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Pittsburgh Post-Gazette: El conocimiento médico entre Cuba y EEUU debería viajar en ambas direcciones

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Empleados de Global Links cargan su envío número 124 de suministros médicos a Cuba en un camión. Foto: Pittsburgh Post-Gazette

Empleados de Global Links cargan su envío número 124 de suministros médicos a Cuba en un camión. Foto: Elizabeth Miles/ Pittsburgh Post-Gazette

Por Elizabeth Miles / Pittsburgh Post-Gazette

Marisol Valentin aún recuerda al oficial de Aduanas que durante uno de sus viajes a Cuba le dijo que no debería estar trabajando para enviar ayuda a la Isla bajo un largo bloqueo estadounidense.

El jueves y el viernes, la Sra Valentin, funcionaria en la sede de la organización sin fines de lucro Global Links, en Pittsburgh, supervisó los envíos 124 y 125 de la organización, que lleva a la Isla suministros médicos excedentes, como camillas y sillas de rueda, además de 345 cajas de suturas, gasas y herramientas específicas para los procedimientos médicos. Se trata de una carga de materiales por valor de 140.000, que de otro modo se perderían.

“Si pueden mejorar la atención de otros pacientes, ¿por qué deberían ser descartados aquí?”, pregunta Angela García, subdirectora.

A lo largo de las dos últimas décadas de bloqueo, Global Links ha logrado establecer un puente de suministros provenientes de hospitales de Pittsburgh, Maryland y Virginia.

Formado en 1989, Global Links fue la primera organización no lucrativa que logró recibir una licencia de exportación del Departamento de Comercio de Estados Unidos para proporcionar ayuda médica humanitaria a gran escala para los hospitales estatales en Cuba. Debido al bloqueo, los hospitales no pueden importar tecnología o productos médicos de fabricación estadounidense que tiene un cierto porcentaje de partes de EEUU, ya sea desde el exterior o directamente desde los Estados Unidos.

En 2003, el Dr. Julio Brossard, un neurocirujano pediátrico cubano, llegó a la Universidad de Harvard para un intercambio educativo, y durante una visita al almacén de Global Links encontró cinco paquetes de pinzas hemostáticas absorbibles para controlar el sangrado. Ángela García recuerda su reacción: “Esto es tan precioso.”

Él se los llevó de vuelta en su equipaje y luego envió fotos de cirugías en los que el material se empleaba exitosamente.

Después del huracán Sandy en 2012, Global Links pudo enviar donaciones que ayudaron a los hospitales de Santiago de Cuba a prepararse ante la posibilidad de una epidemia de cólera.

“Fue realmente una gran ayuda”, dijo Yoire Ferrer Savigne, que trabaja para el Ministerio de Salud en Santiago de Cuba y se ocupa de la distribución de las donaciones humanitarias a los hospitales. “Cada vez que pedimos algo que tiene una gran demanda, hemos recibido una buena respuesta”.

Aunque el levantamiento del bloqueo todavía es incierto, la normalización inminente de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba ya ha hecho el trabajo de la Señora Valentin un poco más fácil, al eliminar la necesidad de un permiso especial del Departamento del Tesoro para viajar a la Isla.

Ella espera que en el futuro disminuyan las barreras entre los dos países y se extienda al conocimiento médico. “Hay tantas cosas … tanto en los EE.UU. como en Cuba que podemos compartir en la asistencia sanitaria.”

En 2009, un equipo cubano dedicado a los transplantes llegó a Pittsburgh para observar los procedimientos del Hospital infantil UPMC, y los médicos observaron procedimientos simplificados de la sala de emergencias, lo que reduce los tiempos de espera. Esta racionalización es el resultado de los principios de Toyota, que se centran en la mejora continua de la eficacia.

El conocimiento puede ir en ambos sentidos

“Tenemos mucho que aprender de ellos”, dijo Mimi Falbo, quien se desempeñó como presidenta y directora ejecutiva de UPMC Braddock y enseña en la Universidad Carnegie Mellon. Citó indicadores de buenos resultados en la salud pública de Cuba, incluyendo las bajas tasas de mortalidad infantil (4,7 / 1000 nacidos vivos, a partir de 2014), que se atribuye a un enfoque en la prevención.

Durante una visita a un hospital de La Habana, la Doctora Falbo quedó impresionada por el contenido del escritorio del director de un hospital cubano: datos sobre las tasas de mortalidad y enfermedades comunes en la zona. “Su información se basa realmente en, ‘¿cuáles son las necesidades de salud de mi comunidad, y cómo respondo a ello?'”

En octubre, un grupo de profesionales de Cuba se unirán a la Dra. Falbo aquí para aprender acerca de los estándares de calidad en los hospitales que utilizan los principios de Toyota. Después de la promesa de restablecer las relaciones con Cuba del presidente Barack Obama, el Sr. Savigne espera que este intercambio se va a continuar y a ampliar. “Los cubanos vendrán a EEUU, o al revés … Para nosotros eso sería muy bueno.”

La Señora Valentin espera que la normalización permitirá que el sistema de salud cubano pueda llegar al punto en que sus hospitales puedan participar libremente en el mercado global. ¿Y qué ocurrirá entonces? “Para ese entonces ellos no nos necesitarán.”

(Tomado de Pittsburgh Post-Gazette. Versión en Cubadebate)

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