chequeó el VAR y confirmó el acierto del linier. Para que luego digan que no se reconocen los aciertos. Metió Zidane a Rodrygo y Modric para ganar más presencia ofensiva, porque aligeró el medio. El Txingurri cambió pieza por pieza, Ansu Fati por Griezmann, muy discreto, para el tramo final. En el fondo, ya les iba bien a los dos el empate. Ninguno cometió error alguno y mantuvieron la igualdad en lo alto de la tabla. La pelea continúa. Y es sólo de fútbol.
Menudo meneo del Madrid en el Camp Nou
Clásico FC Barcelona - Real Madrid A pesar del empate, los blancos salen reforzadísimos de Can Barça
No hubo goles en el Camp Nou y el Barça sigue líder, pero de este Clásico sale como triunfador moral el Madrid, que dominó y jugó al fútbol con una autoridad insospechada, por el escenario, por el rival y, sobre todo, teniendo en cuenta de dónde viene el equipo blanco. Zidane ha confirmado que ha recuperado a su equipo como para pelear el título de tú a tú al campeón. Los azulgranas también tuvieron sus ocasiones, pero perdieron el balón y casi la autoestima ante el nivelazo del Madrid, al que le sigue faltando gol para materializar el caudal de juego que genera, como ya le sucedió contra el PSG o en Mestalla.
El asedio del Madrid sobre el Barça fue continuo, incapaces los azulgranas de imponer su fútbol ante el dominio territorial madridista. Coleccionaron incontables remates ante Ter Stegen (nunca antes en una primera mitad sumaron tantos, 12), uno sacado bajo palos por un Piqué sobresaliente, numerosos desde fuera del área, otro en el poste (aunque el alemán lo tenía controlado), incluso uno anulado. El resultado no hizo justicia al fútbol del Madrid, que no pudo cristalizar en el marcador un conmovedor despliegue.
El Barça sufrió, pero también tuvo sus ocasiones, la más clara de Jordi Alba, otras menos rotundas, pero también peligrosas, con Messi, De Jong o Suárez. Pero se quedó sin gol en el momento más necesario, fiado a la inspiración de Messi, desdibujado Suárez, desaparecido Griezmann, que acabó siendo sustituido por Ansu Fati. No encontraron la portería ni tampoco el juego, una mala noche en la que el punto se puede dar por bueno.
Falló Hernández Hernández y De Burgos Bengoetxea, uno en el campo, otro en la sala VAR, el primero al no ver dos penaltis sobre Varane de Rakitic y Lenglet, el segundo por no avisar a su compañero. A la vista de la repetición, es decir terreno VAR, es difícil de entender que no se revisara el plantillazo de Lenglet sobre su compatriota. Acción de esas que pueden pasar desapercibidas pero que el VAR debe desnudar.
Isco se reivindicó con un señor partido en el Camp Nou, recordando a los críticos que es un futbolista mayúsculo, recuperado definitivamente para la causa por un Zidane que ha ido reintegrando al equipo a todos los jugadores que el año pasado estuvieron muy por debajo de su nivel. Una gran noticia para el Madrid y también para la selección española. Luis Enrique tomó nota en el palco.
Sergio Ramos hizo historia al convertirse en el jugador con más Clásicos de la historia. El camero suma ya 43, otro récord para un futbolista de leyenda. Salvó a su equipo sacando un balón de Messi bajo palos que ya se colaba para dentro. Se torció el tobillo después en un ataque y Militao calentó, pero pudo acabar el partido.
El Clásico aplazado se fue jugando sin mayores incidentes gracias a las excepcionales medidas de seguridad hasta que en el 55' empezaron a caer globos y balones. El partido se paró un par de minutos por el lanzamiento de unas decenas de balones que fueron retirados rápidamente. La realización conectó con el helicóptero y no mostró imágenes. También se colocaron las pancartas reivindicativas habituales. Fuera, lamentablemente, una pelea entre grupos de radicales fue lo más desagradable del día y barricadas. Esperemos que en el futuro vuelva la normalidad y no haya que extremar las precauciones para un partido de fútbol.
La polémica: "Hay penalti claro de Rakitic sobre Varane por agarrón"
Clásico Barcelona Real Madrid Andújar Oliver, en 'Marcador' de Radio MARCA
Ya tenemos polémica en El Clásico. El Real Madrid reclamó un penalti sobre Varane por agarrón de Rakitic en el minuto 18. Andújar Oliver, exárbitro y colaborador de Radio MARCA en el programa 'Marcador' lo dejó claro. "Hay un agarrón de Rakitic sobre Varane. El agarrón es clarísimo. Eso en el VAR es penalti. Un penalti muy claro. ¿Dónde está el VAR?"
Antes, Lenglet hizo también posible penalti sobre el central francés del Real Madrid al ponerle los tacos de su pierna derecha en el muslo de Varane. Sobre esta acción, Andújar Oliver afirmó: "El jugador del Barcelona va con los tacos, pero no hay sensación alguna para que Hernández Hernández señalara pena máxima en esa acción".
Sin gol y sin VAR
El Madrid pagó por falta de remate su clara superioridad sobre el Barça. Hernández Hernández se tragó dos penaltis a Varane. Partidazo de Valverde.
El Clásico dejó las cosas donde estaban, política y deportivamente. Seguirán adelante el conflicto catalán y el conflicto de la Liga, aunque le quedaron más ganas de celebrarlo al Barça, muy inferior en juego y no tanto en las áreas. Quedó la impresión de un Madrid más vigoroso, de más autoridad con la pelota y con un futbolista superior: Valverde. Un futbolista que no existía en septiembre. También quedó claro que el Barça está en manos de lo sobrenatural, Messi. Y lo sobrenatural no es cotidiano.
La política murió en la orilla, pero el VAR no. Al fin y al cabo no es más que sacar el error humano del césped y enjaularlo entre cuatro cristales, con más ojos, más cámaras y mejor márketing. Sólo que el tribunal de segunda instancia no tiene la coartada de la inmediatez. Estaba siendo mejor el Madrid cuando a Hernández Hernández se le fueron dos penaltis a Varane en jugadas consecutivas. Una por agarrón al intentar rematar de cabeza y otra por una plancha de Lenglet a la altura del muslo. A Hernández Hernández, canario, colegiado principal, se le fueron en el tumulto. A De Burgos Bengoetexea, entre frame y frame. Jugadas grises, color que va y viene, que dice el protocolo. Penaltis claros, que dice el reglamento a cámara rápida, lenta o superlenta. Nos le extrañe que vuelva a llenársele el buzón de reclamaciones a Rubiales esta semana. Ahora en sobres blancos.
Antes de aquello, el Barça había amortiguado mucho su condición de equipo territorial. El Madrid fue a buscarle al balcón de su área y el entorpeció de verdad el primer acto de su juego, el traslado rápido de la pelota de un área a otra. Así que se perdió ese fútbol pegadizo del equipo de Valverde, que tomó la precaución de meter a Semedo como lateral presumiendo la alineación de Bale, algunos días galgo y otros tantos figurante. Busquets, la barrera natural del Barça, se quedó en el banquillo con décimas de fiebre.
Así que por lo uno, por lo otro y porque Zidane se ha entregado al cuarto centrocampista en partidos de mayor cuantía, el Madrid estuvo un punto por encima en la primera parte. El francés eligió a Isco, que tiene más picante que Modric en los terrenos de la verdad. Del Madrid fue la presencia y del Barça las apariciones. Un coro contra Messi. De una ocurrencia del argentino llegó la única ocasión del Barça antes del descanso. Voló su pase como un dron a Jordi Alba, el mejor traductor del genio, pero el remate no estuvo a la altura del desmarque. Quedó un Barça casi a la contra, a la espalda de sus principios. Y huérfano de Suárez, el primero en la lista de desaparecidos.
Antes del error de Alba, el Madrid había coleccionado ocasiones desde una cuidada elaboración del juego, con Isco en máximos y con una biodiversidad de centrocampistas que hasta ahora no tenía. Eso ha traído Valverde. Eso y un disparo lejano de fabricación alemana con el que estuvo dos veces al borde del gol. Además, Piqué le sacó sobre la línea un cabezazo a Casemiro. Zidane ha atendido una vieja reclamación desde que marchó Cristiano: los goles de los centrocampistas.
Como aquello no cambiaba, como la pelota era abrumadoramente del Madrid, Valverde metió a Vidal, un alborotador. Para entonces, Messi había perdonado donde nunca lo hace, a dos metros de Courtois. Dudo entre el control y el disparo y no hizo lo uno ni lo otro. Al Barça le sobraban delanteros y le faltaba fútbol y el Madrid estaba en el polo opuesto. Lo bordaba con la muleta y lo estropeaba con el estoque. A Bale se le escapó un gol y le anularon otro, por fuera de juego de un palmo de Mendy.
A diez minutos del final, Zidane retiró a Isco y Valverde, las muletas del equipo. Fue un intento de reimpulsar a un equipo al que se le había marchado vivo el partido. Contra lo esperado, el Madrid fue a más, dio la impresión de andar más vitaminado y murió rodeando el área del Barça. Hasta ahí le llevó su superioridad táctica y anímica. El reparto le pareció muy poco.
Buffon hace historia y Cristiano Ronaldo marca un golazo
La Juve batió 2-1 al Sampdoria gracias a un maravilloso testarazo del exmadridista (en su quinto partido seguido marcando goles) y a una volea de Dybala. El portero alcanza el récord de Paolo Maldini: 647 partidos en la Serie A.
La Juventus, que el domingo se jugará la Supercopa con la Lazio, batió 2-1 al Sampdoria a domicilio en una tarde histórica para Gigi Buffon, que sumó 647 presencias en la Serie A, alcanzando el legendario récord de Paolo Maldini. Sarri, a petición popular, volvió a alinear el tridente ‘Dygualdo’ y los suyos parecieron demostrarle que era la elección adecuada. En el 19’ Dybala aprovechó un preciso centro de Alex Sandro con la preciosa volea del 0-1, y la actuación bianconera fue perfecta también después del tanto. Los de Turín dominaban rozando el 75% de posesión, aunque tras media hora los de Ranieri volvieron a meterse en el partido casi de sorpresa.
Un error del mismo Alex Sandro activó una jugada que terminó con un pase de Ramirez para Caprari, que puso las tablas. Se encargó un Cristiano cada vez más en forma de volver a adelantar a la Juve en el 45’: Sandro se reivindicó con otro gran centro, y el exmadridista cabeceó a la red con un cabezazo impresionante. Saltó a 2.56 metros y pareció detenerse en el aire durante unos instantes: con ese gesto atlético y técnico, sumó su quinto partido seguido marcando goles y llegó a 12 goles en este curso.
En la segunda parte los doriani intentaron empujar, pero Sarri quitó a Higuaín y Dybala, ‘equilibrando’ el equipo con Ramsey y Douglas Costa: los suyos aguantaron sin demasiados apuros (el VAR le quitó el 1-3 a Cristiano por fuera de juego, en el descuento fue expulsado Caprari) y ya tienen tres puntos y un partido más que el Inter. El sábado, ante el Genoa, le tocará responder a los de Conte
"Lo hemos visto en el descanso y se ve que son dos penaltis"
Ramos habló en la 'flash interview' tras el partido y se ha lamentado de las infracciones no señaladas sobre Varane: "Diga lo que diga ya no se puede cambiar nada".
Valoración del partido: "Cuando no se gana, uno no se puede ir contento. Hemos visto un Real Madrid con mucha personalidad en un campo muy complicado, de los más difíciles, contra un equipo que siempre tiene la posesión y hemos a robarles en campo contrario. Les hemos creado muchísimas dificultades, pero somos dos equipos que se tienen muchos respetos, pero al final te penalizan los pequeños errores y hoy ha habido pocos. Hemos dado muy poco margen de error y de ahí el resultado que se queda".
Ha merecido el Madrid algo más: "No sé si más, controlamos bastante bien el juego, las ocasiones. Hemos tenido alguna que otra más que ellos. No es fácil, al final es un campo muy complicado y quitarle el balón al Barça siempre es difícil. Hemos planteado esa estrategia de presionarles e intentar quitarles la pelota desde el saque del portero y yo creo que ha salido bastante bien".
¿Sale reafirmado el Madrid del Camp Nou?: "El debate siempre va a existir. Nosotros atravesamos una gran dinámica de juego, un gran equilibrio a nivel físico también y yo creo que es muy positivo. Termina el año, nos gustaría que no parase y que esto continuara. No es así y ojalá sigamos manteniendo este mismo nivel después de las vacaciones. Bueno, todavía queda un partido contra el Athletic. A intentar sumar esos tres".
Varane y los penaltis. ¿Cómo ha visto el binomio árbitro-VAR: "Lo hemos visto en el descanso y se ve bastante claro que son dos penaltis. Pero diga lo que diga ya no se puede cambiar nada. El VAR está para ayudar, cuando hay dudas se puede consultar. No ha sido así. Mala suerte. Ya nos tocará a nosotros que cuando hagamos algún penalti lo mismo no lo mira. Son cosas que pasan en el fútbol y nosotros no podemos quedarnos con ella. Al final, un Madrid con mucha personalidad, jugando, controlando, presionando arriba. Yo creo que esa es la imagen que queríamos dar y la que hemos dado y el resultado, a pesar que no sea una victoria, yo creo que nos vamos contentos".
Firmino despierta al Liverpool
Un gol del brasileño en el 91’ evitó la prórroga para los ‘reds’. Klopp hizo rotaciones y Rayados estuvo cerca de sorprenderle. Jugará la final ante Flamengo.
Un gol agónico de Firmino, un remate que coincidió con el inicio del tiempo añadido, dio el pase al Liverpool para la final del Mundial de Clubes en una noche de la que Klopp deberá extraer muchas conclusiones, pues su equipo estuvo lejos de ser el que es. El técnico se confió en exceso ante Rayados, un buen conjunto lleno de jugadores internacionales y con una experiencia interesante. No procedía.
El técnico cambió demasiadas cosas en la alineación para lo corta que está su plantilla ahora que hay lesiones. Además de Matip, Lovren y Fabinho, que no han viajado a Qatar, ni Wijnaldum y Van Dijk, con molestias, Klopp prescindió de Alexander-Arnold, Firmino y Mané. Demasiados cromos nuevos para un Liverpool al que se le nota mucho el maquillaje cuando le faltan las estrellas.
El partido fue incómodo por eso y porque Rayados lo planteó con inteligencia. El Turco Mohamed le dio la pelota al Liverpool y se quedó con los espacios. Ahí supo hacer daño el conjunto mexicano, especialmente por la banda en la que Pabón plantó un huerto a la espalda de Robertson. Aún así, el que se adelantó en el marcador fue el Liverpool. Lo hizo con la llave maestra que todo la abre, Naby Keita. El pase filtrado fue de Salah, aclamado por el público cada vez que tocaba el balón.
Hubiera sido un escenario inamovible el de la victoria del Liverpool si enfrente no hubiera habido un equipo que también tiene fuego arriba. En una acción a balón parado, de hecho, poco después, empató Funes Mori, el hermano del defensa del Villarreal, tras un rechace de Alisson. La hinchada de Rayados explotó.
Con el gol se acentuó el plan mexicano. Cada recuperación en mediocampo era un flechazo a la espalda de los defensores ingleses. Pabón pudo incluso dar la vuelta al marcador, pero se encontró con una mano salvadora de Alisson. El Liverpool sufría, no se encontraba, parecía vulnerable por la presencia de Henderson en el puesto de central y, sobre todo, de Lallana en el de mediocentro posicional. Los mediocentros poseen unos códigos de conducta, con y sin balón, que él no tiene, aunque le hayan ido retrasando según ha transcurrido su carrera.
El encuentro se fue convirtiendo en una ratonera para el Liverpool. Se sintió tremendamente incómodo por tener que llevar el peso y Rayados nunca renunció a contragolpearle. Hasta que se le gastaron las pilas, el partido de Pabón fue un suplicio para el Liverpool. A punto estuvo de marcar de falta el colombiano y también poco después. En ambas salvó Alisson. Klopp tardó demasiado en hacer cambios, a la vista del panorama tan gris que se presentaba. Hasta que entraron Mané, Alexander Arnold y Firmino, que acabó siendo clave.
Origi, en un remate en semifallo, y Keita, el mejor del Liverpool, habían avisado. Pero tuvo que ser el plan A del Liverpool, el que esta vez empezó desde en el banquillo, el que resolviese. Un centro desde la derecha de Alexander Arnold llegó llorando al corazón del área y ahí estaba Firmino para sellar el pase de su equipo al primer toque. Una evidencia de que entre titulares y suplentes del Liverpool hay un mundo. Y eso, en la máxima exigencia, puede costar muy caro.
Cristiano Ronaldo saltó como un animal y metió el 2 a 1 de la Juventus
Sampdoria y Juventus se miden hoy por el partido adelantado de la fecha 17 de la Serie A italiana.
El conjunto visitante comenzó arriba en el marcador gracias a un golazo del argentino Paulo Dybala.
Gianluca Caprari igualó el encuentro minutos después para los locales, quienes buscan salir del fondo de la tabla.
En el momento donde su equipo más lo necesitaba, Cristiano Ronaldo apareció para poner el 2 a 1 a minutos del final de la primera mitad.
El portugués practicó un salto increíble y le sacó mucha ventaja a su marcador. Su remate de cabeza fue suficiente para vencer a Audero.
GOLAZOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOODE CABEZA DE CRISTIANO RONALDO ���� GOLAZOOOOOOOOOOOOOOOOOO pic.twitter.com/6aYahpBZi8
— Juventus FC ���� (@JuventusGO) December 18, 2019
A sus 34 años, CR7 sigue demostrando que tiene un físico privilegiado. ¡Y que sigue siendo imparable!