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Primer bailarín del New York City Ballet elogia maestría de pianista cubano Marcos Madrigal

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New York City Ballet Joaquín de Luz

El primer bailarín del New York City Ballet, Joaquín de Luz, dijo este martes que ha bailado “Other dances” acompañado de especialistas en Chopin, pero nunca tan bien como en el actual Festival Internacional de Ballet de La Habana, junto al pianista cubano Marcos Madrigal.

El diálogo de Madrigal en escena con mi compañera Ashley Bouder y conmigo fue fabuloso y creo que el público lo sintió, fuimos muy afortunados, sostuvo el artista originario de España.

Hemos bailado esto con expertos en Chopin al piano y no ha salido ni parecido al que logramos en La Habana, comentó en la sede del Ballet Nacional de Cuba, antes de entrar a la clase del maestro local Lázaro Carreño, quien lo entrenó en 1996 para participar en una competencia en Hungría.

Allí conquistó la medalla de oro e inmediatamente después se integró al Ballet de Pennsylvania, en Estados Unidos, al año siguiente al American Ballet Theatre y en 2003 a la otra gran compañía de Nueva York, a fin de ampliar su repertorio.

De Luz bailó el pasado 2 y 3 de noviembre en la sala Covarrubias del Teatro Nacional dentro de las galas del 24 Festival Internacional de Ballet de La Habana.

Bouder y él interpretaron de manera sublime Other dances, una pieza del coreógrafo estadounidense Jerome Robbins estrenada en 1976 por los geniales Natalia Makarova y Mijaíl Baryshnikov.

La artista principal del New York City respiró técnica con un nivel magistral de limpieza y seguridad, dominio del cuerpo, control y elegancia.

Ella es una bailarina afilada, muy fuerte técnicamente pero cuando debe asumir piezas más suaves como esta se transforma y transmite una energía especial en el escenario, opinó De Luz, quien estuvo a la altura y consiguió engañar al público al hacerle creer que perdió el equilibrio un instante.

Según relató, en un ensayo de Robbins con Baryshnikov, este perdió el centro e intentó recuperarlo rápido pero al creador le gustó la intención y lo dejó como parte de la coreografía.

¿Creyeron que había perdido el equilibrio?, entonces lo hice bien, exclamó orgulloso en un encuentro con la prensa acreditada en el evento.

El artista asegura que amó bailar en Cuba, un país donde se quiere tanto a la danza, a diferencia de su natal España donde empujan a los bailarines clásicos hacia el exilio, comentó.

Para De Luz, será un placer volver a actuar el próximo 6 de noviembre en el Festival Internacional, dentro de un programa concierto previsto para realizarse en el Teatro Mella de esta capital.

El bailarín considerado por la crítica como uno de las más brillantes exponentes de la danza masculina actual, estrenará en Cuba la obra Cinco variaciones sobre un tema, del coreógrafo mexicano David Fernández.

Por su parte, Madrigal, ganador en 2013 del segundo premio en el 55 Concurso Internacional de Piano de Jaén, España, participará el venidero 7 de noviembre en la gala de clausura del 24 Festival Internacional de Ballet.

En este espectáculo, acompañará a la primera bailarina cubana Viengsay Valdés y al bailarín principal Víctor Estévez en una versión de Nuestros valses, del coreógrafo Vicente Nebrada, con música de Teresa Carreño.

(Con información de PL)

 

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