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Recibe la presidenta de Madres de Plaza de Mayo premio Rodolfo Walsh

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Hebe de BonafiniLa titular de la Asociación Madres de Plazo de Mayo, Hebe de Bonafini, recibió el premio Rodolfo Walsh a la comunicación y los derechos humanos “por su compromiso con una comunicación plural al servicio de todos”, aseguró la decana de la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, Florencia Saintout.

El encargado de entregar el premio fue el periodista Víctor Hugo Morales, quien ante las críticas por el momento en el que se le otorga el galardón a Bonafini aseguró: “Quién más lo puede merecer que alguien que hubiese sido la primera en firmar la carta abierta”, en referencia a la que Walsh escribió en el primer aniversario del golpe militar de 1976.

La decana anfitriona aseguró que el premio era por la labor en comunicación de las Madres: la radio, la revista Sueños Compartidos, la editorial, los programas de televisión y la universidad. Pero resaltó que “no es sólo un premio a la comunicación sino también a los derechos humanos y las Madres son protagonistas, han escrito la historia del país”.

Saintout, quien meses atrás le entregó el mismo premio al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, señaló que respetaba “las opiniones de quien tiene la herencia sanguínea” de Walsh, en referencia a su hija Patricia, que criticó la entrega del galardón, pero reclamó “el derecho a mantener la herencia política y militante” del periodista desaparecido. “Esta Facultad toma el compromiso ético e intelectual de Walsh y Hebe y las Madres son muestras de esa lucha”, apuntó.

Durante el encuentro, los jóvenes militantes kirchneristas de La Walsh, que tienen la presidencia del centro de estudiantes de la Facultad, repitieron consignas de respaldo de las Madres. Saintout, por su parte, ratificó su compromiso con las integrantes de la Fundación, afectadas por la investigación judicial en curso por la supuesta malversación de fondos en que habrían incurrido Pablo y Sergio Schoklender, ex apoderados de la entidad que preside Bonafini: “Otorgamos este premio en un momento en el que queremos reafirmar, con muchos otros actores comprometidos con la justicia social, que estamos con las Madres”.

A su turno, Víctor Hugo Morales criticó duramente a los medios de comunicación por calificar de “polémico” el premio para Hebe y reivindicó que “ella dijo la verdad cuando muchos periodistas callaban”. Por eso, el conductor radial aseguró: “En este contexto mediático en el que se dice que no es políticamente correcto entregarle el premio, escuchemos a la percepción de nuestros corazones sobre alguien que estuvo compremetida con la verdad”.

Por último, Morales lanzó desafío: “¿Dónde está la verdad? ¿En las instituciones y los programas que conduces, Hebe, o en lo que dice un buen sector del periodismo? Quién más puede merecer el premio sino aquellos que hubiesen firmado la carta de Rodolfo Walsh, la más importante de la historia del periodismo argentino. ¿Cuántos periodistas que hoy ejercemos se hubiesen animado a firmar esa carta?”.

Tras recibir el premio, la titular de Madres resaltó: “Si tuviera que elegir el mismo camino para mis hijos, lo recorrería. Estoy orgullosa de haber tenidos los hijos que tuve”. Tras agradecer a la decana y a Morales por alentar a los jóvenes a que abran sus propios medios, cerró el encuentro leyendo la carta que Walsh le escribió a su hija María Victoria, militante de Montoneros, el día que fue asesinada, durante la dictadura.

(Con información de Página 12, Argentina)

Se han publicado 8 comentarios



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  • Dardo Ribas dijo:

    QUEREMOS TANTO A HEBE…

    El mejor amigo que tuve en mi vida era un escéptico total. Aprensivo en cuanto a los comportamientos de nuestro género, él no se prosternaba ante las teorías de ningún tipo.

    Aún siendo un marxista confeso, descreía -de manera contradictoria-, en elucidaciones que depositaran, terminantemente, la verdad revelada en la lucha de clases, comportamientos o influencias y vicios que nos contaminan por obra y acción de la clase dominante.

    La virtud y la entrega a las causas nobles, en su criterio, eran una excepción. En alguna medida, darwiniano manifiesto, esgrimía en su mosaico discordante de ideas, el concepto de la “manada” sometida al sujeto “alfa”.

    Para él sólo existían -de forma maniquea- “tipos buenos o tipos malos” y, por lo general, estaba convencido que la maldad, la codicia, el deshonor, la traición, el egoísmo -o el altruismo como oposición-, estaban presentes en casi todos los seres humanos en alta o baja proporción.

    Todos encubrimos -según él-, la posibilidad real de ejecutar pequeñas o grandes canalladas o, por el contrario, actos heroicos. Un delicado equilibrio mantendría los platos de la balanza en un lugar razonable, pero la descompensación siempre es una variante. Más aún en una sociedad carnívora que alienta la ambición, la concupiscencia.

    Las desviaciones perniciosas en las conductas, serían, en su curiosa construcción, algo así como una falla intrínseca de la especie. También algo “shakesperiano”, el amigo.

    Claro, no es un razonamiento de gran brillo filosófico, sino una visión surgida en las concepciones de una personalidad habitual, decepcionada con los semejantes, pero que había desarrollado una singular percepción de los modelos humanos que conocemos a diario y de todos aquellos que nos prodigan los “medios” y arquetipos del sistema.

    En estos días pasados, muchos argentinos sufrimos un golpe severo. Gente agazapada que está atragantada con el proceso político y que representa lo peor del pensamiento y las ambiciones más voraces del privilegio, los negocios, toda esa urdimbre tenebrosa de la “patria financiera y capitalista” y la “patria especuladora”, ha develado ciertos pormenores pesarosos que colocaron a las Madres de Plaza de Mayo -en la versión Hebe de Bonafini-, ante los umbrales de un simbólico y promovido cadalso.

    El cadalso que ellos anhelan, vengativos y fieles a su adhesión a las peores causas.

    Conocían, merced a sus servicios de espionaje -no a “investigaciones” periodísticas-, que algo no funcionaba en la organización de las Madres. Una estructura cuyo prestigio podía esgrimirse intacto merced a su dilatada y valiente demanda en aras de obtener verdad, memoria y justicia -como las Abuelas-, sobre el genocidio practicado por la cruel dictadura militar y que torturó al país desde aquel golpe de Estado llevado a cabo el infausto 24 de marzo de 1976.

    Las organizaciones de derechos humanos en la Argentina -varias o todas-, han ofrecido al mundo entero un ejemplo concreto, contundente, de cómo el valor unido a un alto grado de conciencia, pueden plantarse no sólo ante dictaduras, sino también ante quienes han pretendido reemplazarlas, valiéndose de la demagogia y legitimándose con la confianza del pueblo, que los ungió mediante su aprobación electoral, mimetizándose en la llamada “democracia”, para prolongar y recrear las prerrogativas propias y, también, de los grupos del privilegio.

    Fueron las organizaciones de derechos humanos las verdaderas artífices de los cambios producidos que permitieron incrustar en los tribunales y en las cárceles a una buena parte de aquellos miserables dictadores, represores y asesinos.

    Si miles y miles de argentinos -al lado de las madres y abuelas-, no hubieran exigido en las calles, verdad y justicia, toda esa fauna monstruosa seguiría su vida como si nada hubiera ocurrido.

    La penitencia a esos sujetos no ha sido un obsequio al pueblo de la mal llamada “clase política” en el poder, como a veces se ha tratado de instalar.

    Hubo una voluntad manifiesta en este último gobierno, pero la militancia encendida en calles y ciudades, en todos los estamentos de la vida del país, la denuncia y exigencia de juicio y castigo a los genocidas -en todas sus manifestaciones- y con lo mejor del pueblo, los sectores más esclarecidos y patrióticos, determinó el jaque mate a los opresores o, al menos, a un importante contingente de homicidas y cómplices.

    En estos días, muy tristes para la dignidad de la Nación y entidades de derechos humanos, un grupo “periodístico” oligopólico -cuya cara visible está representada por los escribas de la directora del diario “Clarín” de Buenos Aires, Ernestina Laura Herrera de Noble y su amanuense principal, Héctor Magneto, tenebroso y oportunista subordinado que la acompaña desde aquellas épocas en que el diario se asoció, impúdico, con la dictadura para realizar negocios extraordinarios- ha disparado gran parte del arsenal de maniobras que tenía reservado para intentar darle un golpe de profundas consecuencias al actual gobierno argentino y, en especial, a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

    No es casual el momento elegido. Falta poco para el fin del mandato de la Presidenta y, en este año en curso, debería obtener la reelección para un nuevo período de cuatro años al frente del Estado argentino.

    “Clarín”, las sociedades anónimas que conforman su enorme red de negocios e influencias, están sumamente preocupados. La llamada “Ley de medios” y cantidad de medidas de esta administración, han rozado el caudal de sus intereses que, además, está alineado con los del imperio.

    Odian profundamente a este gobierno porque ha colisionado, en alguna medida, con sus ambiciones inabarcables. Por si fuera poco, el emblema empresario personificado en la directora del diario, está acorralado por una sospecha terrible: haberse apropiado de hijos de desaparecidos en aquel pasado horrendo, para satisfacer probables y frustradas inquietudes maternales.

    Habría otra posibilidad, los chicos adoptados podrían haber sido “comprados”, como una mercancía, a madres desprotegidas e indigentes. Una circunstancia muy común en la Argentina. No hay tercera variante o no está a la vista.

    La sombra del más remarcado desprestigio y las implicancias penales, podrían poner en compleja situación al pequeño imperio de Ernestina y acólitos y hundirlos en el desprecio de la conciencia colectiva.

    Justo ahora, a su vejez, cuando ella estaba convencida de un futuro de mármol -sin otro mérito que haberse casado con un millonario propietario de un diario exitoso-. Tal vez pensaba -o piensa- en perpetuarse ante la historia con alguna calle llevando su nombre. Diez años de maniobras leguleyas, financiadas seguramente con parte de sus millones, podrían naufragar en un escándalo ejemplar para la historia argentina.

    De esta forma, conociendo un torpe desliz subterráneo en la organización de las Madres -que lograron el reconocimiento y la asistencia del actual gobierno-, han abierto la compuerta a un vendaval de estiércol con el objeto de desviar la atención pública sobre sus propias tropelías y aprovechando la ocasión para desprestigiar a Cristina y su administración.

    Claro, debe decirse, reconocerse, que ese “desliz subterráneo” resulta incomprensible para todos los que admiramos a esta organización de las Madres. No resiste el análisis que dos individuos -que purgaron años de prisión acusados y condenados por el tenebroso crimen de sus padres-, ocuparan cargos fundamentales en esa dignísima estructura.

    Por lo que ha difundido el diario “Clarín” y otros medios parecidos, se trataría de dos estafadores que determinaban -uno de ellos en particular-, el destino de enormes sumas de dinero provenientes de las arcas del Estado argentino y que estaban destinadas a fines sociales para su propio beneficio. Beneficio, dicho sea de paso, que los habría convertido -según las denuncias expresadas-, en apropiadores de fondos públicos.

    Desde mi humilde punto de vista, Hebe, nuestra querida Hebe, debería formularse una severa y pública autocrítica. El haber confiado excesivamente en estos individuos, ha constituido un error de envergadura.

    De la misma forma, la entidad ha fallado en la propia y permanente auditoría de los dineros que manejaba y maneja. Caso contrario, no estaríamos presenciando esta infausta circunstancia, al margen del aprovechamiento que de ella realiza la prensa reaccionaria y golpista.

    La obra de la institución ha sido magnífica en muchos aspectos, pero nada requería que debieran haberse convertido en una empresa constructora por más que la misma pretendiera, honradamente, reemplazar o ayudar al Estado en sus obligaciones sociales hacia los pobres, los que no tienen acceso a la vivienda y la dignidad.

    Es mi opinión, no una sentencia.

    Bastaba con incluir esa justa, honrosa demanda y anexarla como reivindicación a su rol fundamental, que no era otro que la obtención de memoria, verdad y justicia.

    La Madres, quienes siempre las apoyamos y seguiremos apoyando, lo mejor del pueblo argentino y la memoria de los asesinados por el “proceso”, nos habríamos evitado este trago amargo. Seguro.

    ¿El premio?… Merecido. La protesta de Patricia, no obstante, debe considerarse en función de los sucesos actuales y de ser la hija del periodista asesinado por la dictadura.

    Creo que debería haberse esperado que aclare todo este asunto pesaroso, incluso para Hebe, antes de andar otorgando premios en circunstancias tan delicadas. Hebe, con todo su grandioso corazón, a veces, al menos, está mal asesorada.

  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    Es una pena que la afamada Academia sueca no haya concedido el Premio Nobel de la Paz a Hebe de Bonafini antes que al Presidente Obama.

    La sublime lucha de una persona que sin arma alguna escala posiciones de héroe ante tanta injusticia debería asombrar a la Academia y es una verguenza que no la hayan localizado y no la hayan elevado a su premio, tal que se hagan justicia ellos mismos.

    Hebe de Bonafini es una madre de todos los americanos y de todos los bien nacidos del mundo, es una madre universal y no reconocerla como tal es una pena. Hay que levantar la voz por ella y por la justicia que alcanzan en la Argentina que aún tiene mucho por que luchar.

    Salud a Hebe de Bonafini.

  • franco fuselli dijo:

    Como siempre estamos con Las Madres, con la lucha y el trabajo que hacen, ejemplo para todas y todos en el mundo.
    Felicitaciones por el Premio y hasta siempre!
    Franco Fuselli, Genova, Italia

  • Marta de Cuba dijo:

    Felicidades, muy bien merecido este premio, que reconoce la labor de estas valientes, honestas y honradas mujeres.
    Un abrazo a todas desde Cuba.

  • niro dijo:

    el único error de hebe, “defecto” para algunos, es su honestidad brutal de decir lo que piensa y hacer lo que siente. por esto mismo le dio una oportunidad a alguien que pago su condena y que nadie se la hubiese dado.
    esta persona le fallo, la traiciono. este acto no dista de lo que hace en el proyecto sueños compartidos donde les da una casa digna y trabajo a personas humildes hayan estado presas o no. por que siente que para sacarlas de la miseria se sale dándoles dignidad. la mayoría les responderá algunos tal ves algunos no. pero esta es su verdadera lucha, la de una argentina mas digna.

    Dardo Ribas, me gusto tu escrito. pero en tu opinión, supones o quisieras que, la lucha de hebe va solo hasta la justicia por sus hijos. y su lucha va mas allá, va por lo que pensaba, va por lo que querían, va por lo que lucharon sus hijos. eso la mantiene viva, esos es lo que le da la fuerza para seguir.

    si vos crees que el premio es merecido, y si diga lo que diga la justicia. vos tenes la certeza de la honestidad en la lucha de hebe. ¿que otro momento mejor si no este para re afirmarlo?

  • Dardo Ribas dijo:

    AGREGADO…

    Hoy sábado, 19 de junio de 2011, estaba leyendo la versión digital del diario “Tiempo argentino” que se edita en Buenos Aires.

    En las últimas horas, se produjo una curiosa noticia referida al caso de los hijos adoptivos de la directora del diario “Clarín”, Ernestina Laura Herrera de Noble; el suceso al que me he referido en mi comentario anterior y en muchos otros.

    Los abogados de Felipe y Marcela (los otrora niños “adoptados”) cambiaron la táctica y, repentinamente, aceptaron que se compare el ADN de los nombrados con las muestras totales que existen en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

    Hace diez años que vienen haciendo maniobras asombrosas para que eso no se lleve a cabo… pero, sorpresivamente, han dado lugar, aprobando el examen genético solicitado por las institución de las Abuelas que reclaman por la aparición de sus nietos.

    Esas muestras depositadas en el Banco, son unas 350, por lo que dice la nota de “Tiempo argentino”… Los desaparecidos… fueron entre 20 y 30 mil, según se reconoce en diferentes fuentes.

    Todavía hay fundamentos para sostener que falta encontrar unos 400 nietos -en aquella época eran bebés-. Debe entenderse que lo depositado en ese banco, corresponde a muestras de algunos familiares de secuestrados y desaparecidos por el gobierno militar.

    No todos, hasta ahora, se han presentado para brindar ese material imprescindible a efectos de poder cotejar -en el presente y en el futuro- con gente que dude sobre su filiación y origen.

    Mencioné las dos variantes posibles en cuanto a ese misterio cerrado bajo siete llaves por parte de la delicada dama y su enigmático socio, Héctor Magnetto.

    Pero faltaba algo, que si bien conocía, omití al enviar con premura las líneas a Cubadebate.

    A los que les interese el tema, les sugiero lean la nota aparecida hoy en “Tiempo argentino”, escrita por su director, Roberto Caballero, y relacionada a la posible nueva maniobra del grupo empresario y los abogados que representan a los ahora adultos “adoptados” por la directora del diario, en plena época de la dictadura militar.

    La historia es a todas luces tenebrosa, pero no deja de guardar ribetes apasionantes. Una intriga siniestra de ambición y poder se oculta tras ese hecho que mantiene atrapada la curiosidad pública.

    La nota de “Tiempo argentino”, muestra muchos detalles que pueden dar la clave en este asunto y que se remontan a aquel pasado feroz donde se inicia la maniobra, utilizando a las criaturas “adoptadas”.

    Quiero decir que a las dos posibilidades mencionadas -apropiación de hijos de desaparecidos, cedidos a la Noble por los dictadores o “compra” a madres indigentes”-, debe sumarse -y tal vez privilegiarse-, la que ahora explica, meridianamente, el director de “Tiempo argentino” en la nota de hoy.

    Seguramente, el gesto de la millonaria señora, tuvo más que ver con herencias y negocios que con maternidades frustradas.

    Véase en:

    http://tiempo.elargentino.com/notas/adn-cautela-y-esperanza

    IMPERDIBLE

  • Dardo Ribas dijo:

    NIRO, PIENSO LO MISMO, PERO CON UNA SALVEDAD…

    Las Madres tienen todo el derecho -como cualquier organización política o social-, en participar ampliamente en todo lo que tenga que ver con las reivindicaciones populares. Negarlo, sería adoptar la limitación que pretenden imponerles estos miserables que las han querido enlodar. (“Clarín” y compañía)

    Ahora bien, apoyamos la Universidad creada, los emprendimientos culturales diversos; la participación ciudadana en cualquier posibilidad, incluyendo postularse en cargos parlamentarios o cualquier otro -debería buscarse la forma para que ellos sea posible, como fue el caso de la chica Donda-, etcétera… nadie impugna ese derecho. Son ciudadanos argentinos con todos los derechos.

    La empresa que han constituido para hacer viviendas, recibe todos los fondos del Estado argentino. Esto es así porque hay un gobierno muy particular, que es sensible no sólo a las problemáticas de las Madres y Abuelas -así, con mayúsculas-, hay que reconocerlo.

    Sería impensable que un gobierno al estilo Menem, De la Rúa o Macri, accediera a dar partidas del presupuesto para estos fines y se los otorgue a las Madres o Abuelas.

    Pero, analicemos lo siguiente: Si el Estado -amigo de las causas populares y de las Madres y Abuelas-, dispone de esos fondos para esas obras ¿cuál es la necesidad de esta “tercerización”?

    Que esas casas las haga el gobierno, como es el caso de otros planes instrumentados y con ese fin. Es su función, entre tantas otras. Sí sería interesante y correcto que otorgara a gente de esas entidades el ocuparse del asunto, pero siempre con el control económico por parte de los organismos estatales, que no son pocos.

    No se está hablando de un par de decenas de miles de pesos… sino de cientos de millones.

    Me parece bien que las Madres le den posibilidades de inserción social a ex presidiarios. Eso habla muy bien de ellas, pero de ahí a colocarlos en lugares tan delicados y manejando semejantes fondos… no estoy muy de acuerdo.

    Los antecedentes pesan. La Justicia siempre -en todo el mundo- ha tenido en cuenta este aspecto. Aquí, en Canadá o en Cuba. Un individuo -aquí son dos-, que purgaron cantidad de años presos por asesinar a sus padres -aunque no fueran ningunos angelitos-, es un antecedente muy serio.

    Los antecedentes obran como un indicio para advertir sobre probables recidivas en conductas delictivas. No digo que haya que hacer circular a los ex delincuentes que cumplieron su condena con una cruz impresa en su vestimenta, pero controlarlos en alguna medida, no me parece ilógico.

    Ellos siempre argumentaron su inocencia y todos dudamos si no tenían razón. Sin embargo, el pez por la boca muere y, el otro día, Sergio Shoklender le dijo a Clarín: “nosotros ya pagamos”. Una forma de reconocer que hicieron lo que hicieron.

    De haber sido inocentes y culpados injustamente, ¿porqué no reabrieron su proceso con alguna de las mil argucias leguleyas para lograr probar la supuesta injusticia sobre ellos cometidas y hasta obtener indemnizaciones por parte del Estado? Raro, muy raro.

    Yo no digo que los fusilen, pero de ahí a ponerlos en cargos de semejante importancia, manejando millones del Estado argentino destinados a una entidad tan presgiosa como la de las Madres, me parece desatinado. ¿No había gente honrada y sin semejantes prontuarios para ubicar en esas funciones?

    Los hechos hablan por sí solos. Se han enriquecido de manera asombrosa. Sergio mintió de manera descarada en cuanto a cantidad de aspectos y eso se pudo comprobar a las pocas horas del reportaje que le dio al diario de la Noble. Hasta hizo fe pública -yo lo escuché y vi-, de su vocación de millonario y “bon vivant”, amante de los autos fastuosos y la gran vida.

    Dijo que él podía sufragar ese estilo de vida y uno se pregunta ¿de dónde sacaba el dinero para eso, dedicado todo el tiempo a la Fundación y con un sueldo de $ 5.000?…

    ¿Diez años ahí adentro y nadie se dio cuenta de la vida que se daban y de los bienes que tenían?… Estimado amigo, hay cosas que no cierran por ningún lado.

    Estafaron a la institución, la usaron para fines personales, es algo que ya no se puede negar. Mientras Hebe seguía y sigue con su vida espartana, estos tipos vivían como grandes burgueses… se ha verificado. Sergio mismo lo confesó. Vacaciones propias de ricos en hoteles cinco estrellas, autos, propiedades, sociedades anónimas…

    Como puede comprobarse, no estoy equivocado. Estos Shoklender, por lo que pudo conocerse hasta ahora, se han enriquecido de una manera archi sospechosa.

    Yo vi el reportaje que le dieron a “Clarín” y el otro al fascista vergonzante de Feinman (no Juan Pablo, el filósofo). Mintieron de manera evidente.

    No hay un día donde no surjan nuevas revelaciones en cuanto a su conducta. Dejemos a un lado que los haya escrachado el infecto diario de la Noble. Hasta Hebe los trató de “traidores” y deseó que paguen con cárcel perpétua por lo que hicieron.

    Además, desde mi punto de vista, en la Fundación, debería darse una dirección realmente colectiva y no decisiones unipersonales en esta cuestión de avalar ciegamente la acción de estos personajes.

    ¿Hebe, en una asamblea democrática, logró la anuencia colectiva para depositar tal grado de confianza en estos sujetos?… De ser así, la autocrítica debería formularla el colectivo de la entidad.

    Yo no lo sé, no la enjuicio, no soy quién para hacerlo, pero veo poca participación de los demás integrantes, de las otras Madres…

    Creo en Hebe. Me indigna que quieran complicarla con los estafadores, pero advierto un error grave de su parte en darles carta libre a esos tipos para hacer lo que quisieron.

    De ahí que, amigablemente, me haría feliz una autocrítica por parte de ella y con alcances públicos. Cualquiera se puede equivocar. Decirlo, no la humilla… por el contrario, la eleva.

    Saludos, Niro.

  • niro dijo:

    Dardo Ribas, nadie discute el error de hebe ni ella misma. podemos analizar que es lo mejor que debería hacer para su fundación y para cosas como esta no sucedan. las cuales van a cambiar seguro. pero nada de eso, por lo menos para mi, significan un pero a su honestidad.
    por esto felicito a los que tomaron la decisión de entregarle el premio en este momento.

    saludos!

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