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Presidente Santos agradece a autoridades argentinas por captura de narco

En este artículo: Argentina, Colombia, Narco
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Juan Manuel Santos. Foto: Archivo TelesurEl presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, agradeció y felicitó este martes a las autoridades argentinas por la captura, en Buenos Aires, del narcotraficante Henry de Jesús López Londoño, alias “Mi Sangre”, quien es uno de los capos más solicitados por la justicia colombiana.

A través de su cuenta en la red social Twitter, el Mandatario escribió: “Felicitamos a @PoliciaColombia y agradecemos a autoridades de Argentina por captura de alias “Mi Sangre”.

De igual manera, el jefe de Estado calificó la captura de López Londoño como otro golpe a las Bandas Criminales (Bacrim) y al narcotráfico.

Alias “Mi Sangre”, de 41 años de edad, uno de los máximos jefes de la banda de narcotraficantes colombiana “Los Urabeños”, fue arrestado en un restaurante de la capital argentina junto a uno de sus escoltas.

La agencia EFE reseña que la aprehensión se realizó gracias a una información aportada por la Policía de Investigación Judicial de Colombia (Dijín) a las autoridades argentinas.

La Dijin destacó que dieron con su ubicación gracias a seguimientos y rastreos a personas de su entorno, y también a equipos satelitales instalados en los vehículos en los que se transportaba.

A pesar de haberse desmovilizado del ‘bloque Centauros’, de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), las autoridades tenían información de que seguía delinquiendo en el narcotráfico.

El pasado 29 de marzo, un fiscal de Medellín ordenó su detención por los delitos de concierto para delinquir agravado, narcotráfico y terrorismo. Además, pesa sobre él una orden de captura de la Policía Internacional (Interpol) y un pedido de extradición del Gobierno de Estados Unidos.

Es conocido también como “Salvador” o “Carlos Mario”, y fue uno de los lugartenientes del jefe paramilitar Diego Murillo, alias “Don Berna”, extraditado a EE.UU. junto con otros cabecillas de las AUC en 2008.

El diario El Tiempo destacó que “Mi Sangre” llevaba dos meses ofreciendo entregarse a la Fiscalía colombiana. Sin embargo, según las autoridades, sus exigencias eran tan “absurdas” como escoger en qué cárcel quería estar preso.

En vista de ello, el rotativo agrega que estaba negociando su entrega también con las autoridades estadounidenses.

(Con información de Telesur)

"Mi Sangre" capturado en Buenos Aires. Foto: AP

"Mi Sangre" capturado en Buenos Aires. Foto: AP

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  • EFRAIN PARDO COLÓN dijo:

    SE APROXIMA UNA TORMENTA DE PAZ PARA EL PUEBLO COLOMBIANO. ESTE DOCUMENTAL, SERÁ PUBLICADO COMO “COMENTARIO”, EN CUBADEBATE, PERO DEBE SER PRESENTADO, EN LA MESA DE DIALOGOS ENTRE LA INSURGENCIA Y EL GOBIERNO, COLOMBIANA(O)
    No es una propuesta de PAZ, fruto del pensamiento de un colombiano. Es una propuesta de PAZ sentida por millones de colombianos que buscamos desde hace mucho tiempo, una PATRIA. Porque si alguna vez tuvimos PATRIA, se nos ha sido arrebatada por el régimen narcoparamilitar colombiano vigente. Si hoy se está negociando una PAZ, entre la insurgencia y este régimen narcoparamilitar. Los EXPATRIADOS de Colombia; no queremos esas negociaciones. Porque la PAZ no es un negocio… Es un DERECHO que le pertenece al pueblo colombiano. Queremos que esos acuerdos y compromisos adquiridos por la ISURGENCIA y el régimen narcoparamilitar trasciendan hasta la madurez política del pueblo colombiano, el pueblo colombiano de campesinos pobres, de obreros y trabajadores, de los inmensos sectores sociales del pueblo colombiano marginados y excluidos de todo orden político y económico establecido en contra de nuestra voluntad. En consecuencia, si esta es, un negocio exclusivo entre la INSURGENCIA y el régimen narcoparamilitar; que se nos permita decir, que lo único que se debe acordar y comprometerse entre las partes, son cinco (5) consideraciones exclusivas, que sustentaremos en esta publicación.

    SE APROXIMA UNA TORMENTA DE PAZ PARA EL PUEBLO COLOMBIANO.
    1°. Que se acuerde y se asuma un compromiso de una reforma, una reestructuración, que elimine totalmente todos los factores de corrupción y fraudes en el sistema electoral colombiano. 2°. °. Que se acuerde y se asuma un compromiso de una “libertad política y de pensamiento absoluta”, con garantías absolutas de respeto a la vida para quienes ejercemos ese derecho de pensamiento diferente a la concepción ideológica y política fascista sionista imperialista, del régimen narcoparamilitar imperante en Colombia; del que los gobiernos que apoyan los diálogos sean los GARANTES de esa LIBERTAD POLÍTICA Y DE PENSAMIENTO, como del respeto a la vida para quienes confrontamos al régimen ideológica y políticamente en Colombia. 3°. Que se acuerde y se respete un compromiso, que solo se sustituye la CONFRONTACIÓN armada, por la confrontación ideológica y política. 4°. Que se acuerde dentro de este marco de diálogos, que sea el pueblo que libre y soberanamente y mediante su voluntad quien decida bajo que concepción ideológica y política y bajo de qué forma y manera, se acceda al poder político y económico del estado colombiano y 5°. Que sea la confrontación ideológica y política civilizada la que determine la convivencia en PAZ del pueblo colombiano, cuya única garantía sea el respeto a la vida y el respeto al MODO y las relaciones sociales de PRODUCCIÓN que libre y soberanamente, determine el pueblo colombiano para su DESARROLLO social.

    SE APROXIMA UNA TORMENTA DE PAZ PARA EL PUEBLO COLOMBIANO. Vamos a exponer las bases reales materiales para la PAZ. Por fin el actual narcoparapresidente del estado mafioso colombiano entendió civilizadamente que es imperioso para el pueblo colombiano una PAZ, verdadera, real, duradera y estable. Pero no una PAZ, para las mafias que hoy ostentan el poder político y económico para que se perpetúen sus libertades para expoliar aún más la RIQUEZA NACIONAL, no una PAZ para que el capital imperialista transnacional se apropie de la riqueza agrícola colombiana, se apropie de las tierras que aún quedan en manos de un exiguo campesinado colombiano y se asesine a una población indígena desnutrida. No una PAZ, para que las INVERSIONES ONEROSAS transnacionales se apropien de los recursos naturales renovables y no renovables del suelo y del subsuelo nacional del territorio colombiano. Mientras los colombianos y el territorio colombiano, seamos una nación, debe construirse una PAZ para todos. Paradójicamente, el actual régimen político social estatal mafioso narcoparamilitar no es ninguna garantía de PAZ general para el pueblo colombiano, aún cuando propicie un acercamiento de PAZ con la insurgencia colombiana. Pero no todo se pierde en un proceso de PAZ, entre la insurgencia y el gobierno reaccionario narcoparamilitar colombiano. En primer lugar porque el gobierno actual no es diferente a otros que han tratado de adelantar procesos de PAZ. PAZ real para el pueblo colombiano significa: 1. Que el pueblo colombiano en su totalidad tenga garantizada una dieta básica alimentaria diaria. 2. Que toda la población colombiana en edad de trabajar tenga un trabajo (un empleo) con un ingreso justo.

    3. Que todo el pueblo colombiano tenga asegurada una educación obligatoria, pública y gratuita en todos los niveles (preescolar, primaria, secundaria, técnica, profesional, especializada). 4. Que todo el pueblo colombiano, no solo tenga el derecho a una vivienda digna, sino, que el estado le construya vivienda realmente digna a todos los hogares colombianos. 5. Que todo el pueblo colombiano tenga garantizada una salud pública y gratuita. Estas son las bases para la PAZ y el sustento para una seguridad pacífica real. Ahora bien, construir, edificar la garantía real de cada uno de estos derechos a cada colombiano que lo requiera, es imposible en el actual régimen político social narcoparamilitar mercachifle, productor y distribuidor de mercancías, que solo produce marihuana, cocaína, heroína y otros derivados de drogas para vender en los mercados interno y externos. Hace más de 5 décadas atrás, la sociedad colombiana empezó a resquebrajarse en desigualdad y exclusión, 5 décadas en constantes crisis económicas. Cada recuperación económica, le ha costado al pueblo colombiano mucho más desempleo proporcionalmente de acuerdo al paso de cada día, el número de colombianos que han perdido el empleo y visto deteriorar sus ingresos es proporcionalmente progresivo al paso de los días, lo mismo sucede con la vivienda, con la educación, con la salud, con todas aquellas necesidades materiales que cada colombiano necesita para poder vivir en PAZ y estabilidad social. De acuerdo a las estadísticas oficiales; Cuantitativamente, en el 2012, existen 4.5 millones de analfabetas, es decir, el 9.6% de 46 millones de colombianos. Cuantitativamente en el año de 1970 la población analfabeta, de 21.4 millones de colombianos, era del 9.8%, es decir, 2.1 millones de colombianos.

    Lo anterior significa: Que cuantitativamente el analfabetismo en Colombia se ha incrementado al pasar de 2.1 millones de seres humanos analfabetas en 1970, a 4.5 millones de seres humanos en 2012. Cualitativamente, el alfabetismo, donde influyen mucho los NIVELES del sistema educativo colombiano, con respecto a la cobertura social, solo apenas 21.400 analfabetas fueron alfabetizados, a un promedio anual de 428 alfabetizados entre 1970-2012, si es que a esto se le puede llamar mejora de la calidad de alfabetización del pueblo colombiano. Solo para medir de manera lógica, el comportamiento de las políticas sociales promovidas por el régimen político social narcoparamilitar colombiano. En el año de 1970, el pueblo colombiano era mucho más libre que en 2012. En el año 1970, el sector agropecuario producía más alimentos con proporción al PIB, la participación del sector primario en el crecimiento era del 25.33%, en el 2007, tan solo era del 11.44 y en el 2008 de 8.5 %, así se ha mantenido hasta el 2012. Que de acuerdo al catalogo económico neoliberal, del actual régimen narcoparamilitar. El denominado libre mercado debía encontrar, en el mercado colombiano un adherente propició para lograr un potencial productivo de alimentos, a bajos costos, para cooperar con otros pueblos del mundo que no tienen las ventajas, los climas y la suficiente superficie para sembrar alimentos por 10 veces, la cantidad de alimentos que se producen hoy en Colombia. Y no se trata de que la exigua producción de alimentos en Colombia se haya dado, fruto de un enconado enfrentamiento entre, pequeños dueños de la tierra, la población indígena y grandes terratenientes y latifundistas.

    Se trata más bien, que a toda REFORMA AGRARIA promovida por el régimen reaccionario narcoparamilitar colombiano, desde la década de los años 30, del siglo inmediatamente anterior. Se le ha introducido al mismo tiempo una CONTRAREFORMA AGRARIA violenta y de despojo de la tierra contra el campesinado pobre de pequeños y medianos propietarios de la tierra y contra la población indígena colombiana que generaciones en generaciones han luchado por defender un derecho natural de sus cabildos y resguardos. El régimen reaccionario narcoparamilitar colombiano, ha mantenido intacto desde las masacres de las bananeras un aparato de brutalidad militar represivo, violento, asesino, atroz, para arrebatarle por las VÍAS DE HECHO y de despojo; la tierra que los campesinos han logrado transformar de improductivas a productivas. Los indígenas colombianos y los campesinos pequeños y medianos propietarios de la tierra, han adecuado las mejores tierras del suelo colombiano con un alto rendimiento productivo, las han dotado con agua e infraestructura y luego vienen los grandes latifundistas terratenientes criollos y despojan al campesinado de esas tierras de manera violenta, atroz y de barbarie con la complacencia de las CONTRARREFORMAS AGRARIAS promovidas y ejecutadas por el régimen reaccionario narcoparamilitar y el aparato de brutalidad militarista de las FUERZAS ARMADAS COLOMBIANAS. El sistema jurídico, y el poder legislativo, han sido cómplices de esas políticas antisociales del ESTADO que han manipulado a su antojo y hoy continúan manipulando. Entonces “negociar” UNA REFORMA AGRARIA, bajo el esquema del régimen narcoparamilitar vigente, es algo que no tiene sentido. Si miramos que es, en lo que realmente se deben comprometer y acordar las partes.

    II PARTE. PROPUESTA DE PAZ. La propiedad de la tierra en Colombia, no solo pasó a ser propiedad de unos cuantos acaudalados latifundistas, terratenientes mafiosos, sino, que quienes concentran la propiedad de las tierras productivas son los monopolios del capital imperialista, en los últimos 20 años, las masacres de las bandas criminales promovidas y creadas por el régimen estatal narcoparamilitar provocaron un desplazamiento forzado de más de 4.000.000 de campesinos e indígenas y sus tierras fueron expropiadas por las vías de hecho. La mayor parte de esas tierras pasaron a manos de mafiosos criollos narcoparamilitares, que una vez que sirvieron de MARRANOS a las mafias incrustadas en el poder político del estado y al capital imperialista fascista sionista, fueron encarcelados y mediante una Ley denominada de extensión de dominio, esas tierras; más de 6.000.000 de HECTÁREAS, pasaron a manos del capital imperialista para promover los denominados MEGAPROYECTOS agroindustriales. El gobierno mafioso narcoparamilitar 2002-2010 aprovechó la situación y copó todas las esferas de la producción nacional de palma africana para la fabricación de aceites, caña de azúcar para la producción de carburantes y privatizó las fuentes de reservas forestales y de aguas naturales, controla totalmente los potenciales de exportación colombinas, que son: el petróleo, el carbón, el ferroníquel y la minería integral, todos estos proyectos mineros de petróleo, de carbón, de ferroníquel, de gas natural, conforman extensiones inmensas de tierras que se constituyen en ENCLAVES FORANEOS dentro del territorio nacional, mas de 200.000 KM2, conforman esos ENCLAVES, es decir, la 1/5 parte del territorio nacional.
    El pueblo colombiano desconoce por completo el potencial de algunos minerales estratégicos que expolia el capital imperialista en suelo colombiano y se rifan a precios irrisorios en las principales bolsas de valores del mundo.

    No es necesario hacer un diagnóstico sobre esta realidad; existen innumerables trabajos que hacen del campo colombiano un escenario de confrontaciones armadas, barbarie, sevicia, atrocidad, donde siempre ha estado involucrada la acción criminal del estado colombiano y donde se refugian los criminales privados y las hordas mafiosas que solo han tomado el poder para servir de estafetas del imperialismo norteamericano y de vicarios del capital imperialista. La denominada iglesia vaticana es otra feudalista terrateniente en Colombia. En síntesis, antes y después de la MASACRE DE LAS BANANERAS, en Colombia se han generado cinco (5) reformas agrarias y a cada una de estas reformas, les ha sucedido, una CONTRAREFORMA llenas de sangre, de atrocidad, de crímenes y matanzas de millones de campesinos e indígenas, de sevicia y masacres. La reforma agraria de los años 1934-1938 después de las masacres de las bananeras, bajo el slogan del gobierno de turno “la revolución en marcha”, con la Ley 200, para apaciguar las consecuencias políticas de las masacres de las bananeras y de organización que emprendió el campesinado y la clase obrera colombiana, quienes a base de luchas y manifestaciones constantes, lograron tomarse tierras baldías, invadir propiedades de terratenientes y latifundistas estacionadas improductivamente. Paradójicamente, las conquistas logradas por los campesinos, fueron aplastadas por la CONTRARREFORMA violenta en la década de los años 50, donde salieron a flote las hordas asesinas de las FFAA del estado godo de los CHULAVITAS, los PÁJAROS, la policía criminal atroz del régimen de los GOMEZ y los OSPINAS y el campesinado y los indígenas colombianos fueron despojados (expropiados por las vías de hecho), nuevamente, por terratenientes, latifundistas y altos oficiales de las FFA reaccionarias asesinas del estado.

    La reforma agraria de 1961, con la Ley 135, promovida por el gobierno de turno del Sr. Lleras Camargo y continuada por los gobiernos del FRNTE NACIONAL, hasta 1970, a esta Reforma Agraria, también se le denominó: “ la reforma agraria de la Alianza para el Progreso”, donde todos recordamos la intromisión imperialista sobre esta reforma con el instrumento del “INSTITUTO LINGÜÍSTICO DE VERANO”, que hoy sigue haciendo estragos en los países Centro Americanos y la reforma agraria del Sr. López Michelsen, con la creación del HIMAT y el INCORA, con el propósito de redimir a sus socios godos de los millones de campesinos asesinados y desplazados por el fenómeno del despojo (expropiación por las vías de hecho de campesino pobres, por parte de terratenientes) de tierras de la denominada “época de la violencia” 1948-1959, que se inició, con el asesinato del revolucionario liberal, JORGE ELICER GAITÁN. Paralelamente y al icono, de estas Reformas Agrarias, 1960-2012, también incursionan en la vida política Nacional de Colombia, los movimientos insurgentes, cuyos primeros integrantes de las Guerrillas que hoy “negocia” la PAZ con el régimen fascista narcoparamilitar colombiano; fueron campesinos despojados y expropiados por las vías de hecho, con la venia cómplice del régimen vigente de cada gobierno de turno. Se cambiaban los gobernantes, pero la política criminal y represiva de despojo de tierras a los campesinos, sigue intacta. Por el contrario, se afinaba el aparato represivo de brutalidad militarista para arrebatarles la tierra a los campesinos, asesinarlos con sevicia y atrocidad para escarmentarlos y que jamás estos volvieran a reclamar lo que les ha pertenecido siempre. Los movimientos políticos guerrilleros en Colombia como oposición armada al régimen mafioso fascista paramilitar, surgieron en el año de 1949, con el movimiento guerrillero GUADALUPE SALCEDO.

    No solamente hay que considerar en la verdadera historia del pueblo colombiano, que los movimientos populares guerrilleros alzados en armas contra el régimen mafioso, criminal, paramilitar, se inspiraron en la revolución popular cubana, en los años 60 del siglo inmediatamente anterior. Es también, una deuda acumulada que tiene el régimen con la clase obrera, la población indígena y el campesinado, deuda de muchos años soportando represión, despojo de tierras, explotación desde la década de los años 20 del mismo siglo XX, surgieron los primeros sindicatos obrero-campesinos, como la Unión Sindical Obrera USO, esta Central Obrera, fue orientada y dirigida por los ideólogos y políticos revolucionarios, RAUL EDUARDO MAHECHA CAICEDO y DIEGO MONTANA CUELLAR , como opositores a la pretensiones imperialistas de robarse el petróleo del subsuelo colombiano en BARRANCABERMEJA, la USO en Colombia tiene un historial de dignidad y de lucha por la defensa de la no expoliación del recurso petrolero del subsuelo del territorio nacional de Colombia, a través de los denominados contratos de concesión y de asociación entre los gobiernos reaccionarios asesinos, de indígenas, campesinos y obreros, narcoparamilitares con empresas transnacionales de capital imperialista, donde grandes extensiones de tierras del suelo colombiano, pertenecientes a resguardos y cabildos indígenas, a campesinos cultivadores de alimentos y a afro descendientes, les ha sido arrebatadas a sangre y fuego para imponer por la fuerza la expoliación y el robo de nuestros recursos naturales renovables y no renovables, igual como ocurre hoy con la expoliación y el robo y el saqueo imperialista del petróleo, el carbón, el ferroníquel, el cobalto, el potasio, magnesio, boro, bauxita, litio, entre muchos otros recursos naturales que conforman la riqueza natural del suelo y el territorio colombiano.

    Entonces por eso hay que entender, que el problema de la tenencia y el derecho de explotación productiva de la tierra en Colombia, como en toda América Latina y el Caribe, África, Asia, Oceanía, constituyen el punto neurálgico de las confrontaciones ideológicas y políticas en el mundo. Sin embargo, cuando transportamos esa confrontación armada al suelo y al territorio nacional de Colombia, nos encontramos, querámoslo o no, con una disputa por el poder económico y político, con características inusuales para que el pueblo colombiano pueda tener una visión futura y determinar qué y quienes le conviene, para que determine ese futuro repleto de la “mayor suma posible” de bienestar social, hasta llegar al bienestar social absoluto de nuestro pueblo y de todos los pueblos del mundo. Ahora bien. En la reciente apertura de diálogos y entendimiento entre la insurgencia colombiana y el estado y régimen político y económico narcoparamilitar colombiano, en la ciudad de Oslo (Noruega). Salieron a flote contradicciones ideológicas y políticas IRRECONCILIABLES, en las que se ha sustentado por más de 50 años, el conflicto político, social y armado colombiano, que es natural, dentro de la misma dinámica natural de esos diálogos y acercamiento. En que por razones de esa misma naturaleza, debemos preguntarnos y respondernos. ¿Se trata de un dialogo y un entendimiento entre la insurgencia colombiana y el régimen político social colombiano, para lograr la PAZ, para el pueblo colombiano? ¿O se trata de un sometimiento definitivo de una concepción ideológica y política de una parte con respecto a la otra? Y no podemos, en ambas preguntas y en ambas respuestas ser inferiores a la historia de nuestros pueblos y al desarrollo de las “FUERZAS PRODUCTIVAS” de nuestros tiempos.

    III PARTE PROPUESTA DE PAZ. Y haciéndonos una autocrítica a quienes poseemos una concepción ideológica y política que nos ilumine para decidir cuál debe ser el destino de nuestro pueblo, que es al mismo tiempo el destino de cada uno de nosotros, de cada organización política e ideológica quien determina ese MODO de vida de nuestro pueblo colombiano. ¿Cómo debe ser el comportamiento y el entendimiento de los diálogos entre dos concepciones opuestas totalmente? Y la respuesta no es otra, que EL PUEBLO COLOMBIANO. Entonces es el pueblo colombiano quien debe responder a todas las preguntas e interrogantes que se plantee en estos acercamientos de diálogo entre la insurgencia colombiana y el gobierno de un régimen político social narcoparamilitar. No podemos decir que la INSURGENCIA colombiana tiene la razón porque jamás ha gobernado en Colombia, aparte de ciertas áreas de influencia que controla para decidir, de qué forma, de qué MODO y para qué debe ser la tenencia de la tierra y que se opone totalmente a las leyes y un régimen político social que gobierna al pueblo colombiano y que determina a través de sus leyes, la forma, el MODO y para quien es la tenencia de la tierra. El régimen narcoparamilitar político social vigente en Colombia, por más que quiera ocultar que sus gobiernos solo favorecen al capital imperialista y que sus LEYES solo están instituidas para garantizar y proteger que toda la riqueza nacional del suelo y el territorio colombiano son para EL CAPITAL IMPERIALISTA; la práctica en el MODO de producción que ejecuta el régimen narcoparamilitar, los delata y coloca en evidencia el carácter servil de sus gobiernos.

    Esto hace, efectivamente, si queremos ser consecuentes, con esa apertura de diálogos en OSLO, que efectivamente, la LEY de “RESTITUCIÓN DE TIERRAS”, no solo sea una TRAMPA, sino, también, un instrumento que mediante el engaño y la estigmatización ideológica y política al movimiento insurgente en Colombia, le garantiza al capital imperialista la tenencia de la tierra para sus MEGAPROYECTOS AGROINDUSTRIALES. ¿De qué manera y para qué MODO de producción, la denominada LEY DE “RESTITUCIÓN DE TIERRAS” es una TRAMPA, un ENGAÑO y UNA ESTIGMATIZACIÓN ideológica y política para las organizaciones insurgentes colombianas, para los indígenas y el campesinado colombiano? Empecemos por entender en qué momento de la historia atroz y de barbarie contra el pueblo colombiano surgió dicha LEY. Después de un periodo sangriento y criminal en que más de 1.000.000 de FAMILIAS, indígenas y campesinas denominadas sutilmente por el régimen como “desplazados”; fueron expulsados de sus tierras y despojados de la forma de tenencia de la tierra, es decir, fueron expropiados por el mismo régimen, por LAS VÍAS DE HECHO, para entregarles esas tierras al capital imperialista involucrados en cuerpo y alma al narcoparamilitarismo.

    Ahora bien ¿para qué la LEY de restitución de tierras? Para garantizarle mano de obra barata al CAPITAL imperialista y a sus MONOPOLIOS, en pequeños parceleros muy cerca de las grandes propiedades de esos monopolios y de esos MEGAPROYECTOS AGROINDUSTRIALE y posteriormente que esas tierras supuestamente “RESTITUIDAS”, vuelvan en un futuro no muy lejano, bajo la tutela de otro presidente y de otro gobierno impuesto por el capital imperialista, a monos de las grandes propiedades monopólicas de los denominados mega proyectos agroindustriales, cuyos orientadores son JEFES políticos narcoparamilitares de los gobiernos actuales colombianos. ¿Cómo pasarán en el futuro esas tierras “restituidas” a manos de los monopolios agroindustriales del capital imperialista? Mediante la compra de propiedades de tierra a indígenas y campesinos, a cambio de un empleo en los grandes latifundios de los mega proyectos y quienes se opongan a esa venta, serán sometidos al despojo, mediante otra CONTRAREFORMA AGRARIA, serán sometidos a la atrocidad y a la barbarie criminal utilizadas en el pasado por los mismos verdugos dl pueblo colombiano.

    El régimen narcoparamilitar colombiano ya maneja a su antojo y posee el dominio absoluto de la producción y comercialización de DROGAS, de igual manera el control de sus derivados y el comercio de armas, mediante la instalación de 12 BASES MILITARES imperialista en el suelo del territorio colombiano que le permite una transición de propiedad de la tierra en manos de terratenientes y latifundistas cipayos criollos, que posterior mente la pasarán a manos del control y la propiedad privada de la tierra a los MONOPOLIOS del capital imperialista. Ahora bien, ¿Qué otras formas y MODO de producción persigue el capital imperialista? Afianzar en Colombia el MODO de producción CAPITALISTA, bajo el dominio absoluto de las modernas formas de producción del desarrollo CIENTÍFICO, manipulado por el imperialismo y su dictadura económica NEOLIBERAL. Esta parte merece un análisis, para entender porque los VOCEROS del régimen narcoparamilitar colombiano, expresaron en la MESA de diálogos instalada en OSLO NORUEGA, el concepto de porque la insurgencia, mantenía una “VIEJA” posición de “negociación”. Pero antes debemos hacernos otra pregunta: ¿Qué otras contradicciones irreconciliables surgieron en OSLO? La insurgencia colombiana, en especial las FARC, si bien no han cumplido un papel determinante en el proceso revolucionario colombiano para tomar el poder político y económico del estado colombiano, si ha demostrado en su práctica revolucionaria un poderío antiimperialista y una fuerza de contención para que el imperialismo y sus capitales en completa sumisión de los gobiernos narcoparamilitares, no hayan llevado al pueblo colombiano a una sociedad postrada al fascismo de toda estirpe y al régimen le haya sido imposible llevar al pueblo colombiano a un estado de sociedad paria de drogadicción, como siempre han pretendido inculcar en la conciencia del pueblo.

    Que la vida y el futuro de nuestro pueblo, deben estar atados a la perdición mundana del narcotráfico y el dinero fácil, que ellos llaman “GENERACIÓN DE EMPLEO”. Desde luego que el punto de partida para una PAZ verdadera del pueblo colombiano, tiene que ver con el desarrollo social y económico de las fuerzas productivas, que contrasta con la visión del el modo de producción que por un lado tiene la insurgencia y por el otro la PRACTICA entreguista neoliberal imperialista que ejerce el actual régimen político social narcoparamilitar y que expresaron los voceros del gobierno mercachifle negociantes. En el pasado cuando existía la URSS y después de la revolución CUBANA; los reaccionarios entreguistas del régimen político social narcoparamilitar colombiano, acusaban a la insurgencia y a los revolucionarios marxistas colombianos de “importar ideologías foráneas”, es decir, nos estigmatizaban, diciéndole a la denominada opinión pública, que los revolucionarios colombianos no teníamos ideología política propia, nos creían unos autómatas que inhalábamos el socialismo por osmosis y cuando la URSS fue derrotada transitoriamente, entonces nos vienen estigmatizando, diciéndole nuevamente a esa opinión pública, que la insurgencia colombiana y los revolucionarios marxistas colombianos “nos quedamos en el pasado”. Así, le dijeron en OSLO los mercachifles negociadores del gobierno a la insurgencia que seguían negociando en el pasado. Como si las CRISIS del capital imperialista fuesen cosa del presente y del futuro, que es lo único que nos ha dado el capitalismo, desde mucho antes de la derrota transitoria de la URSS.

    Es decir, los reaccionarios entreguistas narcoparamilitares gobernantes colombianos de la actualidad, se consideran los “modernos” usurpadores de la riqueza nacional que le pertenece al pueblo colombiano, los modernos instrumentos imperialistas del despojo de tierras a indígenas, campesinos y negritudes para entregárselas al capital imperialista para el desarrollo económico de sus MEGAPROYECTOS. Y la insurgencia, los revolucionarios y todo el pueblo colombiano debemos aceptar esa afrenta inmoral, irrespetuosa y servil. No faltara más, ni porque la insurgencia colombiana y los revolucionarios marxistas colombianos fuésemos acéfalos de ideología política, sin ningún temor a decirlo y que el pueblo colombiano sepa de verdad quienes son tanto la insurgencia como el régimen que nos gobierna desde hace más de 150 años. Ahora bien, que el régimen fascista narcoparamilitar colombiano entienda que ellos pueden regalar la riqueza nacional al capital imperialista, eso es lo que han venido haciendo desde hace más de 150 años y que pretenden seguir entregando la riqueza nacional al capital imperialista por un plato de lentejas, aunque ya el imperialismo “moderno“, ni lentejas les da. Pero jamás podrán comprar nuestras conciencias y negociar nuestra ideología política y social. Aun cuando algunos serviles del imperialismo pregonen filosofías del “fin de las ideologías”. El pueblo colombiano debe saber que existe otro MODO DE PRODUCCIÓN que posee otras formas, no capitalistas, para desarrollar las fuerzas productivas y que pueden ENTERRAR PARA SIEMPRE AL CAPITALISMO. En consecuencia del viejo capital imperialista nada ha cambiado en su esencia explotadora de la fuerza de trabajo, el saqueo y la expoliación de riquezas naturales propias de nuestros pueblos.

    IV PARTE PROPUESTA DE PAZ. Los que sí han cambiado y se han modernizado son sus instrumentos guerrerista armamentistas para someter a pueblos enteros, poseer como propiedad privada nuestros territorios y robarse de la manera más descarada y brutal nuestros recursos naturales; recursos naturales que son la riqueza nacional que garantizan la vida y la PAZ de nuestros pueblos. Entonces la conciencia ideológica y política para defender la vida y la PAZ, de nuestro pueblo. Esa no se negocia. Por eso aquí, lo único que hay que acordar entre las partes, es una apertura POLÍTICA que permita ejercer el derecho a expresar a todos los colombianos libremente sus ideas y pensamiento. Es decir que se acuerde en la MESA de diálogos, garantizar por parte del estado y du sus FFA, una libertad de IDEAS y de PENSAMIENTO y garantizar el derecho a la VIDA de quienes pensamos diferente al régimen vigente narcoparamilitar colombiano. Como en el pasado, este mismo régimen ha asesinado a quienes pensamos diferente a sus atrocidades y a la manera de apropiarse de la riqueza nacional y a la manera de despojar a indígenas y campesinos de sus tierras. Se requieren GARANTES que vigilen el cumplimiento a cabalidad de esos derechos y se cumplan los compromisos adquiridos y es allí donde caben los gobiernos que acompañan el proceso en la mesa de diálogo. Se nos acusa a los revolucionarios colombianos de no estar a tono, con las modernas formas de explotación, expoliación y entrega de nuestros recursos naturales renovables y no renovables al capital imperialista, incluido el territorio de nuestro suelo patrio y se nos incita a desconocer el beneficio económico social de nuestro pueblo y la generación ininterrumpida de riquezas. Para que aceptemos a cambio, nuestra entrega en cuerpo y alma a los interese imperialistas.

    Eso es lo que el régimen narcoparamilitar colombiano pretende lograr en la MESA de diálogos con la insurgencia colombiana. Los revolucionarios colombianos no estamos en contra de los avances científicos y tecnológicos del mundo, en todos los ámbitos donde ese desarrollo haga más fácil la vida y la PAZ de nuestros pueblos. En lo que si estamos en desacuerdo con ese desarrollo científico y tecnológico del MODERNO mundo capitalista; es, para que se utilice ese desarrollo. Por ejemplo: Los revolucionarios no estamos en desacuerdo con los avances científicos modernos en la BITECNOLOGÍA, para la producción de alimentos. En lo que si no estamos de acuerdo, es, en que los elementos nuevos de la técnica, para la producción de insumos agrícolas, produzcan enfermedades y epidemias para la población que consume alimentos donde se utilizan esos insumos. Es decir, los revolucionarios colombianos no estamos en desacuerdo con la producción de semillas para la agricultura. En donde si no estamos de acuerdo, es, en que un monopolio imperialista produzca semillas transgénicas y se obligue a nuestros pueblos a consumir esas semillas contaminadas para los cultivos de alimentos y no las semillas naturales que producen los campesinos colombianos. Los revolucionarios colombianos no estamos en desacuerdo de las invenciones y producción de DRONES o aviones no tripulados, o con el Curiosity enviado a Marte, en lo que si estamos en desacuerdo es para que utiliza el imperialismo los DRONES, para estigmatizar a revolucionarios del mundo tildándolos de “TERRORISTA” y asesinándolos con misiles que adaptan a esos aviones. ¿Quién puede estar en desacuerdo con el Curiosity? Siempre y cuando, los descubrimientos que se logren por esta tecnología moderna espacial, no sea para descubrir en Marte, nuevas fuentes de riqueza terrenal y los capitalistas terrenales sometan a los MARCIANOS a las mismas formas de explotación y expoliación, como someten a los pueblos de seres humanos en la tierra.

    Siempre que los marcianos no sean como los indígenas encontrados en América por Colón. Aunque por leyes naturales del Universo, la explotación capitalista es una de las DEFORMACIONES del desarrollo del universo, introducida al mundo por la especie humana. En todo caso si es que existe en MARTE, yacimientos de petróleo, minas de carbón, de ferroníquel, de oro, de esmeraldas, fuentes de aguas naturales, recursos inmensos forestales, entre muchas otras riquezas naturales. No creemos que los MARCIANOS sean tan pendejos para dejárselos arrebatar por el imperialismo terrestre. ¿Se imaginarán los humanos terrestres, a lo imperialistas terrestres enviando a MARTE, obreros para explotar un pozo de petróleo, o una mina de carbón, o una mina de ferroníquel, o una mina de oro, o una guaca de esmeraldas? Bueno los MARCIANOS serían un buen mercado de consumo para ampliar el espacio universal del consumo capitalista. No me imagino a un marciano utilizando el IPAD 5, para llamar a los imperialistas terrestres e informarles como van los trabajos en los pozos de petróleo y en la minas de carbón, ferroníquel, oro, esmeraldas, entre otras. Estamos seguros que contratarían al Sr. VICTOR CARRANZA, para que pusiera su experiencia de asesinar a marcianos para robárseles las mejores gemas de esmeraldas que se encuentren en las minas de MARTE. No creemos que los MARCIANOS, si es que existen, sean tan atrasados como los humanos. Entonces no es que los revolucionarios colombianos, nos hayamos quedados estancados en el pasado. Lo que sucede es que el pasado postergó para el futuro, la tarea de la humanidad de construir en la tierra un mundo donde la especie humana pueda vivir en equilibrio con el universo.

    Y el universo no contempla dentro de sus LEYES NATURALES la explotación imperialista contra el resto de la humanidad y de los demás plantas y constelaciones del mismo universo. A no ser que los videntes astrólogos hayan observado las mismas formas de explotación en otros lugares y espacio del universo. Entonces que los narcoparamilitares incrustados en el poder político del estado colombiano, no, nos crean tan pendejos como para no entender los temas que se deben tratar en la MESA de diálogos, para lograr la PAZ, para el pueblo colombiano, que es menos complejo que instalar el Curiosity en MARTE. Lo que se debe acordar en la MESA de diálogos, no es la imposición de un MODO y unas relaciones sociales de producción, eso lo define el pueblo colombiano. Lo que se debe acordar en esa MESA de diálogos son las FORMAS para que el pueblo colombiano pueda elegir un MODO y unas relaciones sociales de producción. Así de sencillo. ¿Y cuáles son esas FORMAS? Bien, 1°. El régimen dice que es democrático y que el futuro del pueblo colombiano debe ser la democracia, eso está claro. Lo que si se debe corregir es el sistema electoral que garantice esa democracia. No se puede permitir que un Presidente en Colombia sea elegido con más del 50% de los votos acuñados fraudulentamente entre: Un acuerdo de los candidatos presidenciales postulados por el régimen narcoparamilitar, las autoridades del Consejo Nacional Electoral, las directivas y el sindicato de la Registraduría Nacional. ¿El régimen narcoparamilitar colombiano no puede implementar un sistema electoral MODERNO confiable automatizado como el de Venezuela Bolivariana? Por ejemplo, eso es lo que se requiere, que se modernice o se reestructure un sistema electoral confiable, sin trampa, sin tramoyas, sin corrupción, sin fraude, por si el pueblo decide que sea la vía electoral y no un ISURRECCIÓN POPULAR GENERAL.

    2°. No se renuncia a confrontación ideológica y política por la toma del poder político y económico del estado colombiano, se sustituye la confrontación ARMADA, por la confrontación IDEOLÓGICA Y POLÍTICA, para conducir al pueblo colombiano al MODO y las relaciones sociales de producción que el elija. 3°. La confrontación ideológica y política nos permitirá presentar al pueblo colombiano en la plaza pública, las DOS OPCIONES ideológicas y políticas del MODO y las relaciones sociales de producción irreconciliables en la MESA de DIÁLOGOS, para encontrar la PAZ. 4°. Al sustituirse la confrontación armada, por la confrontación ideológica y política, irremediablemente se debe concluir con un cese total del fuego de las partes confrontadas en armas, silenciamiento de las armas y se deben crear las garantías para el respeto a los compromisos adquiridos en este sentido, aquí es donde toma importancia el acompañamiento de y la supervisión hecha por los gobiernos GARANTES DEL CUMPLIMIENTO A LOS COMPROMISOS ADQUIRIDOS de parte y parte y. 5°. Debe acordarse la sustitución ideológica criminal, narcoparamilitar, clasista y racista de las FUERZAS ARMADAS colombianas, por una concepción ideológica HUMANISTA. Decimos HUMANISTA, más no revolucionaria, que le permita a estas instituciones del estado colombiano convivir en PAZ con la población civil. Decimos concepción ideológica, más no política. Cada soldado cada policía, cada oficial o suboficial puede ejercer la ideología política que prefiera, con las limitaciones que le impone el régimen militar vigente. ¿Que las FARC negocien la entrega al régimen narcoparamilitar colombiano, de los territorios y las tierras que controlan para enseñar al campesino colombiano como debe ser una REFORMA AGRARIA?

    ¿Y que se las entregue al régimen, para que este a su vez se las regale al capital imperialista? Eso es problema de las FARC, aunque de cierta manera influya en los objetivos para lograr una verdadera PAZ para el pueblo colombiano. Si hablamos de sometimiento a la justicia. Es preciso examinar también los crímenes, la atrocidad, la sevicia y la barbarie cometidas contra sectores sociales del pueblo colombiano, por pensar diferente al régimen narcoparamilitar pos las bandas criminales incrustadas en el poder político del estado del estados colombiano y sus FUERZAS ARMADAS. Lo aconsejable es un perdón y olvido y una amnistía general al sistema penitenciario y carcelario, que está sumido en una crisis profunda. La reforma agraria y las conquistas de beneficio social, en lo laboral, en la educación, en la salud, en la vivienda, en el derecho al trabajo, en la propiedad privada y la concentración de la riqueza en pocas manos, en la seguridad alimentaria, en la iniciativa empresarial privada, se resolverán, en el MODO y las relaciones sociales de producción que elija el pueblo colombiano. Ya sea mediante una contienda democrática o una movilización social general que le diga al actual régimen que ya no es posible que sigan gobernando para subastar y entregar impunemente la riqueza nacional que es el sustento de nuestra vida y de nuestra PAZ. Son cinco (5) REFORMAS AGRARIAS, en las que el régimen narcoparamilitar vigente en Colombia, desde el año 1920; le ha impuesto cinco (5) CONTRARREFORMAS AGRARIAS, llenas de sangre, sadismo, atrocidad, sevicia, barbarie, brutalidad militarista, miseria, ignorancia, dolor, desesperanza al pueblo colombiano, que también merecen un juicio justo, contra quienes se han constituido por más de 50 años en verdugos de nuestro pueblo.

  • erne dijo:

    ñooooooo

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