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Oposición venezolana incendia depósitos de alimentos a 30 días de elección constituyente

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El incendio duró casi una hora. Se retiraron con el edificio en llamas y tres pintadas: “chavistas malditos”, “no más hambre”, y “viva Leopoldo”. Foto: la tabla.com

El panorama es desolador: bultos y bultos de comida quemada. Mantequilla, pasta, carne, azúcar -derretida-, leche, arroz, por toneladas. Entre 50 y 60 en total, de las 180 que se encontraban en la noche del jueves, cuando dos personas ingresaron y prendieron fuego el depósito de Mercal (parte de la red pública de distribución de alimentos) que se encuentra en Lechería, frontera con la ciudad de Barcelona, el mayor del estado Anzoátegui, en el oriente del país.

El incendio duró casi una hora. Se retiraron con el edificio en llamas y tres pintadas: “chavistas malditos”, “no más hambre”, y “viva Leopoldo”.

Se sabía que el edificio era un objetivo militar. No solamente el Mercal, sino también el Pdval y el Abasto Bicentenario (también del Estado), que ya había sido atacado con bombas molotov. Esta vez, con un esquema de ataque furtivo y nocturno lograron parte del objetivo que era destruir hasta el mismo galpón.

El hecho marca dos elementos. El primero es que el eje económico está en primer plano del intento de asedio hacia el Golpe de Estado. Así lo indicaba el aumento de precios sostenido -en las calles de Barcelona el kilo de harina de trigo subió de 4.500 a 9.000 en una semana, y el azúcar de 5 mil a 7 mil en tres semanas- y los ataques, tanto secuestros como trancas, a camiones de las redes de distribución de alimentos del Estado. Ante eso en Anzoátegui ya existe un plan por parte del gobierno para custodiar los camiones en el recorrido desde la entrada al estado hasta el depósito final.

El segundo elemento es la frontalidad del ataque. Hasta el momento la trama de la guerra económica se había desarrollado casi siempre en las sombras, el anonimato, la negación de su misma existencia: omnipresente hasta invisibilizar a los responsables y culpar al Gobierno y su modelo. Con esta acción la guerra emerge y se muestra como tal, necesita desabastecer a los sectores más humildes en este plan de asalto, dicen, final, que está en marcha.

“La oposición está jugando con el hambre del pueblo, ellos tienen plata, nosotros no”, dice una señora mientras prepara bolsas de comida con lo que quedó en el Mercal. Los quince productos que serán entregados a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción cuestan 10.870 bolívares. Su precio de calle sería unos 140.000 bolívares -el sueldo mínimo es, con un bono llamado “cestaticket” incluidos, 200.000. La comida subsidiada es primordial en este escenario de aumento de precios que asfixia. Quemar el Mercal significa atacar directamente a los sectores populares: esa comida va destinada a escuelas, centros de salud, geriátricos, misiones sociales, casas de alimentación, consejos comunales. Las clases medias altas y altas no dependen de esos alimentos.

“Anoche estaba sufriendo y lloré por esto, porque esto nos pertenece a nosotros todos”, dice un hombre ante el barro de escombros, restos de comida, y cenizas que están en el piso del Mercal. Esa frase condensa una pregunta: ¿qué legitimidad puede reunir la derecha con una acción de este tipo? Sus voceros afirman que fue un autoatentado del gobierno -como el ataque del helicóptero al Tribunal Supremo de Justicia, y el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz- y se deslindan de toda responsabilidad, con el apoyo de los medios de comunicación que los acompañan en la construcción de la matriz. Aun así, ¿es posible que, más allá de su base social radicalizada, sectores mayoritarios de la población aprueben el hecho o crean que fue obra del gobierno? Pareciera que no.

La pregunta es entonces otra: ¿buscan legitimidad o avanzan en acciones de guerra frontales que saben que no reunirán consenso? En el segundo caso sería una muestra de desesperación en el intento de quebrar la correlación de fuerzas, el predominio de una línea de guerra que ha aceptado que resulta imposible sumar a los sectores populares desde la política, y que es necesario llevar a escenarios mayores de desesperación y caos que puedan generar explosiones sociales. Atacar para quitar la comida es, dentro de esa lógica, la mejor táctica.

Este asedio a la economía está superpuesto a los otros ataques. El plan es no dejar espacio de escape: si no es la comida, que sea la violencia, el miedo, los destrozos a comercios, instituciones del Estado, espacios populares, las trancas por horas, los asaltos a cuarteles militares y policiales, los muertos de cualquier signo político -siempre jóvenes-, los linchamientos y asesinatos selectivos a chavistas. Que nunca exista respiro, que la cotidianeidad sea una batalla en todos los frentes, que el chavismo recule, la base social de la derecha avance -con sus grupos de choques, malandros y paramilitares al frente- y en el mundo de las clases populares se repliegue de la política o salga a las calles ante oportunidades de saqueo.

La derecha no obtiene los resultados esperados. Su base social no logra aumentar su capacidad de movilización, una parte creciente de la población rechaza el despliegue de violencia, y el chavismo resiste. Por eso aprietan sobre la economía, apuestan a traiciones públicas -como la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz y el exministro del Interior Miguel Rodríguez Torres-, al desprendimiento de sectores cívico-militares del chavismo, vuelven a los despliegues de asedio sobre diferentes localidades, como la Maracay y Barquisimeto esta semana, y siguen con el anuncio de conformación de un gobierno paralelo.

El tiempo es este mes. Todo el bloque reunido bajo el eje anti-Constituyente, que responde a la estrategia de los Estados Unidos, apuesta en esa dirección. Por eso el incremento de las acciones, las formas de violencia, de las muertes, de las acciones abiertas de guerra como la quema del centro de abastecimiento de Mercal y el ataque desde el helicóptero -con alta carga simbólica. Resulta difícil saber hasta dónde pueden llegar: su objetivo es claro, sus métodos son todos los que puedan utilizar según las condiciones y la escalada.

Es momento de inteligencia y unidad del chavismo, tanto para resistir la guerra que ya no se esconde, como para lograr una participación alta en las elecciones 30 de julio. Y para dar respuestas materiales -no solamente de alimentación- a problemas que se viven en los sectores populares que alejan a muchos de la política, los sumergen en la resolución de las urgencias diarias. La batalla parece ganarse con política y resolución de problemas concretos.

(Tomado de latabla.com)

Se han publicado 6 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Protesta de Baraguá dijo:

    Eso les pasa por tener mano floja con el terrorismo de estado, eso les está pasando porque no han metido al ejército en las calles a meterle plomo a los terroristas, eso les pasa por no formar brigadas de milicianos y darle un fusil cargado a cada chavista y además darle la orden que que disparen a matar cuando avisten al primer terrorista dándole candela a un mercal, a un hospital, a una institución pública o haciendo terrorismo de estado, eso les pasa por haberles perdonado la vida a los responsables directos de tantas muertes, les pasa por dejar impunes los crímenes de los opositores, les pasa por seguirle vendiendo petróleo a EU y financiando a quién, declaradamente, está haciéndoles la guerra. A mi como cubano no se me ocurriría venderle nada a un gobierno que me está haciendo la guerra de forma abierta, no le vendería ni mi sonrisa. Esa crisis se va a acabar el día que Nicolás Maduro radicalice la revolución bolivariana, el día que les quite el capital a los ricachones de la derecha que lo único que hacen es hacerse más rico a costilla del pobre, lo único que hacen es tirar la piedra y esconder la mano, eso se va a acabar el día que nacionalicen y expropien a los que hacen la guerra al pueblo y llamen a intervención extranjera, se va a acabar el día que desaparezcan los medios de comunicación privados y les quiten las propiedades a Capriles, Maria Corina Machado, Julio Borges, etc, etc…cuando hagan eso tu vas a ver como los demás se recogen cuando vean el bolsillo de los demás vaciarse y el de ellos en remojo, se recogerán.

  • Jose R Oro dijo:

    Quemar alimentos es un gran crimen contra el pueblo. Creando escasez por cualquier via, desaniman a muchos, esta situacion hay que enfrentarla con energia

  • Adonis D angeles dijo:

    “chavistas malditos”, “no más hambre”, y “viva Leopoldo”
    ¿Quien los entiende? piden que no exista mas hambre y prenden fuego a un almacén de alimentos.

  • Manuel dijo:

    La oposiciòn Venezolana està Desesperada,los del Norte los han utilizado para sus planes y ellos han cumplido sus indicaciones al pie de la letra y lo ùnico que han logrado es que los mismos que votaron por ellos en diciembre del 2015 no los vean ya como sus lìderes y no los sigan en sus locuras de Terrorismo Fascista que han desarrollado. Ellos desde el mismo enero del 2016 estàn Pregonando una crisis Humanitaria de Salud y Alimentaria,que por supuesto han tratado de Autoprovocar y propagandizar con la dictadura mediàtica que les sigue y apoya paso a paso. COMO NO LOGRAN QUE LA CRISIS ALIMENTARIA DOBLEGUE LA RESISTENCIA DEL PUEBLO,AHORA TRATAN DE QUEMAR,ATRACAR Y DESAPARECER LOS ALIMENTOS QUE EL GOBIERNO BOLIVARIANO Y LEGITIMAMENTE ELEGIDO POR LA MAYORÌA HA GESTIONADO PARA LA POBLACIÒN,SOBRE TODO LOS DE LAS ZONAS DE POBREZA Y POBREZA EXTREMA. ES UN MOMENTO DE MUCHA TENSIÒN.PORQUE LA FIERA HERIDA ES MUY PELIGROSA Y ELLOS HAN CONSUMIDO TODO EL DINERO QUE LES HAN DADO LOS AMOS Y NO HAN LOGRADO SUS PROPÒSITOS. Estamos convencidos que contra un Pueblo unido a su ejèrcito y a su Presidente no hay batalla que no se salga victoriosa.

  • Elpidio dijo:

    Nuestra solidaridad con el Pueblo Venezolano junto a su gobierno bolivariano, frente a los ataques cada vez más monstruosos de la derecha, apoyada y dirigida por el imperialismo. Resistir y enfrentar a los malhechores, que desean destruir a Venezuela para entregárselo en bandeja de plata al imperialismo, con su dinero están comprando a aquellos que se venden para realizar atentados en contra de su propio País. Unidad y resistencia, inteligencia y fuerza contra la derecha reaccionaria y criminal, “Hasta la Victoria Siempre” hermanos venezolanos.

  • JESSE dijo:

    Sería bueno, pienso yo, explicar a la población de Cuba, lo que representa la Constituyente, desde el punto de vista del poder verdadero del Estado y contra la oposición que se lograría.-
    Siguen y NADA los detiene, ¿ Hasta cuando?

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