Imprimir
Inicio » Noticias, Política  »

Primer ministro japonés dimite al frente de partido gobernante

En este artículo: Elecciones, Fukushima, Japón
| +

JAPAN-TAX/NODAEl Partido Liberal Demócrata (PLD), de tendencia conservadora, ha logrado una victoria aplastante en las elecciones legislativas celebradas este domingo en Japón, al haber obtenido casi 300 escaños de los 480 que tiene la Cámara baja del Parlamento, según las encuestas realizadas a las salidas de los colegios por las cadenas de televisión. Su aliado, el partido Nuevo Komeito, se ha hecho con unos 30 escaños. El PLD regresa al poder después de tres años de ausencia, al haber desbancado ampliamente al Partido Democrático de Japón (PDJ), del impopular primer ministro Yoshihiko Noda, que ha logrado unos 65 escaños, poco más de un quinto de los que obtuvo en 2009. Noda ha presentado la dimisión como líder del partido, que habría obtenido apenas medio centenar de escaños frente a los 308 que logró en 2009.

La suma de los diputados del PLD y Nuevo Komeito otorga a la coalición la mayoría de dos tercios necesaria para imponerse a la Cámara alta, en la que ningún partido tiene mayoría y que puede bloquear los proyectos de ley, lo que ha lastrado las decisiones gubernamentales desde 2007.

Los comicios han tenido lugar en un contexto marcado por la crisis económica, las tensiones crecientes con China y el desencanto de los electores con la clase política. Shinzo Abe, de 58 años, líder del PLD, se convertirá, con toda probabilidad, en el próximo primer ministro de Japón, el séptimo que tiene el país asiático en los últimos siete años.

Si el PLD sigue las pautas marcadas durante campaña electoral, formará un Gobierno comprometido a adoptar una posición más dura sobre los conflictos territoriales que Japón tiene con China en el mar de China oriental, favorable a la energía nuclear -a pesar del desastre de la central nuclear de Fukushima generado por el tsunami de marzo de 2011- y partidario de llevar a cabo una modificación de la política monetaria y realizar grandes inversiones en obras públicas para rescatar una economía que se encuentra en su cuarta recesión desde 2000.

Los principales periódicos habían estimado que el PLD lograría una gran mayoría, justo tres años después de la aplastante derrota que puso fin a más de 50 años de gobierno casi ininterrumpido de esta formación política cercana a la clase empresarial.

Los votantes consideran que el PDJ no ha cumplido sus promesas. El partido de Noda se ha visto castigado por la lenta y, en ocasiones, confusa respuesta que dio a la crisis de Fukushima. Los electores también han rechazado la intención de Noda de subir impuestos, medida que, según ha dicho, es necesaria para hacer frente a los costes al alza de la seguridad social, debido al envejecimiento de la población.

El descontento de muchos japoneses tanto con el PLD como el PDJ ha dado alas a una nueva serie de formaciones políticas, como el derechista Partido de la Restauración de Japón, que se ha convertido en el tercero más votado. Según la cadena de televisión NHK, ha logrado entre 40 y 61 escaños. Este partido fue fundado por Toru Hashimoto, el popular alcalde de Osaka, que cuenta entre sus filas con el exgobernador de Tokio Shintaro Ishihara, de 80 años, un ultraderechista y anticomunista, cuya retórica patriótica ha contagiado toda la campaña electoral. El Partido Mañana de Japón, también de nueva creación, dirigido por Yukiko Kada, gobernadora de la prefectura de Shiga, que pretende eliminar las centrales nucleares en un plazo de 10 años y se opone a las subidas de impuestos, ha obtenido entre 6 y 15 escaños.

El anterior mandato de Abe -septiembre de 2006 a septiembre de 2007- estuvo marcado por una agenda nacionalista. Presionó para dar a los estudiantes una educación más patriótica. Todo hace presagiar que, después de las elecciones, Japón pondrá fin al pacifismo que adoptó tras su derrota en la II Guerra Mundial. Abe defiende la transformación de las denominadas Fuerzas de Autodefensa en Ejército, lo que requeriría modificar la Constitución de 1947.

Durante la campaña electoral, Abe, uno de los halcones del PLD, dejó ver que si se convertía en el próximo primer ministro, adoptaría una política exterior más dura, y prometió enderezar la situación económica. Japón lleva años sufriendo deflación. La situación se ha agravado por la apreciación del yen, que ha castigado las exportaciones.

La economía japonesa registró en el tercer trimestre del año una caída del 0,9%, con lo que entró en recesión técnica después de que el Gobierno revisara a la baja sus anteriores cifras sobre el producto interior bruto (PIB) en el segundo trimestre, hasta mostrar una contracción del 0,1%.

La tercera potencia económica mundial, después de Estados Unidos y China, sufrió en enero su primer déficit por cuenta corriente en tres años y el mayor hasta esa fecha, en medio del aumento de las importaciones y la caída de las exportaciones por la fortaleza del yen y la ralentización global.

Abe quiere corregir esto. “Con políticas monetarias más fuertes, y políticas fiscales y de crecimiento pondremos fin a la deflación, corregiremos la fortaleza del yen e impulsaremos el crecimiento de la economía”, dijo el sábado, informa France Presse. “Es hora de poner fin a la confusión y el abatimiento de tres años y tres meses”, afirmó, en referencia al tiempo en el poder de del PDJ. La percepción de un empeoramiento de la seguridad -tras el lanzamiento de un cohete de largo alcance por parte de Corea del Norte y la incursión de un avión chino en el espacio aéreo sobre unas islas que se disputan Tokio y Pekín, ambos incidentes esta semana- ha impulsado las opciones de Abe. El ex primer ministro ha prometido potenciar los sistemas de defensa y revitalizar la alianza con Estados Unidos.

Muchos analistas, sin embargo, consideran que la victoria del Partido Liberal Demócrata es resultado del desencanto y la falta de entusiasmo de los votantes, que, simplemente, se han inclinado por lo que consideran la menos mala de las opciones.

(Con información de El País)

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también