Murió Eloína Pérez, la viuda del Indio Naborí

Eloína junto a su hija Alba, en uno de los homenajes al poeta.
Eloína Pérez, la viuda del poeta cubano Jesús Orta Ruíz, El Indio Naborí, murió este viernes en La Habana.
Se casó en 1949 con Naborí (1922-2005), poeta, periodista e investigador literario cubano,y una de las voces más altas de la décima en Cuba. Eloína fue su compañera de toda la vida y uno de los motivos iluminadores de su obra.
Cubadebate le hace llegar a sus hijos y a toda su familia nuestro pesar y compartimos con los lectores uno de los últimos poema que el poeta le dedicó a su esposa:
Envío
A Eloína Pérez
A ti, que te ofreciste como fuente a mi sed peregrina de cariño;
a ti, que eres envidia del armiño por la cálida nieve de tu frente;
a ti, surco de amor que a mi simiente trasformara en un ángel, en un niño;
a ti, que bajo el alba del corpiño
guardas la imagen de un tesoro ausente;
a ti, paloma herida por abrojos;
a ti, resumen de las azucenas;
a ti, noble dolor, madre de hinojos;
a ti, llanto gemelo de mis penas:
va este libro llorado por mis ojos,
va este libro sangrado por mis venas.
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Ahora estarás mucho más cerca de tu amado que es nuestro también. Dios te acoja en su reino y te permita contemplar la luz de su rostro.
Descansa en paz Eloína
¿Quién no sabe que Eloína fue los ojos de Naborí en los últimos años de este? Él, con su ternura y sensibilidad infinitas, le dedicó el libro «Con tus ojos míos». He conocido a sus hijos, Alba y Fidel, en el ambiente de la poesía, a ambos les envío mis condolencias más sinceras, junto a un abrazo que les daré cualquier día, cuando nos reencontremos en una canturía, en una peña de decimistas o la Jornada Cucalambeana de Las Tunas, lugar donde conversé con su padre un día cercano a su muerte física (los poetas verdaderos viven a través de su obra). Que en paz descanse la compañera de Jesús Orta Ruiz.
¡¡¡QUE DOLOR... Y A LA VEZ ALEGRÍA... (Ahora que hace 9 años soy cristiano)!!!
¡¡¡Murieron LOS OJOS de NUESTRO INDIO!!!
Mis tareas partidistas, en la Esfera Ideológica en el Municipio Plaza de la Revolución, en los años '80s, me permitió conocer a los HOMBRES NUEVOS, que soñó el Che, en la familia de El Indio Naborí, ejemplos de modestia, sencillez, dedicación al trabajo, de afán de ser útiles a los demás, de amor humano y de amor como pareja y como padres.
Eloína Pérez fue el "cuerpo idóneo" que pide la palabra de Dios, para esa "cabeza" de la pareja que además de GRAN CREADOR, perenne defensor y luchador por la felicidad de nuestro pueblo.
Me admiraba cómo él MIRABA por los ojos de Eloína, sumando esa dulzura mayor a su percepción del mundo, que lograba transmitir a su obra poética y, hasta a los discursos que nos redactaba, (como nuestro activista de Propaganda del Partido)... ¡¡¡QUE GRANDIOSA HUMILDAD!!!
Se que, como nuestro Señor "nos juzga por nuestras obras", este viernes pasado Eloína y El Indio se deleitan por el Reino Celestial en amor eterno, gustosos de haber cumplido el primer mandato "amar a sus prójimos como a sí mismos" y haber formado una familia hermosa, seguidora de sus ejemplos personales.
Lleguen a ellos y a sus inmensas AMISTADES, las condolencias mías y de toda mi familia.
Me uno a las condolencias para la familia y la cultura cubana. Que pena solo tres comentarios a esta noticia. Que bueno que se haya comentado sobre esa mujer-inspiración, cuya muerte, de otra forma, hubiera pasado sin trascendencia. ¿Qué sería de la poesía sin la presencia de la mujer? Descansa en paz, Eloína. Y parafraseando a nuestro José Martí refiriendose a otra ilustre personalidad: "Como fuistes buena, mereces HONOR"
Naborí, muere tu flor,
Tu, que lo hicistes antes,
Quizás te encuentres tu amante,
En nuevo encuentro de amor,
Tu, que fuiste redentor,
En tu inmenso poemario,
Tu poema extraordinario
Constituye inmenso ejemplo
Ya convertido en un templo:
!De poeta y revolucionario!.